El director Gareth Edwards no sólo no teme a la inteligencia artificial: está deseando jugar con ella. El responsable de "Rogue One" y "Jurassic World: El Renacer" confesó durante un panel celebrado en el evento AI on the Lot, organizado por Amazon en Culver City, que lleva nueve meses experimentando a fondo con modelos de difusión y que incluso sueña con rodar una película híbrida creada parcialmente con IA generativa.
Eso sí, todavía no se atreve a lanzarse porque la tecnología cambia rápido. “Todo evoluciona cada tres meses”, explicó Gareth Edwards. “Lo que era imposible hace medio año ahora ya puede hacerse”.
La fascinación del cineasta por esta tecnología no resulta precisamente sorprendente. Ya en The Creator abordó una visión relativamente optimista sobre la inteligencia artificial. Pero mientras muchos directores de grandes franquicias prefieren hablar del tiempo antes que de ChatGPT, Gareth Edwards se ha mostrado abiertamente entusiasmado.
El realizador, que comenzó su carrera trabajando en efectos visuales, comparó la llegada de la IA al cine con la irrupción del CGI en los años noventa… aunque cree que el impacto será todavía mayor. “Puede acabar siendo una herramienta tan importante como la cámara”, afirmó.
Eso sí, también dejó claro que la IA todavía tiene un pequeño problema: carece completamente de gusto artístico. O dicho de otra manera, según su peculiar definición: “Es como tener un director de segunda unidad que es multimillonario y está colocado de ácido”. Vamos, el típico compañero de trabajo que acepta todas las ideas, aunque luego entregue algo que parece dirigido por un pulpo con cafeína.
Para Gareth Edwards, la IA resulta especialmente útil para probar ideas, visualizar conceptos y acelerar procesos creativos, pero todavía no sirve para construir historias humanas verdaderamente emocionantes. Cree además que abaratará mucho los costes y permitirá que más cineastas puedan competir mostrando tráilers o prototipos de sus proyectos sin necesidad de hipotecar hasta la cafetera.
El director insistió en que estas herramientas siguen necesitando supervisión humana constante y comparó el trabajo con IA al proceso tradicional de diseñar planos y secuencias en una producción convencional. O sea, que todavía hará falta alguien detrás diciendo: “No, eso no era exactamente lo que quería”.
Durante el mismo evento también participó el veterano guionista y director Paul Schrader, bastante más convencido de las capacidades narrativas de la IA. Paul Schrader explicó que pidió a ChatGPT una historia “a lo Paul Schrader” y aseguró que el resultado ya parecía una versión menor de sí mismo. “Ahora es un Paul Schrader de segunda… pero pronto será uno de primera”, comentó.
Una frase que probablemente ha provocado sudores fríos en más de un guionista de Hollywood… y sonrisas nerviosas en más de un ejecutivo.
