Helen Mirren se ha metido en el bolsillo a los miembros de la Asociación Nacional de Propietarios de Cines (en inglés National Association of Theatre Owners, NATO según sus siglas, las mismas en este idioma que la OTAN).
La veterana actriz ha comparecido en la Cinemacon, convención de los exhibidores que tiene lugar en el Caesar Palace, el famoso hotel y casino de Las Vegas. Allí ha advertido de que Netflix está aniquilando a las salas. “Quiero a Netflix, pero maldito Netflix”, explica Helen Mirren.
“No hay nada como poder sentarse en un cine”, explicó, logrando un cálido aplauso por parte de los presentes. El evento celebrado en la capital del juego parece haberse centrado casi en exclusiva en el debate sobre la práctica de esta plataforma de ‘streaming’ de estrenar directamente en su plataforma sus largometrajes, con calidad similar a la de los grandes estrenos en pantalla grande, y dirigidos por grandes autores, como Martin Scorsese, que tiene pendiente lanzar The Irishman.
Estos días, Helen Mirren se encuentra un tanto deprimida. Ella misma ha manifestado su profundo pesar, por la muerte de su prima, la chica Bond Tania Mallet, a la que estaba muy unida.
