Barbra Streisand ha criticado duramente al presidente estadounidense Donald Trump por la situación que atraviesa el Kennedy Center, institución situada en Washington, de la que la actriz y cantante fue homenajeada en 2008. La estrella considera especialmente doloroso que el futuro del centro cultural se haya convertido en una disputa en torno al nombre del presidente y a lo que califica de "ego desmedido".
La artista reaccionó después de que Donald Trump amenazara con que el complejo podría ser demolido si no se lleva a cabo un ambicioso proyecto de renovación y su Administración no obtiene reconocimiento por las obras. Un juez federal ha establecido que el Kennedy Center deberá avisar al tribunal con 30 días de antelación antes de emprender cualquier proyecto de demolición.
Brarbra Streisand recuerda que el centro fue rebautizado en memoria de John F. Kennedy tras el asesinato del presidente y defendió el significado de aquella decisión. Según explica, la familia Kennedy y otros dirigentes estadounidenses consideraron que conservar su legado mediante la institución cultural constituía un homenaje apropiado, ya que Kennedy era un firme defensor de las artes.
La intérprete de Funny Girl subrayó además que recibir en 2008 el Premio de Honor Kennedy Center supuso para ella algo más que un reconocimiento profesional. A su juicio, el galardón representaba la importancia de las artes para la vida de una democracia. "Eso es lo que hace que lo que está ocurriendo con el Kennedy Center resulte tan doloroso", señaló.
La polémica se remonta a la intervención de Donald Trump en la gestión del centro durante su segundo mandato. El presidente ha insistido en que el edificio necesita una renovación y, según Deadline, el Congreso destinó más de 250 millones de dólares a este propósito en una ley aprobada el año pasado.
La situación se complicó todavía más después de que el nombre de Donald Trump fuera colocado en la fachada del complejo en diciembre. Posteriormente, un juez ordenó retirarlo, y la fachada llegó a quedar cubierta por una lona.
Donald Trump afirmó esta semana en Truth Social que las obras de renovación no se llevarían a cabo mientras los tribunales mantuvieran la orden que impedía que su nombre figurase en la fachada. Posteriormente llegó la amenaza de una posible demolición del complejo.
Barbra Streisand acompañó sus declaraciones de una fotografía junto al fallecido John F. Kennedy y defendió el carácter simbólico del centro. La cantante fue incluida en la 31.ª promoción de los Kennedy Center Honors en 2008, un reconocimiento que, según sus propias palabras, tenía para ella un significado especial.
También se ha pronunciado Maria Shriver, sobrina de Kennedy, quien cuestionó que un presidente condicione las obras de renovación de un edificio público a que su nombre figure en él y calificó la situación de "tragedia".
