Brainiac será el gran antagonista de "Man of Tomorrow", secuela de "Superman", de James Gunn, que volverá a contar con David Corenswet como el Hombre de Acero y Nicholas Hoult como Lex Luthor. El rodaje comenzará en abril en Atlanta, con estreno previsto para el 9 de julio de 2027.
Desde que se anunció el proyecto, los fans sospechaban que Brainiac acabaría siendo el enemigo principal, especialmente por la premisa de una alianza temporal entre Superman y Luthor. Con una rivalidad tan arraigada —y con un Luthor que detesta a Superman— sólo una amenaza de gran envergadura podría obligarles a colaborar. La primera película ya dejaba una pista en su clímax, cuando Superman deseaba que Luthor utilizase su humanidad “para el bien del mundo”.
James Gunn apuntaló estas insinuaciones durante una rueda de prensa por el final de la segunda temporada de Pl pacificador. Cuando le preguntaron qué podría llevar a Luthor a trabajar con su adversario, respondió con humor: “Una amenaza bastante pronunciada”. Añadió que Luthor siempre se preocupa “ante todo por Luthor”, así que cualquier enemigo que ponga en riesgo sus propios intereses bastaría para forzar la alianza.
Brainiac encaja plenamente en ese papel: su inteligencia rivaliza con la del propio Luthor y su poder lo convierte en un adversario capaz de exigir la intervención conjunta del villano y el héroe. Gunn ya había sugerido esta dirección al publicar la portada del guion de Man of Tomorrow, ilustrada con un cráneo humano con el cerebro expuesto.
La elección de Brainiac era, además, una deuda pendiente. Pese a ser uno de los enemigos más emblemáticos del universo Superman —probablemente el más popular después de Luthor—, nunca ha sido el villano principal de una película de imagen real. Su ausencia ha resultado llamativa frente a opciones recurrentes como Zod o Doomsday.
Creado por Otto Binder y Al Plastino, el personaje debutó en 1958, en Action Comics nº 242. En el origen era un alienígena de piel verde acompañado de una criatura blanca similar a un mono, con la peculiar afición de encoger y coleccionar ciudades en botellas, entre ellas la capital kryptoniana, Kandor. Con el paso de las décadas, Brainiac evolucionó hacia una figura más siniestra: un cyborg de inteligencia descomunal, obsesionado con ampliar su conocimiento y capaz de transferir su conciencia a nuevos cuerpos.
Ese legado también ha mantenido la importancia de Kandor dentro del mito de Superman, como símbolo tanto de sus raíces perdidas como de un desafío que ni él puede resolver por completo.
Aunque nunca ha dado el salto a la gran pantalla como villano principal, Brainiac ha aparecido en numerosas producciones de DC, desde Superman: The Animated Series, Smallville y Krypton, hasta videojuegos como Injustice 2. En los cómics ha protagonizado historias tan destacadas como Superman: Brainiac, de Geoff Johns y Gary Frank, considerada una de las sagas modernas más influyentes del personaje.
