La organización Cinema United ha anunciado la creación de un Filmmaker Leadership Council, un nuevo órgano destinado a “defender el futuro del cine en todo el mundo” en un momento clave para la industria de la exhibición.
El consejo estará liderado por el veterano productor Jerry Bruckheimer como presidente y la oscarizada Emma Thomas como vicepresidenta. A ellos se suman nombres destacados del cine contemporáneo como Ryan Coogler, Brad Bird, Jason Reitman y Celine Song, con la previsión de incorporar más autores en las próximas semanas.
El objetivo del consejo será trabajar junto a Cinema United para ofrecer recomendaciones estratégicas sobre los principales desafíos del sector, entre ellos la concentración empresarial, las ventanas de exhibición, el marketing, la innovación tecnológica o la promoción de los estrenos en salas.
En palabras de Jerry Bruckheimer, el cine sigue siendo una experiencia irreemplazable: la emoción de ver una película en pantalla grande, rodeado de público y con un diseño sonoro envolvente, “no puede replicarse en ningún otro lugar”. El productor subrayó que la industria se encuentra en “un punto decisivo” y que esta iniciativa busca garantizar la supervivencia de esa experiencia colectiva.
Por su parte, Emma Thomas insistió en el valor cultural de la sala de cine como espacio compartido: “La risa, las lágrimas, la respiración contenida en comunidad… ese momento colectivo es insustituible”, señaló, defendiendo la necesidad de preservar ese modelo frente a los cambios en los hábitos de consumo.
CinemaCon como telón de fondo
El anuncio llega en la antesala de CinemaCon, la convención anual de exhibidores que se celebrará en Las Vegas del 13 al 16 de abril. Tanto Jerry Bruckheimer como Emma Thomas participarán en el evento en una conversación con el presidente y CEO de Cinema United, Michael O’Leary.
Desde la organización, destacan que la creación de este consejo responde a la necesidad de alinear a los creadores con los exhibidores en un contexto de transformación acelerada, marcado por el auge del streaming, los cambios en la distribución y la irrupción de nuevas tecnologías.
Con este movimiento, Hollywood busca reforzar un mensaje claro: el futuro del cine pasa, todavía, por la sala oscura.
