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Biografía

Kirsten Dunst

Kirsten Dunst

38 años

Kirsten Dunst

Nació el 30 de Abril de 1982 en Point Pleasant, New Jersey, EE.UU.

Premios: 1 Festival de Cannes

Cara de ángel

01 Diciembre 2004

Su rostro es tan dulce, puro y natural como las manzanas doradas de las colinas de California. Y lleva años demostrando su madurez como actriz.

No es muy normal que una joven de 22 años cuente con más de cuarenta películas en su haber. Por eso resulta chocante la carrera de Kirsten Dunst, una actriz con rostro y físico como para llegar al estrellato con tan sólo un puñadito de filmes. Además si uno investiga en su filmografía se da cuenta de que muchos de esos trabajos los ha sudado pero bien. Salió elegida para participar en Entrevista con el vampiro tras un casting con cerca de cinco mil candidatas y finalmente le arrebató el papel a Christina Ricci. Pero sus auténticas contrincantes han sido otras dos actrices rubias: Kate Hudson y Mena Suvari. La primera le robó el papel de Penny Lane en Casi famosos (según Cameron Crowe, por muy poquito) y la segunda se llevó el de Angela en American Beauty. Sin embargo, ambas perdieron contra Dunst la oportunidad de interpretar a Mary Jane en Spider-Man, y ése ha sido el papel que realmente la ha hecho famosa.

Casi puede decirse que Kirsten Caroline Dunst aprendió a caminar y a actuar a la vez. Nacida en Point Pleasant (New Jersey) el 30 de abril de 1982, de padre alemán y madre estadounidense, Kirsten apareció por primera vez en un anuncio comercial cuando tenía 3 años. Era una niña rubita, gordita y de sonrisa angelical, y parece que no lo hacía mal, ya que en total rodó cerca de setenta anuncios para la televisión. Esa precocidad para situarse frente a la cámara culminó en 1989 cuando Woody Allen echó mano de ella para participar en Historias de Nueva York. Su nombre no salió en los créditos, pero su madre ya tenía en mente a qué se iba a dedicar su pequeño retoño. Tras separarse de su marido, madre e hija marcharon a Los Ángeles para facilitar la carrera de Kirsten.

La cosa empezó bien, porque debutó al año siguiente en La hoguera de las vanidades, de Brian De Palma. Con 12 años, tras obtener un pequeño papel en Los codiciosos (1994), interpretó a la pequeña Claudia en Entrevista con el vampiro. La chiquilla llamó poderosamente la atención y fue nominada al Globo de Oro. No lo ganó, pero su carrera comenzó a ir viento en popa. Durante el resto de la década la vimos en numerosos papeles, la mayoría de ellos pequeños: Mujercitas (1994), Jumanji (1995) y La cortina de humo (1997) son los más significativos. Y a los 17 años llegó el espaldarazo definitivo a su carrera de la mano de la entonces primeriza Sofia Coppola. En Las vírgenes suicidas (1999), Kirsten Dunst demostró que su adolescencia interpretativa había quedado atrás. Ya no era la niñita que rodaba anuncios, sino una seria promesa a gran actriz. La película recibió muchos elogios y el rostro élfico de Kirsten se convirtió en el reclamo del film. Pero, lejos de dormirse en los laureles, la chiquilla siguió trabajando con ahínco, realizando varias películas en muy corto espacio de tiempo: Muérete bonita (1999), Aventuras en la Casa Blanca (1999), El cuervo: salvación (2000). Su nombre volvió a llenar portadas gracias a la comedia A por todas (2000), donde lució palmito como animadora de instituto. Y pese a sus continuos compromisos laborales, en junio de ese año logró sacarse el graduado escolar en el instituto Notre Dame de Los Angeles. Luego, el mejor regalo para su vigésimo cumpleaños fue el papel de Mary Jane Watson en Spider-Man. Estuvo perfecta, y el éxito de la película le proporcionó la oportunidad de hacer la secuela dos años después, además de una tercera entrega prevista para el 2007. En el 2003  acompañó a Billy Bob Thornton en la dramática Levity, y fue la alumna más aventajada de Julia Roberts en La sonrisa de Mona Lisa. Y lo último que hemos visto de ella ha sido la notable y rarita Olvídate de mí (2004), de Charlie Kaufman. Actualmente, Kirsten trabaja junto a su madre en una productora propia llamada Wooden Spoon Productions, mientras estrena en nuestra pantallas la comedia deportiva Wimbledon. El año que viene veremos su trabajo protagonista en Elizabethtown, comedia dramática dirigida por Cameron Crowe.

Ganador de 1 premio

Filmografía
La seducción

2017 | The Beguiled

Revisitación de la novela de Thomas Cullinan llevada al cine en 1971 por Don Siegel con el título en español de El seductor. Está ambientada en los años de la Guerra de Secesión, en el estado sureño de Virginia. Como es de imaginar, se mantienen los elementos principales de ese film, el formato de cuento –todo arranca con la niña canturreando y paseando por el bosque, que mientras recoge setas descubre a un soldado de la Unión malherido–, la exploración sobre la condición humana, y cierta tensión que en el último tramo aproxima la narración al cine de terror. Quizá la gran novedad es que una mujer, Sofia Coppola, está detrás del guión y la dirección de la película, lo que sirve para intensificar el elemento femenino, hay una comprensión más cercana de su psicología. No en balde, ya antes la cineasta ha entregado películas que sirven para mostrar un microcosmos de mujeres, incluido el elemento de cómo afectan a los hombres que se mueven alrededor, piénsese en su debut Las vírgenes suicidas, las guapas hermanas que fascinan a unos adolescentes, o en la más reciente The Bling Ring, sobre unas jovencitas que irrumpen en espléndidas mansiones vacía para cotillear en el lujo. El hallazgo del herido cabo John McBurney y su traslado a un internado de señoritas ocupado por siete mujeres –la directora Martha, la profesora Edwina, y las chicas de distintas edades Alicia, Amy, Jane, Marie y Emilie– alborota, podríamos decir metafóricamente, el gallinero que comparten. Tras las dudas de si comunicar la existencia de este huésped a las tropas locales del Sur, deciden de momento no hacerlo, lo primero es que el recién llegado se recupere de sus heridas, les obliga la caridad cristiana. Pero en realidad muchos sentimientos contrapuestos bullen dentro de cada una: las adultas se ven atraídas, y lo expresan de modo distinto, tras su fachada puritana. Las más jovencitas son pura ingenuidad, a las que atrae la novedad que altera la rutina de unas aburridas clases de francés y bordados. Mientras hay una más fresca, que se fija sobre todo en lo apuesto que es McBurney. Coppola sabe plasmar en la pantalla las distintas reacciones, bien secundada por un conjunto de grandes actrices, y el único hombre de entidad, Colin Farrell. Todas lo hacen muy bien, aunque cabe destacar a Kirsten Dunst, a la que toca llevar las riendas del personaje quizá más ingrato. Y es un acierto el estilo naturalista, con una fotografía que al estilo Barry Lyndon, parece funcionar con luz disponible y justificada, y una banda de sonidos del bosque, donde la poca música presente proviene de canciones o instrumentos que cantan o tocan las chicas, las excepciones son mínimas, y sólo para crear una inquietante atmósfera, con una partitura de sonidos sordos, nada preciosista. Pese a que la dirección está muy medida, y fue premiada en Cannes, Coppola pierde un poco el pulso a partir de cierto giro más o menos sorpresivo, que conduce a cambiar el tono de la narración. Todo se vuelve algo oscuro y siniestro, a veces un poco histérico, a lo que se suma la ironía y la pérdida de la inocencia exageradas, un cúmulo de elementos que no acaban de estar bien manejados.

6/10
Woodshock

2017 | Woodshock

Midnight Special

2016 | Midnight Special

Jeff Nichols, guionista y director de Midnight Special, sabe conferir a sus películas un aire especial. La que nos ocupa comparte con Take Shelter un aire entre intrigante y apocalíptico, de personajes existencialmente confusos que se enfrentan torpemente a una situación extrema. A ello contribuye enormemente el estilo narrativo, en que al principio nos faltan piezas para componer el puzzle completo. Sabemos que dos hombres han secuestrado a Alton, un niño. Que la policía ha irrumpido en la sede de una extraña secta religiosa, que al parecer consideraban que el chaval tenía poderes especiales, y era como una especie de elegido. Las autoridades, policía local y federal, y otras instancias gubernamentales, participan en la búsqueda del pequeño y sus captores con un ahínco mayor de lo normal. E incluso acuden a expertos poco habituales para que ayuden en lo que parece ser una auténtica "pequeña arma con patas" que sería Alton. En manos de otro cineasta, esta película podía ser una más de persecución implacable y difícil de creer, pues los elementos fantásticos correrían el riesgo de ser tomados a broma por el espectador. Pero Nichols es Nichols, y sabe crear tensión, la atmósfera de conspiración mientras nos adentramos en territorio desconocido, está conseguida, mientras vamos descubriendo la identidad de los secuestradores y sus intenciones, que les llevan a reunirse con una mujer. Visualmente hay secuencias poderosas muy logradas, incluido el vigoroso final. Entre los actores vuelve a destacar Michael Shannon, que ha estado presente en toda la filmografía de Nichols. Y en el ajustado reparto tenemos a Kirsten Dunst, que repite participación en una trama apocalíptica tras su Melancolía.

6/10
Figuras ocultas

2016 | Hidden Figures

Una de esas películas capaces de elevar el espíritu, que hacen pensar que todo es posible cuando uno se deja guiar por la divisa del trabajo bien hecho y de hacer lo correcto. Se basa en hechos reales, y su título alude a los tres personajes femeninos retratados, tres mujeres negras que en los años 60 en Estados Unidos, con la segregación racial plenamente vigente, fueron capaces de labrarse una asombrosa carrera profesional en la NASA, la agencia espacial americana, tarea que compatibilizaban con su trabajo en casa como madres de familia. En el elocuente prólogo en que las seguimos en la niñez, descollando por su pasión científica, vemos cómo son capaces de descubrir bellas y perfectas figuras geométricas en los elementos cotidianos que les rodean. En 2014 un desconocido Theodore Melfi sorprendió con St. Vincent, una divertida comedia con su punto dramático protagonizada por Bill Murray, que se atrevía a plantear en cine la idea de que podemos ser santos en la vida cotidiana, buenas personas, una aspiración que tal vez nos cuesta distinguir en los que nos rodean, quizá porque ni ellos mismos son conscientes de que justamente eso es lo que desean. Ahora, en el fondo, aletea idéntica idea en Figuras ocultas, película de hechuras más clásicas, por partir de personajes auténticos. Y sabe destacar a los personajes que habitualmente estarían en segundo plano, dejando precisamente en este lugar a los heroicos astronautas, incluido el mítico John Glenn, que en otros filmes habrián tenido un protagonismo absoluto, más en esa carrera contrarreloj con los soviéticos durante la guerra fría, por no quedarse atrás en la carrera espacial. Melfi dirige, produce y coescribe con Allison Schroeder con talento, pues tiene la virtud de no atascarse en las aristas de las injusticias que les toca vivir a las tres protagonistas, sin que ello signifique su omisión. La idea es hacer prevalecer el tono amable, se diría que la divisa de Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson –estupendas Taraji P. Henson, Octavia Spencer y la recién llegada Janelle Monáe– es poner a mal tiempo buena cara, y seguir esforzándose un día y otro en hacer las cosas mejor, ya llegará en su momento el reconocimiento, si tiene que llegar. De modo que situaciones como la de tener que perder literalmente un cuarto de hora en ir a la carrera al cuarto de baño, porque en la zona donde trabaja Katherine no hay aseos para "gente de color", se convierte en algo próximo al vodevil, se critica inteligentemente por reducción al absurdo. El guión es modélico a la hora de describir las funciones de Johnson como calculadora, Vaughan como supervisora in pectore que acaba siendo una experta en el recién adquirido superordenador IBM de fichas perforadas, Jackson completando su estudios para ser la primera ingeniera sfroamericana. Y no cae en buenismos anacrónicos a la hora de describir a los personajes blancos de la NASA, grandes profesionales y capaces de detectar lo que es injusto, pero humanos e hijos de su tiempo, lo que puede verse en el jefe del proyecto Kevin Costner, en la encargada de personal Kirsten Dunst, o en el ingeniero celosillo Jim Parsons, dando la vuelta a su Sheldon de The Big Bang Theory.

7/10
Fargo (2ª temporada)

2015 | Fargo | Serie TV

Segunda entrega televisiva que se ajusta a la perfección al formato de la película Fargo, pero con entregas seriadas. De nuevo tenemos un caso supuestamente inspirado en la realidad, sucedido en la América profunda de Minnesota, cerca de Dakota, en 1979, cuando tiene lugar la campaña presidencial que terminaría ganando Ronald Reagan. Los Gerhardt son una familia gangsteril y paleta que controla la zona, donde el patriarca sufre un derrame cerebral, con lo que el mando no está ya nada claro. Lo que, ya es mala pata, coincide con el intento chapucero de un Gerhardt por presionar a una jueza, que termina con tres cadáveres por culpa de su arma de fuego, a los que se suma el suyo propio, pues es atropellado accidentalmente por Peggy Blumquist. Ella es una peluquera casada con Ed, ayudante del carnicero, y sueña siempre con dejar el pueblo, y labrarse un futuro mejor, aunque el esposo querría comprar la carnicería. Las muertes serán investigadas por el agente Lou Solverson, felizmente casado y con una niña, pero cuya esposa padece cáncer; cuenta con el apoyo del sheriff, que es también su suegro, Hank Larsson. Y disparan el enfrentamiento de los criminales con otra banda de Kansas City, que quiere hacerse con los negocios de los Gerhardt. Noah Hawley demuestra por segunda vez lo bien que se mueve en el universo Fargo, con un muy medido humor negro en el mundo criminal, donde abundan los cadáveres, que convive con ese sentido común y bondad innata de algunos personajes, más el cúmulo de casualidades que complican la vida a unos y otros. Atrapa lo cuidado de la narración, y lo bien perfilados que están los personajes, ya sean los descerebrados y cortitos, los temibles criminales, los ciudadanos "corrientes" y los agentes de la ley. Sería injusto destacar a un actor por encima de otro, pero ya que es casi inevitable hacerlo, digamos que están fantásticos los matrimonios Patrick Wilson-Cristin Milioti y Kirsten Dunst-Jesse Plemons, pero también el envejecido Ted Danson, y los diversos matones y perdedores, todos con rasgos patéticos y tragicómicos. Resultan novedosas las ideas quiméricas, aunque con base real, de Peggy, que busca elevarse y ser ella misma, un feminismo que intenta superar barreras a las que se enfrentan tantas mujeres, pero que a veces llevan a olvidar lo que ya se tiene y es propio, y que se puede perder en el camino de esa lucha. Hay audacias como la división de la pantalla en algunos momentos, que al principio parece caprichosa, pero que se revela como ingenioso recurso para mostrar varias acciones simultáneas o relacionadas. Y funciona muy bien, una vez más, la idea de contraponer el cinismo o el existencialismo pesimista con una filosofía común de andar por casa, que todos tenemos en el fondo, la idea de hacer lo correcto, de cuidar de los tuyos y poder acostarte con la conciencia tranquila, incluso recordando que deberemos dar cuenta un día de nuestras acciones ante Dios.

8/10
Las dos caras de enero

2014 | The Two Faces of January

Atenas, 1962. Rydal es un atractivo guía turístico americano, con un ramalazo pícaro que le permite completar todos los meses su sueldo. Conocerá a un sofisticado matrimonio compatriota, Chester y Colette MacFarland, y caerá rendido a sus encantos, a pesar de que él es un estafador, que se mete en un auténtico lío cuando un detective viene a reclamarle el dinero robado a sus clientes en inversiones bursátiles. Con Colette lo suyo se parece mucho a un flechazo de adolescente, mientras que en Chester, de más edad y con clase, pero fácilmente celoso,  encuentra una suerte de figura paterna capaz de sustituir al progenitor que falleció recientemente, y que nunca le quiso. Debut en la dirección del guionista Hossein Amini, iraní afincado en Reino Unido, que antes había adaptado a autores de la talla de Henry James (Las alas de la paloma) y Thomas Hardy (Jude), además de firmar el libreto de la notable Drive. En esta ocasión vuelve a acudir a una fuente literaria, Patricia Highsmith, aunque con una de sus obras menos conocidas, desde luego no tanto como la saga de Mr. Ripley. El período de gestación del film ha sido largo, y de hecho dos de sus padrinos, que estuvieron detrás de El talento de Mr. Ripley –Anthony Minghella y Sydney Pollack–, han fallecido en el ínterim; de todos modos se nota su huella en el film, en el elegante diseño de producción, y por la concepción de los personajes como americanos lánguidos cuya estancia europea afecta a su carácter sacando a la luz su lado más primitivo, con un encanto particular al más puro estilo fitzgeraldiano. Amini sabe dibujar muy bien a sus tres protagonistas, encarnados por un magnífico trío de actores, Oscar Isaac, Kirsten Dunst y Viggo Mortensen. De modo que a pesar de sus innegables defectos, se hacen querer porque son seres humanos, podemos entenderlos y empatizar con ellos. La alusión algo críptica del título a la doble cara del dios Jano queda así justificada en la duplicidad de unos personajes que tienen secretos, partes de su vida que no desean compartir con otros, e incluso lados oscuros que no se ponen en movimiento hasta que llega el momento de la prueba. Alfred Hitchcock fue uno de los directores fascinados por Higshsmith, de quien adaptó Extraños en un tren. Se nota su huella en Amini en las escenas de suspense, particularmente en la que tiene lugar en una aduana, o en la sutileza al tratar el triángulo amoroso o los momentos de violencia. También en la partitura musical del español Alberto Iglesias, que en algunos momentos emula con maestría a uno de los compositores habituales del mago del suspense, Bernard Herrmann. El director novato maneja bien influencias varias, el mágico telón de fondo griego, con su halo de misterio, por ejemplo en la escena en las ruinas de Creta, podría hacer pensar en Antonioni e incluso en el David Lean de Pasaje a la India. Resuelve además bien un final complicado, que en manos de alguien con menos talento habría podido ser un verdadero desastre.

6/10
Anchorman 2: The Legend Continues

2013 | Anchorman 2: The Legend Continues

Cities

2012 | Cities

Tres historias relacionadas con el mundo financiero. En la primera encontramos a un gestor de fondos de alto riesgo de Nueva York que, a pesar de tener todo lo que podía desear en la vida -dinero, sexo y poder-, aún quiere más. La segunda se centra en una joven pareja a la que le gustaría comprar una casa, un sueño que dadas las circunstancias parece difícil de alcanzar. En la última, un policía de Bombay lucha contra la corrupción y la connivencia que existe entre unos especuladores inmobiliarios y varios de sus colegas del cuerpo.

Despedida de soltera

2012 | Bachelorette

Cuatro amigas del instituto se reencuentran en Nueva York con motivo de la boda de una de ellas. La agraciada es Becky, una chica rolliza de gran corazón. Su gran amiga es Regan, que esconde su frustración vital detrás de una máscara de mujer fuerte y segura. Luego están Gena, que va de cama en cama porque no ha podido superar el abandono de su antiguo novio, al que verá de nuevo en la boda; y por último Katie, chica pizpireta y desequilibrada que desea sentar la cabeza con un novio formal. Durante la noche antes de la boda armarán una buena, también n compañía de los amigos del novio. Las películas de bodas bien pueden ser consideradas un subgénero dentro de las comedias. Las hay por montañas, en sus dos versiones: las del puntillo romántico o directamente las que se centran en las orgías y locuras previas a la boda. Despedida de soltera, lamentable debut de Leslye Headland, se ubica más dentro de este último saco, en alza después de Resacón en Las Vegas. Pero aquí el resultado es una calamidad, no hay gracia en un guión sin chispa, lleno de lugares comunes, con personajes más tontos que Abundio, y cuyo humor únicamente se apoya en los continuos diálogos groseros y escatológicos, con abundante vocabulario procaz, del estilo pene, vagina, mamada, semen y otras lindezas. Verdaderamente hay poco que resaltar del film. Una verdadera pena, porque cuenta con un elenco más que sólido, donde destaca el trío formado por Kirsten Dunst (Melancolía), Isla Fisher (Confesiones de una compradora compulsiva) y Lizzy Caplan (Monstruoso).

2/10
Un amor entre dos mundos

2012 | Upside Down

Segundo largometraje del argentino Juan Diego Solanas, que tras Nordeste, rueda por primera vez en inglés. Se trata de una coproducción entre Canadá y Francia con la vista puesta en lograr una amplia distribución internacional, pues cuenta con estrellas en el reparto. El propio Solanas ha escrito el guión de Un amor entre dos mundos, que parte de una idea bastante original. La acción se desarrolla en dos planetas contrapuestos, situados uno encima del otro. Los habitantes de uno viven cabeza abajo en relación con sus vecinos. Adam, un chico humilde a punto de inventar una revolucionaria crema rejuvenecedora, se ha enamorado de Eden, una muchacha del otro lugar. Tras muchos años sin saber de ella, la descubre trabajando en la televisión, en el canal Intermundo, por lo que traza un plan para que le contraten y poder estar cerca de ella. Tremenda decepción. Un amor entre dos mundos arranca con muchísima fuerza, dando lugar a imágenes surrealistas bastante sugerentes y nunca vistas. Solanas cuenta con medios sobrados para hacer creíble la historia de ciencia ficción, y hasta apunta una reflexión sobre la explotación social que recuerda a Metrópolis, de Fritz Lang, pues aquí también existe la clase alta que se aprovecha de sus vecinos. Pero tras desplegar las fichas sobre el tablero, Solanas parece renunciar a su enorme potencial, y se concentra en una historia de amor tan predecible como sensiblera. Ni los otras veces solventes Jim Sturgess y Kirsten Dunst son capaces de hacer atractivos sus tópicos personajes. Únicamente el gran Timothy Spall eleva sustancialmente el nivel y el interés de Un amor entre dos mundos cada vez que aparece en la pantalla. Especialmente desafortunada resulta la voz en off que al principio de la narración establece unas supuestas reglas de juego. Aparte de que resulta totalmente innecesaria y se hace interminable, lo que se dice luego no se cumple. Por ejemplo, explica que cuando dos objetos de sendos mundos están demasiado tiempo en contacto se queman, pero después aparecen construcciones que sirven de puente entre los dos perfectamente ensambladas, lo que no provoca ningún incendio.

4/10
On the Road (En la carretera)

2012 | On the Road

Sal Paradise es un aspirante a escritor que busca su propia voz a finales de los 40, tras haber perdido a su padre. Queda fascinado por la arrolladora personalidad de Dean Moriarty, que casado con un espíritu libre, Marylou, les gusta llevar una vida alejada de los convencionalismos, sin pensar en el mañana, evitando todo lo que pueda suponer preocupación que quita el sueño. Los tres junto se lanzan a la carretera en un periplo a través del cual buscan no tanto un lugar como a ellos mismos y la prolongación de los momentos en que disfrutan en libertad y sin responsabilidades. Adaptación, por fin, de la emblemática novela de Jack Kerouak. Los derechos de “On the Road” los tenía hace años Francis Ford Coppola, de quien se esperaba hiciera algún día la versión fílmica perfecta. No ha sido así, al menos con el papel de director, aunque a través de su compañía American Zoetrope ha producido el film que firma el brasileño Walter Salles, que ya ha hecho otros títulos de viajes y carreteras, véanse Estación central de Brasil y Diarios de motocicleta. El resultado es bastante irregular, y hace a uno preguntarse si la novela “On the Road” no fue sobrevalorada en su momento. El film, que como el original, pinta la vivencias de Kerouac y sus compañeros de la generación beat con los nombres cambiados –Neal Cassady, LuAnne Henderson, Allen Ginsberg, William S. Burroughs, Al Hinkle–, tiene el interés de acercarnos a una época, poco después de la Segunda Guerra Mundial, donde el vacío existencial, y los nuevos hábitos en relación a las drogas, el alcohol y el sexo, o en la mirada a la sociedad establecida, ya anticipaban lo que luego trajo la revolución del 68. Pero resulta pesado y reiterativo, no se alcanza a plasmar el sentido de “experiencia única” que se supone vivieron Kerouac y compañía; más lograda está la captura de la “contradicción”, cómo al actuar con una supuesta libertad, se hace daño a otras personas, o la imposibilidad de compatibilizar la formación de una familia con ciertas actitudes vitales. La prosa del escritor está presente algunos momentos mediante la voz en off, y hay algún pasaje vibrante, sobre todo cuando viene el talento con la máquina de escribir, para plasmar, tinta sobre papel,lo que se ha vivido. Los actores están bien, aunque ninguna composición es memorable.

5/10
Melancolía

2011 | Melancholia

Justine se casa con Michael en vísperas del fin del mundo, cuando el planeta Melancolía está a punto de colisionar contra la Tierra. La fiesta que sigue a la boda tiene lugar en la espléndida mansión de campo de Claire y John, hermana y cuñado de Justine. Lars von Trier nunca defrauda, o al menos, no del todo, incluso en obras tan discutibles como Anticristo; y eso aunque a veces le dé por acompañar el lanzamiento de sus trabajos con absurdas declaraciones, como la que hizo en este caso en Cannes expresando cierta simpatía por... ¡Adolf Hitler!. Independientemente de semejante “boutade” propia de inmaduro “enfant terrible” al que le gusta provocar, lo cierto es que aquí entrega una poderosa película, que atrapa desde sus primeras imágenes, que anticipan la catástrofe planetaria en ciernes. El director danés divide su film en dos partes claramente diferenciadas, donde concede el mayor peso a uno de las dos hermanas, primero a Justine –Kirsten Dunst, premiada con toda justicia en Cannes–, luego a Claire –fantástica Charlotte Gainsbourg–. Y al hilo de la boda y del tiempo que se va, Von Trier disecciona con indudable pesimismo egoísmos tan típicos del ser humano, miedos e inseguridades. Y es que el planeta Melancolía, o sea, el estado de ánimo a veces manifestado en forma de depresión, continuamente acecha, nos aplana, nos entristece, nos hunde, sin que sepamos explicar por qué; el amor de los seres queridos, aquí sobre todo el fraterno, parece que no nos bastase. Es muy rica y variada la mirada antropológica “vontrieriana” a la ambición de ciertos empresarios, a la amargura de quien proyecta su fracaso matrimonial en sus vástagos, a la simpleza y superficialidad de quien no ve más allá de sus narices, a arribistas y personajes que tras sus falsas seguridades ocultan no miedo, sino auténtico terror a lo que les puede suceder. Qué bien sabe crear Von Trier la atmósfera de la película, la sensación de final. La cámara nerviosa, los personajes crispados, la música de Richard Wagner, el preludio de “Tristán e Isolda”. Hay astucia en escoger a Kiefer Sutherland, alias “Jack Bauer” en 24, tan acostumbrado a salvar el mundo, en una película donde los científicos han anunciado su inevitable final. Y la última escena que cierra el film, que se diría una variación “vontrieriana” muy particular de la transfiguración evangélica en el Tabor –“hagamos una tienda...”–, es de una belleza sublime.

8/10
Todas las cosas buenas

2010 | All Good Things

Nueva York para principiantes

2008 | How to Lose Friends & Alienate People

Sidney Young es un peculiar periodista, dueño de una revista independiente en el Reino Unido. Su cometido es dar una visión distinta de los famosos más famosos del panorama internacional. Para ello quiere entrar en sus vidas, acudir a las fiestas a las que ellos van, e incluso convertirse en el amante de alguna. Pero nunca recibe invitación para acudir a ningún evento y es expulsado de todos en los que intenta colarse. Un buen día, el director de una importante revista norteamericana decide darle la oportunidad de escribir sobre famosos en su publicación. Un sueño hecho realidad para Sidney… Nueva York para principiantes pretende ser una crítica de parte del sistema periodístico actual, vendido a los intereses y deseos de las celebridades. Todo lo que critica esta comedia ocurre y es lamentable, por lo que no se entiende muy bien que al final, el protagonista, Young, reportero cutre del corazón, parezca un modelo a imitar. Además, el guión acumula problemas y puntos sin sentido. Por ejemplo, no se entiende por qué el personaje de Jeff Bridges, en la cumbre del mundo de la comunicación, contrata al patoso de Young, por mucho que el libreto insista en que se siente identificado con él. Y si se acepta que lo contrate, ¿por qué no lo despide cuando no da una a derechas? Tampoco acaba de resultar coherente que un tipo que se comporta de forma tan idiota tenga los estudios y conocimientos que se supone que tiene. Tampoco está bien enlazada la aparición del padre de Young, mientras que el ‘numerito’ en el que tiene que cuidar del perro está muy visto, pues recuerda a numerosas comedias recientes, en las que el personaje cuida de la mascota de alguien, y ésta resulta herida o muere. Aparte de estos sinsentidos varios, Nueva York para principiantes se deja ver. Simon Pegg no es el tipo más gracioso el mundo, pero no está mal. Le da una buena réplica Kirsten Dunst, que lleva un tiempo algo perdidilla. También es recalcable Megan Fox, que hace una parodia de sí misma: joven y sexy actriz con no mucho cerebro –o al menos eso parece- que acaba de alcanzar la fama. Y es que el reparto está plagado de nombres conocidos, lo que no ha de servir para dar por hecho que se trata de un peliculón. Entre estos nombres populares hay que destacar a Gillian Anderson. La agente Scully de Expediente X compone perfectamente a la publicista de Fox y resulta divertida en su odioso personaje.

4/10
Spider-Man 3

2007 | Spider-Man 3

Tercera entrega de las aventuras del hombre araña, que mantiene el alto nivel de los filmes anteriores, basados en el superhéroe del cómic de Marvel de Stan Lee y Steve Ditko. La clave del éxito, una vez más, es un guión elaborado, lo que no significa planteamientos sesudos –no es eso lo que reclama la saga Spider-Man–, sino un buen puñado de ideas capaces de vertebrar la trama, y que suponen conflictos de entidad para los protagonistas. El director Sam Raimi repite en la escritura del libreto, y a él se suman su hermano mayor Ivan Raimi, y Alvin Sargent, que ya participó en la segunda película, y que demuestra solvencia –como hizo en los filmes Luna de papel y Gente corriente– para pintar personajes normales en situaciones extraordinarias. El nuevo film arranca en una aparente situación idílica para Peter Parker y Mary Jane Watson. El primero al fin ha conseguido el favor popular de los neoyorquinos, que sencillamente le adoran; su noviazgo con Mary Jane se ha afianzado y parece que las campanas de boda pueden sonar en cualquier momento. Mientras, ella ha sido seleccionada para cantar en un multipremiado musical de Broadway. Pero la felicidad perfecta en este mundo no existe, y pronto van a surgir obstáculos a esta felicidad: Mary Jane es expulsada del musical, y se siente anulada ante la popularidad de Spider-Man; y Harry Osborn sigue culpando a Peter de la muerte de su padre. Las cosas se complican más con la aparición de nuevos supervillanos: allí están el Hombre de Arena, un delincuente común con mala fortuna en la vida, que a resultas de un experimento radioactivo ha mutado su estructura genética; y un parásito llegado del espacio exterior en un meteorito, del que nacerá Venom, que primero va a tentar a Peter Parker, que así va a descubrir su lado más oscuro, y luego a un nuevo fotógrafo del Daily Bugle. Nadie es perfecto. No estamos marcados por el destino, cada uno se lo construye con sus propias decisiones. Hay que saber reconocer los propios errores y pedir perdón. El bien existe, y el mal también, y optar por el primero sirve para labrarse una felicidad duradera. Son ideas que todos reconocemos como auténticas, porque las tenemos grabadas muy adentro. El éxito de las aventuras de este superhéroe, frente a otros quizá muy apreciados, pero no tanto, tienen que ver, y mucho, con estas nociones. A partir de ellas tenemos un guión sólido y muy dinámico, donde el encontrarnos en una tercera entrega permite un mejor desarrollo de los personajes. En la referente a las escenas de acción, si bien hay algunas más convencionales –hemos visto ya tantas secuencias de efectos visuales…–, el Hombre de Arena es todo un hallazgo, y la escena de la grúa descontrolada es de una espectacularidad increíble. La trama combina bien esos momentos trepidantes con la exploración de los rincones más oscuros del superhéroe, la tentación de la venganza, el encerrarse en uno mismo y la capacidad de redención. Hay muchos y buenos momentos para el humor –el director del Daily Bugle siempre es una buena baza, pero también están propiciados por las escenas en que Parker “se desmelena”–, pero sin que esto lleve a dejar a un lado la idea del talento, que puede ser malgastado, o no. Ya puede ser uno un gran superhéroe, que eso no le convierte en necesariamente bueno, es más, tiene bastantes posibilidades por equivocarse y optar por lo contrario. La idea de libertad es muy importante en este film, y desde luego la salvación de Harry no puede venir de ninguna manera a través de un golpe de fortuna, su inesperado estado de amnesia.

7/10
María Antonieta

2006 | Marie Antoinette

Vuelve Sofia Coppola a indagar en el eterno femenino, algo que a todas luces se ha convertido en su especialidad. Pero si sus anteriores filmes -Las vírgenes suicidas, Lost in Translation- acontecían en la época actual, ahora da un salto hacia atrás en el tiempo y nos sumerge en la corte francesa del siglo XVIII, para ofrecernos su personal visión de una de las más famosas reinas de la historia: María Antonieta, casada a los 15 años con Luis XVI y reina de Francia durante 19 años. Para componer el film, la guionista y directora rechazó la famosa biografía escrita por Stefan Zweig, ya que consideró que trazaba a una María Antonieta demasiado responsable y juiciosa en su comportamiento. Coppola prefirió basarse en la versión ofrecida por Antonia Fraser, y narrar una historia acerca de una joven desenfadada, jovial, caprichosa y despilfarradora, con las despreocupaciones de la juventud muy agudizadas y con poca conexión con la realidad. En definitiva, una joven normal que sin ser consciente de su situación, se encontró desgraciadamente en el ojo del huracán de la convulsa revolución francesa. No cabe duda de que el film pone en la picota la decadencia de la monarquía francesa previa a la revolución. Toda la vida de la corte es frívola, tediosa, vacía hasta lo absurdo, llena de gente y costumbres ridículas ("esto es Versalles", explica irónicamente un personaje). Kirsten Dunst hace un trabajo realmente notable, pleno de naturalidad, y diríase que se ha convertido ya en la actriz fetiche de la directora, tras su estupendo y primerizo papel en Las vírgenes suicidas.

6/10
Elizabethtown

2005 | Elizabethtown

Siguiendo la estela de Casi famosos, el cineasta Cameron Crowe transita de nuevo por una historia nostálgica y sentimental, con ribetes autobiográficos y estupendo acompañamiento musical. Todo arranca con un joven ejecutivo al borde del suicidio tras saberse que la multinacional donde trabaja va a perder millones de dólares, debido a su errado diseño de un calzado deportivo. Una llamada al móvil le salva la vida: su hermana le anuncia entre lágrimas la repentina muerte de su padre, que estaba visitando a unos parientes en la otra punta del país. Él se hará cargo de las gestiones funerarias, y en el camino conocerá a un ‘ángel’ (la azafata de su avión, flechazo rápido al corazón), y descubrirá el encanto de la gente sencilla en una idílica ciudad, lejos del mundanal ruido. Crowe parte de una excelente idea, la de la añoranza del fallecido progenitor, para quien el protagonista nunca tenía tiempo, muy ocupado en cuestiones que al final se revelaron banales. La idea de un viaje del protagonista, no sólo físico sino espiritual, a la tierra de sus ancestros, es simpática, y la apoyan bien los secundarios, reflejo de una vida buena y sencilla que el personaje de Orlando Bloom ignora por completo. Pero el director y guionista se complica la vida en esta narración clásica de aires caprianos con un metraje excesivo y algo arrítmico, y con personajes mal definidos (la madre, desaprovechada Susan Sarandon, patética en el discurso en memoria del marido). Orlando Bloom confirma lo que ya apuntó en Reino del cielo: no tiene fuste para sostener una historia. Menos mal que está la encantadora Kirsten Dunst, para echarle un cable. Alguno podría creer que la ciudad de Elizabethtown no existe, que es un invento de Crowe. Pues ese tal estaría muy equivocado. El lugar es auténtico, y se encuentra a 70 kilómetros de Louisville, en Kentucky. Lo cierto es que Crowe no conocía Elizabethtown, y fue buscando un lugar adecuado para rodar como dio con ella; le agradó tanto la ciudad, que incluso decidió que diera nombre a la película.

5/10
Wimbledon

2004 | Wimbledon

El tenista británico Peter Colt se prepara para decir adiós a la competición profesional. Nunca pasó del número 119 en el ranking mundial, y ahora le han hecho una suculenta oferta económica para entrenar en un club deportivo de postín. Pero antes de aceptar el puesto, se dispone a competir por última vez en las célebres pistas de Wimbledon. Allí surgirá el flechazo de Cupido cuando se cruce en su camino Lizzie Bradbury, una joven promesa del tenis, al que su papá acompaña noche y día para que no se distraiga acerca de su objetivo primordial, ganar el torneo en la categoría femenina. Peli romántica, más o menos previsible, donde los triunfos deportivos acontecen en la medida en que se mantiene viva la llama del amor. Le falta un poquillo de gracia, Richard Loncraine (Ricardo III) no integra bien competición y cuitas amorosas. Pero un reparto apañado (con la pareja Paul Bettany-Kirsten Dunst), y la brillante fotografía de Darius Khondji, ayudada por efectos visuales, de los partidos, ayudan a mantener el interés de la cinta.

4/10
¡Olvídate de mí!

2004 | Eternal Sunshine Of The Spotless Mind

Joel está enamoradísimo de Clementine, pero últimamente han tenido problemas. Lo que no podía esperar de ninguna manera era que Clementine acudiera a una terapia para sacar de su mente a Joel y a todo lo que pueda estar relacionado con él. El desesperado Joel se da cuenta de que ha perdido al amor de su vida, y, si no quiere morir de pena, tendrá él también que someterse al mismo lavado de cerebro. Sin embargo, la cosa no va a resultarle tan fácil, porque la presencia de Clementine en su vida es muy fuerte y ni siquiera él está seguro de querer olvidarla… Compleja, brillante y fascinante película sobre el poder irrompible del amor, obra de una de las mentes más rocambolescas que ha salido de Hollywood, Charlie Kaufman. Al igual que en Cómo ser John Malkovich y Adaptation. El ladrón de orquídeas, su anterior éxito como guionista, Kaufman ha ideado un rompecabezas lleno de cruces y vericuetos, que mezcla el pasado y el presente, la memoria y los hechos, hasta componer una intrincada madeja llena de nudos e hilos sueltos. Presentar y desenredar con éxito semejante ovillo era el difícil reto de Michel Gondry tras la cámara. El magnífico resultado es una atípica película, con muchas escenas arbitrarias a primera vista, plagadita de imágenes netamente surrealistas (y preciosas, como la de la cama en la playa nevada), con tendencia freudiana por el elemento paranoico depresivo, de rasgos sexuales, pero eminentemente romántica. El sensacional poder de atracción de este cóctel está además acentuado por los dos actores principales. Jim Carrey está soberbio, muy sobrio para lo que nos tiene acostumbrados, imbuido dentro de sí mismo y de su tristeza ya desde el primer fotograma; y Kate Winslet le da la réplica con un personaje similar, aunque más enérgico: su interpretación le ha valido su cuarta nominación al Oscar.

7/10
Spider-Man 2

2004 | Spider-Man 2

Esta vez su seguro servidor, el hombre araña, se subirá literalmente por las paredes con la aparición de un peligroso supervillano: el doctor Octopus. Ésta es la identidad que toma Otto Octavius, profesor y amigo de Peter Parker, el hombre araña. Un experimento fallido de Octavius con antimateria provoca la muerte de su esposa, y que unos sofisticados brazos mecánicos inventados por él se queden adheridos a su espalda. Estos hechos conmocionan tanto al científico, que pierde la razón y se convierte en un monstruoso delincuente. Para desgracia de Spider-Man, que está intentando dejar de ser un superhéroe, porque su doble vida apenas le deja tiempo para los estudios que acaba de iniciar en la universidad, su trabajo como fotógrafo del Daily Bugle, y el tener que ejercer incluso de repartidor de pizzas para poder llegar a fin de mes. El que dijo aquello de “segundas partes nunca fueron buenas” cambió de opinión cuando fue a ver el segundo Spider-Man. A estas alturas del siglo XXI se da por supuesto que en una gran superproducción los efectos especiales serán sorprendentes, que los actores resultarán creíbles y que la película estará muy bien rodada. Aún así la película  muchas veces fracasa por culpa de un buen guión. Aquí se intenta algo más. Los productores, conscientes de que se trata del personaje estrella de Marvel, y que la franquicia puede seguir produciendo dinero durante muchos años (Sony quiere rodar seis entregas), han decidido cuidar al milímetro el guión, que básicamente gira en torno a la pesada carga que supone ser Spider-Man. Pero Peter Parker no puede dejar de serlo a la ligera, porque es consciente de la responsabilidad que supone tener la fuerza proporcional de una araña, y generar fluido arácnido, entre otras habilidades sobrehumanas. Sam Raimi, director de las dos entregas, ha sabido captar sobre todo la humanidad del personaje central, el secreto que ha hecho de Spider-Man un cómic que continúa teniendo éxito cuatro décadas después de su creación. Pero también están llenos de la misma humanidad los secundarios. Harry Osborn, hijo del Duende verde de la primera parte, ofuscado por el odio hacia Spider-Man. Jonah J. Jameson, más conocido como J.J.J., malhumorado pero en el fondo entrañable director del periódico. La tía May, hiperprotectora de su sobrino pese a que éste es un superhéroe. Y sobre todo, Mary Jane, a quien por su importancia le dedicamos su propio recuadro más abajo. Y, por supuesto, el doctor Octopus.

8/10
Levity

2003 | Levity

Tras cumplir condena por asesinato, Manuel Jordan localiza a la hermana de quien fue su víctima. Sinceramente arrepentido, quiere hacer algo, reparar el daño que hizo, aunque no sabe bien cómo proceder. En su andadura, conoce a una especie de predicador, que le da alojamiento, y a una espabilada joven, que se está deslizando por la cuesta de la autodestrucción. Sensible inmersión en el itinerario de un hombre que busca el perdón y la expiación de sus culpas. Ed Solomon dirige y firma el guión, y se las arregla para ahondar en las heridas del alma de los diversos personajes. Los cuatro actores principales, Thornton, Morgan Freeman, Hunter y Dunst, cumplen con creces en sus respectivos papeles. Sobre todo el primero, que refleja bien en su rostro la encrucijada en la que se debate, y sus dificultades para sincerarse.

6/10
La sonrisa de Mona Lisa

2003 | Mona Lisa Smile

O El club de los poetas muertos, con faldas y a lo loco. Katherine Watson (Julia Roberts) ficha como profesora de arte en el Wellesley, un prestigioso ‘college’ femenino (allí estudió, entre otras, Hillary Clinton). Corre el año 1953 y la mujer se halla aún lejos de estar emancipada. De hecho en la escuela, aunque se da una educación esmerada, a las alumnas se las prepara sobre todo para ser madres y esposas, o para mantener una conversación medianamente inteligente con los amigos del futuro marido. De modo que la pretensión de Watson de hacer pensar a las alumnas por sí mismas, choca con otras profesoras de la institución, e incluso con algunas jovencitas. Como ella misma tiene sus fallos (p. ej., a la hora de encarrilar sus relaciones sentimentales), muchas estudiantes se sentirán inspiradas por su ejemplo. Nuevo film de profesores, dirigido por Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral), con feminismo quizá algo obvio: la ‘ceguera’ de las chicas, contrasta con la ‘clarividencia’ de su maestra, aunque hacia el final se acerquen un poco las posturas, para que no se diga. Lo mejor del film está en el reparto (la Roberts y las jóvenes Dunst, Stiles, Gyllenhaal y cía) y en la acertada selección musical.

6/10
Spider-Man

2002 | Spider-Man

Nueva York. Peter Parker es un chaval normal y corriente que vive con sus tíos en el barrio de Queens. Es aficionado a la fotografía y colabora en el periódico de su instituto. Además está secretamente enamorado de Mary Jane, una compañera de clase a la que él ve inaccesible, pese a que también es su vecina y la conoce desde hace tiempo. Su vida, por tanto, no se diferencia en nada de la de cualquier joven de su edad: clases, estudio, algún trabajo esporádico y vida familiar… Pero su rutina va a cambiar cuando accidentalmente reciba el picotazo de una araña modificada genéticamente. Peter adquirirá poderes arácnidos fabulosos: facilidad para trepar por paredes y techos, agudeza sensorial extraordinaria, rapidez de movimientos, fortaleza física y, cómo no, capacidad para tejer su propia tela de araña. Al principio verá en esas características un medio formidable de hacer dinero, pero un triste suceso le convencerá de que debe utilizar sus nuevos poderes para combatir el mal. En el otro platillo de la balanza hará contrapeso un megalómano de los negocios llamado Norman Osborn, que además es el padre de Harry, el mejor amigo de Peter en el instituto. Osborn realiza experimentos científicos para el gobierno, pero tras la negativa para poner en marcha su último proyecto decidirá experimentarlo consigo mismo. Como resultado, verá aumentada su inteligencia y su fortaleza, pero también se convertirá en un demente que pondrá en jaque a la ciudad de Nueva York. Nace así el Duende Verde, el mayor enemigo de Spider-Man. A la hora de hacer una película seguramente todos los directores se pregunten qué escondida clave han de tocar para lograr el éxito. Muchos aspectos tienen de funcionar para que la imagen de la pantalla impregne nuestras retinas durante años: historia atractiva, guión trabajado y coherente, personajes sólidos, actores eficaces… Y, sin embargo, quizá todo eso no baste para situar la película en el particular Olimpo de los espectadores. Hace falta algo más. Y si llamamos la atención sobre este aspecto es porque en los últimos tiempos hay dos ejemplos que cabe estudiar: Spider-Man y El señor de los anillos. ¿Por qué esa fascinación en los espectadores? Resulta esclarecedor que ambas películas se basen en historias previas que durante muchos años han gozado del favor de los lectores. Pero hay que añadir –y aquí está la clave misteriosa–, que es entre esos lectores fanáticos (en el buen sentido) donde hemos de buscar a los responsables de ambos proyectos cinematográficos. Antes de rodar Spider-Man, Sam Raimi era ya acérrimo seguidor del cómic de Marvel –a los 12 años sus padres le regalaron un cuadro de Spider-Man que todavía se encuentra sobre la cabecera de su cama en la casa donde creció– y por eso el proyecto le ilusionó como a un niño que estrena balón de fútbol, puso su alma en él y comunicó su entusiasmo a todo el equipo. Y eso se nota en la película. Es verdad que Spider-Man sobresale por su impresionantes efectos visuales, pero también es cierto que lo hace aún más por su historia. Y es que paradójicamente las piruetas técnicas se encumbran cuando se ponen al servicio de una trama dramática que interesa. Raimi (Darkman, Un plan sencillo), apoyado magníficamente en el cómic y en el guión de David Koepp (Parque jurásico, Misión imposible), ofrece un entretenimiento soberbio, con personajes sólidos, verosímiles, que dan lugar a relaciones psicológicas muy intrincadas. Se permite además aderezar la mezcla con gags tan divertidos como el entrenamiento del protagonista, todo un logro de naturalidad narrativa. Si a todo ello sumamos el magnífico trabajo del reparto, el éxito del que hablábamos al comienzo es cosa hecha. Tobey Maguire es sencillamente la encarnación del héroe solitario a su pesar, ese tipo normal cuyas responsabilidades son a veces un plato duro de tragar (¡pobre Mary Jane!). Y a Willem Dafoe (Platoon, Arde Mississippi) habría que apuntarlo como uno de los malvados más sobresalientes de los últimos tiempos. No todos los actores hubieran pasado el corte en la esquizofrénica escena del espejo. Él no sólo aprueba holgadamente sino que además se da el gustazo de ponerte los pelos como escarpias.

7/10
El maullido del gato

2001 | The Cat's Meow

¿Dónde anda metido últimamente ese gran cineasta y estudioso del cine llamado Peter Bogdanovich? Es la pregunta que se hacen muchos cinéfilos, admiradores de ¿Qué me pasa, doctor? y Luna de papel, que deben conformarse con sus libros, o su presencia fugaz como actor en Los Soprano. Pues he aquí una muestra de su buen hacer, del año 2001, que por fin llega a España. Con el glamouroso y decadente telón de fondo del Hollywood de 1924, narra una misteriosa muerte acontecida en el yate del magnate de la prensa William Randolph Hearst (un personaje que inspiró a Orson Welles su Ciudadano Kane). A bordo del barco se encontraban gente tan célebre como Charles Chaplin, la actriz, amante de Hearts, Marion Davies, y la columnista de chismorreos Louella Parsons, que celebraban el cumpleaños del productor Thomas H. Ince. Su muerte inesperada sirve a Bogdanovich para hacer una aguda disección de los personajes y sus pasiones, especialmente de los celos de Hearst hacia Chaplin, que tontea con Davies.

6/10
Amor loco, amor prohibido

2001 | Crazy/Beautiful

¿Amor imposible? Él es un chicano, pobre, buen estudiante, que vive en un barrio popular. Ella una pija, hija de papá, que es congresista ni más ni menos. Curiosamente estudian en el mismo instituto. Aunque existe atracción, los amigos y las familias de uno y otra no ven futuro en la relación. ¿Seguro? John Stockwell articula la enésima reedición de unos amores que recuerdan al inmortal clásico shakespeariano "Romeo y Julieta". Aunque sin sus versos.

4/10
El cuervo: Salvación

2000 | The Crow: Salvation

Alex Corvis fue hallado culpable del asesinato de su novia y posteriormente ejecutado. Desde el más allá, siguiendo la máxima de “El amor es más fuerte que la muerte”, regresa para buscar a los auténticos asesinos. Tercera entrega en cine de las aventuras góticas de "El Cuervo". Aquí la trama se enriquece con la cuestión de la corrupción policial, y con un par de personajes femeninos fuertes, a los que dan vida Kirsten Dunst y Jodi Lyn O'Keefe. En cuento al nuevo Cuervo, le pone cara el desconocido Eric Mabius.

5/10
A por todas

2000 | Bring It On

Las animadoras de un equipo de fútbol americano descubren que las chicas de otro equipo les han plagiado sus danzas guerreras. ¡Horror y vituperio! ¿Cómo han podido? Pero no pasa nada, caray, inventemos un nuevo baile capaz de enardecer a los jugadores para que ganen la liga y tal, y a otra cosa mariposa. De nuevo tenemos a un grupo de chicas guapas, capitaneadas por Kirsten Dunst, la niña vampiro ya crecidita de Entrevista con el vampiro, una de las hermanas de Las vírgenes suicidas. Con ella compartimos ilusiones y desengaños, partidos más o menos emocionantes, ritmos y bailes.

4/10
Aventuras en la Casa Blanca

1999 | Dick

Puede parecer la típica película estúpida protagonizada por chicas adolescentes. Pero no. Tiene su rato de gracia. Porque retrata, sí, a dos jovencitas bastante cursis, pero son la simple excusa para reírse un poco de ellas, y montar una trama disparatada en torno al escándalo Watergate. ¿Y si la célebre Garganta Profunda que provocó la caída del presidente Richard Nixon hubiera tenido la cara de dos crías horteras a más no poder? Andrew Fleming logra un film más que presentable. Las chicas se ganan la confianza del presidente (Dick, el tramposo), y hasta sacan a pasear... ¡a su perro! Hay momentos divertidos, y la presencia de las jóvenes actrices Kirsten Dunst y Michelle Williams.

6/10
Muérete, bonita

1999 | Drop Dead Gorgeous

Un pueblo de la América profunda. Allí tiene lugar el acontecimiento del año: un concurso de belleza entre las jovencitas del lugar. Lo que debería ser motivo de fiesta y regocijo se convierte en una lucha sin cuartel. Pues lo de que 'lo importante es participar' no se conoce por esos lares; lo que quieren las chicas (y sus madres) es ganar a toda costa. Crítica vitriólica al mundo de las misses y la belleza hueca. El film, dentro de su asumida frivolidad, es un nuevo reproche a la moral del triunfo por encima de todo, tan vigente en la sociedad actual. El reparto cuenta con el rostro de las jóvenes y guapas actrices Kirsten Dunst y Denise Richards, entre otras muchas, bien secundadas por las veteranas Kirstie Alley y Ellen Barkin.

4/10
Las vírgenes suicidas

1999 | The Virgin Suicides

Las cuatro hermanas Lisbon son unas jovencitas guapísimas, que viven bajo la tutela de unos padres muy estrictos. Su belleza provoca fascinación entre los adolescentes de su barrio, que hacen todo lo posible para salir con ellas. ¿Suena a típico film de adolescentes? Pues no, la película es una mezcla de comedia negra y nostálgica, que mira a la adolescencia sin ira, consiguiendo una rara belleza. Interesante debut en la dirección de Sofia Coppola, hija del legendario Francis Ford Coppola, masacrada por la crítica cuando hizo de hija de Michael Corleone en El padrino III. La chica apunta maneras tras la cámara. Sofia no tiene recato en hablar de su padre como “un profesor muy bueno. Hemos hablado de cómo se escriben los guiones, de los actores, de la preparación de una escena.” Le gustó la idea de “amor obsesivo” de la novela original, y de “cómo habla de cosas que se han ido ya, sea una época, una persona o la inocencia.” En el reparto hay un buen ramillete de buenos y jóvenes actores, como Kirsten Dunst y Josh Hartnett.

6/10
La aritmética del diablo

1999 | The Devil's Arithmetic

Hanna (Kirsten Dunst) es una joven judía que no acaba de aceptar las tradiciones de su pueblo. Sin embargo, cuando va a visitar a su tía para celebrar la Pascua, se verá sorprendentemente inmersa en un viaje en el tiempo que la traslada a la época de la II Guerra Mundial, dentro de un campo de concentración nazi. Allí tendrá que luchar por sobrevivir al horror... Curiosa película que mezcla drama y fantasía, con el holocausto y los viajes temporales como eje central. Basada en una novela de Jane Yolen, la historia quiere ser una lección para las mentes de los jóvenes de hoy, con la clara intención de que no olviden los hechos terribles que acontecieron el pasado. Entre el reparto destaca la presencia de la malograda actriz Brittany Murphy.

5/10
Pequeños guerreros

1998 | Small Soldiers

Globotech, una multinacional del juguete, diseña unos muñecos de increíble realismo: ¡parecen vivos!. Unos, que forman el Comando, son violentos. Otros, los gorgonitas, están diseñados para aprender y aman la paz. Un chaval, encargado de una tienda, es el primero en recibir los juguetes. Y pronto advierte el peligro que encierran. Joe Dante, que parece estar algo de capa caída (recuérdese que es el responsable de títulos tan memorables como Piraña, Gremlins y El chip prodigioso), entrega una historia a su medida. Pues esta combinación de muñecos y personajes reales recuerda, de modo irremediable, a sus populares gremlins. El guión, además de ofrecer entretenidas aventuras, critica cierta industria del juguete, que olvida su función educativa, para hacer productos violentos. Los efectos especiales, que recurren a animación por ordenador y marionetas, son espléndidos, en la línea de Toy Story. Y algunas escenas, como la de las terroríficas muñecas Barbie, homenaje al mito Frankenstein, tienen un curioso toque siniestro.

6/10
True Heart

1997 | True Heart

Bonnie y Sam son dos adolescentes, hermanos mellizos, que vivirán mil y una aventuras para salvar a un hermoso oso kodiak de unos cazadores furtivos. Tan peligrosa meta la deciden después de que el avión en que viajan se estrelle en una inhóspita región montañosa del Canadá. Película familiar, sin más pretensiones que la de ofrecer una aventura apta para todos los públicos, que se desarrolla en medio de la naturaleza, lo que ayuda a fomentar una sana mente ecológica. Protagoniza una jovencita Kirsten Dunst.

5/10
La torre del terror

1997 | Tower of Terror

60 años atrás, el ascensor de un hotel sufrió un accidente fatal, y sus 5 ocupantes pasaron a ser fantasmas condenados a vagar por ahí esperando su liberación. Ahora un periodista y su sobrina podrían lograr el final del encantamiento, si encuentran un objeto relacionado con cada uno de los espectros. Simpática cinta familiar Disney, se basa en una de sus famosas atracciones. 

5/10
La cortina de humo

1997 | Wag the Dog

A 11 días de las elecciones presidenciales, el candidato a la reelección es acusado de mantener una relación sexual con una menor. Los 'fontaneros' de la Casa Blanca deben distraer a la opinión pública durante ese tiempo, inventando guerras y héroes. Y acuden a un profesional en la materia: un productor de Hollywood. No está claro si la realidad imita al arte o viceversa. Sea como fuere esta divertida sátira política se ha anticipado a los escándalos de la Casa Blanca hasta extremos insospechados. Los observadores políticos de la prensa internacional han señalado de modo unánime la similitud entre lo propuesto por el film y el caso Clinton. La coincidencia de los bombardeos de Sudán y Afganistán con la declaración de Monica Lewinsky ante el gran jurado parece un calco del film. El guión urdido por David Mamet (fue candidato al Oscar) destila acidez por todos sus poros al dibujar la manipulación política a través de los medios de comunicación. Dustin Hoffman está memorable como ególatra productor y tuvo una nominación al Oscar por su papel. Merece la pena escuchar las bellas e irónicas canciones de Mark Knopfler.

6/10
Mother Night

1996 | Mother Night

El dramaturgo norteamericano Howard Campbell ha vivido casi siempre en Alemania. Allí conoció a la mujer con quien se casó. En los años de la II Guerra Mundial recibe la proposición de actuar como espía para la causa aliada. De modo que transmite información en clave valiéndose de sus discursos radiofónicos de apoyo a los nazis, donde se autodenomina, no sin ironía, el "último americano libre". Acabada la guerra y muerta su esposa, se convierte en un apestado —la misión que cumplió debe quedar en secreto—, sin ganas de vivir. Se alternan imágenes en blanco y negro de Campbell en prisión –donde escribe su increíble historia, a la espera de ser juzgado como criminal de guerra–, con otras –la mayoría– en color, que resumen su vida. Podía haber sido un entretenido film de espionaje; pero Mother Night es, sobre todo, y conscientemente, una película oscura, pesimista y desesperanzada, que dibuja un personaje –bien encarnado por Nick Nolte– para el que la existencia no parece tener ningún sentido. Campbell actúa como espía no movido por altos ideales, ni siquiera por dinero. Únicamente le atrae –y resulta difícil de creer: es lo más débil del film– interpretar en la vida real un personaje fingido. Asegura el protagonista que la única nación que le interesa es la "nación de dos" que forman él y su mujer, aunque tampoco le explica a su amada sus peligrosas actividades, que pueden poner en peligro la vida de ambos. Cuando muera ella, Campbell se convertirá en un espectro. Lo mejor de la dirección funcional de Keith Gordon –que adapta una novela del habitualmente deprimente Kurt Vonnegut Jr.– es la escena que muestra al protagonista detenido en la calle, como una estatua, mientras la gente le rodea para no tropezar, símbolo poderoso del vacío que domina su entera existencia.

4/10
Jumanji

1995 | Jumanji

Hay una extraña leyenda sobre un juego de mesa. Alan Parrish es un niño normal y corriente, que vive con sus padres en una bonita casa. Un día encuentra un tablero que se despliega para convertirse en un antiguo juego de mesa. De repente, Alan desaparece tras lanzar los dados que ponen en funcionamiento a Jumanji. Sus padres dedican todos sus esfuerzos en la búsqueda de su hijo, pero es inútil. Ha pasado casi un cuarto de siglo, y dos niños acaban de instalarse con su familia en la misma casa que habitó Alan. Curioseando en el desván, encuentran el juego y deciden probarlo. Nada más tirar los dados, comienza de nuevo la aventura. Alan ha pasado todo ese tiempo dentro del juego, luchando por volver a su vida anterior. Pero los peligros que acechan en el mágico y salvaje mundo de Jumanji son numerosos. Una película de aventuras con una acción constante. Tiene un ritmo frenético que cautiva al espectador desde el principio. Los efectos especiales son espectaculares. Parece que los monos y los elefantes que salen del juego están invadiendo la pantalla. La composición musical original es del prestigioso James Horner. Cualquier niño disfrutará de lo lindo con esta película, producida por Steven Spielberg, y basada en un cuento de Chris Van Allsburg.

7/10
Los codiciosos

1994 | Greedy

Los miembros de una familia de clase media llamada McTeague desean hacerse ricos gracias a la herencia de un viejo tío multimillonario. Sin embargo, el tío Joe todavía no ha muerto y antes de que lo haga han de lograr que sus nombres estén escritos en el testamento. Con tal fin en la cabeza, y con motivo del cumpleaños del tío, cada uno de ellos se humillará y le hará la pelota hasta límites insospechados. Pero el viejo Joe parece que quiere despilfarrar todo el dinero antes de morir, y la familia decide entonces que Daniel, el sobrino favorito, se haga cargo del 'problema'. Simpática aunque poco original comedia familiar, con contados gags divertidos y un acusado aire televisivo. El argumento es un tanto convencional, aunque hay también algunos momentos para la sorpresa y los giros inesperados. El veterano Kirk Douglas (Los vikingos) y el cómico Michael J. Fox (Regreso al futuro) se reparten el protagonismo.

4/10
Entrevista con el vampiro

1994 | Interview with the Vampire

En San Francisco, un extraño personaje interpretado por Brad Pitt decide contarle su vida a un joven y ambicioso periodista, interpretado por Christian Slater. Le habla de cómo conoció a Lestat (Tom Cruise), hace más de doscientos años, un vampiro del sur de Norteamérica, que le convirtió en uno de los suyos. Lestat intenta introducirle en su cruel y agónica vida, pero el personaje de Pitt es un vampiro con sentimientos, que se plantea la moralidad de los terribles actos que cometen sus "colegas". Nueva vuelta de tuerca en el género de terror, llevando hasta nuestros días las películas de vampiros, en este caso unos vampiros muy humanizados. La película está llena de glamour por la interpretación de Pitt y Cruise. Destacan a su vez los papeles de una jovencita Kirsten Dunst, inolvidable en su papel de niña vampiro, y de Antonio Banderas, en el trabajo que le introdujo definitivamente en el cine norteamericano. La película , que puso de moda el género en Hollywood, narra una historia en la que tienen cabida todos los sentimientos humanos, pero desde el punto de vista de unos seres inmortales y despiadados. Está basada en la sugerente novela de Anne Rice, que escribe el guión, y dirigida por Neil Jordan con máxima eficacia.

6/10
Mujercitas (1994)

1994 | Little Women

Narra la historia de cuatro hermanas, interpretadas por Winona Ryder, Trini Alvarado, Kirsten Dunst y Claire Danes, que viven felices junto a sus padres. La vida familiar se ve perturbada cuando su padre es llamado a filas, y tiene que incorporarse enseguida para luchar en la Guerra de Secesión. Las cuatro hermanas y su madre, interpretada por Susan Sarandon, deben enfrentarse solas a la vida. Cada una tiene un carácter diferente, pero se llevan de maravilla. Introduciéndonos en su vida, conocemos la sociedad de Estados Unidos a mediados del siglo XIX, las costumbres y la forma en que se desarrollaban las relaciones. Una entrañable película basada en la famosa novela de Louisa May Alcott. Realiza una eficaz recreación de la época a través de estas cuatro jovencitas. Pone de relieve los valores positivos del amor familiar y la honestidad. Cuenta con actrices de primera línea, como la entonces emergente Winona Ryder o la portentosa Susan Sarandon.

6/10
La hoguera de las vanidades

1990 | The Bonfire of the Vanities

Pocas adaptaciones literarias han tenido tan poco fortuna como la que nos ocupa. Si Tom Wolfe se puede considerar afortunado de lo que se logró antes con Elegidos para la gloria, basada en "Lo que hay que tener", aquí, se mire como se mire, sólo tenemos un completo horror, que no da con el tono que requiere la vitriólica trama en ningún momento. El film narra el descenso a los infiernos de un broker de Wall Street, cuando atropella accidentalmente a un tipo, y huye de la escena del suceso, por el posible escándalo, sobre todo porque le acompañaba en tal ocasión su amante. El caso es que la noticia sale a la luz pública, y como el atropellado era un negro se monta todo un "numerito", pues el suceso puede ayudar a dar un escarmiento, mucha gente puede ser tajada, y alguno puede avanzar en su carrera. Los hechos se miran a través de los ojos de un cínico periodista, que contempla la inesperada soledad del protagonista. Lo que en el libro es una historia que no se puede abandonar, en el film de Brian De Palma se vuelve rutinario y sin chispa, una hoguera que no es tal. Hay un error de casting en varios personajes, y Tom Hanks no da la talla, algo sorprendente en un actor luego doblemente oscarizado; en aquella época estaba encasillado como actor graciosete, y aquí no logra atrapar la vis tragicómica requerida. Tampoco Bruce Willis da la imagen socarrona pero humana que pedía el personaje, el actor parece contagiado de la desgana general que preside la cinta. Es una pena de film, porque con el material de partida, y el "no reparar en gastos" típico en Hollywood, debería haber dado como consecuencia una película para la historia, en vez de una película para olvidar.

3/10
Historias de Nueva York

1989 | New York Stories

Los tres realizadores que más han recurrido, a lo largo de su filmografía a escenarios de Nueva York, se unieron en esta cinta donde cada uno aporta un episodio.  En 'Apuntes del natural', de Scorsese, un pintor mundialmente famoso se siente atraido por su ayudante. 'Vida sin Zoe', de Coppola, es la historia de una niña de doce años. 'Edipo reprimido', de Woody Allen, sigue los pasos de un neurótico abogado, incapaz de escapar a la influencia que su madre ejerce sobre él. Mientras que el de Coppola resulta magistral y está lleno de elementos autobiográficos, el de Scorsese es un tanto rutinario y el de Allen autocomplaciente aunque divertido.

6/10

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