Alejandro González Iñárritu lleva años preparando algo, y ahora ya sabemos que ese algo es una película llamada “Judy”, una comedia “de proporciones catastróficas” que huele a sátira mundialista, epopeya metafísica o quizá simplemente a Iñárritu siendo muy Iñárritu.
Protagonizada por Tom Cruise, que al parecer aquí no se cuelga de un avión… sino del ego de un personaje que intenta convencer al planeta entero de que es su salvador, mientras sus propias decisiones van desencadenando el apocalipsis. Vamos, un martes cualquiera en Hollywood.
El reparto es de infarto y de esguince: John Goodman se lesionó en el rodaje, y Michael Stuhlbarg, que ya ha trabajado en cada rincón del espectro dramático, asegura que esta película es “la cosa más loca” que ha hecho en su vida. Viniendo de Stuhlbarg, eso significa que el caos debe ser olímpico.
Rodada en VistaVision en 35mm por el director de fotografía Emmanuel Lubezki, la película llegará en octubre de 2026. Postproducción acaba en marzo; es decir, Iñárritu igual intenta colarse en Cannes… o igual Warner Bros. la guarda para Venecia, donde los tráilers prácticamente se montan solos.
El guion lo firman Iñárritu y su equipo de Birdman—Giacobone y Dinelaris—más Sabina Berman. Es su regreso tras Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades, que dejó a la crítica dividida entre “obra maestra” y “existencialismo de andar por casa”.
En resumen: Tom Cruise intentando salvar el mundo, Iñárritu intentando reinventar el cine, Stuhlbarg intentando entender qué demonios ha rodado… y todos nosotros intentando adivinar qué es realmente Judy. Como debe ser.
