Cuando Barbie tiñó al mundo de rosa y acumuló en taquilla unos envidiables 1.400 millones de dólares, una pregunta surgió inevitablemente: "¿y la secuela, pa’ cuándo?".
Es una pregunta tan obvia que hasta Ken, con todo su entusiasmo y poca claridad profesional, podría haber hecho. Warner Bros. y Mattel, por supuesto, no tardaron en responder con un rotundo: “Sí, claro, queremos más”. Pero, como siempre, la última palabra pertenece a los cerebros detrás del fenómeno: Greta Gerwig y Noah Baumbach. Porque si alguien puede convertir una muñeca en una revolución cultural por segunda vez, son ellos.
Greta Gerwig, siempre tan filosófica, ha sido muy clara: no hará una secuela sólo por llenar las vitrinas de Mattel. “¿Cuál es la historia detrás de la historia?”, dijo en marzo de 2024, probablemente mientras tomaba té en una delicada taza rosa. “Si encuentro esa corriente subterránea, me lanzo. Si no, no habrá más Barbie”.
Pues parece que esa corriente subterránea finalmente la arrastró a ella y a Baumbach, porque los rumores dicen que ya encontraron la idea para la secuela y se la presentaron a Warner Bros. Según las mismas fuentes, aunque todavía están en una fase muy inicial, el sueño de una nueva Barbie está tomando forma más rápido que el peinado de una muñeca en manos de una niña creativa.
Como buen proyecto hollywoodense, esta noticia no llega sin su dosis de drama. Aunque algunos aseguran que la historia está en marcha, los representantes de Gerwig y Baumbach han salido a desmentirlo diciendo: “Esta información no es legítima.” Y Warner Bros. también ha desmentido las noticias.
Sea como sea, los apasionados de Barbie ya están sacando sus trajes rosa neón del clóset, porque si algo es seguro, es que este equipo creativo no se toma las cosas a la ligera. Margot Robbie, que no sólo protagonizó sino también produjo la primera película, no ha dejado de elogiar a Gerwig: “Ella descifró el código de esta película como solo ella podía hacerlo,” dijo en febrero, probablemente mientras le ponían otro premio en las manos.
Por ahora, la trama de la posible secuela está guardada con secretismo. Pero una cosa es segura: si Greta y Noah deciden dar el salto, el mundo entero estará listo para más risas, lágrimas y canciones que se quedan pegadas en la cabeza.
