Los nuevos pósters de la próxima entrega de "Scary Movie" vuelven a mirar el terror contemporáneo y reírse de él sin ningún tipo de complejos, como es habitual en la saga.
La campaña promocional se centra en el terror reciente con estética de prestigio, ese que viene envuelto en simbolismo, planos inquietantes y críticas que hablan de “experiencia inmersiva” aunque alguien esté claramente corriendo para no morir.
Entre las películas parodiadas destaca La sustancia, convertida en los carteles en un desfile de deformaciones corporales llevadas al extremo del chiste visual, como si el body horror hubiera pasado por un filtro de feria.
También aparece Weapons, reinterpretada con una atmósfera de misterio que ahora parece más preocupada por perderse en su propio teaser que por asustar a nadie, con sombras que ya no inspiran miedo sino confusión administrativa.
Y Déjame salir, donde la tensión social y psicológica del original se transforma en una versión todavía más incómoda, pero por motivos completamente distintos: aquí todo parece a punto de convertirse en un malentendido familiar en una cena que se alarga demasiado.
El resultado es el de siempre: el terror contemporáneo tratado con reverencia estética… y luego desarmado con la precisión de un martillo cómico. Porque si algo sigue intacto en Scary Movie es su capacidad para convertir cualquier solemnidad en un gag visual con consecuencias irreversibles.
