Resulta que John Williams, ese señor que básicamente inventó la banda sonora de tu infancia, jamás fue fan de la música de cine.
Sí, el mismo hombre que puso sonido a tiburones asesinos, jedis con problemas familiares, dinosaurios en fuga y a un pobre Macaulay Culkin olvidado en casa, acaba de soltar: “Nunca me gustó mucho la música de cine”.
John Williams, de 93 años, se despachó en una entrevista con el autor Tim Grieving, que prepara su biografía. El compositor aseguró que la música de cine, en general, “no suele ser muy buena, salvo unos ocho minutitos aquí y allá”. O sea, que de las horas de emoción que nos regaló, aparentemente solo deberíamos quedarnos con un par de cortes.
Por si no había quedado claro su punto de vista, añadió que el cariño del público hacia estas partituras no es más que nostalgia. Porque claro, nadie se emociona genuinamente al escuchar los primeros compases de Star Wars en un cine; sólo es un efecto placebo de nuestra memoria colectiva.
Tampoco cree que la música de cine deba codearse con “la gran música” en las salas de concierto. Según John Williams, la mayoría es “efímera, fragmentaria y, hasta que alguien la reconstruya, ni siquiera se puede considerar como una pieza de concierto”. Exacto: ese tema de Indiana Jones que se te pega en la cabeza como chicle… puro material desechable.
Lo irónico es que John Williams es responsable de algunas de las partituras más reconocibles y premiadas de la historia: Tiburón, Star Wars, La lista de Schindler, Jurassic Park, Superman, Harry Potter, Indiana Jones… pero, en fin, ¿qué sabrá él de música de cine?
