IMG-LOGO

Biografía

Lee Byung-Hun

Lee Byung-Hun

50 años

Lee Byung-Hun

Nació el 12 de Julio de 1970 en Seúl, Corea del Sur
Filmografía
Alerta roja

2019 | Baekdusan

Una serie de terremotos amenazan con la desaparición de la península de Corea. Según los científicos la única posibilidad de supervivencia sería hacer estallar una bomba atómica en el interior de la Tierra. para eso un equipo militar de Corea de Sur deberá robar una cabeza nuclear a su país vecino, Corea del Norte. hasta allí llegarán para contactar con un antiguo espía que puede ser doble agente. Superproducción catastrofista coreana que ofrece un asombroso despliegue de medios. Bajo un guión algo rebuscado, ofrece una trama bastante entretenida que aúna drama familiar, calamidades planetarias y acción militar de alto voltaje. Aunque hay coincidencia y simplicaciones típicas de este tipo de productos del subgénero, la evolución de los personajes es creíble y se logra dotarlos de humanidad, aunque se trate muchas veces de rivales que siempre están a punto de matarse entre sí. Por supuesto, en este aspecto se lleva la palma la tirante y estrecha relación que se establece entre el militar de Corea del sur y el espía de Corea del Norte, llevada siempre hasta el límite. Mucho tienen que ver en la intensidad los actores que los encarnan: Ha Jung-woo y Lee Byung-hun. En el otro lado se encuentra el experto en terremotos interpretado por ese curiosísimo pero eficiente actor llamado Ma Dong-seok (Train to Busan), que aporta el aspecto científico de la operación y un punto también de equilibrio emocional. Es Alerta roja una película entretenida, en donde el cine coreano vuelve a demostrar que no ahorra esfuerzos a la hora de ofrecer productos ligeros pero de gran calidad.

6/10
Los siete magníficos

2016 | The Magnificent Seven

Revisitación de la historia de siete expertos con las armas, que deben defender a una pequeña y pacífica comunidad de campesinos, amenazados por unos matones que quieren hacerse con sus tierras. Originalmente fue contada por Akira Kurosawa en Los siete samuráis, y luego trasladada al lejano oeste por John Sturges en Los siete magníficos, el mismo escenario donde transcurre esta nueva versión dirigida por Antoine Fuqua. Más allá del viejo y absurdo debate de si resulta “innecesaria” esta película –cualquier historia puede ser contada de nuevo, y hasta está bien hacerlo si contiene material valioso, también pensando en las nuevas generaciones: luego los espectadores decidirán si desean verla o no–, podemos decir que se trata de una película correcta, rodada con una espectacularidad a ratos algo exagerada, que entretiene pero que no resulta memorable. Lo más destacable y que sabe poner en valor, como los anteriores filmes, es la idea de fondo de la dignidad, hay que saber mantener la cabeza alta y dar la cara ante la injusticia, aunque resulte  incómodo y surja la tentación de escurrir el bulto. Y entre los elementos novedosos, pero que no enriquecen en gran cosa la narración, está la idea de dar al grupo unos rasgos multiculturales –un afroamericano, un indio, un oriental...–, más el hecho de que se realza el papel de la mujer, al fijarse en la viuda que contrata a los pistoleros. Teniendo la película como coguionista a Nic Pizzolatto, que ha logrado llamar la atención con la serie True Detective, cabía esperar una mirada más filosófica y deprimente a la naturaleza humana, pero prevalece cierto optimismo, y también la fe sencilla que lleva a reunirse y rezar en la iglesia, y a la confianza de que pase lo que pase, y a pesar de sus personales demonios, los lugareños del pueblo y sus defensores se mueven por una causa justa. Los actores están bien, sobre todo Denzel Washington, que imprime la necesaria decencia a su personaje.

6/10
Misconduct

2016 | Misconduct

El imperio de las sombras

2016 | The Age of Shadows

Finales de los años 20, Corea durante la ocupación japonesa. Juego de espías entre un grupo de la resistencia que intenta traer explosivos desde Shanghái para destruir la base de Seúl y los japoneses que intentan detenerlos. Un policía coreano al servicio de los japoneses se ve en el dilema de elegir entre su deber y el apoyo a una causa mayor.

Terminator: Génesis

2015 | Terminator: Genisys

Terminada –al menos de momento– su andadura política, tras haber gobernado el estado de California, Arnold Schwarzenegger ha decidido retomar en serio su carrera actoral, y nada mejor para ello que la recuperación de una de sus sagas más exitosas, la del cyborg Terminator. Sobre todo tras la ausencia del actor en la última entrega, Terminator Salvation, que no acabó de dejar un completo buen sabor en la boca de los fans, pese a contar con un protagonista tan solvente como Christian Bale en el papel de John Connor. Alan Taylor –forjado en las series televisivas, ha intervenido activamente en Los Soprano, Sexo en Nueva York y Juego de tronos, y ha demostrado su capacidad de manejar una megaproducción fílmica de superhéroes como Thor: El mundo oscuro– se pone tras la cámara, manejando un guión de Patrick Lussier y Laeta Kalogridis, otro par de recién llegados a las historias postapocalípticas de robots. El resultado es digno, aunque no memorable. En el haber del film hay que poner el cuidado esfuerzo por entregar una historia que se inserta bien en el universo Terminator, alguno dirá que hasta excesivamente, la palabra “refrito” para describirlo es tentadora, aunque otros muchos agradecerán los numerosos guiños a las películas previas y especialmente a las dos primeras firmadas por James Cameron. En el año 2029 los rebeldes capitaneados por John Connor están a punto de vencer a las máquinas de Skynet. Pero antes de tomar el núcleo, logran enviar un Terminator a 1984 con la meta de que Sarah Connor nunca conciba a John. Para desbaratar tal plan y proteger a su madre, el propio John envía a ese año al sargento Kyle Reese, ignorante de que le toca engendrar a su remitente. Pero lejos de encontrar a una damisela en apuros ignorante de su destino, se encuentra con otra línea temporal en la que Sarah sabe ya mucho del peligro de los Terminators, y del papel que le toca jugar en el futuro para evitar el triunfo de las máquinas, y tal vez, el día del juicio del holocausto nuclear. Conviene no desvelar demasiado de lo que sigue en la trama de Terminator: Génesis, pues uno de los placeres del film para el iniciado consiste en detectar las menciones a las anteriores entregas, con indudables nuevas y sorpresivas vueltas de tuerca a lo ya conocido, aunque en alguna ocasión esos planteamientos de guión pueden parecer algo pasados de rosca, un tanto artificiosos; en tales sorpresas se puede hablar de juego de espejos e imágenes invertidas con respecto a los hilos argumentales originales, y si Cameron rizó el rizo con Schwarzenegger en su segundo film, aquí acaba dando la impresión de que el destino que nos creamos con nuestras decisiones personales libres, al que tanto se alude, puede llegar a ser ser algo caprichoso. No faltan los elementos inevitables en todo film Terminator que se precie, o sea, una ilustración inicial del desastre que asola la Tierra, los viajes temporales en cueros, bastante púdicos, y las paradojas y desvíos que resultan de moverse hacia el pasado y el futuro. Todo aderezado con mucha acción y buenos efectos visuales, llevando más lejos ciertos planteamientos de las películas previas. Quizá el guión flojea algo en el dibujo de los personajes. Uno puede perdonar ciertas incoherencias argumentales, como de qué importa que Sarah y Kyle deban impedir con su presencia la puesta en marcha en 2017 del proyecto en la red de redes Génesis, teniendo a un Terminator que podía ocuparse él solito de la cuestión. Pero Emilia Clarke parece una Sarah Connor adolescente poco carismática, y Jai Courtney –que ya se apuntó, de modo no supermemorable, a otra saga con actor que ya peina sus escasas canas, Bruce Willis, en La jungla. Un buen día para morir– compone a un soldado de escaso tirón; mientras que el policía de J.K. Simmons se aproxima peligrosamente a la caricatura; al final es el necesariamente monolítico y rocoso Schwarzenegger el que está mejor, componiendo a su Terminator con corazoncito.

6/10
Red 2

2013 | Red 2

Red, de 2010, adaptación del cómic de Warren Ellis y Cully Hamner, obtuvo un enorme éxito, sobre todo porque contaba con un reparto de primera fila. La secuela era inevitable. En Red 2, el agente de la CIA Fran Moses (Bruce Willis) intenta llevar una vida tranquila tras su jubilación, pasando los días con Sarah (Mary-Louise Parker), su novia. Pero se expande el rumor en internet de que Moses y su equipo de viejas glorias están relacionados con un viejo proyecto armamentístico, lo que les convertirá en objetivo de oscuros individuos, y les forzará a volver a entrar en acción. Se nota que no vuelve a estar tras las cámaras Robert Schwentke (Plan de vuelo: Desaparecida), que dirigía con mayor dinamismo. Le sustituye Dean Parisot (Héroes fuera de órbita) cuya realización no pasa de correcta, y en ocasiones resulta incluso insulsa. Pero Red 2 cuenta con un guión esforzado de los hermanos Jon y Erich Hoeber, los mismos del film anterior. Además, el innegable carisma de las estrellas reunidas en el reparto levanta lo suficiente esta producción, ya que repiten Bruce Willis, Mary-Louise Parker, John Malkovich y Helen Mirren (falta esta vez Morgan Freeman), y se suman a la fiesta Anthony Hopkins y Catherine Zeta-Jones. Por lo demás no pretende ser más que un entretenimiento bastante ligero.

5/10
G.I. Joe: La venganza

2013 | G.I. Joe: Retaliation

Los G.I. Joe sufren una escabechina en una terrible emboscada, cuando andaban desarmando unas ojivas nucleares. La culpa es de un impostor que ha suplantado al presidente de los Estados Unidos, que se encuentra secuestrado. Los tres supervivientes conectarán con el esquivo Snake Eyes, y con un antiguo coronel retirado, para salvar al mundo mundial, que podría correr directo hacia su destrucción por culpa del archienemigo Cobra y secuaces como Zartan. Secuela de G.I. Joe, donde la trama es casi lo de menos, aunque ésta ofrece un momento desopilante y digno de mención, con todos los mandatarios mundiales jugando con los botoncitos de sus maletines nucleares. De modo que lo que ofrece G.I. Joe: La venganza consiste sobre todo en un puñado de momentos adrenalíticos, servidos por los musculosos protagonistas, hay que olvidar los diálogos, que no se acercan ni a graciosos. Dentro de los pasajes de acción, aparte de las coreografías de peleas de rigor, al más puro estilo oriental y bailarín –no en balde dirige la función John M. Chu, responsable de Street Dance y Step Up 3D–, destaca la escena en un inmenso paredón montañoso, muy vistosa aunque también muy de videojuego.

3/10
El bueno, el malo y el raro

2010 | Joheunnom nabbeunnom isanghannom

Sorprendente y dinámica película coreana, todo un homenaje al cine de Sergio Leone y más específicamente a uno de sus títulos emblemáticos, el spaghetti-western El bueno, el feo y el malo. La trama transcurre en los años del imperialismo japonés, con una Corea ocupada e intentos expansionistas en China y Rusia. En tal marco tres buscavidas muy diferentes –un cazarrecompensas, un ladrón y un auténtico asesino– se enteran de la existencia del mapa del tesoro perdido de una de las más importantes dinastías chinas. Dar con dicho tesoro es algo muy apetitoso. Más allá de la trama elemental, una excusa argumental como otra cualquiera, lo que llama la atención del film de Kim Ji-woon es lo bien rodado que está. Se trata de un auténtico western a la coreana, con momentos operísticos, movimientos bruscos de cámara y zooms enfáticos, junto a diálogos engolados y asumidamente pretenciosos y villanos con corazón de hielo, todo lo que requiere el estilo buscado. Las escenas que implican a los distintos ejércitos en conflicto permiten que seamos testigos de maravillosas cabalgadas, como la del bueno yendo en dirección contraria a todo un pelotón de jinetes soldados.

6/10
Encontré al diablo

2010 | Akma-reul Bo-at-da

Un 'serial killer' sádico y brutal elige a la víctima equivocada, la hija del jefe de policía y esposa de un agente secreto, quien tras pedir dos semanas de permiso organiza una retorcida venganza. De entrada, el guión de este film es bastante simplón y pide que nos creamos cosas como que el cadáver de la mujer aparece casualmente gracias a unos niños, y que el marido “cabreado” es capaz de localizar al asesino en un santiamén. Luego viene su plan, consistente en someterle a mil y una torturas, para luego liberarlo y volver a empezar, pues ha hecho tragar al asesino un localizador sin que el otro lo sepa. Película de género, a todas luces excesiva en sus elementos de violencia a veces gore, puede considerarse un ejercicio de estilo del director Kim Jee-woon, que sabe mantener la atención. La cosa no deja de ser una “tarantinada” en el peor sentido del término, donde al protagonista poco parece importarle dejar su camino sembrado de cadáveres inocentes para castigar al hombre que mató a su esposa.

4/10
G.I. Joe

2009 | G.I. Joe: The Rise of Cobra

Después de Transformers, Hasbro prosigue la aventura cinematográfica de llevar sus juguetes a la pantalla con G.I. Joe, basada en unos célebres muñecos de acción creados en 1964, y que eran como la versión masculina de la Barbie para las niñas. El trío compuesto por Stuart Beattie, David Elliot y Paul Lovett, dirigidos por Stephen Sommers, el responsable de La momia, han imaginado una trama situada en un futuro no muy lejano, donde las fuerzas de élite internacionales -aunque lideradas por Estados Unidos, faltaría más- de los G.I. Joe se enfrentan a los villanos complicados con todo tipo de armas sofisticadas. Y justamente McCullen es un supervillano, descendiente de un escocés que vendía armas en el siglo XVII a franceses y escoceses que luchaban entre sí; ha pasado el tiempo, y, 'de casta le viene al galgo', McCullen se dedica a la fabricación de armas. Y acaba de desarrollar para la OTAN un arma vírica que corroe el metal de modo alucinante. Pero tiene trazado un plan maquiavélico para que esta peligrosa arma provoque el caos mundial, de modo que nazca un nuevo orden político internacional que pueda controlar personalmente. Por supuesto los intrépidos G.I. Joe, unos marines de lujo total dirigidos por el general Hawk, van a tener que impedirlo. Sus mejores soldados -entre ellos Snake Eyes y Scarlett- pelearán de firme, respaldados por dos nuevos fichajes del grupo, Duke y Ripcord. Además, deben vérselas con dos secuaces de McCullen: Storm, el viejo enemigo de Snake Eyes, experto como él en artes marciales; y la Baronesa, una antigua novia de Duke. Stephen Sommers entrega lo que se le pide: acción a raudales, explosiones, persecuciones, peleas, armas sofisticadas, adrenalina pura y dura. Casi no hay un sólo plano que carezca de algún tipo de efecto especial. Práctica en este terreno tiene el chico, pues su currículum peliculero va en la línea del cine de acción y aventuras, y aunque se le agradecería un poquito más de fuerza visual, hay que reconocer que trepidación no falta al film, aunque a veces puede llegar a ser cansino. Cierto tipo de escenas las hemos visto mil veces, y aquí se entrega más de lo mismo; pero justo es señalar también que todo el tramo de la película que transcurre en París es tremendamente original, la imposible acción transcurre en pleno centro de la capital francesa, y junto a lugares emblemáticos, lo que da pie planos muy impactantes. En cuanto a la trama, hay cierto esfuerzo en componer algo coherente, con múltiples personajes, que hasta arrastran pequeños traumas del pasado; quizá sean algo estereotipados -nadie debe esperar actuaciones de Oscar-, pero al menos presentan algún elemental rasgo definitorio. Y cuestiones como la venganza y la rivalidad, justifican al menos ciertas acciones. El arranque, que se sitúa en el siglo XVII, se diría marca de fábrica de Sommers, piénsese en sus entregas de la La momia. Y se apuntan críticas a la industria armamentista -¿inspiración de Iron Man?- y a los peligros de la biotecnología, a lo que se suma una malévola broma final a cuento del presidente estadounidense.

5/10
Vengo con la lluvia

2008 | I Come with the Rain

El vietnamita Tran Anh Hung (Pleno verano) se pasa al thriller, aunque con su estilo espeso, al seguir lo pasos de un antiguo policía convertido en detective privado, que debe dar en Hong Kong con el paradero del hijo de un rico empresario farmacéutico, desaparecido sin dejar rastro. Coproducción de hasta cinco países, incluido España, precisamente la fotografía, bella, se debe al hispano Juan Ruiz Anchía.

4/10
A Bittersweet Life

2005 | Dalkomhan insaeng

El señor Kang, jefe de una banda de gángsteres, encomienda a Sun-woo durante uno de sus viajes la vigilancia de la chica con la que sale, una jovencita de buen ver. El encargo es claro: debe estar disponible, y vigilar si tiene alguna aventura amorosa. De ser esto último el caso, deberá liquidar a la chica y al amante. El leal Sun-Woo se presta a cumplir su misión, pero no cuenta con que su corazón acabe jugándole alguna mala pasada. Estilizada muestra de cine coreano, dirigida con gran eficacia por Kim Jee-woon. El cineasta no sólo entrega una animada cinta gangsteril, con grandes dosis de acción y aire "padrinesco", sino que insufla a la la historia de un inesperado aire romántico, que queda subrayado por la gran partitura musical de Dalparan y Jang Yeong-gyu. Además el protagonista, Lee Byung-Hun, tiene el rostro perfecto del tipo "tocado" cuyo mundo, antes del encargo del jefe, estaba muy claro, y que ahora ve puesta patas arriba su forma de vida; la escena final con su jefe, prolongada al estilo de los spaghetti-western de Sergio Leone, para provocar tensión, tiene muchísima fuerza.

6/10
JSA (Joint Security Area)

2000 | Gongdong Gyeongbi Guyeok

Los cadáveres de dos soldados norcoreanos son encontrados en el “Area de seguridad” de la frontera entre las dos Coreas, lo que favorece la suposición de que han sido asesinados por un soldado surcoreano. Pero cada país acusa al otro de lanzar el ataque. Para investigar los hechos llega hasta allí un oficial del departamento de investigación militar suizo, que es de origen coreano. Y pronto el caso se convierte en un misterio, ya que los cuerpos tienen 16 balas y el supuesto culpable sólo ha podido disparar 15 de ellas... El director de Oldboy ofrece una entretenida muestra de cine de acción e intriga militar, que juega eficazmente con la tensa situación real existente entre las dos Coreas. Destaca el actor Song Kang-ho, al que vimos en Memories of Murder.

6/10

Últimos tráilers y vídeos