Todo apunta a que en la guerra por la adquisición de Warner Bros. Discovery (WBD) y el servicio de streaming HBO Max, Netflix ha acabo llevándose el gato al agua frente a sus rivales Paramount, que fue comprada recientemente por Skydance, y Comcast, ligada a NBC Universal.
De este modo, y aunque no hay confirmación oficial, la compañía liderada por Ted Sarandos y Greg Peters, estaría a punto de ganar la puja por Warner y alrededores, en un acuerdo que transformaría radicalmente la industria del entretenimiento, con un desembolso de la friolera de 83.000 millones de dólares. En efecto, tras superar las ofertas de Paramount y Comcast, con el ofrecimiento de “cash” por acción, Netflix ha entrado ya en una fase de negociaciones exclusivas con WBD y su CEO David Zaslav. Aún hay mucho camino por recorrer, y surgen los interrogantes acerca de si Netflix será capaz de estrenar películas en salas de cine, como hacía Warner, o convertirá su adquisición en una máquina de hacer títulos para las plataformas de streaming. También uno se pregunta si Netflix y HBO Max se fusionarán, o mantendrán sus señas de identidad. Además habrá que entrar en la senda de las complejas aprobaciones regulatorias de EE.UU. y Europa, si se concreta este terremoto en el sector, que podría colocar al nuevo emporio en una situación de monopolio y competencia desleal, con su actividad en streaming, cine en salas y producción de estudios.
Detalles clave
- Netflix habría ofrecido unos $28 por acción (CNN) y una cláusula de ruptura de $5.000 millones (según información publicada por Bloomberg), la mayor jamás vista, para compensar los riesgos regulatorios.
- Paramount ofrecía $27 por acción, pero quería comprar toda la compañía (no solo los estudios y HBO Max), y creía que su oferta tendría menos problemas antimonopolio.
- Los activos de televisión lineal de WBD (CNN, TNT, TBS, HGTV, Food Network, etc.) se separarían si se confirma el acuerdo con Netflix en una empresa independiente, quizá al modo de lo que pasó con Fox News, cuando Disney compró 20th Century Fox.
Principales preocupaciones de la industria
- Ejecutivos de estudios tradicionales temen que Netflix deje de estrenar películas de Warner Bros. en cines, acelerando el colapso del sector de la exhibición, convirtiéndolo en algo puramente marginal.
- Al tener la biblioteca completa de las películas WB, Netflix compraría menos películas de otros estudios para rellenar su plataforma.
- El modelo de prestigio de HBO (desarrollo lento y cuidado de series) podría chocar con la filosofía de producción hiperacelerada de Netflix.
Obstáculos regulatorios
- El Departamento de Justicia de EE.UU. ya estaría estudiando las consecuencias legales (según publica el New York Post).
- Los reguladores europeos también serían escépticos ante el nuevo y gigantesco operador.
- Netflix argumentará que el mercado del vídeo es mucho más amplio que el streaming de pago, y para ello señala el innegable dominio de YouTube.
Otras consideraciones
- El jueves circuló una carta filtrada de los abogados de Paramount acusando a WBD de favoritismo claro hacia Netflix y calificando el proceso de “injusto”. Habría temor de que Paramount, desde que fue adquirido por David Ellison y Skydance –y por tanto, por su padre Larry, CEO de Oracle–, adquiriera un aire más conservador y cercano al presidente Trump, algo que en Warner no agradaría en absoluto.
- Fuentes indican que el consejo de WBD se ha “entusiasmado” con Netflix por la “química” entre los equipos directivos. Por “química” podría entenderse mayor alineación sobre cómo deben ser los contenidos, en una línea liberal y progresista.
Ni Netflix ni WBD han hecho comentarios oficiales. Si el acuerdo se consuma (posiblemente a finales de diciembre 2025 o inicios de 2026), Netflix pasaría a controlar franquicias míticas como Harry Potter, DC Comics, Friends, Juego de tronos y el catálogo completo de Warner Bros., convirtiéndose en el actor más poderoso de Hollywood.
