Para Jim Sheridan, la defensa de los falsamente acusados no es sólo un tema recurrente en su obra: es una vocación profundamente arraigada en su historia personal.
“Mi madre se culpaba por la muerte de su madre, que falleció durante el parto”, cuenta el director y dramaturgo irlandés. “Así que esto lo llevo en la sangre, desde el vientre, esta necesidad de defender a los inocentes”.
Esa obsesión, que ha impulsado películas como En el nombre del padre (1993), se manifiesta nuevamente en Re-creation, su más reciente trabajo, estrenado el domingo en el Festival de Cine de Tribeca. Codirigida junto a David Merriman, la película aborda uno de los crímenes más perturbadores e irresueltos de Irlanda: el asesinato en 1996 de la productora francesa Sophie Toscan du Plantier en su casa de vacaciones en West Cork.
A diferencia de su serie documental previa A Murder at the Cottage (2021), Jim Sheridan opta por una recreación de un juicio que nunca tuvo lugar, en un intento por dar forma narrativa a una historia marcada por la impunidad. “Quise plasmar en ficción lo que no pude contar en un documental”, explica el cineasta.
El resultado es una mezcla entre docudrama, teatro judicial y cine experimental que cuestiona la frontera entre realidad y ficción, especialmente en lo que respecta a la cobertura mediática del caso y el trato a Ian Bailey, periodista británico y principal sospechoso, arrestado pero nunca acusado formalmente en Irlanda, condenado en ausencia en Francia, y fallecido en 2024 proclamando su inocencia.
Jim Sheridan se muestra tajante contra el “true crime” contemporáneo, acusándolo de fomentar el sensacionalismo. “Todo el maldito género se basa en A sangre fría de Truman Capote. Es pura venganza. Yo prefiero la empatía”, dice, citando a Thomas De Quincey como el verdadero maestro del crimen narrativo centrado en el inocente.
Re-creation fue rodada con un presupuesto limitado durante tres semanas, y se desarrolla casi en su totalidad en una sala de jurado, como homenaje a 12 hombres sin piedad de Sidney Lumet. La película adopta el estilo claustrofóbico y ambiguo de Anatomía de una caída, y combina libreto e improvisación.
El propio Jim Sheridan interpreta al presidente del jurado, acompañado por Vicky Krieps (Phantom Thread), quien da voz simbólica a Sophie, Colm Meaney como Ian Bailey (en un papel sin diálogo), Aidan Gillen (Game of Thrones) como abogado defensor, y John Connors como jurado.
Aunque las escenas exteriores fueron filmadas en West Cork, la mayoría de los interiores se rodaron en estudios de Dublín y Luxemburgo.
Un nuevo llamado a la justicia
El caso du Plantier está siendo revisado actualmente como caso archivado por la unidad de crímenes graves de la policía irlandesa (Garda). Sheridan y Merriman esperan que la película reactive el debate público. “Queremos que se haga lo correcto”, dice Merriman. “No basta con señalar a Ian Bailey solo porque es inglés. Es momento de buscar realmente al culpable”.
