España sigue siendo uno de los destinos preferidos para las producciones audiovisuales internacionales, pero comienza a mostrar síntomas de agotamiento frente a la creciente competencia de otros países europeos. Ésa es la principal conclusión del Informe Global sobre la Inversión Audiovisual Internacional en España 2025, presentado por PROFILM, la asociación que agrupa a las principales productoras especializadas en proyectos extranjeros.
Aunque las producciones internacionales generaron en 2025 una inversión directa de 103,9 millones de euros en España, la cifra supone una caída del 20% respecto a los 129,9 millones registrados el año anterior. También disminuyeron el número de proyectos, que pasaron de 27 a 24, y la contratación laboral, con un descenso cercano al 24%.
Para el sector, estos datos representan una señal de alarma. Tras una década consolidando su posición como uno de los grandes polos audiovisuales europeos, España estaría perdiendo atractivo frente a otros mercados que ofrecen incentivos fiscales más ambiciosos, procedimientos más ágiles y una mayor seguridad jurídica.
Pese a ello, el balance de los últimos cinco años sigue siendo notable. Entre 2021 y 2025, las producciones internacionales gestionadas por las empresas asociadas a PROFILM generaron cerca de 1.000 millones de euros de inversión directa y dieron lugar a 181 proyectos audiovisuales. El impacto se extendió además a sectores como la hostelería, el transporte, la construcción de decorados, los efectos visuales o los servicios técnicos especializados.
El informe señala que la pérdida de competitividad no se explica únicamente por factores globales, como la desaceleración de las plataformas de streaming o la contención del gasto de los grandes estudios. Según la asociación, España ha quedado rezagada en la carrera de los incentivos fiscales. Mientras otros países europeos han aumentado los porcentajes de devolución y flexibilizado los requisitos, el modelo español mantiene unas condiciones que, según los productores, ya no compensan el incremento de costes provocado por la inflación.
“España ha pasado de ser un destino caro pero rentable a ser simplemente caro”, advierte PROFILM, que reclama una actualización urgente del marco fiscal y administrativo.
La organización propone tres medidas prioritarias: mejorar los incentivos fiscales para equipararlos a los de los países competidores, reforzar la seguridad jurídica mediante criterios claros y homogéneos, y agilizar tanto la concesión de permisos como el pago de las devoluciones fiscales. También reclama seguir invirtiendo en infraestructuras estratégicas como la Ciudad de la Luz de Alicante o el Parc Audiovisual de Catalunya.
Andalucía, Canarias, Madrid y Cataluña concentraron la mayor parte de la inversión internacional en 2025, con proyectos procedentes principalmente del Reino Unido, Estados Unidos y diversos países europeos. Entre las producciones rodadas en España figuran títulos como NCIS: Tony & Ziva, Young Sherlock, Dune: La profecía o The Overlook.
Para PROFILM, España conserva ventajas indiscutibles —talento cualificado, localizaciones variadas, experiencia técnica e infraestructuras competitivas—, pero corre el riesgo de perder terreno si no adapta su marco regulatorio a un mercado cada vez más globalizado y exigente.
