Richard Linklater tiene una relación con el tiempo bastante más seria que la del resto de los mortales. El director de “Boyhood” continúa adelante con su adaptación cinematográfica del musical de Stephen Sondheim “Merrily We Roll Along”, un proyecto que se está rodando durante nada menos que 20 años. Y, según el propio cineasta, la película llegará a los cines en torno a 2040.
El rodaje comenzó en 2019 y se desarrolla de manera intermitente para que los actores envejezcan realmente durante las dos décadas que abarca la producción. Richard Linklater ha explicado durante su homenaje en el Festival de Cine de Zúrich que en unos meses comenzará a rodar la cuarta de las nueve partes previstas. "En unos meses estaremos rodando la cuarta sección. Así que nos vemos en 2040", ha bromeado el director.
La estrategia recuerda inevitablemente a Boyhood, que Richard Linklater rodó durante 12 años, entre 2002 y 2013, siguiendo el crecimiento del personaje interpretado por Ellar Coltrane. Aquella película llegó a los cines en 2014. Ahora el cineasta ha decidido subir considerablemente la apuesta: si entonces necesitó 12 años, para Merrily We Roll Along se ha reservado 20.
Una película que envejece con sus actores
La peculiaridad no responde a una extravagancia del director, sino a la propia naturaleza del musical de Stephen Sondheim, cuya historia se cuenta en orden cronológico inverso. La película sigue a tres amigos a lo largo de sus vidas y carreras. El protagonista es Franklin Shepard, un compositor que abandona progresivamente a sus amigos y sus ideales para perseguir el éxito en Hollywood. La narración comienza en 1976 y retrocede hasta 1957, mostrando cómo aquellos personajes pasaron de tener grandes ambiciones y una estrecha amistad a convertirse en adultos muy diferentes.
El reparto está encabezado por Paul Mescal, Ben Platt y Beanie Feldstein, junto a Mallory Bechtel y Hannah Cruz. Lin-Manuel Miranda también habría rodado algunas escenas en Austin el año pasado. El proyecto tuvo además que afrontar un cambio de protagonista después de que Blake Jenner, inicialmente vinculado a la película, abandonara la producción tras las acusaciones de abuso contra él.
Richard Linklater reconoce que rodar una película durante 20 años implica asumir riesgos extraordinarios. "¿Y si alguien muere?", recuerda que le preguntaban cuando explicaba el proyecto. Su respuesta consiste, básicamente, en confiar en que todo saldrá bien durante el rodaje. "Hay que creer en colaborar de alguna manera con el futuro", ha señalado.
El director asegura que el proceso está siendo divertido y que ya dispone de buena parte de la música. También considera que el método es el adecuado para contar esta historia y que no se trata simplemente de convertir una producción convencional en una película con el rodaje más largo de la historia.
En realidad, Merrily We Roll Along parece casi la culminación lógica de las obsesiones cinematográficas de Richard Linklater: el paso del tiempo, el envejecimiento, las relaciones humanas y aquello que queda de nuestros sueños cuando han pasado unas cuantas décadas.
