Tras rodar "Bala perdida", dirigida por Darren Aronofsky, donde interpreta a Colorado, un mafioso puertorriqueño que complica la vida del protagonista, Austin Butler, Bad Bunny confirma que su carrera va mucho más allá de la música.
El artista boricua acaba de concluir "No Me Quiero Ir de Aquí", una serie de treinta conciertos en el Coliseo de Puerto Rico,. Ahora, Bad Bunny se prepara para una gira mundial a partir del 21 de noviembre, antes de afrontar la cita más mediática de su trayectoria: el espectáculo del intermedio de la Super Bowl LX, en febrero de 2026.
Benito Antonio Martínez Ocasio ha irrumpido también en Hollywood con pasos firmes. Además de Bala perdida, participó en Bullet Train (2022), junto a Brad Pitt, y en la serie Narcos: México. Su nombre llegó incluso a vincularse con proyectos de superhéroes en Marvel, aunque finalmente no llegaron a materializarse. Con Darren Aronofsky, sin embargo, ha consolidado su entrada en un cine de autor exigente, demostrando que su perfil trasciende el de estrella musical.
Su música sigue siendo, no obstante, el eje de su identidad. En sus canciones entrelaza reguetón, trap y géneros tradicionales como la bomba o la plena, siempre con un marcado sello cultural puertorriqueño. Referencias al coquí, a los vejigantes, a la pava jíbara o a las fiestas de marquesina forman parte de un imaginario que se ha vuelto global.
Los conciertos de "No Me Quiero Ir de Aquí" fueron un ejemplo de ese orgullo. El Coliseo de San Juan se transformó en un escenario que representaba la montaña, con una ceiba, plantaciones de plátano y “la casita”, un espacio costumbrista que simbolizaba la vida cotidiana en la isla. El show, dividido en tres actos, fue concebido como una narración visual y musical de la historia del pueblo puertorriqueño.
De cara a la Super Bowl, la incógnita es cuántos de esos elementos trasladará al espectáculo más visto del planeta. Su equipo asegura que todo responde a una visión clara de Benito, aunque en ocasiones parezca arriesgada. “Al principio puede parecer una locura, pero cuando se materializa, todo cobra sentido”, comenta Sigfredo Bellaflores, su productor audiovisual.
El artista también ha convertido su escenario en altavoz político. Ha criticado abiertamente al expresidente Donald Trump y la política migratoria de EE. UU., hasta el punto de no incluir ciudades estadounidenses en su próxima gira. Su último disco, "Debí Tirar Más Fotos", insiste en el valor de la memoria, la identidad y la resistencia cultural frente a la gentrificación.
En febrero de 2026, con millones de espectadores atentos, Bad Bunny promete un show donde música, cine, cultura y política se entrelazarán para reafirmar que Puerto Rico no se borra, sino que se expande al mundo entero.
