Sofia Coppola ya tiene entre manos su nuevo proyecto cinematográfico, y una vez más contará con la colaboración de Kirsten Dunst, su actriz fetiche.
Según confirmó la intérprete en una entrevista con Vogue, la película será un drama de época ambientado en Estados Unidos y se centrará en una figura real, aunque poco conocida.
El rodaje está previsto para 2026, lo que marcará el regreso del tándem Sofia Coppola–Kirsten Dunst, una de las asociaciones más estables y fructíferas del cine independiente estadounidense.
Un dúo con historia
Sofia Coppola y Kirsten Dunst comenzaron su relación profesional en 1999 con Las vírgenes suicidas, donde la entonces adolescente Kirsten Dunst dio vida a Lux Lisbon. Siete años después, repitieron en María Antonieta (2006), con Dunst como la joven reina francesa, y volvieron a coincidir en La seducción (2017), reinterpretación femenina del clásico de Clint Eastwood.
Tras su último largometraje, Priscilla (2023), un sobrio biopic sobre la esposa de Elvis Presley protagonizado por Cailee Spaeny y Jacob Elordi, Coppola se adentra de nuevo en el retrato íntimo femenino, esta vez en clave histórica. Aunque el guion aún está en una fase inicial, la directora confesó a Vogue que se siente “emocionada por ver hacia dónde la lleva esta historia”.
Con títulos como Lost in Translation, Somewhere o María Antonieta, Coppola ha consolidado un sello muy personal: una mirada melancólica, visualmente exquisita y centrada en el despertar emocional de mujeres jóvenes atrapadas entre la belleza y el aislamiento.
Aunque para muchos críticos su obra maestra sigue siendo Lost in Translation (2003), su nueva colaboración con Dunst promete ser un regreso a las raíces que definieron su cine: la elegancia minimalista, la sensibilidad femenina y la nostalgia por un mundo interior que nunca pasa de moda.
