Pese a ser una de las franquicias más emblemáticas del cine de ciencia ficción y terror, "Alien" parece haber agotado la paciencia de su propio creador. Ridley Scott ha confirmado que se baja definitivamente del universo xenomorfo. Y lo hace sin morderse la lengua.
En una entrevista reciente con ScreenRant, el director de Blade Runner y Gladiator fue claro: “Creo que ya he hecho lo suficiente, y sólo espero que continúe hacia algún sitio”, explica Ridley Scott.
Una despedida seca, casi irónica, que deja claro que no aprueba el rumbo actual de la saga. Ridley Scott no solo dirigió la Alien original de 1979 —considerada una obra maestra del horror espacial—, sino que también la expandió décadas más tarde con los precuelas filosóficas Prometheus (2012) y Alien: Covenant (2017). Aunque ambas dividieron al público, muchos siguen considerando que aportaban una visión ambiciosa y provocadora.
Pero para el veterano cineasta, la saga perdió el rumbo después de Alien: Resurrection (1997), dirigida por Jean-Pierre Jeunet.
“La saga se murió tras la cuarta”, afirmó, dejando entrever que incluso Alien 3, de David Fincher, le merece algo más de respeto. “Creo que la mía fue bastante rajadamente buena, la de Jim (Cameron) también, y el resto no muy buenas. Pensé: ‘Mierda, esto es el fin de una franquicia que debería ser tan importante como Star Trek o Star Wars’”.
Aunque Ridley Scott estuvo involucrado como productor en la más reciente Alien: Romulus, dirigida por Fede Álvarez y estrenada el año pasado con buenas críticas, su implicación fue distante. Álvarez ya prepara una secuela, mientras Ridley Scott observa todo desde la barrera… probablemente con la misma expresión que tuvo al ver Alien vs. Predator.
Así, el creador de la pesadilla en el espacio cierra su capítulo con Alien. Con cierta decepción, pero también con la certeza de haber inventado el mito cinematográfico.
