Sale a la luz un romance secreto de Woody Allen con una modelo, menor cuando se produjeron los hechos.
publica un extenso artículo sobre Babi Christina Engelhardt, que afirma haber mantenido una relación durante ocho años, desde 1976 hasta 1984 con el cineasta. Como Engelhardt tenía 16 años decidió ocultar la historia de amor, así que cada vez que ella acudía a su piso neoyorquino de la Quinta Avenida, bajaba todas las persianas.
Paralelamente, el actor y realizador salía con otras mujeres. Cuando llevaban cuatro años juntos, Allen le anunció alegremente que quería presentarle a su novia, lo que le causó una enorme decepción a la joven, que pensaba que era ella. Resultó que se refería a Mia Farrow, ya convertida en estrella con La semilla del diablo. "Me sentí enferma. No quería estar allí, y no podía encontrar el coraje para levantarme e irme", recuerda. "Irse habría significado el final, y por entonces la idea de no tener a Woody en mi vida me aterrorizaba".
La historia habría inspirado la subtrama de Mariel Hemingway, en Manhattan, del 79. “Lloré durante toda la película, porque me di cuenta que uno de mis peores temores se había vuelto realidad", afirma Engelhardt. “¿Cómo podía ser que él se sintiese así? ¿Cómo fue que nuestra relación solo fuera una aventura para él? Habíamos compartido una conexión muy especial desde el principio, algo mágico, y ahora veía una interpretación mía, de nosotros, en la pantalla grande para que lo viera todo el mundo en blanco y negro”.
A sus 56 años, Babi Christina Engelhardt asegura que no habla ahora para denunciar ala estrella, sino porque tenía ganas de que se conociera lo que ocurrió. "No estoy atacando a Woody. Esto no es un intento por destruir a este hombre. Hablo de mi historia de amor. Esto me hizo quien soy y no tengo ningún tipo de arrepentimiento".
