"Érase una vez en Hollywood" fue muy bien recibida por la crítica tras su proyección en el Festival de Cannes, aunque posteriormente el jurado la ignoró en el palmarés.
Pese a todo, a Quentin Tarantino le queda el consuelo de que Brandy, la perra pitbull del film, ha sido galardonada con el premio Palm Dog, que se otorga a las estrellas caninas del festival francés. Toby Rose, organizador de esta distinción, se declara completamente sorprendido cuando se dio cuenta de que el autor de Reservoir Dogs, iba a acudir a recoger el trofeo, ya que no siempre acude alguien para llevárselo. "Todavía me estoy pellizcando para cerciorarme de que no es un sueño", ha afirmado.
"Al menos no me voy a casa de vacío", comentó el realizador. "Quiero agradecérselo al jurado desde el fondo de mi oscuro corazón". También bromeó sobre el hecho de que este año había pocas películas con perros, por lo que la ganadora no lo ha tenido difícil. "Este año han sido un poco débiles a la hora de seleccionar mascotas", comenta. "Eso sí, en la mesa de montaje me dii cuenta de que Brandy era una estupenda actriz".
