Hace apenas dos semanas Stallone propinaba un “guantazo” verbal a los productores Irving y y David Winkler, a propósito de la publicación de las memorias del segundo. Ahora vuelve al ring de la polémica tras el anuncio de “Drago”, segundo spin-off de “Rocky” tras “Creed”.
Es evidente que Sylvester Stallone, creador de la saga de Rocky, está más que dolido por lo poco que le tienen en cuenta los que ostenta los derechos de su mítico personaje de Rocky Balboa, que hizo historia en los cines en 1976. La reciente noticia de otro spin-off basado en el hijo de su eterno rival Ivan Drago, Viktor, que aparecía en Creed II: La leyenda de Rocky, no debería haber sorprendido a nadie, pues Hollywood anda falto de ideas, y lo suyo últimamente es buscar franquicias a toda costa y exprimirlas hasta sacarles la última gota de su jugo.
El caso es que Stallone, tras arremeter recientemente contra Irving Winkler y su hijo David, volvió a asomarse a su cuenta de Instagram para lamentarse de que se pongan en marcha estas nuevas películas, que le parece que respetan poco el legado del original. El actor decidió pegar duro y hacer uso profuso de las mayúsculas para castigar a sus rivales, y declaró, entre otras cosas: “Rompiendo corazones otra vez... Acabo de descubrir esto... OTRA VEZ DE NUEVO, PATÉTICO PRODUCTOR DE 94 años y SUS HIJOS EGOÍSTAS E INÚTILES de nuevo arrancan lo que queda de SUS HUESOS a otros personaje maravilloso!!!”
También se dolió de que Dolph Lundgren pueda participar en esta aventura: “En serio, ¿¿¿cómo se ven las comadrejas en el espejo???” Y añade: “Lo siento por los FANS, ME DISCULPO ante los FANS Nunca quise que ROCKY se explotara POR CODICIA... #sinvergüenzas #tristedía #parásitos”.
Por su parte, Lundgren ha expuesto su posición también en Instagram, poco después, señalando que el proyecto está en fase temprana y que tenía “la impresión de que mi amigo Sly Stallone estaba involucrado como productor e incluso como actor”. En cualquier caso asegura que está “en contacto con Mr. Balboa, todos los fans pueden relajarse”. Lo cierto es que la trifulca no invita en exceso a la relajación.
