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Biografía

Dick Van Dyke

Dick Van Dyke

94 años

Dick Van Dyke

Nació el 13 de Diciembre de 1925 en West Plains, Missouri, EE.UU.

El amigo de los niños

05 Septiembre 2011

Dick Van Dyke se granjeó el cariño del mundo entero con su trabajo de deshollinador en Mary Poppins, el adulto divertido y cariñoso que cualquier niño quisiera tener como amigo.

A partir de ese papel su vida cinematográfica se fue desarrollando sobre todo apoyada en su facilidad para resultar cercano, chistoso y alocadamente creativo. Su humor es muy heredero del gag expresivo del cine mudo, y de hecho sus ademanes e incluso su físico recuerdan sobremanera al gran Stan Laurel, el inefable flaco al que siempre liaba el gordo Oliver Hardy. Y, casualidades de la vida, ellos fueron quienes incitaron la carrera cinematográfica del actor. El hecho es que a nivel cómico, con Dick Van Dyke ocurre lo que decía la mítica protagonista de El crepúsculo de los dioses, cuando hablaba de su época dorada: “No necesitábamos diálogos. Teníamos rostros”. Buena prueba de ello fue su papel de Bert en el musical de Julie Andrews. Numeritos como el de los pingüinos animados permanecen en la imaginación de por vida.

Richard Wayne Van Dyke nació el 13 de diciembre de 1925 en West Plains, localidad de Missouri, en Estados Unidos. Creció en Danville, Illinois, en donde estudió sus primeros años. Su adhesión por las películas de Buster Keaton y de “El gordo y el flaco” le llevaron por la senda del espectáculo. Y tras servir en el las Fuerzas Aéreas durante la II Guerra Mundial emprendió su salto al mundo de la farándula. Alto, larguirucho (1,85 m), con profunda voz de barítono y un humor contagioso, Dick Van Dyke fue apareciendo en diversos shows televisivos desde finales de los años 50. Hasta que en 1961 comenzó a dirigir su propio programa, “El Show de Dick Van Dyke”, que duró hasta 1966, y que tendría años después repetidas ediciones en los 71 episodios de 1971 a 1973, y de nuevo en 1988 con otros diez nuevos capítulos. Pronto se vio el talento del humorista, pero antes de llegar al cine se forjó en las tablas de Broadway, donde por ejemplo triunfó con el musical “Bye-Bye Birdie”. De hecho, la adaptación a la pantalla de esa obra, Un beso para Birdie, dirigida George Sidney en 1963, sería su bautismo cinematográfico. El actor tenía cerca de cuarenta años, pero entonces comenzaría una década llena de éxitos y de películas entrañables.

En 1964 llegaría la divertida comedia de J. Lee Thompson Ella y sus maridos, con una gran Shirley MacLaine. Pero ese año, claro, fue el de Julie Andrews en el papel de institutriz en Mary Poppins. Aun con el paso de las décadas esa película de la factoría Disney sigue fascinando por su inusitada imaginación, rayana incluso en el surrealismo más divertido. La pareja compuesta por Mary Poppins y el deshollinador Bert sigue siendo el sueño de cualquier niño. Dick Van Dyke –quien hacía un doble papel en el film (interpretando al anciano Mr. Dawes)– no duda en afirmar que es el mejor trabajo de su vida. Otra de sus películas más recordadas por la chiquillería fue El teniente Robinson (1966), comedia de aventuras más que lejanamente inspiradas en la obra de Daniel Defoe. Y al año siguiente rodó con Debbie Reynolds la comedia El novio de mi mujer, aunque lo mejor de ese 1967 fue la inspiradísima Cuidado con el mayordomo, alocada historia llena de encanto en la que compartía protagonismo con Barbara Feldon (Superagente 86). En 1968 llegaría a la filmografía de Van Dyke otro de sus mayores éxitos, de nuevo una creación para toda la familia: Chitty Chitty, Bang Bang. El personaje del loco inventor Caractacus era una maravilla de excentricidad y diversión. ¡Que levante la mano el aficionado que no disfrutó con esta película cuando era niño!

Sin embargo, pese a estos éxitos su carrera empezó a cambiar. Tras las comedias menos logradas Ni un momento de respiro (1968), en donde se asoció al gran Edward G. Robinson, y Some Kind of a Nut (1969), con Angie Dickinson, el actor empezó a prodigarse más en simples telefilmes de menor calidad. Fue una mala época en que Dick Van Dyke tuvo serios problemas de alcoholismo y el ritmo de trabajo decayó. Todavía tuvo tiempo de rodar algo salvable, como Un mes de abstinencia (1971) o el drama Más allá del amor, de Stanley Kramer, pero su carrera interpretativa casi se limitaba a leves apariciones en series televisivas. Además tocó fondo en lo personal al divorciarse de su mujer, Margie, en 1984, con quien se había casado en 1948 y con la que tuvo cuatro hijos.

Pero Van Dyke nunca se estancó en su trabajo... Lo último de relieve en la vida de este simpático actor de amplia sonrisa fue sobre todo su protagonismo en la serie Diagnóstico asesinato, que obtuvo un enorme éxito de crítica y público y que conocería nada menos que ocho temporadas, con 179 capítulos comprendidos entre 1993 y 2002. En cuanto a la gran pantalla tuvo un pequeño papel en el amplio reparto de Dick Tracy (1990) y regresó con fuerza como un simpático y sibilino conserje en la divertida Noche en el museo (2006).

Filmografía
El regreso de Mary Poppins

2018 | Mary Poppins Returns

Memorable continuación del musical disneyano de 1964 Mary Poppins, basado en los cuentos clásicos de P.L. Travers, y cuya gestación y permiso de su traslación al cine a Walt Disney narró el film Al encuentro de Mr. Banks. La trama se sitúa años después, en la época de la Depresión en Londres, con Jane y Michael Banks ya adultos. Ella sigue soltera y es activista de los derechos civiles, ayudando a los más desfavorecidos, mientras que él es viudo y padre de tres hijos, Anabel, John y Georgie, su esposa murió hace un año. La familia Banks corre peligro de quedarse sin su maravillosa casa en la Calle de los Cerezos, las deudas apremian, y el documento que podría salvarles, un certificado de acciones del banco donde Michael trabaja, está en paradero desconocido. Por suerte, sopla viento del este, y se presenta en el hogar de los Banks la entrañable niñera Mary Poppins, dispuesta a traer un poco de orden y fe en la afligida familia. Le ayuda en la tarea Jack, un farolero. Resultaba complicado salir airosos de la empresa de retomar las aventuras de Mary Poppins, pero Rob Marshall, que ya firmó el musical Chicago, lo logra de sobras, con un inspirado guión de David Magee, en el que han intervenido él mismo y el productor John DeLuca. Gran parte del acierto estriba en ceñirse a las claves maestras del original, con numerosos guiños y jugando la carta de la nostalgia, un poco al estilo de lo que hizo J.J. Abrams con La guerra de las galaxias, de modo que estamos como en casa, en un universo reconocible y cercano. Emily Blunt toma el relevo de Julie Andrews, y su Mary Poppins es fantástica, conservando su aire coqueto y vanidoso de quien se mira al espejo, a la vez que sus típicas respuestas tajantes, su aire travieso, y su sincera preocupación por ayudar a los Banks. La trama está bien vertebrada con la excusa argumental de procurar la salvación de la casa de los Banks, lo que sirve para abordar temas con enjundia, que propician inspiradas canciones, que de nuevo tratan de alinearse con las conocidas del film previo: la añoranza de la esposa y madre ausente, que sigue con ellos, una luz en la oscuridad, la imaginación y la fe capaces de sobreponerse a lógica racionalista, y que pueden lograr lo imposible, no hay que guiarse por las apariencias, los libros no son sólo su cubierta, hay que ver desde diversas perspectivas, tener la mente abierta, etc, etc. Tanto en su versión original, como dobladas al español, las canciones suenan estupendamente. Son magníficas la partitura musical y las canciones de Marc Shaiman y Scott Wittman, y destacan las imaginativas coreografías, por ejemplo con los faroleros tomando el relevo de los deshonilladores, y ya sea en el mar o en aire, la magia está ahí en todo momento, incluidos los trepidantes pasajes que combinan actores reales y animación. El conjunto del reparto está sensacional, incluido Lin-Manuel Miranda, que triunfó en el musical "Hamilton", y que puede decirse que ha llegado al cine para quedarse, o así debería ser. Resulta además una gozada descubrir a algún actor del original, y ver que todos los personajes están mimados, incluido el villano de Colin Firth.

8/10
Alexander y el día terrible, horrible, espantoso, horroroso

2014 | Alexander and the Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Day

Simpática comedia familiar, basada en los libros de Judith Viorst. Sigue a Alexander Cooper, un chaval que en vísperas de su 12º cumpleaños ha tenido un día horrible, a diferencia de sus padres y sus tres hermanos, a los que todo parece irles de maravilla, profesionalmente, con la novia soñada a punto de acudir a la fiesta de graduación, o con el papel protagonista de una función escolar de "Peter Pan". En tal tesitura, pide un deseo de cumpleaños, que los demás tengan una jornada espantosa, para que se enteren, y que él en cambio, tenga un buen día. Para su sorpresa, el deseo empieza a convertirse en realidad. La cinta que dirige Miguel Arteta, entronca con cintas como Big o Ponte en mi lugar, en que por arte de magia, las cosas suceden de un modo diferente al acostumbrado. También, en lo referente a sentirse diferente al resto de la familia, el pequeño Alexander nos puede hacer pensar en el niño Kevin de Solo en casa. En cualquier caso la sencilla trama permite orquestar un buen puñado de situaciones cómicas, algunas muy físicas, a la vez que surgen los buenos sentimientos de todos los componentes del clan Cooper, como no podía ser menos. Hay acierto en la selección de los actores adultos, la encantadora Jennifer Garner y el tronchante Steve Carell, sublime cuando trata de encandilar a unos jóvenes tipo Steve Jobs que le quieren fichar para que diseñe un videojuego. En cuanto a los poco conocidos chavales, cumplen sobradamente, especialmente Ed Oxenbould, que como Alexander debe soportar gran parte del peso narrativo de la película.

6/10
Noche en el museo 3: El secreto del faraón

2014 | Night at the Museum: Secret of the Tomb

La saga iniciada con Noche en el museo recuperó el cine familiar concebido como un gran espectáculo de calidad. No en vano ejerce como productor Chris Columbus, director de grandes títulos del género, como Solo en casa y Señora Doubtfire. En la tercera entrega también se mantiene como director Shawn Levy, artesano que gracias al enorme éxito de la franquicia se ha convertido en uno de los más valorados por la industria. Si en la primera entrega se desarrollaba en el Museo de Historia Natural y en la segunda los protagonistas se trasladaban al Smithsonian de Washington, en esta ocasión en el Museo Británico de Londres. Allí acude Larry para investigar qué ocurre con la Tablilla que mágicamente da vida a las criaturas, pues éstas han comenzado a comportarse de forma extraña. Noche en el museo 3: el secreto del faraón pierde fuelle con respecto a sus predecesoras. El guión resulta mucho más caótico, y se echa de menos a Amy Adams, que fue un gran contrapunto de Ben Stiller en la entrega anterior, con sus diálogos dignos de la mejor screwball comedy. En general, esta vez los actores tienen poca cancha o no acaban de resultar brillantes, como en el caso del recién llegado Dan Stevens, que encarna a una figura de Lancelot. Quedan también un poco deslucidas, al ejercer como meros comparsas Robin Williams y Mickey Rooney, en sus últimas apariciones cinematográficas. Todo esto devalúa la previsible exhibición de sofisticados y espectaculares efectos especiales, aunque Noche en el museo 3: el secreto del faraón cuenta con algún gag realmente eficaz, especialmente la aparición estelar de Hugh Jackman, que demuestra una enorme capacidad para reírse de sí mismo y de su imagen pública. Visualmente lo mejor es la entrada gracias a la animación digital de los protagonistas en la famosa pintura "Relatividad", de M.C. Escher, lo que les sumerge en un universo con reglas surrealistas.

5/10
Noche en el museo

2006 | Night at the Museum

Entretenida película, mezcla de comedia y aventuras, trufada de efectos especiales prácticamente en cada plano, clara deudora de títulos como Jumanji y Zathura, una aventura espacial. El protagonista absoluto del film es Larry Daley (el siempre eficaz Ben Stiller), un tipo que no da un palo al agua. Divorciado, con un hijo adolescente, es incapaz de encontrar trabajo estable. Al fin la agencia de empleo le envía al neoyorquino Museo de Historia Natural, donde trabajará de vigilante nocturno, en sustitución de tres simpáticos guardianes de edad avanzada (Dick Van Dyke, Mickey Rooney y Bill Cobbs), a punto de jubilarse. El trabajo parece sencillo, entre esquéletos de tiranosaurios, dioramas del viejo Oeste y de las legiones romanas, estatuas de cera del presidente Theodore Roosevelt o momias del antiguo Egipto. Pero lo que no le han explicado sus predecesores es que, cuando dan las doce de la noche, todas esas figuras cobran vida, por un milenario hechizo egipcio. Estamos ante un film familiar del director de Doce en casa sin grandes pretensiones, al que se habría agradecido un guión mejor trabajado, más coherente. Adaptación de un libro de Milan Trenc a cargo de Robert Ben Garant y Thomas Lennon, las subtramas –el padre que debe ganarse la confianza del hijo y sentar la cabeza; el apunte de romance de Larry con una guía; los verdaderos propósitos de los tres vigilantes; el amor inconfeso de Roosevelt (Robin Williams) hacia una exploradora india; el amor-odio entre un vaquero y un centurión romano– son de escasísima entidad, y al final todo queda reducido a un buen puñado de gags y a un ritmo vertiginoso con planos muy vistosos, compuestos seguramente por ‘tropecientas’ capas superpuestas de efectos especiales. No pedimos un tratado de historia, ni un guión trazado con escuadra y cartabón, pero sí un poquillo de esfuerzo, no dar por sentado el éxito de taquilla. En cualquier caso, se pasa bien el rato, y uno puede echar una buenas risas. Además, Ben Stiller aprovecha su probada solvencia para el género cómico. Junto a él, destaca la presencia en un papel secundario de Owen Wilson, que ha participado con Stiller en otras comedias, como Zoolander y Starsky y Hutch. El film fue un gran éxito en EE.UU., donde lideró donde tres semanas consecutivas la lista de películas más taquilleras.

5/10
Dick Tracy

1990 | Dick Tracy

Película original por los cuatro costados. Todo es sorprendente en esta producción del poderoso Warren Beatty, encargado también de la realización y de encarnar al héroe. Dick Tracy (Warren Beatty) es un detective de gran corazón y probada inteligencia que en compañía de un niño, ladronzuelo y conocedor de los bajos fondos de la ciudad, se encargará de limpiar la urbe de indeseables del crimen. En su cometido tendrán que vérselas con un grupo de mafiosos de armas tomar. La película goza de una estética fabulosa, tanto en los decorados de los años veinte como en la impresionante caracterización de los personajes, muchos de ellos interpretados por estrellas de Hollywood absolutamente irreconocibles bajo el maquillaje. La película aúna con sorprendente eficacia realismo y cómic (el film está basado en las historietas de Chester Gould), y los efectos especiales -magnífica la fotografía de Vittorio Storaro- y la banda sonora resultan realmente fascinantes.

6/10
Un mes de abstinencia

1971 | Cold Turkey

Some Kind of a Nut

1969 | Some Kind of a Nut

Comedia satírica con momentos tan hilarantes como surrealistas. El gran protagonista es el estrambótico Dick Van Dyke (Mary Poppins) y su papel le va que ni pintado. Interpreta a Fred un empleado en un banco que está a punto de divorciarse de su mujer, Rachel, y casarse de nuevo con su compañera de oficina, Pamela. Sin embargo, durante un picnic en el Central Park, Fred sufre la picadura de una abeja en la barbilla y a partir de ese momento una gran barba comienza a salirle, lo que traerá complicadas consecuencias. El film está lleno de humor, pero el guión es demasiado tonto y en general no logra alcanzar demasiada calidad, pese a que el protagonista está acompañado de dos grandes actrices, Angie Dickinson y Rosemary Forsyth.

4/10
Ni un momento de respiro

1968 | Never A Dull Moment

Película familiar de la Disney, con uno de los rostros más reconocibles de la casa, el de Dick Van Dyke. Da vida a un actor que es confundido con un asesino profesional; temeroso de que le cueste un disgusto revelar su verdadera identidad, decide seguir el juego al gángster que le encarga un "trabajito". A Edward G. Robinson no le duelen prendas a la hora de parodiar sus clásicos papeles de facineroso.

5/10
Chitty Chitty, Bang Bang

1968 | Chitty Chitty Bang Bang

Caratacus Potts es un excéntrico inventor algo fraudulento pues sus ideas y cachibaches acaban saliendo mal. Pero acaba de crear un coche maravilloso que puede volar y con él, embarcará a toda su familia en una fantástica aventura. Tendrá que sortear peligros pues un tipo anda interesado en el automóvil y hará lo posible para conseguirlo. Preciosa y divertida película destinada a los más pequeños de la casa, llena de colorido y música. Destaca el protagonismo de Dick Van Dyke en este film que recuerda a las también estupendas Mary Poppins, La bruja novata o Un mundo de fantasía.

7/10
El novio de mi mujer

1967 | Divorce American Style

Los Harmon, Richard y Barbara, son un matrimonio que lleva 17 años de convivencia. Las cosas están llegando a un punto que ya no pueden más y deciden divorciarse. Sin embargo, con el tiempo ambos comprueban que la vida de divorciados es todavía peor. La presencia de la pareja de actores protagonistas es todo un acierto. Dick Van Dyke (Mary Poppins) y Debbie Reynolds (Cantando bajo la lluvia) dan fe de su vis cómica y están ocurrentes y bastante divertidos. La película es entretenida y llena de humor y cuenta en el apartado fotográfico con el genial Conrad L. Hall.

5/10
Cuidado con el mayordomo

1967 | Fitzwilly

Simpática comedia romántica, especialmente lúcida debido a su pareja principal: Dick Van Dyke y una Barbara Feldon muy conocida en esos momentos gracias a la paródica serie televisiva Superagente 86. Su trama proviene de una novela de Poyntz Tyler, donde una millonaria filantrópica descubre que sus generosas donaciones le han llevado a la ruina. Así que, a pesar de tener una gran casa y estar rodeada de lujo, no puede hacer frente al sueldo de sus fieles sirvientes. Éstos harán todo lo posible para mantener el nivel de vida de la señora, incluyendo el robo y las apuestas. La llegada de una secretaria complicará bastante las cosas. Lo mejor de la película es la secuencia de los grandes almacenes navideños rodada en los enormes estudios Goldwyn con un coste de medio millón de dólares y 450 extras, con una memorable dirección artística de Robert F. Boyle. El film contiene una de las primeras partituras del autor de Star Wars, cuando todavía firmaba como Johnny Williams. Además, fue el debut en pantalla de Sam Waterston.

7/10
El teniente Robinson

1966 | Lt. Robin Crusoe, U.S.N.

Tras un accidente de su avión, un militar consigue saltar en paracaídas y, unos días después, aparece inconsciente en una playa. El lugar parece estar desierto, por lo que hace todo lo posible por arreglárselas solo. Poco después encontrará un chimpancé y una bella nativa que por un castigo ha sido enviada a la isla para morir. El joven teniente decide intentar protegerla. Entretenida producción de aventuras de la compañía Disney, que está protagonizada por uno de sus actores más significativos, Dick Van Dyke (Mary Poppins). Se trata de una versión libre de la célebre novela Robinson Crusoe.

6/10
El arte de amar (1965)

1965 | The Art of Love

Paul Sloane, un artista sin mucha suerte, comparte piso en París con Casey, un escritor al que tampoco le van bien las cosas. Paul ha decidido tirar la toalla, regresar a Estados Unidos, y casarse con su prometida, Laurie, una adinerada mujer. Pero Casey le propone un curioso plan: fingir su suicidio para aumentar la cotización de su obra. El guión de Carl Reiner (Un genio con dos cerebros), que también ejerce como actor, tiene cierto interés, pero el director Norman Jewison (El violinista en el tejado) está menos inspirado que en otras ocasiones. Cuenta con actores excelentes, como Angie Dickinson.

6/10
Ella y sus maridos

1964 | What a Way to Go!

Una mujer hace un donativo tan generoso, que Hacienda envía un psiquiatra para ver si está loca. Ella contará, con humor negro la muerte de sus sucesivos esposos. Reparto espectacular y gran trabajo de Shirley MacLaine.

5/10
Mary Poppins

1964 | Mary Poppins

La sencilla historia de dos niños que recuperan el cariño de sus padres gracias a una encantadora niñera, Mary Poppins, y a un simpático deshollinador sirvió para concebir una historia con canciones inolvidables ("Chim chim cher" y "Con un poco de azúcar", la favorita de Disney), insertar personajes reales en mundos animados, utilizar fondos de gran creatividad, o coreografiar un número musical increíble, el de los deshollinadores bailando y brincando por los tejados de Londres de principios de siglo. El film está lleno de buen humor, fue un avance importante en el campo de los efectos especiales, y obtuvo 5 merecidos Oscar. En el capítulo interpretativo destacaron Julie Andrews (Oscar con su primer trabajo en el cine) y Dick Van Dyke, que además del papel de deshollinador compuso también a un anciano banquero. Una película para toda la familia que nadie debe perderse.

8/10
Un beso para Birdie

1963 | Bye Bye Birdie

Un aspirante a triunfar en el mundo musical trama un plan con su novia para lograr que una conocida estrella del rock cante una de sus canciones en un show televisivo. Simpática comedia musical del especialista George Sidney.

6/10

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