Mel Gibson vuelve a la dirección con un proyecto monumental, "Resurrection of the Christ", una ambiciosa producción bíblica dividida en dos películas que contarán con un presupuesto conjunto de unos 200 millones de dólares, una cifra inédita en el cine independiente actual.
Cada entrega, rodada en Roma, manejará un coste cercano a los 100 millones, y será distribuida por Lionsgate, que busca recuperar terreno tras varios tropiezos recientes. El primer film llegará a los cines el Viernes Santo de 2027 (26 de marzo), mientras que la segunda parte se estrenará cuarenta días después, coincidiendo con la festividad de la Ascensión.
La historia retomará los hechos tras la crucifixión de Cristo y explorará su resurrección y ascensión, pero Mel Gibson promete un enfoque muy distinto al de La Pasión de Cristo (2004). Según el propio director, se trata de una cinta “superambiciosa” y con un tono “casi psicodélico”, que incluirá batallas entre ángeles y demonios y el descenso de Cristo al infierno, con una puesta en escena más cercana al cine épico-fantástico que al drama religioso tradicional.
Una de las principales novedades es que, a diferencia de la película original, el rodaje se realiza íntegramente en inglés, en lugar de en arameo o hebreo. Gibson habría tomado esta decisión para “no alienar al público internacional”, aunque algunos seguidores consideran que se perderá parte de la autenticidad que distinguió a la primera entrega. El reparto también se renueva por completo: el actor finlandés Jaakko Ohtonen interpreta a Jesús; la cubana Mariela Garriga encarna a María Magdalena; la polaca Kasia Smutniak da vida a la Virgen María; el italiano Pier Luigi Pasino interpreta a Pedro; y Riccardo Scamarcio asume el papel de Poncio Pilato. El británico Rupert Everett participa en un rol aún no revelado.
“Este proyecto se vende solo. Basta con recordar lo que recaudó La Pasión de Cristo”, señala una fuente del estudio. Y no le falta razón: la película original, con apenas 30 millones de presupuesto, superó los 610 millones de dólares en taquilla mundial, convirtiéndose en el filme clasificado “R” más taquillero de la historia durante casi dos décadas. Con Resurrection of the Christ, Gibson aspira a repetir el impacto de su mayor éxito, combinando la espiritualidad de su obra más célebre con una espectacularidad nunca vista en el cine religioso.
