La fiebre por la segunda temporada de Squid Game se apodera de Seúl con un gran espectáculo y un fuerte comentario político: "Tenemos que tomar las calles".
Las estrellas de la serie, Lee Jung-jae y Lee Byung-hun, participaron en una conferencia de prensa en la capital surcoreana mientras el exitoso thriller sociopolítico de Netflix se prepara para su estreno mundial, en un contexto marcado por una crisis política en el país.
En el evento de El juego del calamar, celebrado en el futurista Dongdaemun Design Plaza, una gigantesca muñeca Young-hee presidía el lugar, junto con guardias vestidos de rosa que recordaban la atmósfera de la serie. Sin embargo, el creador y director, Hwang Dong-hyuk, aprovechó la ocasión para destacar la gravedad de la situación política en Corea del Sur, marcada por la reciente declaración de la ley marcial por parte del presidente Yoon Suk Yeol, que fue revocada tras una fuerte protesta pública y un voto legislativo unánime.
Hwang describió este panorama como "inconcebible" y expresó su indignación como ciudadano surcoreano, llamando a la acción: "Tenemos que tomar las calles. Por su dimisión, pues quien declaró la ley marcial debe asumir su responsabilidad".
El director también señaló que la segunda temporada de El juego del calamar profundiza en las críticas sociopolíticas en respuesta a los crecientes conflictos y divisiones en las sociedades contemporáneas, subrayando que "ver la temporada 2 no será muy diferente a ver las noticias".
La serie, que mantiene el récord de ser la más vista en la historia de Netflix, ha generado grandes expectativas. La nueva entrega explorará las historias de personajes jóvenes atrapados por deudas, reflejando los cambios sociales recientes, como la pandemia y el auge de las criptomonedas.
La temporada 2 de El juego del calamar se estrena el 26 de diciembre, y la confrontación entre el jugador 456 (Lee Jung-jae) y el enigmático Front Man continuará hasta la temporada final, prevista para 2025.
