A sus 99 años, Dick Van Dyke tiene un humor más negro que una chimenea en Navidad.
Tras las elecciones, el legendario actor soltó un comentario que dejó a todos con cara de "¿lo dijo en serio o está ensayando para una comedia negra?". Cuando un paparazzi le preguntó si veía un futuro brillante para Estados Unidos, Dick Van Dyke, con su sonrisa de deshollinador de Mary Poppins, respondió algo como: "¡Ojalá tengas razón!", y cuando el reportero sacó el nombre de Donald Trump a colación, Dick lanzó la bomba: “Afortunadamente, yo no estaré por aquí para esos cuatro años”.
Directo al buzón de chistes oscuros. Eso sí, dicho con la elegancia de un hombre que ha bailado con pingüinos animados. Antes de las elecciones, Dick Van Dyke ya había dejado claro que no estaba jugando al escondite político. Subió un video respaldando a Kamala Harris, y, como si fuera un número musical de Mary Poppins, sacó de la chimenea de la historia un discurso que dio en 1964, junto a Martin Luther King Jr. Allí decía cosas como: “El odio, la sospecha y los prejuicios son cánceres del alma”. Vamos, que si alguna vez te preguntaste qué pasaría si Bert de Mary Poppins se convirtiera en filósofo político, aquí tienes tu respuesta.
¿Y Donald Trump? Según Dick Van Dyke, el presidente electo no es sólo "un perturbado", sino que además argumenta que nunca lo ha "visto reír”. Viniendo de un hombre que ha hecho reír a generaciones enteras, esa observación tiene peso. Dick debe estar pensando: “Si ni un supercalifragilisticoespialidoso te saca una sonrisa, algo raro hay en ti”.
Quizá Dick Van Dyke no vea los próximos cuatro años, pero seguro que, de alguna forma, estará ahí para recordarnos que incluso en tiempos oscuros, siempre hay espacio para un buen chiste, un discurso memorable y un vals junto a unos pingüinos animados. ¡Chim-chim-cherí, Dick!
