Marvel Studios ha movido sus piezas con fuerza y sin mirar atrás.
Vengadores: Doomsday, antes conocida como The Kang Dynasty, llegará a los cines el 18 de diciembre de 2026, un año antes de su secuela directa, Vengadores: Secret Wars, que verá la luz el 17 de diciembre de 2027. Lo que parecía un calendario de acción inalterable se ha convertido en una reorganización épica, impulsada por relevos creativos, decisiones estratégicas y una buena dosis de drama interno.
Los hermanos Russo, artífices del éxito de Infinity War y Endgame, retoman el timón para estas dos entregas colosales. El guion corre a cargo de Stephen McFeely, colaborador habitual del dúo, que sustituye a Michael Waldron. Pero el verdadero terremoto lo ha causado el cambio de villano: adiós Kang, hola Doctor Muerte. El fichaje más impactante es el de Robert Downey Jr. como el icónico enemigo de los Cuatro Fantásticos, un regreso por la puerta trasera —y enmascarada— que nadie vio venir.
La promesa es titánica: más de 60 personajes en pantalla, desde pesos pesados como Thor, Loki o el Capitán América de Sam Wilson, hasta recién llegados como los Cuatro Fantásticos (con Pedro Pascal y Vanessa Kirby) y los veteranos X-Men de Patrick Stewart e Ian McKellen. Marvel quiere otra vez la guerra total... pero con nuevas reglas.
Mientras tanto, el biopic Michael sobre el “Rey del Pop” también sufre una metamorfosis. Lionsgate retrasa su estreno a 2026 y plantea dividir el film en dos partes, ante las tres horas y media de metraje. Dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por Jaafar Jackson, sobrino de Michael, la cinta ha tenido reescrituras tras conflictos legales por incluir referencias a las acusaciones de abuso. Las familias afectadas han puesto el grito en el cielo, obligando al estudio a recalibrar.
Ambos proyectos reafirman una tendencia: en Hollywood no paran de dividirse los estrenos más esperados en dos. ¿Simple táctica para sacar más dinero?
