La Real Academia Española (RAE) ha hecho su propia actualización de software con la versión 23.8 del Diccionario de la lengua española (DLE), añadiendo nada menos que 4.074 novedades entre palabras, expresiones, acepciones, ajustes y hasta alguna que otra palabra mandada al “archivo muerto”. Como quien actualiza su móvil, el DLE ahora incluye términos que van desde el “teletrabajo” hasta el “tutifruti”.
Resulta cuanto menos curioso que se haya añadido 'espóiler', españolizando la palabra, en lugar de 'spoiler', tal y como se escribe en inglés, que es como la mayoría de las personas la utilizan. Según eso, la expresión puede seguir el mismo camino que 'güisqui', que forma parte del diccionario de la RAE desde hace décadas, pero muy poca gente la utiliza.
Santiago Muñoz Machado, director de la RAE (ese CEO del español), junto con Elena Zamora, la “jefa de operaciones lexicográficas”, presentaron estas nuevas incorporaciones que son un auténtico menú degustación lingüístico: un poco de ciencia, un toque de tecnología, una pizca de gastronomía y una guarnición de deportes y música. Vamos, que no falta ni el “wasabi” ni el “indie”.
Entre las novedades más comentadas está “dana”, que no es una influencer, sino una “depresión aislada en niveles altos de la atmósfera”. Dolores Corbella, académica experta en acrónimos en baja presión, explicó que “dana” ha seguido los pasos de “covid” y “sida”, bajando de las alturas de las mayúsculas al suelo de las minúsculas. Así que, por favor, nada de escribir DANA, que aquí no estamos gritando ni hablando de huracanes con ego.
Los nuevos fichajes del DLE son para todos los gustos. Si te gusta el café, ahora puedes presumir de “sérum” mientras pides un “frapé” con actitud de “barista”. Si eres más de binge-watching, el DLE también te tiene cubierto: ahora “temporada” incluye ese conjunto de episodios que te devoras en una tarde de domingo. Y si lo tuyo es la música, bienvenido al club del “funk”, el “rapeo” y el “blusero”. Que no se diga que la lengua española no tiene flow.
En el campo de la tecnología y la ciencia, ahora “desarrollador” y “escalabilidad” tienen su espacio. Eso sí, si pensabas que “fitness” y “full contact” eran demasiado internacionales para entrar, pues spoiler: ya están adentro, con alfombra roja y todo.
Pero no todo es postureo millennial. En la sección de correcciones, “geriátrico” ha pasado de ser sólo un “hospital para ancianos” a un lugar donde se cuida de ellos con cariño. Vamos, una actualización más humana. Y si te sientes fuera de tu “zona de confort”, ahora puedes buscarla en el diccionario. Aunque, cuidado, porque con tanto “chorreo” (en su acepción de reprimenda), igual te encuentras con alguna bronca.
