El séptimo capítulo de la saga Scream se está rodando con dificultad, parece que ha generado drama fuera de cámara que dentro.
Christopher Landon, el director que había sido fichado para llevar la batuta en Scream 7, ha saltado del barco... El cineasta ha revelado que recibió amenazas de muerte tras el despido de la actriz Melissa Barrera, suceso que le hizo decir "hasta aquí hemos llegado".
Todo comenzó cuando Melisa Barrera, protagonista en las dos últimas entregas de la franquicia Scream, fue despedida en noviembre de 2023 por sus publicaciones sobre el conflicto Israel-Hamás. La decisión, tomada por la productora Spyglass Media Group, fue como un cuchillo (de Ghostface, claro) en el corazón del proyecto. A continuación, Christopher Landon recibió una llamada inesperada informándole de la decisión, y a partir de ahí, asegura, todo se vino abajo.
Una película de miedo... en la vida real
“Fue una experiencia oscura y tumultuosa”, explica Christopher Landon, en declaraciones a Vanity Fair. Pero lo que realmente da escalofríos no fueron los giros del guion, sino las amenazas que recibió. Desde mensajes asegurando que encontrarían muertos a sus hijos, hasta acusaciones de apoyar el asesinato de menores. No era Sé lo que hicisteis el último verano, pero casi.
El director de Feliz día de tu muerte y Este cuerpo me sienta de muerte asegura que no tuvo nada que ver con el despido de Melissa Barrera: “No la despedí. No tuve ningún control sobre la situación”, confesó, remarcando que su nombre fue injustamente arrastrado al matadero mediático.
Por si fuera poco, la salida de Jenna Ortega —compañera de Melissa Barrera— terminó de dinamitar el proyecto. Ella misma confirmó que su marcha no fue por dinero ni agenda: “Todo se estaba desmoronando”.
Finalmente, Christopher Landon hizo lo más sano: huir del grito y abrazar el silencio. Se bajó del proyecto y ahora está centrado en su nuevo thriller, Drop, que ya suena fuerte en la taquilla. Mientras tanto, Scream 7 continúa con Kevin Williamson al mando y los clásicos Neve Campbell, Courteney Cox y David Arquette listos para otra ronda de cuchilladas.
