La epopeya fantástica “Asura” ha sido la producción más cara de toda la historia de China, pues ha costado 750 millones de yuanes, más de 95 millones de euros al cambio, lo que la acerca a una producción media de Hollywood.
La poderosa productora Alibaba Pictures –que está detrás, junto a otras compañías– había lanzado una fuerte campaña publicitaria, que había convertido a la cinta en la más esperada de la temporada estival en aquellas latitudes. Tiene además como protagonista a una superestrella local, Tony Ka Fai Leung, que protagonizó El amante, de Jean-Jacques Annaud.
Sin embargo, ha recaudado menos de 50 millones de dólares durante su primer fin de semana exhibición, cifra muy por debajo de lo esperado, que hace presagiar que no se recuperará la inversión de 750. En pocos días ha sido retirada de los cines, aunque sus responsables tienen pensado un segundo intento, con un montaje distinto, estrategia que por regla general no trae consigo buenos resultados, recuérdese La puerta del cielo, que tuvo tres versiones distintas y no consiguió remontar el desinterés del público.
El batacazo de Asura se explica por la rapidez con la que se extienden ahora las opiniones, vía smartphones, pues parece que sus efectos especiales dejan bastante que desear. En Douban, una web china donde los usuarios dejan sus reseñas, la cinta tiene una calificación pésima. Basada en la mitología budista, la película cuenta la historia de un pastor, que se convierte en defensor de un reino celestial en peligro.
