Quentin Tarantino ha viajado a Rusia para presentar "Érase una vez... en Hollywood", su nuevo trabajo, que se estrena el 15 de agosto en España.
El director –que ya había estado allí en 2004, cuando promocionaba Kill Bill, volumen 2– visitó el Kremlin y la Plaza Roja, en compañía de Vladimir Medinski, ministro de Cultura. "Es una persona muy emocional, ha mostrado mucho interés por la historia rusa, y ha quedado impresionado con Moscú", comentó el político. "Preguntó por ejemplo qué hay que hacer para ser enterrado en el Kremlin, y le respondí que por lo menos hay que ser miembro de la familia real".
Tras el recorrido turístico, durante la tarde del miércoles, 7 de agosto, acudió a la premiere de su cinta, en el cine Oktiabr, uno de los más antiguos de la ciudad. Pidió disculpas porque no haya referencias culturales rusas en la cinta, ya que el protagonista, Rick Dalton, "jamás ha visto cine ruso, porque es un poco xenófobo, hay que comprender eso", declaró. "Si yo hiciese un filme sobre Quentin Tarantino, estaría presente una película rusa que le gustaba al pequeño Quentin: pero Quentin no sabía que era una película rusa, le encantaba El hombre anfibio. Yo no sabía que era rusa, pero la veía en la televisión y me apasionaba".
