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Biografía

Riccardo Scamarcio

Riccardo Scamarcio

40 años

Riccardo Scamarcio

Nació el 13 de Noviembre de 1979 en Andria, Puglia, Italia
Filmografía
Los despiadados

2019 | Lo spietato

Cinta sobre la mafia de Calabria, sigue la trayectoria de Santo Russo desde su más tierna infancia hasta lo que podríamos denominar "su jubilación". El modelo, voz en off incluida y hasta el físico del protagonista, Riccardo Scamarcio, muy parecido al de Ray Liotta, es sin duda Uno de los nuestros. Pero las comparaciones son odiosas, Renato De Maria no es Martin Scorsese, ni de lejos. Resulta difícil sentir ninguna empatía por el nada "santo" protagonista. Al principio puede uno seguir con cierto interés sus andanzas juveniles, y algunos de sus primeros golpes, incluso con una persecución automovilística bien rodada. Pero domina un tono algo grotesto en algunos pasajes, sobre todo los que te tienen que ver con la religión, la monja que atiende (!?) a Santo en el hospital, o la boda, que es de traca. Y la violencia con montaje paralelo padrinesco es puro efectismo.

4/10
La casa de verano

2018 | Les estivants

Mientras busca financiación para rodar su siguiente película, sobre el fallecimiento de su propio hermano, la realizadora Anna recibe una devastadora noticia. Su marido, Luca, con el que tiene una hija en común, ha decidido abandonarla, porque se ha enamorado de una mujer más joven. Tratará de superar la separación durante las vacaciones, en la lujosa residencia veraniega de su familia. Se conoce más a Valeria Bruni Tedeschi como actriz de títulos como Locas de alegría, y a nivel popular como hermana de la archifamosa Carla Bruni, lo que la convierte en cuñada del ex presidente Nicolas Sarkozy. Pero tiene en su haber varios largometrajes como directora, de hecho éste hace el sexto. De nuevo vuelve a inspirarse en su propia vida, pues como en Es más fácil para un camello… y Un castillo en Italia parece interpretarse a sí misma, y aunque no se sabe dónde acaba la realidad y empieza la ficción, todo tiene visos de haber ocurrido de verdad. De nuevo retrata en clave de comedia dramática a su familia de clase alta, poniendo hincapié en la dificultad para aceptar el divorcio, todo indica que recogiendo elementos de su relación con Louis Garrel. Pero también habla con sorna de la frivolidad con la que algunos ricos tratan a sus empleados, la poca importancia que se le puede dar a asuntos tan serios como la infidelidad, y el hastío que produce una vida desocupada. También se trata la utilización del cine por parte de los creadores para exorcizar los demonios personales. A los personajes centrales se les critica con ironía pero sin hacer sangre, incluyéndose ella misma como una de las dianas contra las que arroja dardos. Llega a tomarse a broma su propio cine, con el impagable momento de la reunión con la comisión del CNC (Centre national du cinéma et de l'image animée), organismo que concede las subvenciones al Séptimo Arte en el país galo, que señalan sin piedad que no se sabe muy bien de qué trata el film que les ha presentado, y que no se diferencia mucho de sus filmes anteriores (como realmente ocurre). El metraje se excede demasiado, y algunas tramas resultan un tanto simplonas. Pero acierta con algunas secuencias que rebosan espontaneidad, como la canción que Bruni Tedeschi entona junto a su compatriota Valeria Golino. La cineasta cuenta con un reparto que mezcla actores gesticulantes italianos (Golino, Riccardo Scamarcio y ella misma), con ilustres representantes de la Comédie-Française (Noémie Lvovsky, Bruno Raffaelli, Pierre Arditi, Yolande Moreau), y su auténtica hija, la espontánea Oumy Bruni Garrel. La propia Bruni tiende a sobreactuar, de acuerdo con el tono algo disparatado de la cinta.

5/10
Silvio (y los otros)

2018 | Loro

Acercamiento singular a la controvertida figura de Silvio Berlusconi, cuando ha salido del gobierno y le salpican mil y un escándalos, lo que no le impide conspirar para hacer caer al actual gobierno de izquierdas, comprando el apoyo de seis senadores, y así acceder de nuevo a la presidencia. Antes de que el espectador pueda atisbar siquiera al personaje, seguimos a Sergio Morra, arribista que quiere hacer carrera rodado de mujeres espectaculares y ejerciendo de proxeneta, hasta llegar a "él", o sea, a Berlusconi, para ofrecerle sus servicios. Como "larguísima e ininterrumpida farsa". Así define Veronica Lario, segunda esposa de Berlusconi, la vida del hombre del que estuvo enamorado, en un momento dado del film. La descripción cabría aplicarla a esta película de Paolo Sorrentino, y eso que para su distribución internacional las dos películas originales han sido refundidas en una sola de dos horas y media. Cabe decir que su preciosismo esteticista con toques surrealistas, después de alcanzar su cima en La gran belleza, se desliza por un declive que ya se apreciaba en la serie televisiva The Young Pope y que resulta evidente en Silvio (y los otros). Resultan interminables y reiterativos los zafios pasajes de excesos orgiásticos, bailoteos sexuales insinuantes, etcétera, que hablan de la decadencia del ejercicio del poder en Italia y de la frivolidad del personaje que supuestamente la encarna, Silvio Berlusconi. En tal sentido, hasta llega a ser forzada la transición del protagonista, desde su pose bufonesca de "listillo" capaz de adelantarse a las intenciones de los otros y hacer siempre lo que le place, a los compases finales de reproches con su mujer, en que se supone que podemos intuir algo de lo que esconde esa cara estirada por la cirugía plástica. Toni Servillo demuestra una vez más que es un buen actor, pero hacer caricatura de la caricatura conlleva el riesgo de la inanidad. Resultaba más interesante sin duda su composición de Giulio Andreotti de Il Divo, donde le dirigió también, con mayor fortuna, Sorrentino. Encima, la escena que comparte consigo mismo –el actor, además de dar vida a Berlusconi, hace de Ennio Doris– presenta un trucaje que se nota a la legua, lo que no deja de ser irónico en un cineasta célebre por el mimo formal con que compone sus planos. Por supuesto hay atisbos del talento del director y coguionista, en algunas escenas vibrantes, o en el uso del terremoto de L'Aquila como metáfora de las fisuras sociales. El último plano del Cristo sacado de las ruinas de la ciudad devastada es bellísimo, pero por supuesto, no basta para redimir una película irregular, decididamente fallida.

4/10
Welcome Home

2018 | Welcome Home

Casey le fue infiel a su marido, Brian, lo que ocasiona la inevitable crisis matrimonial. Para tratar de reconciliarse, ambos saldrán fuera de Estados Unidos unos días, en un viaje romántico, así que alquilan a través de internet un casoplón en la región vinícola de Umbría, en Italia. Una vez allí, conocen al elocuente y servicial Federico, su vecino, que tiene la virtud de aparecer siempre que le necesitan. Pero poco a poco se dan cuentan de que esconde perversas intenciones. Tras consagrarse como Jesse Pinkman, en Breaking Bad, Aaron Paul vuelve a mostrar su buen hacer, en esta ocasión como marido torturado, bien respaldado por un excelente Riccardo Scamarcio (La mejor juventud) como antagonista, y Emily Ratajkowski (Perdida), que cumple, pese a que su personaje podría haber estado mejor desarrollado. Por desgracia, estos actores están al servicio de un guión convencional del debutante David Levinson, que mezcla elementos de Perros de paja –su descripción del germen de la violencia y de la contraposición del mundo rural con los urbanitas recién llegados– con los tópicos de thrillers de personaje cercano que acaba resultando ser un psicópata, al estilo de la niñera de La mano que mece la cuna, o la compañera de piso de Mujer blanca soltera busca, pero con el vecino. Se le podía haber sacado más tajada al novedoso tema central, la moda de contratar un alojamiento mediante aplicaciones como Airbnb, y sus potenciales riesgos. No consigue remontar estas limitaciones el realizador con poca experiencia George Ratliff (El hijo del mal), que firma un producto que como mucho puede ser calificado como ameno. Resulta al menos llamativa su obsesión por mostrar a los protagonistas duchándose en numerosas ocasiones, venga a cuento o no.

5/10
Dalida

2017 | Dalida

 

John Wick. Pacto de sangre

2017 | John Wick: Chapter Two

Tras vengarse de la muerte de su esposa y de su perro, el antiguo asesino a sueldo John Wick intenta regresar a la tranquilidad de su retiro. Pero un líder mafioso le hará una oferta que no podrá rechazar, así que irá a Roma para matar a la hermana de éste, que una vez desaparecida ocupará su sillón en una organización de capos. Tras varios años de capa caída, Keanu Reeves logró un extraordinario éxito en taquilla, sobre todo en Estados Unidos, con John Wick. Supuso el debut como realizador de Chad Stahelski, coordinador de especialistas de Matrix. El dúo vuelve a hacer tándem en la secuela, a la que se ha apuntado también –para un papel muy secundario– Laurence Fishburne, que fue Morfeo en la saga de ciencia ficción. Si en la anterior ya se notaba demasiado la procedencia del realizador, esta segunda parece concebida para enseñársela a los de su gremio, pues consiste en una sucesión de interminables secuencias de acción, y poco más. Quienes se aburran si éstas duran más de tres minutos no encontrarán mucho más en el film. Salvo por un par de golpes de humor, los diálogos son bastante lacónicos, por lo que se desaprovecha a actores tan solventes como Ian McShane, John Leguizamo o Bridget Moynahan. Si Reeves se hubiera rapado el pelo, John Wick. Pacto de sangre no se diferenciaría demasiado de cualquier film de Jason Statham, y si se deja coleta parecería una de Steven Seagal. Para alegría de los incondicionales, el final parece dejar abierta la puerta a una tercera entrega.

4/10
Una buena receta

2015 | Burnt

Tras perder el prestigio por culpa de su carácter y sus problemas personales, el chef Adam Jones (Bradley Cooper), pasado un tiempo, abre con su antiguo equipo un nuevo restaurante con el objetivo de alcanzar la perfección y conseguir las tres estrellas michelin.

Maravilloso Boccaccio

2015 | Maraviglioso Boccaccio

Florencia, en 1348, durante una terrible epidemia de peste negra. Siete chicas y tres chicos deciden dejar la ciudad para olvidar los problemas durante una temporada, refugiándose en una enorme casa en el campo. Allí pasean, hacen el vago y deciden que cada día uno de ellos relatará una historia de amor. Así, el grupo escuchará las andanzas de una mujer dada por muerta por su marido, un tipo poco avispado al que le hacen creer que se ha vuelto invisible, dos jóvenes que no deberían enamorarse al pertenecer a linajes distintos, una joven monja que no puede evitar tener un amante, y un hombre obsesionado por una dama que en principio no le corresponde. Ya octogenarios, los hermanos Paolo y Vittorio Taviani continúan estrenando cada tres o cuatro años, como siempre. Tras abordar desde su particular punto de vista el universo de William Shakespeare, en César debe morir, en esta ocasión se inspiran igual de libremente en la obra de Giovanni Boccaccio, que ha dado lugar entre otras muchas a la erótica El Decamerón, de Pier Paolo Pasolini, y a Boccaccio 70, interesante film coral dirigido por Mario Monicelli, Federico Fellini, Luchino Visconti y Vittorio de Sica, casi nada. En otro de esos filmes corales que integran la mayor parte de su filmografía, los ancianos cineastas se apoyan en el legado del escritor para componer un canto a la juventud. El guión –coescrito por ellos– supone un alegato a favor del ‘carpe diem’, pese a que a su edad son plenamente conscientes de la inevitabilidad de la muerte, aquí representada por la peste. Al principio, un diálogo deja claras las intenciones de los Taviani, cuando una joven afectada por la enfermedad, manifiesta su desesperación por morir sin haber conocido los placeres de la vida. No falta el toque irreverente que caracteriza la obra del clásico autor, pues su relato del jardinero de “El Decamerón”, inspira uno de los cinco cuentos de los protagonistas, que transcurre en un convento de monjas en el que, según se deja claro, por norma general han ingresado muy jóvenes, así que casi ninguna tiene vocación. Sin ser de sus mejores trabajos, en Maravilloso Boccaccio los hermanos Taviani se ganan al respetable, por su frescura y su vitalidad, paradójicamente juvenil. Han compuesto un film colorista, inspirado en las alegres pinturas del Renacimiento. Y su extenso casting, tan impecable como el de cualquier otra de sus obras, está formado por actores no demasiado mayores, que saben reflejar la despreocupación de quien no mira de frente a su destino.

6/10
Sólo te quiero a ti

2015 | Io che amo solo te

A sus cincuenta años, Ninella considera que sólo tuvo un gran amor en la vida, don Mimi, con quien nunca se pudo casar. Ahora su hija Chiara mantiene una relación con Damiano, el hijo del objeto de sus deseos. Ambos han decidido casarse, en Polignano a Mare, espectacular pueblo de la región de Apulia. Comedia romántica italiana del director Marco Ponti (Passione sinistra), que adapta una novela del también desconocido Luca Bianchini, que colabora en el guion de la película. Intencionadamente ligera, al menos cuenta con impresionantes localizaciones del país.

4/10
Pasolini

2014 | Pasolini

Con trazos impresionistas, sin un armazón claro, seguimos a Pier Paolo Pasolini en las últimas horas de su vida, antes de que fuera brutalmente asesinado. Abel Ferrara recurre a su habitual estilo algo desmadejado, que encaja bien con la idea de tratar de atrapar el espíritu de quien a la hora de pedírsele que definiera su oficio con una sola palabra –poeta, ensayista, pensador, cineasta...– señalaba que en su pasaporte ponía simplemente "escritor". Como protagonista, Willem Dafoe da el tipo del personaje retratado. El film recurre a la voz en off para apuntar la nueva obra en la que Pasolini está trabajando, con el simbolismo de la búsqueda del Mesías a través de la estrella. Su entrevista con un periodista sirve para mostrar su lucidez en el diagnóstico de una sociedad deshumanizada. Vemos el cariño de su madre y otras personas de su entorno. Y el escándalo que siempre le envuelve, también en los intereses eróticos de su creación –"el escándalo es un derecho, el ser escandalizado un placer", asegura– y en sus propias pulsiones personales, que van a precipitar la tragedia, mostrada de modo seco y brutal.

5/10
Un ragazzo d’oro

2014 | Un ragazzo d’oro

Davide Bias es un creativo publicitario con el sueño de escribir algo grande, real. La ansiedad y las insatisfacciones le obligan a tomar pastillas. Cuando su padre, un guionista de películas de serie B, fallece, Davide se traslada a Roma donde conoce a Ludovica, una atractiva editora interesada en publicar un libro autobiográfico que el padre de Davide tenía intención de escribir.

The Informant

2013 | Gibraltar

Acuciado por serios problemas financieros, Marc Duval, casado y con un bebé, ha dejado Francia para instalarse en Gibraltar. Allí junto a su esposa regenta un bar que a duras penas le sirve para pagar las facturas y las deudas. En esa situación recibe una curiosa oferta de trabajo por parte del servicio de aduanas francés: convertirse en informador. En efecto, su establecimiento es lugar de reunión habitual de narcotraficantes. El sólo tiene que trasladar los datos a su contacto en aduanas, el agente Belimane. El francés Julien Leclercq debutó en 2007 con el oscuro largometraje Chrysalis. En este caso adapta la novela de Marc Fievet, inspirada en hechos reales que se iniciaron en 1987 y que tienen como epicentro la lucha internacional contra el narcotráfico con base en Gibraltar. No es The Informant una película al uso sobre el tema, tan dado a truculencias y escenas de acción, aunque alguna escena sangrienta hay, pues Leclercq quiere evitar la espectacularidad para mostrar más realismo en los hechos. El punto fuerte es precisamente ése: como un hombre corriente se ve metido de la noche a la mañana en asuntos tremendamente turbios, que implican a varios capos de la droga, a la vez que se siente desesperadamente empujado a seguir hacia adelante, pues todas las puertas de salida parecen herméticamente cerradas. Esa verosimilitud, esa trampa en que se metido, incluye una mirada nada complaciente con las altas esferas de la política y en general con la burocrática maquinaria del Estado, incluidos sus largos brazos ejecutivos, en donde el fin siempre justifica los medios, cuando esos medios, claro está, son personas anodinas, de segunda, que se pueden dejar en la cuneta. La película, entretenida, también puede hacerse un poco larga, con su puesta en escena algo gris y su ritmo a veces tedioso, quizá realista... De todas maneras, la historia siempre interesa y eso se logra sobre todo gracias a la excelente labor del actor Gilles Lellouche (Pequeñas mentiras sin importancia). Está soberbio en su papel protagonista, continuamente entre la espada y la pared, creíble siempre, y su historia genera empatía con el espectador. Le acompañan unos eficaces Tahar Rahim (Un profeta) y Riccardo Scamarcio (Mi hermano es hijo único).

6/10
En tercera persona

2013 | Third Person

Michael, escritor ganador del Pulitzer, se encuentra en parís escribiendo una novela. Hasta allí llegará su amante Anna. En Roma un norteamericano que roba diseños de moda entrará en contacto con una mujer rumana y decidirá ayudarla para recobrar a su hija, por la que una mafia de inmigración pide 5.000 euros. En Nueva York, la sufriente Julia y su psiquiatra luchan para que aquélla pueda ver a su hijo, tras serle denegado ese derecho por atentar en el pasado contra la vida del pequeño. Tras el éxito de Crash, el canadiense Paul Haggis demostró ser un director con personalidad en trabajos como En el valle de Elah y con la entretenida aunque más convencional Los próximos tres días. Su fuerte es la escritura cuidada del guión, que procura alejarse de lugares comunes. En este caso vuelve a escribir y dirigir un film a priori ambicioso, que sobre el papel puede interesar por su originalidad, su punto de intriga, su mezcla de historias... Sin embargo, estamos ante la película menos lograda de Haggis, y todo debido a un enfoque de la cuestión –la creación literaria– que por su propia naturaleza acaba por resultar banal, puro oropel, una especie de vacío divertimento que nunca puede ir más allá. Algo parecido sucedía en El ladrón de palabras, por poner un ejemplo cercano en la temática y en el tiempo. Y es que el material de En tercera persona es sumamente inflamable, muy difícil de manejar por muchas piruetas que invente Haggis, y lamentablemente también a él le acaba explotando el guión en la pantalla. Se demuestra una vez más lo complicado que resulta trazar una historia convincente, con fondo y sin trampa, sobre el mundo de la literatura, de los escritores y sus fantasmas (o sus musas), con sus diversos hilos narrativos reales o inventados –¿o todo es pura ficción?–, caminos que se amalgaman hasta donde se quiera con tal de sorprender al espectador. El comienzo de la película es puro desconcierto, con la presentación de personajes en sus distintas localizaciones (Roma, París, Nueva York), aunque tras el exagerado aturdimiento poco a poco las cosas comienzan a serenarse. Las distintas historias avanzan, avanzan, avanzan, hasta que Haggis logra sutilmente entrelazarlas con oficio, todo hay que decirlo. Sin embargo, los cabos sueltos siguen siendo tan numerosos como lo es el desproporcionado afán de dramatizar sentimentalmente cada fotograma. Hay algo que no cuadra (o que cuadra demasiado), las cosas son muy directas, las situaciones son crudas, las coincidencias sorprendentes… Al final el espectador deja de interesarse por los personajes para intentar únicamente dar coherencia al rompecabezas formal que es la película. Y puede que ni siquiera lo consiga. Paul Haggis ha contado con buen material para armar este castillo de fuegos artficiales. Es llamativa la constelación de estrellas que reúne el film, entre los que destacan un Liam Neeson muy diferente de sus papeles de acción y una bipolar Olivia Wilde que sorprende con una repetitiva tendencia a quitarse la ropa. Y hace también un trabajo esforzado Adrien Brody.

4/10
A Roma con amor

2012 | To Rome with Love

Un guardia urbano romano que pone orden a la circulación, por así decir, introduce un ramillete de historias que transcurren en la ciudad eterna: el arquitecto famoso americano, que recordando sus años mozos en Roma, se topa con un compatriota estudiante de arquitectura, y es testigo de sus devaneos amorosos; la pareja provinciana de recién casados, que en la gran urbe se pierden y enredan, ella conoce a un famoso actor, él recibe la visita inesperada de una prostituta; la turista americana que se enamora y compromete con un italiano, y a la que vienen a ver sus padres, él promotor musical que encuentra un tenor donde menos lo espera; y finalmente el padre de familia y gris oficinista que un día se convierte en alguien famoso sin que exista razón objetiva alguna para ello. Sigue Woody Allen su periplo fílmico por ciudades europeas, tras Londres, Barcelona y París le llega el turno a Roma. Con su ritmo habitual de una película al año, el cineasta neoyorquino da muestras con A Roma con amor de sus virtudes y defectos. Su nueva película no es redonda, ni mucho menos, dista de la perfección lograda con Midnight in Paris. Aunque justo es reconocer que Allen confiesa siempre no estar satisfecho con el resultado de sus filmes, que salvo excepciones en la mayoría detecta fallos. En el film que nos ocupa, esto es muy claro. En el haber de Allen está el saber trenzar los diversos hilos narrativos, la construcción de personajes con un acertado reparto, ciertas ocurrencias que introduce con prodigiosa naturalidad y encajan bien, lograr que parezca que todo ocurre en poco tiempo. ¿Los problemas? Ciertos estereotipos italianos que evidencian demasiado la mirada foránea, las bromas de comedia de alcoba no las maneja con el necesario desparpajo. El complejo de no perder comba con la mentalidad actual, del que es botón de muestra el monólogo de Ellen Page sobre su experiencia de una relación lésbica. La reiteración en lo que al principio suponían hallazgos: la idea de la ducha del personaje de Woody Allen, las servidumbres de la fama que padece Roberto Benigni, el embarazo que produce en los que le rodean el descaro de Penélope Cruz. Ver una película de Woody Allen siempre tiene interés, y en tal sentido A Roma con amor no es la excepción. Pero es cierto que se trata de un trabajo que se diría hecho con desgana, con el piloto automático, y que poco aporta a su filmografía, a excepción de que supone un reconocimiento más de que Woody se hace mayor, la petición de su personaje a Judy Davis de que no le psicoanalice resulta muy elocuente. Aunque el tema de la fama sea abordado a la italiano, desde una óptica que retrotrae a Federico Fellini y La dolce vita, lo cierto que es que Allen ya lo había tratado en Celebrity.

5/10
Manuale d'amore 3

2011 | Manuale d'am3re

Tercera entrega de la saga italiana, nuevamente dirigida por Giovanni Veronesi. Repite también el cómico Carlo Verdone, presente en las dos anteriores y Monica Belluci, que participó en el film anterior. Ambos tienen en esta ocasión papeles distintos. Como es habitual, el film se divide en diversos segmentos (en esta ocasión tres) en torno al tema del amor. En "Juventud", Roberto, joven abogado, está muy enamorado de Sara, su prometida. Pero debe separarse temporalmente de ella, para acudir a un curioso pueblecito donde debe negociar con unos lugareños para comprarles su propiedad. Su fidelidad se verá puesta a prueba cuando conoce a una atractiva vecina. "Madurez" sigue los pasos de Fabio, maduro presentador televisivo que a espaldas de su esposa inicia una relación con una mujer que resulta ser una peligrosa acosadora. Por último, "Más allá" tiene como protagonista a Adrian, profesor norteamericano que se va a vivir a Roma. Allí le seduce la atractiva hija de su portero, una mujer más joven que le oculta a su padre que trabaja como bailarina de strip-tease. El film es lo suficientemente ameno, y tiene momentos divertidos, como las bromas de los habitantes del pueblo de la primera historia, o los gestos de Verdone, que tiende al histrionismo. Destaca el tramo final, por la interpretación de Robert De Niro. que forma una pareja bastante inusual con Monica Bellucci. Por lo demás, el film resulta insustancial. Además, su humor resulta a veces apolillado, cuando recurre al típico gag del amante que se tiene que esconder porque aparece de improviso el marido de la mujer con la que está.

5/10
Polisse

2011 | Polisse

La rutina diaria de la Brigada Policial de Menores en París. El film sigue a cerca de una decena de agentes que se ocupan de casos muy variados, muchos relacionados con delitos sexuales, a veces en el ámbito de la propia familia de la víctima, pero también de robos callejeros, incapacidad de los padres para cuidar de los menores. La mirada de Maïwen Le Besco es original, y no sólo porque además de dirigir y firmar el guión se reserva el papel de una fotógrafa, que documenta el trabajo de los policías para el ministerio del interior, sin ser ella agente, lo que permite cierta identificación con el espectador, también por la reserva inicial con que lo ve todo. Resulta también inteligente, y cala, la idea de pintar la vida personal de los policías, que tienen sus problemas: infidelidad, divorcio, discusiones conyugales, estrés, rencillas, impotencia ante los crímenes a los que se enfrentan día a día... Ellos no son ajenos a un caldo de cultivo social, donde abundan los prejuicios, la falta de integración, el sexo omnipresente, la frustración, la ignorancia, las adicciones... un cóctel que lo está cambiando todo y a cuya influencia resulta difícil, por no decir, imposible, sustraerse. Así las cosas, lograr un equilibrio personal y familiar resulta, cuando menos, complicado. Polisse, justo Premio del Jurado en Cannes, tiene la virtud de lograr una fuerte cohesión en su visión caleidoscópica del quehacer policial. Procura ofrecer una mirada objetiva, casi documental, sin juzgar a las personas, y donde domina el pesimismo ante un panorama poco halagüeño, donde crímenes como la pedofilia horrorizan, y en que al bando de “los buenos” también les falta el fundamento sólido que permite resistir sin venirse abajo. El título parece proponer un juego de palabras acerca de cómo suena en francés “policía”, pero también “educado” y “pulido”.

7/10
Tengo algo que deciros

2010 | Mine vaganti

A fecha de hoy la distribuidora no ha hecho pase de esta película, por lo que ofrecemos únicamente la sinopsis oficial. Tommaso es el miembro más joven de la extensa y excéntrica familia Cantone, dueños de una fábrica de pasta en Puglia. Su madre Stefania es una mujer encantadora pero asfixiada por las convenciones burguesas; su padre Vincenzo tiene unas expectativas desorbitadas sobre sus hijos; su tía Luciana es una excéntrica; su hermana Elena una ama de casa frustrada; su hermano Antonio trabaja con su padre en la fábrica de pasta; y por último está su rebelde abuela, atrapada en el recuerdo de un amor imposible. Tommaso, aspirante a escritor, vuelve de Roma a casa para una importante cena familiar en la que su padre les entregará la dirección de la fábrica a su hermano y a él. Resuelto a hacer valer sus elecciones personales, Tommaso planea anunciar en la cena que es gay. Pero esa noche, cuando se dispone a pedir silencio, se le adelanta su hermano quien para sorpresa de todos desvela su propio secreto. Vincenzo le echa de casa, de la familia y de la fábrica.

Edén al oeste

2009 | Eden à l'Ouest

Al director griego afincado en Francia Costa-Gavras (Desaparecido, La caja de música, Arcadia) siempre le gustado hacer un tipo de cine que refleje problemas sociales derivados de políticas injustas o, al menos, que él considera injustas y que no comparte. Ese cine denuncia suele estar adherido a géneros convencionales, como el drama o el thriller. En Edén al Oeste, Costa-Gavras vuelve a incidir en un peliagudo tema social, la inmigración ilegal. Para evitar el riesgo de ser detenido por la policía, Elías decide saltar al agua desde un barco procedente del Este, en el que viaja junto a decenas de inmigrantes ilegales con destino a Europa. Nadando logra arribar en una playa nudista que resulta petenecer a un complejo veraniego llamado Edén. Allí intentará a duras penas pasar desapercibido entre los ricos europeos que disfrutan de unos días de ocio y placer. Será sólo la primera etapa de un largo recorrido de Elías hacia París, la ciudad a la que desea llegar. Pero entre medias conocerá todo tipo de gente y pasará todo tipo de apuros. Hay una clara referencia a la Odisea de Homero en Edén al Oeste, con un protagonista que da tumbos de un lado a otro para llegar a su destino. En su largo periplo Elías pregunta y pregunta a todo tipo de gente, es ayudado y también engañado, es explotado y despreciado continuamente, y así hasta la anhelada llegada al paraíso soñado. Que luego esa felicidad sea tan irreal como un truco de magia ya es otra historia... Por lo demás, Costa Gavras se esfuerza en retratar al protagonista como un tipo bueno, quizá demasiado pardillo, pues es tan ingenuo y torpe que se antoja a veces poco razonable –no evoluciona a lo largo de la historia–, carne de cañón para sufrir numerosas desventuras. Ese enfoque aporta al drama cierto tono tragicómico y tierno que arranca más de una vez la sonrisa, pero también lo convierte en un film menor, poco emocionante. Y quizá el director ha querido apuntalar más claramente así las situaciones injustas que han de soportar tantos extranjeros de buen corazón que no tienen oportunidades para prosperar fuera sus hogares. El actor Riccardo Scamarcio (Mi hermano es hijo único) hace un esforzado trabajo.

4/10
Miradas de amor

2008 | Colpo d'occhio

Desde hace una década Gloria está unida sentimentalmente, desde los 17 años, con quien fuera su profesor de arte, el prestigioso crítico Lulli. Pero en una exposición quedará inmediatamente prendada de un joven escultor llamado Adrian. Ambos comenzarán una apasionada relación y Gloria abandona a Lulli. Todo parece marchar como la seda, puesto que, además, gracias Lulli el trabajo de Adrian alcanza enormes cotizaciones en poco tiempo y el escultor se va haciendo cada vez más famoso. En su debut como director, el actor Sergio Rubini (Manuale d'amore) entrega una genuina película italiana, enredada de celos, amores apasionados, traiciones, llantos, tristezas. Lo hace con los excesos típicos que aportan a este tipo de filmes un tono folletinesco, con momentos de simplismo chirriante dentro de lo que se supone un desgarrado drama romántico. La relación entre los tres personajes suena a arquetípico, como si lo importante fuera únicamente mostrar una especie de fábula sobre la falsedad del mundo del arte, de su volátil farándula, del ego que domina a los artistas y del juego de intereses que define el éxito y el fracaso, algo que aquí se muestra absolutamente al margen de la belleza. La película atrapa al principio con su interesante planteamiento y el director maneja bien la narrativa y el montaje. Pero falla, eso sí, el guión, pues muy pronto entrevemos las trilladas veredas de la trama, previsible hasta el efectista final. El reparto está correcto, con la intensidad acostumbrada de Riccardo Scamarcio (Mi hermano es hijo único) y el cinismo de Rubini en el papel de Lulli. Aunque es a Vittoria Puccini a quien le toca interpretar al personaje más creíble de este triángulo artístico-amoroso.

4/10
Mi hermano es hijo único

2007 | Mio fratello è figlio unico

1962. Accio Benassi es el pequeño de una familia obrera que malvive con insuficientes medios materiales en un pueblucho de Latina, en Italia. Tras fracasar en su paso fugaz por el seminario, y en su intento de estudiar una carrera de letras tras la negativa familiar, Accio regresa a su paupérrima casa para ser perito técnico. Su rebeldía propia de la adolescencia se desata aún más debido a las tendencias políticas de su hermano mayor Manrico, que se está erigiendo poco a poco en líder comunista del lugar. Así, Accio empieza a tontear con el fascismo, influido por un vecino que le trata como a un hijo. Los años pasan y las cosas siguen igual. Un día llega a casa Francesca, la guapa novia de Manrico, que enseguida congenia con Accio. Film costumbrista que recrea con mucha pericia la atmósfera de la Italia rural de los años 60 y 70. Los guionistas Sandro Petraglia y Stefano Rulli repiten de este modo la receta que ya ofrecieron en La mejor juventud, y de hecho esa clara referencia es también el mayor lastre de Mi hermano es hijo único. Porque lo cierto es que esta película es una repetición incompleta de los mismos elementos, sólo que con un poco menos de sorpresa, emoción, grandeza y definición de caracteres. Ahí están los dos hermanos muy distintos, casi opuestos, pero que en el fondo desean y luchan por lo mismo; ahí está la fuerza inquebrantable de la familia, cuyo amor de los padres es su mayor seguro; ahí está la lectura política de unos años convulsos de la historia europea, en donde las ideologías parecían la mágica solución a todos los problemas; ahí están las primeras experiencias amorosas, las dudas y las tristezas; ahí está el tono lírico y aventurero a la hora de narrar los hechos históricos, teñidos de nostalgia; ahí están los sufrimientos, las muertes, los hijos… El director Daniele Luchetti logra en conjunto una película estimable, rodada con sobriedad y puesta en escena realista, pero inevitablemente mucho menos sabrosa que el extraordinario film de Marco Tullio Giordana. Y es destacable el gran trabajo del joven Elio Germano, quien a veces parece un divertido e imberbe Robert De Niro, de ademanes dubitativos, parlantes y gestuales al más puro estilo “italianini”.

6/10
Manuale d'amore 2

2006 | Manuale d'amore 2 (Capitoli successivi)

El director y guionista italiano Giufanni Veronesi obtuvo un éxito contra todo pronóstico en 2005 con Manuale d'amore, una comedia predecible y ligera, dividida en cuatro episodios, sobre las diferentes fases de las relaciones amorosas. El mismo cineasta sigue al milímetro el esquema, con otras cuatro historias independientes, y un nuevo reparto, aunque repite como protagonista el histriónico cómico Carlo Verdone, una celebridad en Italia, que interpreta a un personaje distinto al de la película anterior. Destaca también la presencia de Monica Bellucci, cada vez mejor actriz, sobre todo desde que trabajó a las órdenes de Mel Gibson. Otra actriz en alza que interpreta un importante papel es la española Elsa Pataky. Aunque las historias son distendidas, más bien simplonas, y a veces soeces, esta vez Veronesi lanza una mirada crítica a su país, al que considera demasiado tradicional. Curiosamente, contrapone una imagen ‘progre’ de España, idealizada por la izquierda Italiana, donde se resuelven las tramas de los dos episodios más “políticamente correctos”. En ‘La maternidad’, el matrimonio formado por Franco y Manuela recurre a la reproducción asistida para tener un hijo. Y como legalmente no pueden elegir el sexo del varón viajan hasta a una clínica de Barcelona, más permisiva. En ‘El matrimonio’, Fosco y Filippo, una pareja homosexual, acaban viniendo a España, donde se permite el ‘matrimonio gay’. En ‘Amor extremo’, Elsa Pataky interpreta a una madre soltera española, desinhibida y promiscua –como corresponde a la imagen que se supone tienen los italianos de las españolas–, que seduce a un cincuentón casado y con una hija. Quizás, el mejor relato es el primero, ‘Eros’, donde un muchacho convaleciente de un accidente de coche, postrado en silla de ruedas, es atendido por una atractiva fisioterapeuta, Lucía (Monica Bellucci). A pesar de que tiene novia, el chico no puede evitar sentirse atraído por ella. El nexo de unión es un programa radiofónico, también titulado ‘Manuale d'amore’, en el que Fulvio, un presentador, reflexiona sobre el amor. El conjunto arranca contadas sonrisas, pues predomina un tono apolillado que recuerda a las comedias de peor calidad de la Italia de los 70.

3/10
Romanzo criminale

2005 | Romanzo criminale

El veterano actor, guionista y director italiano Michelle Placido adapta una extensa novela de Giancarlo de Cataldo. Relata con pelos y señales la historia real de la Banda de la Magliana, que se llama así por un barrio de Roma, y que en los 70 se hizo con el control del crimen organizado de la capital italiana. Como Érase una vez en América, del también italiano Sergio Leone, narra la vida de los protagonistas desde que inician sus actividades criminales siendo unos chiquillos. El Frío, El Líbano, El Dandi y El Negro son atrapados por la policía. Años después, están en libertad y ponen en marcha un plan para controlar el tráfico de drogas y otros ‘negocios’ ilegales en Roma. La propuesta obtuvo buenas críticas y éxito de público en su país, además de obtener la friolera de 8 premios David di Donatello –los Oscar italianos– e inspirar una serie televisiva homónima. Michelle Placido se ha decantado por una puesta en escena muy americana, que recuerda por momentos al estilo de Malas calles, de Martin Scorsese, o Reservoir Dogs, de Quentin Tarantino. Integra muy bien la historia en el contexto de la historia italiana de finales de los 70, hasta los 90, insertando grabaciones de acontecimientos destacados, como el asesinato de Aldo Moro. Aunque los guionistas han eliminado muchas subtramas y personajes del libro, quizás deberían haber limado mucho más, puesto que el resultado es un film ambicioso, con tantas acciones y personajes que a veces el espectador corre peligro de perderse ligeramente. Además, se alarga en exceso. Estamos ante un film violento y realista, de ritmo ágil, que sobre todo resulta ilustrativa en su descripción del crimen organizado italiano, en la línea de la posterior Gomorra. De paso indaga en temas como la corrupción, la lealtad, la amistad, la venganza, el odio y la traición. Entre los prodigiosos intérpretes, destaca Pierfrancesco Favino (el Libanés).

6/10
La mejor juventud

2003 | La meglio gioventù

Año 1966. Se inicia un fresco de la historia de la Italia reciente, ofrecida sobre todo a partir de los avatares de dos hermanos, Nicola y Matteo Caratti, hijos de un matrimonio de clase media, y que tiene además dos hermanas. Tras un verano decisivo en la vida de ambos, Nicola emprende la carrera de médico psiquiatra, y comprometido con las imperantes ideas de izquierda, convive con Giulia, que acaba militando en las Brigadas Rojas; mientras, Matteo ingresa en la policía. Pero pasan los años y muchas cosas suceden a en torno a la familia Caratti... Imposible resumir en estas breves líneas la riqueza de este sensible film, su delicada delineación de la psicología de los personajes, el equilibrio entre el drama y el humor en el devenir cotidiano. Marco Tullio Giordana sabe revelar poco a poco los modos de proceder de algunos personajes (la generosidad de la madre, por ejemplo), y las heridas del alma, siempre en carne viva. Dado su extenso metraje –fue concebida originalmente para la televisión–, la película se estrenó en las salas de cine en dos partes, la primera de las cuales llegaba hasta los 80, y la segunda hasta nuestros días.

8/10

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