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Biografía

Richard Linklater

Richard Linklater

60 años

Richard Linklater

Nació el 30 de Julio de 1960 en Houston, Texas, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 2 premios y 2 nominaciones)

Espíritu outsider

26 Junio 2013

Richard Linklater ha destacado como uno de los grandes realizadores independientes surgidos en Estados Unidos en los 90. Se le recuerda especialmente por su trilogía del "Antes de", con Ethan Hawke y Julie Delpy, de la que han estado pendientes los cinéfilos de todo el mundo durante 18 años. Se luce sobre todo con películas cuya acción transcurre en unas horas, si es con Hawke mejor.

Nacido el 30 de julio de 1960 en Houston (Texas), Richard Stuart Linklater estudió en el instituto Huntsville y posteriormente se matriculó en la Sam Houston State University. No llegó a licenciarse, porque prefirió irse a trabajar a una plataforma petrolífera del Golfo de México. Como pasaba largas temporadas sin pisar tierra, se dedicaba a devorar las grandes novelas clásicas y las obras de los filósofos existencialistas.

Pero cuando tenía unos días de vacaciones descubrió el buen cine en una sala que solía reponer títulos antiguos. Deslumbrado tras el descubrimiento de Toro salvaje, de Martin Scorsese, decidió que iba a ser cineasta, así que empleó todo el dinero que había ahorrado durante su etapa en la plataforma para comprarse una cámara de Super 8, un proyector y material de montaje. Se mudó a Austin, donde fundó la Austin Film Society, junto con el director de fotografía Lee Daniel, y un par de profesores de cine. El objetivo de esta asociación, de la que con el tiempo iban a formar parte realizadores como Robert Rodriguez, Quentin Tarantino, Jonathan Demme, John Sayles o Steven Soderbergh consiste en proyectar y difundir el cine independiente. Ha influido bastante en convertir Austin en un intenso centro de rodajes al margen de la gran industria.

Tras una temporada estudiando cine en Austin Community College, Richard Linklater rueda sus primeros cortos. Finalmente llega a terminar un largo documental en Super 8, de carácter experimental, titulado It's Impossible to Learn to Plow by Reading Books, que él mismo protagoniza. Interpreta a un tipo que anda de un lado a otro participando en diferentes actividades. Casi nadie lo vio.

Linklater puso en marcha la compañía Detour Filmproduction (llamada así en homenaje al film noir Detour, de Edgar G. Ulmer). La utiliza para conseguir financiación para Stacker, que le llevó un año de rodaje y otro para la edición. Recoge las actividades a lo largo de un día de variopintos personajes de Austin, entre ellos desocupados, delincuentes y músicos. El film tuvo repercusión en el circuito 'indie', y le dio a Linklater cierto prestigio. A continuación rodó Movida del 76, en torno a tres jóvenes que a mediados de los 70 han terminado las clases, por lo que sólo piensan en divertirse. Retrata con enorme frescura a personajes desorientados, que invitan a pensar hacia dónde se dirige la sociedad, tema que iba a repetirse una y otra vez en su cine.

Richard Linklater se consagró definitivamente en 1995 con Antes del amanecer, relato del encuentro en Viena de un periodista americano, Jesse, y una francesa, Celine, que hablan durante toda la noche. A pesar de la sencillez de la propuesta, Linklater (coguionista con Kim Krizan) logra una gran intensidad, diálogos brillantes y sobre todo sentidas interpretaciones de Ethan Hawke y Julie Delpy. Gana el Oso de Plata al mejor director en el Festival de Berlín.

"El guión lo compuse con Julie y Ethan. Los tres escribíamos diálogos e ideas y nos mandábamos todo por mail", recuerda Linklater. "Yo lo encajé todo, a partir de esos aportes tan íntimos y viscerales de ellos y luego la filmamos en apenas 15 días. Hacía tiempo que quería hacer una historia que transcurriera en 80 minutos y durara 80 minutos. El problema es que sólo podíamos filmar durante un corto lapso de cada día, por la ubicación del sol, y sólo teníamos 15 jornadas. Fue muy arriesgado, pero conté con el total apoyo de mis actores". El film ha tenido dos secuelas, Antes del atardecer, de 2004, con los protagonistas reencontrándose en París, y Antes del anochecer, de 2013, capítulo final en Grecia.

Del resto de su filmografía destaca Tape (La cinta), donde reunió a su actor fetiche, Ethan Hawke, con Robert Sean Leonard, su antiguo compañero de reparto de El club de los poetas muertos, en The Tape (La cinta), que contaba también con Uma Thurman. Adaptación de la obra teatral de Stephen Belber, rodada en vídeo digital, documenta en tiempo real la reunión de dos antiguos compañeros de instituto que rivalizan por la misma chica.

El resto de films independientes del realizador no llegan ni de lejos a la misma altura. Decepciona parcialmente con SubUrbia, que sigue los pasos de un grupo de jóvenes sin horizontes vitales durante una noche. Cuatro jóvenes roban bancos en el western The Newton Boys, que a pesar de que cuenta nuevamente con Ethan Hawke (le acompaña Matthew McConaughey) ,y de algún punto de interés, no acaba de funcionar. Linklater indaga en la corrupción en la industria alimentaria americana en Fast Food Nation, adaptación de un best-seller de Eric Schlosser, que tampoco acaba de resultar redonda.

Linklater ha tenido además tiempo para experimentar con dos largometrajes rodados en imagen real, reconvertida posteriormente en animación rotoscópica (el resultado son dibujos que se aproximan más o menos a lo que se ha filmado). Waking Life sigue a un joven que se involucra en discusiones filosóficas sobre temas de entidad como el significado de la vida. A Scanner Darkly adapta una novela futurista de Philip K. Dick, sobre un topo que se infiltra en bandas de narcotraficantes. Aunque ambas generan cierta curiosidad no terminan de funcionar.

Un capítulo aparte en la filmografia de Richard Linklater está constituido por sus comedias. Jack Black protagonizó Escuela de rock, sobre un profesor sustituto que presenta a sus alumnos a un concurso. El personaje central es un tipo desnortado que enlaza con los personajes de sus otras películas. "Me resultó muy curioso filmar para la gran industria tras tantos años siendo un outsider", explica el director. "Quizás no sea un film tan especial como Antes del amanecer, pero Escuela de rock me ha abierto muchas puertas. Fue un trabajo en equipo, obviamente con menos aspiraciones intelectuales que otros filmes previos, pero con el firme objetivo de entretener y divertir".

Repitió con el cómico en Bernie, sobre la relación entre el director de una funeraria (Black) y una anciana millonaria (Shirley MacLaine). El peor trabajo del realizador casi con toda seguridad viene a ser Una pandilla de pelotas, con Billy Bob Thornton, como irresponsable que intenta entrenar a un grupo de chavales que forman un equipo de béisbol.

Celoso de su vida privada, Richard Linklater sigue residiendo en Houston, y sólo se instala en Hollywood temporalmente para rodar algunas de sus películas. Tiene una hija, Lorelei Linklater, que ha hecho sus pinitos como actriz en el cine de su padre, con un cameo en Waking Life y un papel algo más largo en Growing Up.

Este último es un proyecto bastante innovador, que Richard Linklater ha filmado durante más de una década desde 2002. Cuenta la evolución como persona del hijo de un matrimonio divorciado, interpretado por el joven Ellar Salmon, al que se podrá ver crecer en el film, mientras que sus padres son el omnipresente Ethan Hawke, y Patricia Arquette, que también han ido cambiando significativamente en ese tiempo.

Oscar
2015

Nominado a 2 premios

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Dónde estás, Bernadette

2019 | Where'd You Go, Bernadette

Bernadette Fox es una enigmática mujer, de acusada personalidad, antaño arquitecta de prestigio, en la actualidad retirada de la vida pública en una urbanización de Seattle, ciudad a la que odia. Ahí vive con su esposo Elgie, programador gurú de Microsoft, y con su inteligente hija adolescente Bee. La chica logra arrancar a los padres la promesa de que se irán de vacaciones a la Antártida, un lugar que le fascina. Pero el ya habitual nerviosismo de Bernadette irá en aumento, lo que se manifiesta en un comportamiento impertinente con sus vecinas, en las compras electrónicas compulsivas con su asistente informático, y en el consumo de fármacos. Richard Linklater nunca defrauda. Estamos ante un cineasta interesado en el ser humano y sus motivaciones, algo que se trasluce en cada una de sus películas, desde la trilogía que inició con Antes del amanecer a la historia de veteranos de guerra La última bandera, pasando por su asombroso proyecto Boyhood, gestado a lo largo de doce años de paciente rodaje. Aquí aborda el tema del genio artístico, de su desarrollo y su posible frustración por dificultades que no se logran gestionar adecuadamente. En tal sentido, la cuestión de la arquitectura está introducida con gran realismo, de modo que el reportaje especial sobre uno de sus proyectos, colgado en internet, fascina, y se entiende la cuestión del corrimiento de tierras, o cierta idea que surge en un momento fundamental de la trama. Y ello está bien maridado con la dedicación informática de Elgie, terreno en el que es algo parecido a un geniecillo, aunque se le escapen ciertos problemas de Bernadette, o las aportaciones como “amateur” de Bee en una representación escolar, con un instrumento musical. Hay mucho e inteligente subtexto, como en la medalla de santa Bernadette, la vidente de Lourdes, y que alude a distintas visiones de las cosas que todos necesitamos para funcionar en la vida. La película adapta una popular novela de Maria Semple, y en el guion, además de Linklater, han intervenido Holly Gent y Vincent Palmo Jr., que ya habían colaborado con él en Me and Orson Welles. Y se combina sabiamente el drama por la crisis familiar, por los problemas psíquicos y de convivencia de ella, pero también por la excesiva dedicación al trabajo de él, y los temores que surgen alrededor de la próxima partida de Bee a un internado. También tienen interés las relaciones humanas con las vecinas, donde se pinta ese ambiente que vienen retratando series como Mujeres desesperadas y Big Little Lies, de mujeres casadas y madres que tratan de brillar en su vida social. Ahí hay espacio para lo tragicómico. Una vez más Linklater acierta con un magnífico reparto, donde brilla Cate Blanchett, perfecta como neurótica asocial artista con encanto, verdaderamente esta mujer se transfigura en cada papel que asume, y es lo más parecido a una Katharine Hepburn que tenemos en la actualidad. También demuestran gran nivel Billy Crudup o Kristen Wiig, aunque merece la pena destacar el trabajo de la recién llegada Emma Nelson como la hija, está sencillamente maravillosa.

8/10
La última bandera

2017 | Last Flag Flying

Notable drama sobre las heridas que arrastran los veteranos de guerra en la sociedad estadounidense. Larry "Doc" Shepherd visita a dos de los compañeros con los que sirvió durante la guerra de Vietnam. Sal Nealon es un tipo que vive al día, que regenta un bar, con la boca muy grande, dice todo lo que le pasa por la cabeza. Richard Mueller es pastor en una iglesia baptista, que ha sentado la cabeza tras una vida agitada. El motivo del reencuentro no puede ser más lúgubre: el viudo Doc va a enterrar a su único hijo, muerto en acto de servicio en Bagdad, Irak, poco antes de la captura de Sadam Husseim. El polifacético Richard Linklater adapta una novela de Darryl Ponicsan, quien también coescribe con él el libreto. Se trata de una trama que es un verdadero regalo para los tres actores principales, Steve Carell, Bryan Cranston y Laurence Fishburne, que están perfectos en sus papeles. Por el dibujo de situaciones e interactuaciones entre ellos, sería perfectamente trasladable al teatro, aunque el director sabe imprimir a la narración estimables cualidades fílmicas, también cuando el film se convierte en una suerte de road-movie. Realmente estamos ante una sugerente reflexión acerca del sentido de la vida, que invita a pensar que las cosas ocurren por algún motivo, y que siempre hay tiempo para el reconocimiento de las culpas, el perdón y hacer lo correcto. El modo en que discurre todo está muy bien planteado, porque poco a poco conocemos las circunstancias de lo ocurrido en Vietnam e Irak, de modo que la reunión después de tanto tiempo, aunque sea por un motivo bien triste, se presenta como oportunidad única para reparar errores y crecer como personas. Por otro lado, la mirada al lado oscuro de la guerra, incluidos los intereses bastardos de los que mueven los hilos, aunque decididamente crítica, está hábilmente contenida, se evita la tentación panfletaria. El film muestra, en los dramas personales, un delicado equilibrio, pues existe espacio para la risa y para la lágrima, y el choque de personalidades –el bruto Sal, con su lenguaje procaz y sus modos nada delicados, frente al pastor que todo lo ve con mirada sobrenatural tras su encuentro con Jesús, tiene como puente al roto Doc, que debe encajar la muerte de su hijo– está manejado con rara perfección. Una gratísima sorpresa, con tres extraordinarios personajes principales, y un buen cuadro de secundarios, que lo hacen muy bien.

7/10
Todos queremos algo

2016 | Everybody Wants Some!!

Tras el reconocimiento de la crítica que obtuvo su film Boyhood, momentos de una vida, por el que Patricia Arquette obtuvo el Oscar a la mejor secundaria (el film obtuvo un total de seis candidaturas a los premios de la Academia), Richard Linklater reincide en su temática favorita, el paso del tiempo, con este film nostálgico que se desarrolla en los 80. También supone una regresión al inicio de su carrera, pues comparte numerosos elementos con su primer éxito, Movida del 76, rodado más de veinte años atrás. Si aquella cinta se desarrollaba en los 70, durante el último día de clase de los estudiantes de un instituto, Todos queremos algo sigue los pasos de los integrantes del equipo de béisbol de la universidad durante el fin de semana previo al comienzo del curso. Jake, joven idealista que se incorpora como pitcher del conjunto, se muda a su nueva habitación,  que comparte con uno de sus compañeros, ‘Beuter’, de acento sureño. Tras conocer al resto de integrantes, el entrenador deja claro en la primera reunión que “nada de alcohol” y “prohibido subir a la casa con chicas”. Los muchachos no hacen demasiado caso, y pasarán el tiempo en fiestas marcadas por los excesos etílicos, y la marihuana, y persiguiendo a todas las mujeres que encuentran a su paso. Y eso que Jake ha quedado deslumbrado por Beverly, una estudiante de arte dramático… Sobresale el fresco estilo típico del cine ‘indie’ americano, propio de Linklater, y quienes vivieron aquellos años disfrutarán con la reconstrucción de la época, marcada por detalles como las primeras máquinas de videojuegos, y sobre todo una banda sonora compuesta por grandes éxitos de grupos como Queen, ZZ Top, Brian Eno, Frank Zappa, Pink Floyd, Van Halen, etc. Además, el realizador muestra un  gran talento (como es habitual) a la hora de dirigir intérpretes, en este caso tan jóvenes como desconocidos, salvo quizás Blake Jenner (Glee), o Ryan Guzman (Step Up Revolution, Heroes Reborn). Pero por lo demás, Todos queremos algo no tiene grandes diferencias con la disparatada Desmadre a la americana, que rodó John Landis en 1978, y generó todo tipo de imitaciones con jóvenes irresponsables sedientos de fiestas y sexo (Porky’s, La revancha de los novatos, etc.). Aunque aquélla al menos contaba con la divertida interpretación de John Belushi que generaba numerosas carcajadas, la crítica la condenó sin piedad, por su clara vocación comercial. Sin embargo disculpará los excesos de ésta, pues cuenta con director de prestigio. En ambos casos se exalta la camaradería, pero la moralidad, aquí representada por el entrenador, no tiene ningún valor, salvo para ir a la contra, y el ‘mensaje’ que se deduce vendría a ser algo así como “aprovecha los años locos para divertirte, que pasan rápido”. Mala moraleja.

5/10
Boyhood. Momentos de una vida

2014 | Boyhood

Una película verdaderamente singular, aunque Richard Linklater no deja de seguir en Boyhood la estela de su celebrada trilogía iniciada con Antes del amanecer. Pues en ambos casos se reflexiona sobre las relaciones humanas, el amor y el discurrir de la vida, con el paso del tiempo, y la madurez y sabiduría que se van adquiriendo al aprender de los errores, como elementos configuradores de lo que se cuenta. Se diría inspirada en parte por la traslación de Harry Potter al cine –los libros del niño mago son citados explícitamente–, pues aunque de otro modo, también en esa saga el espectador ha visto crecer a los protagonistas, aunque en ese caso a lo largo de los años, y no de golpe, como el espectador experimenta de un modo muy vívido en este film. Lo novedoso en Boyhood, es que se trata de un proyecto que su director ha ido rodando a lo largo de 12 años para estrenar al fin ahora, manteniendo el mismo reparto, lo que resulta especialmente importante en el caso del protagonista Mason –al que seguimos hasta que cumple 21 años y se va a estudiar a la universidad, gran papel de Ellar Coltrane iniciado cuando era un chaval–, aunque también en el de su hermana Samantha –a la que da vida la hija del director, Lorelei Linklater–, y en el de sus padres divorciados –interpretados por Patricia Arquette y el habitual de Linklater Ethan Hawke–. El director, guionista y productor sale airoso de su experimento de largo metraje, casi 3 horas, pues logra imprimir a lo que cuenta el sello de la autenticidad, el proceso que vive el protagonista desde su infancia hasta que está en edad universitaria, en el ambiente de una familia desestructurada con un ambiente típicamente estadounidense: la madre llega a pasar por tres matrimonios, y cada esposo tiene sus rasgos problemáticos. Todo el film discurre con gran naturalidad, se evitan los tópicos al abordar los típicos ritos de iniciación a la vida, no hay excesos ni aspavientos cuando se produce el desconcierto vital, aunque haya momentos de dolor, y surja la inevitable pregunta existencial "¿Cuál es el sentido de todo esto?", para la que no hay aquí una respuesta trascendente. Linklater pinta con convincentes rasgos vigorosos a los personajes con sus respectivos lazos; y nadie es perfecto, pero de ningún "árbol caído" se hace "leña", más bien hay un esfuerzo de comprensión de cómo son los demás, y de sus posibilidades de mejorar. El modo en que se pinta al padre simpatizante de Obama en las elecciones presidenciales, y el matrimonio que tanto aprecian el rifle y la Biblia, son ilustrativos de un enfoque amable, que evita los juicios hoscos tan habituales hacia aquellos que tienen distintos puntos de vista. Hay sin duda momentos hermosos –las conversaciones hijo-progenitor, la satisfacción de que un consejo en un momento dado no cayó en saco roto...–, que como en la vida, ocurren también en el cine, y que transmiten emociones genuinas.

7/10
Antes del anochecer

2013 | Before Midnight

Jesse y Celine se conocieron casualmente un tren hace 20 años, un encuentro mágico que les llevó a charlar y charlas, paseando por Viena. La historia se repitió pasados 10 años, cuando Jesse presentaba un libro en París. Ahora es en Grecia donde reencontramos a Jesse y Celine en una circunstancias inesperadas. Él se divorció de su esposa, con la que tiene un hijo adolescente. Y desde hace años convive con Celine, con la que ha tenido gemelas. Están terminando sus vacaciones helénicas, que han pasado en casa de un escritor, y por supuesto, hablan y hablan hasta la medianoche. Richard Linklater, con la ayuda de sus dos actores protagonistas, Ethan Hawke y Julie Delpy, repite en Antes del anochecer la fórmula que tan buenos resultados le diera en Antes del amanecer y Antes del atardecer. O sea, largas parrafadas, sobre todo entre la pareja protagonista, aunque también con sus amigos, a veces con planos sostenidos durante bastantes minutos, que fluyen con gracia. Diálogos ingeniosos, muy bien urdidos, que hacen pensar una vez más en que Linklater y compañía juegan a hacer una película a lo Eric Rohmer, y que la cosa les sale bastante bien. En esta ocasión la reflexión sobre el paso del tiempo y el aprovechamiento de las oportunidades se acentúa, pues Jesse y Celine ya no son unos jovencitos, y tienen hijos a los que cuidar. Y así se incide en la madurez, que obliga a querer y aceptar al otro a pesar de sus defectos, si se desea perserverar en el amor. Puede sorprender a veces la ligereza con que se da por hecho o se bromea sobre posibles infidelidades del otro, y no faltan las inevitables bromas sexuales en las conversaciones. La decisión de mostrar a Delpy "a pecho descubierto" es de un exhibicionismo innecesario. En cambio tiene gracia ver a Delpy "actuando", como si fuera una admiradora "tontita" del famoso Jesse escritor.

8/10
Up to speed

2012 | Up to speed | Serie TV

Timothy 'Speed' Levitch es nuestro guía turístico en esta serie que recorre los monumentos más olvidados de las ciudades estadounidenses, desde el jardín de los zapatos en San Francisco hasta el metro más afortunado de Nueva York. Serie de televisión creada por el conocido cineasta Richard Linklater. Mezcla de aventuras, documental y comedia en esta loca producción que lleva el sello personal de su versátil creador.  

6/10
Bernie

2011 | Bernie

Bernie, maquillador de cadáveres, está considerado uno de los habitantes más queridos de Carthage, un pueblecito de Texas, por su condescendencia con los demás, y su eterna sonrisa. Tras ocuparse del cadáver de un ricachón, entabla una amistad con la viuda, una anciana malhumorada y desagradable que parece su antítesis. Ambos pasan todo el tiempo juntos, por lo que Bernie se siente un tanto atrapado... Antes de su galardonada Boyhood. Momentos de una vida, el polivalente Richard Linklater rodó este docudrama, que reconstruye una curiosa historia real, pese a su cercanía al surrealismo. Jack Black –que repite con Linklater tras Escuela de rock- realiza un correcto trabajo, y está acompañado por los excelentes Shirley MacLaine y Matthew McConaughey (transformado físicamente como jefe de policía del condado, en el punto de inflexión en el que empezó a tomarse su carrera en serio), que se mezclan con insólita eficacia con un nutrido número de no profesionales de la actuación, pues en realidad son testigos de los hechos auténticos. Tiene cierta gracia a pesar de sus tintes un tanto negros, pero fracasa un poco cuando intenta ponerse dramática. En suma, desconcierta un poco pues no se acaba de entender la trascendencia de lo que se cuenta o hacia dónde va, y se espera en todo momento algún giro que eleve el interés, aunque éste nunca llega. Pero subyace cierta crítica social, realizada con un enorme cariño, hacia la doble moral y los cuchicheos de las pequeñas comunidades.

5/10
Me and Orson Welles

2008 | Me and Orson Welles

Inning by Innig: A portrait of a coach

2008 | Inning by Innig: A portrait of a coach

Este documental constituye una mirada profunda del mundo de Augie Garrido, el prestigioso entrenador de béisbol de la Universidad de Texas. Ganador de cinco Campeonatos Nacionales, es el único entrenador que ha conseguido este trofeo en cuatro décadas diferentes. Su trayectoria y su forma de enseñar el juego a sus jugadores son los dos focos de atención de este documental dirigido por el siempre interesante Richard Linklater. Pocos conocen la aficción de Richard Linklater al béisbol y solo así se entiende que este documental esté en su filmografía. Solo pensando en que él jugaba de niño con su bate podemos entender este canto de amor al deporte, al concepto de equipo, a la figura del entrenador. Todo en esta obra está dirigido a transmitir al espectador esa magia que tiene el deporte en eneral y el béisbol en particular. Y todo ello a través de una figura entrañable como es la del entrenador Garrido.

6/10
Fast Food Nation

2006 | Fast Food Nation

Si de algo no se puede acusar a los yanquis es de no tener capacidad de autocrítica y este film es una contundente prueba de ello. En 2001 el periodista Eric Schlosser escribió "Fast Food Nation. The Dark Side of the All-American Meal", una denuncia en toda regla del negocio de la comida rápida en Estados Unidos. Sus tesis e investigaciones pronto convirtieron su libro en un best seller, además de haber significado de cara a la opinión pública un buen varapalo para los intereses de la empresas del sector. El propio Schlosser se ha unido con el reputado cineasta Richard Linklater para coescribir la adaptación cinematográfica en clave de ficción dramática. Por su intención y temática, el film recuerda al documental Super Size Me, aunque éste tenía un argumento diferente y adoptaba un tono mucho más tragicómico. Fast Food Nation indaga en todos los estratos de producción de una cadena de restaurantes de comida rápida llamada Mickey's. El punto de partida es la investigación interna provocada por los resultados de unos análisis según los cuales en uno de los productos estrella –la hamburguesa supergigante– se han detectado residuos fecales. Hasta el matadero de Colorado viajará un alto ejecutivo de la compañía. Allí visitará las instalaciones de la fábrica y se entrevistará con el ganadero que suministra la carne, el intermediario, etc. Junto a él, seguimos también las andanzas de otras muchas personas relacionadas con el negocio, como los dependientes de los restaurantes, los capataces de la fábrica o los mexicanos fruto de la inmigración ilegal, “usados” como mano de obra (y algo más) a cambio de unas condiciones laborales infrahumanas. La intención de la película es claramente mostrar con dureza y sin ambigüedades la corrupción generada en este negocio, típicamente estadounidense. Lo que vemos viene a ser como una metáfora de la opresión de los poderosos sobre los débiles, sólo que la metáfora es real. Que el film siega automáticamente las ganas de tomar hamburguesas con ketchup es inapelable. Refuerza ese impacto el buscado aire documental, sobre todo en las pesquisas del directivo Henderson, encarnado con maestría por Greg Kinnear, mientras que la historia de los mexicanos tiene un aire de mayor ficción, con una fantástica Catalina Sandino Moreno (María, llena eres de gracia). Y Linklater deja su sello personal sobre todo en los verborreicos diálogos de Ethan Hawke –convertido ya en actor fetiche– con su simpática sobrina Amber, interpretada por la expresiva Ashley Johnson. El reparto está plagado de actores conocidos, y entre ellos destaca Bruce Willis en una divertida y cínica aparición.

5/10
A Scanner Darkly

2005 | A Scanner Darkly

Un futuro no muy lejano. La adicción a las drogas se ha convertido en un problema de primera magnitud. La policía utiliza ‘topos’ que se infiltran en los grupos sospechosos, para dar con los que manejan los hilos de tan lucrativo negocio. Uno de estos ‘topos’ es Bob Arctor, obligado a llevar una vida esquizofrénica, y que porta un sofisticado traje de camuflaje cuando anda en las dependencias policiales, para que sus compañeros no conozcan su verdadera identidad. Adaptación de una novela de anticipación de Philip K. Dick, cuyas historias han dado pie a filmes de la talla de Blade Runner, Desafío total y Minority Report. Richard Linklater aplica la tecnica que ya empleó en Waking Life, y filma a los actores reales, a cuyas imágenes aplica luego animación rotoscópica. El resultado, de personajes con contornos muy marcados y cierta cualidad etérea, tiene su encanto, aunque puede terminar cansando. Linklater, siguiendo las intenciones del autor, señala los perniciosos efectos de la drogadicción. Pero, con ritmo cansino, sucumbe a la tentación de la verborrea, que tan buenos resultados le dio en Antes de amanecer y Antes de atardecer, pero que aquí empantana la narración. Pese a todo tiene logros destacables, como la del citado traje de camuflaje, o la escena final de Arctor en la plantación, recogiendo una florecilla.

5/10
Una pandilla de pelotas

2005 | Bad News Bears

Morris, como su apellido indica, es un tipo con mucho ‘morro’, al que le gusta empinar el codo y más bien irresponsable. Jugador profesional de béisbol de corto recorrido, y entrenador venido a menos, debe entrenar al grupo de chavales más ‘matado’ que cabe imaginar. Y lo cierto es que se aplica a la tarea sin demasiado entusiasmo, mientras que su rival Roy lleva todas las de ganar en el inevitable campeonato. Richard Linklater es un director desconcertante, que igual se aplica a películas intimistas muy personales (Antes de amanecer, Antes del atardecer) que se apunta a historias más o menos comerciales. En este último apartado dirigió con mucho tino Escuela de rock, una comedia con niños notable. Ahora trata de repetir la fórmula, aunque la cosa no acaba de funcionar del todo, en parte porque ha dejado de lado la ingenuidad de Escuela de rock. Billy Bob Thornton hace su papel de desastrado sin despeinarse (en realidad, está despeinado todo el film) y Greg Kinnear le da réplica como el entrenador superperfecto e insoportable.

4/10
Antes del atardecer

2004 | Before Sunset

Hace nueve años Linklater dirigió a Ethan Hawke y Julie Delpy en Antes del amanecer, una emotiva película sobre el encuentro fortuito entre dos jóvenes que viajan en tren por Europa. Jesse y Celine se enamoran, pero, tras pasar sólo unas horas juntos, se despiden en un andén con la promesa de encontrarse seis meses más tarde. Ahora Linklater retoma la historia nueve años después, y lo hace con los mismos ingredientes: Jesse y Celine, un encuentro inesperado, una ciudad, una pocas horas y mucho diálogo. Él está promocionando una novela en París. En la presentación en una librería reconoce a Celine y de repente todo vuelve a ser como entonces en Viena. Tras el estupor inicial, ambos deciden dar un paseo, pues él cuenta con algunas horas, antes de que su avión le lleve de vuelta a Nueva York. Pronto ven que su complicidad es igual de intensa que antaño, una unión increíblemente estrecha, mágica, de una sinceridad tan honda que cada uno acaba haciendo partícipe al otro de sus más ocultos deseos y dificultades a lo largo del tiempo transcurrido. Pero hablarán, sobre todo y sin pudor, del amor y del sexo, de su búsqueda de la felicidad, de por qué no cumplieron su promesa… Los continuos diálogos indagan en la necesidad de amar del ser humano, pero ya no hay idealismo: los protagonistas no son tan jóvenes, han pasado por el matrimonio, y no son felices; su encuentro es dulce y a la vez muy doloroso, porque saben que debieron agarrar aquel amor nueve años antes. Hawke y Delpy están tan naturales que uno casi supone que hablan por sí mismos. Preciosa y conmovedora la escena en que ella canta “A Waltz For a Night”.

8/10
Escuela de rock

2003 | The School of Rock

Dewey Finn es un auténtico pirado del rock, que sueña con triunfar con la música. Su pasión es total, pero los tipos con los que forma una banda, le echan de malas maneras. ¡Horror y desolación! Y encima, sin un dólar en el bolsillo… Dewey debe empezar a plantearse seriamente un modo de ganarse la vida. Y le llega una oportunidad de oro cuando toma un recado telefónico para su compañero de piso: reclaman en una escuela muy exclusiva a un profesor para una sustitución, así que nuestro roquero se dispone a hacerse pasar por su amigo para ganar un dinerillo. Una vez en el cole, los chiquillos a los que da clase empiezan a mosquearse con su extravagante maestro. Pero cuando éste se los camela para formar un grupo de rock y participar en una competición, el éxito viene solo. Eso sí, deben esforzarse profesor y alumnos para que la estricta directora del colegio no se entere del plan que están tramando. Con un argumento como el que se describe en las anteriores líneas uno podía temerse lo peor, una especie de Poli de guardería, en versión coleguilla Jack Black. Pero no, la peli tiene gracia, la unión de dos elementos, agua y aceite, como la escuela impoluta y el desastrado protagonista, funciona. Gracias a una buena composición de Black, la química del profe con los alumnos resulta creíble. Los niños, también, están bien escogidos, no son repipis para nada. Y Joan Cusack, una de las grandes comediantes femeninas de la actualidad, es perfecta como severa directiva de la escuela: la transición que la humaniza está muy bien llevada. Gran parte del mérito de este divertido film, con gags antológicos, y a la vez muy emotivo, se debe al hombre que está tras la cámara, un inesperado Richard Linklater, que hasta ahora nos tenía acostumbrados a discursos más o menos filosóficos sobre el desconcierto juvenil (Antes de amanecer, SubUrbia, Waking Life), aunque también había hecho una curiosa incursión en el western (Los Newton Boys). Pero quizá no esté tan lejos de sus temas habituales, pues el film que nos ocupa no deja de retratar a un joven bala perdida, que acaba centrándose un poco gracias a un atajo de mocosos.

7/10
Tape (La cinta)

2001 | Tape

Dos antiguos compañeros de instituto se reencuentran al cabo de los años. Uno es un joven director de cine, que trata de abrirse paso en pequeños festivales. El otro es un camello de poca monta, que trapichea en lo que puede para sobrevivir. Durante poco más de una hora la tensión entre ambos va a crecer, pues el segundo acusa al primero de haberle robado una antigua novia, y más tarde de violación. Cuando comparece la chica en cuestión, actualmente ayudante del fiscal del distrito, las tiranteces del peculiar triángulo van a alcanzar sus cotas más altas. Adaptación de la obra teatral de Stephen Belber, a cargo del propio autor, con la dirección de Richard Lanklater (Antes del amanecer, Antes del atardecer), que ha rodado en vídeo digital. El film sirve para el lucimiento de sus tres actores (Ethan Hawke, Robert Sean Leonard, Uma Thurman), es un ejercicio sobre la capacidad de la gente de hacer restricciones mentales, con la peculiaridad de que transcurre en tiempo real. Asegura Linklater que “ésta es una película que trata realmente del proceso de la memoria y de cómo la gente a menudo decide jugar un papel diferente en su memoria de ciertas situaciones comparado con el que tenían cuando la situación realmente ocurrió. Pensé que eso también era interesante porque vivimos en una era de disculpas y deseaba averiguar lo que significa realmente una disculpa hoy”.

6/10
Waking Life

2001 | Waking Life

Waking Life es una entrada al apasionante mundo de los sueños, tan interesante como oscuro e indescifrable. En esta película de tintes surrealistas Richard Linklater retoma el modelo narrativo de Slacker: un personaje anónimo se va cruzando con diferentes personas con las que mantiene conversaciones existenciales. El protagonista es el que da unidad a un sinfín de diálogos sobre la vida, el destino y los sueños. Después de asentarse en el panorama indie con películas como Antes del amanecer, Movida del 76 o SubUrbia, Richard Linklater volvió al cine experimental de sus inicios. Pero esta vez, como cineasta más maduro, logra crear una obra más redonda y cercana al público. El encanto de la película es doble: visual y literario. Por un lado, la animación es sumamente original (esta técnica de animación la retomará con A Scanner Darkly) y consigue crear un ambiente onírico que cuaja a la perfección con el tono del guion. Por otro lado, los diálogos de Linklater son magistrales, tocando temas existenciales con la naturalidad con la que se habla del tiempo (atmosférico). Película que despierta la mente y enciende la reflexión. Y esta es, sin duda, su gran virtud. Su director demuestra que hay cine más allá de las historias tradicionales.   

7/10
The Newton Boys

1998 | The Newton Boys

El viejo Oeste en los años 20. Una peli mezcla de western e historia de gángsters. Basada en hechos reales. Son cuatro hermanos, los Newton, que asaltaron unos sesenta bancos sin ninguna víctima mortal en su haber. Una carrera criminal que no anda a la zaga de la de otros hermanos y ladrones célebres, como los hermanos Dalton y los James. El film, rodado con mucho estilo por el inesperado Richard Linklater (sus filmes, como Antes del amanecer y Antes del atardecer suelen ser rabiosamente contemporáneos), debe gran parte de su eficacia a la minuciosidad con que se presentan los robos y a los cuatro jóvenes actores protagonistas: Matthew McConaughey, Ethan Hawke, Skeet Ulrich, Vincent D'Onofrio.

5/10
SubUrbia

1996 | SubUrbia

Aunque con guión ajeno, Richard Linklater insiste en los temas que ya abordó en Antes del amanecer. Si ahí eran chico y chica los que se conocían casualmente y mantenían una conversación que duraba toda una noche, en SubUrbia se repite el esquema. Sólo que en este caso se trata de un grupo más amplio: cuatro chicos y tres chicas, más el dueño, pakistaní, de una tienda abierta 24 horas. El marco, el suburbio de una ciudad sin nombre, donde gastan una noche hablando y hablando, rompiéndose unos a otros los corazones. El film es una reflexión sobre la falta de horizontes vitales de gran parte de la juventud. Ni fama ni dinero (simbolizados por Pony, estrella de rock, y Erica, su agente), ni sexo (Buff, obsesionado por acostarse con cualquiera), ni alcohol (Bee-Bee, que lucha por dejar su adicción) hacen felices. Tampoco los anhelos de ser un artista (Sooze, que sueña con ir a Nueva York) o los intentos de una vida dentro del sistema (Nazeer, el pakistaní) aseguran que uno pueda ser buena persona. Refugiarse en uno mismo (el duro Tim) no parece solución. A través de la mirada de Jeff, que ve todas estas posiciones en sus amigos, el espectador se contagia de su desconcierto y desesperanza; y quizá también de su cobardía, al fin descubierta. Demasiado impregnado de pesimismo, al menos Linklater —y Eric Bogosian, en cuya obra de teatro se basa— no cierran los ojos a los problemas de una sociedad urbana demasiado centrada en el propio yo.

4/10
Antes del amanecer

1995 | Before Sunrise

Jesse (Ethan Hawke) es un joven periodista norteamericano que viaja en el tren Budapest-Paris. En el trayecto conoce a la francesa Celine y ambos entablan una conversación; conversación que se alarga toda la noche, porque hay entre los dos una sintonía especial, íntima. Los jóvenes recorren Viena y parlotean y parlotean de la vida, de sus ilusiones, de sus deseos, y el amor aletea cerca... ¿Igual el destino quiere unirles? Una trama sencilla y cautivadora, sólo dos protagonistas, una bella ciudad, un guión realista con diálogos frescos, vivos. Resultado: un Oso de Plata al mejor director en el Festival de Berlín, para Richard Linklater. Destaca enormente la pareja formada por Ethan Hawke (El club de los poetas muertos, Grandes esperanzas) y la francesa Julie Delpy (Europa, Europa), quien tras esta película empezó a recibir más papeles en Hollywood. El film es considerado con justicia uno de los mejores productos independientes de los 90 y tuvo una secuela en 2004 con los mismos protagonistas, llamada Antes del atardecer.

7/10
Movida del 76

1993 | Dazed and Confused

Indagación tragicómica acerca de la desorientación y superficialidad de la vida de un grupo de estudiantes de instituto a mediados de los años 70. Están los mayores, que deben pensar que van a hacer con sus vidas, y los jóvenes que empiezan a tener sus primeras salidas nocturnas, sus particulares botellones y primeras experiencias amorosas. La película cuenta con una imaginería notable y unas interpretaciones verosímiles. Narra el final de las clases antes de las vacaciones de verano de 1976. Es una época donde aún perviven con fuerza los estimulantes juveniles nacidos en los años sesenta: el sexo libre está a la orden del día y las drogas son concebidas aún como una vía de escape. Pink, Mitch, Jodie y sus amigos se preguntan de vez en cuando sobre el sentido de sus vidas, mientras se centran en lo inmediato, que es divertirse y autoafirmarse. Se trata de una nostálgica radiografía juvenil de cierta frescura, con una interesante galería de personajes todavía muy actuales y que muestra a las claras cuán superficial puede llegar a ser una vida si carece de asideros sólidos. Junto a American Graffiti forma un tándem imprescindible del cine adolescente de Estados Unidos. En el reparto de distinguen actores que llegarían lejos, como Ben Affleck y Matthew McConaughey, y otros que tuvieron que conformarse con una trayectoria más discreta.

6/10
Slacker

1991 | Slacker

Paseamos un día cualquiera en la ciudad de Austin, Texas, y nos cruzamos a personas muy diferentes. Así se podría resumir el argumento de Slacker, el segundo largometraje de Richard Linklater.  Con apenas 23.000 el joven director realizó una película tan inusual como interesante. La estructura del film, donde cada nuevo personaje toma el relevo del anterior, se presentaba como la ideal para conseguir el objetivo de su autor: hacer un retrato de su generación, de los jóvenes que hablan mucho y hacen poco, que son tan curiosos como vagos, que están perdidos en un mundo que no comprenden ni intentan comprender. Todo ello nos lo muestra a través de diferentes personajes, todos ellos extravagantes, y de monólogos más que interesantes. En esta obra ya empezamos a apreciar el talento de Linklater para el diálogo, para hablar de algo muy abstracto de la forma más natural posible. Con esta película Linklater cerró su etapa de cine-ensayo, terminó de explotar la idea que había nacido con It's Impossible to Learn to Plow by Reading Books. Slacker fue un éxito dentro del panorama independiente: ganó el premio a Mejor largometraje en los Independent Spirit Awards y estuvo nominada en Sundance por la misma categoría.

6/10
It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

1988 | It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

Un joven desconocido se sube a un tren y entabla conversaciones banales con amigos y desconocidos. El título de la película, que también aparece en la camiseta del protagonista, hace referencia a la necesidad de ver mundo, de viajar, para entender la vida.  Primer largometraje de un joven Richard Linklater. Más que una película redonda, estamos ante un experimento narrativo. No hay historia ni introducción ni nudo ni desenlace. Solo tenemos a un joven vagando por ahí, pensando en la vida. El hilo conductor de la cinta es el ánimo interno del protagonista, los diálogos que entabla y los planos generales que nos trasladan sus pensamientos. Es una obra muy marcada por el ambiente posmoderno y el entorno indie de Austin. En conjunto, la cinta no tiene una gran calidad. Ni las imágenes son extremadamente bellas ni los diálogos brillantes. Pero resulta muy interesante conocer esta película y ver la tremenda evolución de su autor. Es un debut lógico para un cineasta que disfruta con los experimentos. Con Slacker, su siguiente cinta, seguirá por el mismo camino narrativo pero obtendrá un resultado mucho más depurado.

5/10
Dónde estás, Bernadette

2019 | Where'd You Go, Bernadette

Bernadette Fox es una enigmática mujer, de acusada personalidad, antaño arquitecta de prestigio, en la actualidad retirada de la vida pública en una urbanización de Seattle, ciudad a la que odia. Ahí vive con su esposo Elgie, programador gurú de Microsoft, y con su inteligente hija adolescente Bee. La chica logra arrancar a los padres la promesa de que se irán de vacaciones a la Antártida, un lugar que le fascina. Pero el ya habitual nerviosismo de Bernadette irá en aumento, lo que se manifiesta en un comportamiento impertinente con sus vecinas, en las compras electrónicas compulsivas con su asistente informático, y en el consumo de fármacos. Richard Linklater nunca defrauda. Estamos ante un cineasta interesado en el ser humano y sus motivaciones, algo que se trasluce en cada una de sus películas, desde la trilogía que inició con Antes del amanecer a la historia de veteranos de guerra La última bandera, pasando por su asombroso proyecto Boyhood, gestado a lo largo de doce años de paciente rodaje. Aquí aborda el tema del genio artístico, de su desarrollo y su posible frustración por dificultades que no se logran gestionar adecuadamente. En tal sentido, la cuestión de la arquitectura está introducida con gran realismo, de modo que el reportaje especial sobre uno de sus proyectos, colgado en internet, fascina, y se entiende la cuestión del corrimiento de tierras, o cierta idea que surge en un momento fundamental de la trama. Y ello está bien maridado con la dedicación informática de Elgie, terreno en el que es algo parecido a un geniecillo, aunque se le escapen ciertos problemas de Bernadette, o las aportaciones como “amateur” de Bee en una representación escolar, con un instrumento musical. Hay mucho e inteligente subtexto, como en la medalla de santa Bernadette, la vidente de Lourdes, y que alude a distintas visiones de las cosas que todos necesitamos para funcionar en la vida. La película adapta una popular novela de Maria Semple, y en el guion, además de Linklater, han intervenido Holly Gent y Vincent Palmo Jr., que ya habían colaborado con él en Me and Orson Welles. Y se combina sabiamente el drama por la crisis familiar, por los problemas psíquicos y de convivencia de ella, pero también por la excesiva dedicación al trabajo de él, y los temores que surgen alrededor de la próxima partida de Bee a un internado. También tienen interés las relaciones humanas con las vecinas, donde se pinta ese ambiente que vienen retratando series como Mujeres desesperadas y Big Little Lies, de mujeres casadas y madres que tratan de brillar en su vida social. Ahí hay espacio para lo tragicómico. Una vez más Linklater acierta con un magnífico reparto, donde brilla Cate Blanchett, perfecta como neurótica asocial artista con encanto, verdaderamente esta mujer se transfigura en cada papel que asume, y es lo más parecido a una Katharine Hepburn que tenemos en la actualidad. También demuestran gran nivel Billy Crudup o Kristen Wiig, aunque merece la pena destacar el trabajo de la recién llegada Emma Nelson como la hija, está sencillamente maravillosa.

8/10
La última bandera

2017 | Last Flag Flying

Notable drama sobre las heridas que arrastran los veteranos de guerra en la sociedad estadounidense. Larry "Doc" Shepherd visita a dos de los compañeros con los que sirvió durante la guerra de Vietnam. Sal Nealon es un tipo que vive al día, que regenta un bar, con la boca muy grande, dice todo lo que le pasa por la cabeza. Richard Mueller es pastor en una iglesia baptista, que ha sentado la cabeza tras una vida agitada. El motivo del reencuentro no puede ser más lúgubre: el viudo Doc va a enterrar a su único hijo, muerto en acto de servicio en Bagdad, Irak, poco antes de la captura de Sadam Husseim. El polifacético Richard Linklater adapta una novela de Darryl Ponicsan, quien también coescribe con él el libreto. Se trata de una trama que es un verdadero regalo para los tres actores principales, Steve Carell, Bryan Cranston y Laurence Fishburne, que están perfectos en sus papeles. Por el dibujo de situaciones e interactuaciones entre ellos, sería perfectamente trasladable al teatro, aunque el director sabe imprimir a la narración estimables cualidades fílmicas, también cuando el film se convierte en una suerte de road-movie. Realmente estamos ante una sugerente reflexión acerca del sentido de la vida, que invita a pensar que las cosas ocurren por algún motivo, y que siempre hay tiempo para el reconocimiento de las culpas, el perdón y hacer lo correcto. El modo en que discurre todo está muy bien planteado, porque poco a poco conocemos las circunstancias de lo ocurrido en Vietnam e Irak, de modo que la reunión después de tanto tiempo, aunque sea por un motivo bien triste, se presenta como oportunidad única para reparar errores y crecer como personas. Por otro lado, la mirada al lado oscuro de la guerra, incluidos los intereses bastardos de los que mueven los hilos, aunque decididamente crítica, está hábilmente contenida, se evita la tentación panfletaria. El film muestra, en los dramas personales, un delicado equilibrio, pues existe espacio para la risa y para la lágrima, y el choque de personalidades –el bruto Sal, con su lenguaje procaz y sus modos nada delicados, frente al pastor que todo lo ve con mirada sobrenatural tras su encuentro con Jesús, tiene como puente al roto Doc, que debe encajar la muerte de su hijo– está manejado con rara perfección. Una gratísima sorpresa, con tres extraordinarios personajes principales, y un buen cuadro de secundarios, que lo hacen muy bien.

7/10
Todos queremos algo

2016 | Everybody Wants Some!!

Tras el reconocimiento de la crítica que obtuvo su film Boyhood, momentos de una vida, por el que Patricia Arquette obtuvo el Oscar a la mejor secundaria (el film obtuvo un total de seis candidaturas a los premios de la Academia), Richard Linklater reincide en su temática favorita, el paso del tiempo, con este film nostálgico que se desarrolla en los 80. También supone una regresión al inicio de su carrera, pues comparte numerosos elementos con su primer éxito, Movida del 76, rodado más de veinte años atrás. Si aquella cinta se desarrollaba en los 70, durante el último día de clase de los estudiantes de un instituto, Todos queremos algo sigue los pasos de los integrantes del equipo de béisbol de la universidad durante el fin de semana previo al comienzo del curso. Jake, joven idealista que se incorpora como pitcher del conjunto, se muda a su nueva habitación,  que comparte con uno de sus compañeros, ‘Beuter’, de acento sureño. Tras conocer al resto de integrantes, el entrenador deja claro en la primera reunión que “nada de alcohol” y “prohibido subir a la casa con chicas”. Los muchachos no hacen demasiado caso, y pasarán el tiempo en fiestas marcadas por los excesos etílicos, y la marihuana, y persiguiendo a todas las mujeres que encuentran a su paso. Y eso que Jake ha quedado deslumbrado por Beverly, una estudiante de arte dramático… Sobresale el fresco estilo típico del cine ‘indie’ americano, propio de Linklater, y quienes vivieron aquellos años disfrutarán con la reconstrucción de la época, marcada por detalles como las primeras máquinas de videojuegos, y sobre todo una banda sonora compuesta por grandes éxitos de grupos como Queen, ZZ Top, Brian Eno, Frank Zappa, Pink Floyd, Van Halen, etc. Además, el realizador muestra un  gran talento (como es habitual) a la hora de dirigir intérpretes, en este caso tan jóvenes como desconocidos, salvo quizás Blake Jenner (Glee), o Ryan Guzman (Step Up Revolution, Heroes Reborn). Pero por lo demás, Todos queremos algo no tiene grandes diferencias con la disparatada Desmadre a la americana, que rodó John Landis en 1978, y generó todo tipo de imitaciones con jóvenes irresponsables sedientos de fiestas y sexo (Porky’s, La revancha de los novatos, etc.). Aunque aquélla al menos contaba con la divertida interpretación de John Belushi que generaba numerosas carcajadas, la crítica la condenó sin piedad, por su clara vocación comercial. Sin embargo disculpará los excesos de ésta, pues cuenta con director de prestigio. En ambos casos se exalta la camaradería, pero la moralidad, aquí representada por el entrenador, no tiene ningún valor, salvo para ir a la contra, y el ‘mensaje’ que se deduce vendría a ser algo así como “aprovecha los años locos para divertirte, que pasan rápido”. Mala moraleja.

5/10
Boyhood. Momentos de una vida

2014 | Boyhood

Una película verdaderamente singular, aunque Richard Linklater no deja de seguir en Boyhood la estela de su celebrada trilogía iniciada con Antes del amanecer. Pues en ambos casos se reflexiona sobre las relaciones humanas, el amor y el discurrir de la vida, con el paso del tiempo, y la madurez y sabiduría que se van adquiriendo al aprender de los errores, como elementos configuradores de lo que se cuenta. Se diría inspirada en parte por la traslación de Harry Potter al cine –los libros del niño mago son citados explícitamente–, pues aunque de otro modo, también en esa saga el espectador ha visto crecer a los protagonistas, aunque en ese caso a lo largo de los años, y no de golpe, como el espectador experimenta de un modo muy vívido en este film. Lo novedoso en Boyhood, es que se trata de un proyecto que su director ha ido rodando a lo largo de 12 años para estrenar al fin ahora, manteniendo el mismo reparto, lo que resulta especialmente importante en el caso del protagonista Mason –al que seguimos hasta que cumple 21 años y se va a estudiar a la universidad, gran papel de Ellar Coltrane iniciado cuando era un chaval–, aunque también en el de su hermana Samantha –a la que da vida la hija del director, Lorelei Linklater–, y en el de sus padres divorciados –interpretados por Patricia Arquette y el habitual de Linklater Ethan Hawke–. El director, guionista y productor sale airoso de su experimento de largo metraje, casi 3 horas, pues logra imprimir a lo que cuenta el sello de la autenticidad, el proceso que vive el protagonista desde su infancia hasta que está en edad universitaria, en el ambiente de una familia desestructurada con un ambiente típicamente estadounidense: la madre llega a pasar por tres matrimonios, y cada esposo tiene sus rasgos problemáticos. Todo el film discurre con gran naturalidad, se evitan los tópicos al abordar los típicos ritos de iniciación a la vida, no hay excesos ni aspavientos cuando se produce el desconcierto vital, aunque haya momentos de dolor, y surja la inevitable pregunta existencial "¿Cuál es el sentido de todo esto?", para la que no hay aquí una respuesta trascendente. Linklater pinta con convincentes rasgos vigorosos a los personajes con sus respectivos lazos; y nadie es perfecto, pero de ningún "árbol caído" se hace "leña", más bien hay un esfuerzo de comprensión de cómo son los demás, y de sus posibilidades de mejorar. El modo en que se pinta al padre simpatizante de Obama en las elecciones presidenciales, y el matrimonio que tanto aprecian el rifle y la Biblia, son ilustrativos de un enfoque amable, que evita los juicios hoscos tan habituales hacia aquellos que tienen distintos puntos de vista. Hay sin duda momentos hermosos –las conversaciones hijo-progenitor, la satisfacción de que un consejo en un momento dado no cayó en saco roto...–, que como en la vida, ocurren también en el cine, y que transmiten emociones genuinas.

7/10
Antes del anochecer

2013 | Before Midnight

Jesse y Celine se conocieron casualmente un tren hace 20 años, un encuentro mágico que les llevó a charlar y charlas, paseando por Viena. La historia se repitió pasados 10 años, cuando Jesse presentaba un libro en París. Ahora es en Grecia donde reencontramos a Jesse y Celine en una circunstancias inesperadas. Él se divorció de su esposa, con la que tiene un hijo adolescente. Y desde hace años convive con Celine, con la que ha tenido gemelas. Están terminando sus vacaciones helénicas, que han pasado en casa de un escritor, y por supuesto, hablan y hablan hasta la medianoche. Richard Linklater, con la ayuda de sus dos actores protagonistas, Ethan Hawke y Julie Delpy, repite en Antes del anochecer la fórmula que tan buenos resultados le diera en Antes del amanecer y Antes del atardecer. O sea, largas parrafadas, sobre todo entre la pareja protagonista, aunque también con sus amigos, a veces con planos sostenidos durante bastantes minutos, que fluyen con gracia. Diálogos ingeniosos, muy bien urdidos, que hacen pensar una vez más en que Linklater y compañía juegan a hacer una película a lo Eric Rohmer, y que la cosa les sale bastante bien. En esta ocasión la reflexión sobre el paso del tiempo y el aprovechamiento de las oportunidades se acentúa, pues Jesse y Celine ya no son unos jovencitos, y tienen hijos a los que cuidar. Y así se incide en la madurez, que obliga a querer y aceptar al otro a pesar de sus defectos, si se desea perserverar en el amor. Puede sorprender a veces la ligereza con que se da por hecho o se bromea sobre posibles infidelidades del otro, y no faltan las inevitables bromas sexuales en las conversaciones. La decisión de mostrar a Delpy "a pecho descubierto" es de un exhibicionismo innecesario. En cambio tiene gracia ver a Delpy "actuando", como si fuera una admiradora "tontita" del famoso Jesse escritor.

8/10
Up to speed

2012 | Up to speed | Serie TV

Timothy 'Speed' Levitch es nuestro guía turístico en esta serie que recorre los monumentos más olvidados de las ciudades estadounidenses, desde el jardín de los zapatos en San Francisco hasta el metro más afortunado de Nueva York. Serie de televisión creada por el conocido cineasta Richard Linklater. Mezcla de aventuras, documental y comedia en esta loca producción que lleva el sello personal de su versátil creador.  

6/10
Bernie

2011 | Bernie

Bernie, maquillador de cadáveres, está considerado uno de los habitantes más queridos de Carthage, un pueblecito de Texas, por su condescendencia con los demás, y su eterna sonrisa. Tras ocuparse del cadáver de un ricachón, entabla una amistad con la viuda, una anciana malhumorada y desagradable que parece su antítesis. Ambos pasan todo el tiempo juntos, por lo que Bernie se siente un tanto atrapado... Antes de su galardonada Boyhood. Momentos de una vida, el polivalente Richard Linklater rodó este docudrama, que reconstruye una curiosa historia real, pese a su cercanía al surrealismo. Jack Black –que repite con Linklater tras Escuela de rock- realiza un correcto trabajo, y está acompañado por los excelentes Shirley MacLaine y Matthew McConaughey (transformado físicamente como jefe de policía del condado, en el punto de inflexión en el que empezó a tomarse su carrera en serio), que se mezclan con insólita eficacia con un nutrido número de no profesionales de la actuación, pues en realidad son testigos de los hechos auténticos. Tiene cierta gracia a pesar de sus tintes un tanto negros, pero fracasa un poco cuando intenta ponerse dramática. En suma, desconcierta un poco pues no se acaba de entender la trascendencia de lo que se cuenta o hacia dónde va, y se espera en todo momento algún giro que eleve el interés, aunque éste nunca llega. Pero subyace cierta crítica social, realizada con un enorme cariño, hacia la doble moral y los cuchicheos de las pequeñas comunidades.

5/10
Fast Food Nation

2006 | Fast Food Nation

Si de algo no se puede acusar a los yanquis es de no tener capacidad de autocrítica y este film es una contundente prueba de ello. En 2001 el periodista Eric Schlosser escribió "Fast Food Nation. The Dark Side of the All-American Meal", una denuncia en toda regla del negocio de la comida rápida en Estados Unidos. Sus tesis e investigaciones pronto convirtieron su libro en un best seller, además de haber significado de cara a la opinión pública un buen varapalo para los intereses de la empresas del sector. El propio Schlosser se ha unido con el reputado cineasta Richard Linklater para coescribir la adaptación cinematográfica en clave de ficción dramática. Por su intención y temática, el film recuerda al documental Super Size Me, aunque éste tenía un argumento diferente y adoptaba un tono mucho más tragicómico. Fast Food Nation indaga en todos los estratos de producción de una cadena de restaurantes de comida rápida llamada Mickey's. El punto de partida es la investigación interna provocada por los resultados de unos análisis según los cuales en uno de los productos estrella –la hamburguesa supergigante– se han detectado residuos fecales. Hasta el matadero de Colorado viajará un alto ejecutivo de la compañía. Allí visitará las instalaciones de la fábrica y se entrevistará con el ganadero que suministra la carne, el intermediario, etc. Junto a él, seguimos también las andanzas de otras muchas personas relacionadas con el negocio, como los dependientes de los restaurantes, los capataces de la fábrica o los mexicanos fruto de la inmigración ilegal, “usados” como mano de obra (y algo más) a cambio de unas condiciones laborales infrahumanas. La intención de la película es claramente mostrar con dureza y sin ambigüedades la corrupción generada en este negocio, típicamente estadounidense. Lo que vemos viene a ser como una metáfora de la opresión de los poderosos sobre los débiles, sólo que la metáfora es real. Que el film siega automáticamente las ganas de tomar hamburguesas con ketchup es inapelable. Refuerza ese impacto el buscado aire documental, sobre todo en las pesquisas del directivo Henderson, encarnado con maestría por Greg Kinnear, mientras que la historia de los mexicanos tiene un aire de mayor ficción, con una fantástica Catalina Sandino Moreno (María, llena eres de gracia). Y Linklater deja su sello personal sobre todo en los verborreicos diálogos de Ethan Hawke –convertido ya en actor fetiche– con su simpática sobrina Amber, interpretada por la expresiva Ashley Johnson. El reparto está plagado de actores conocidos, y entre ellos destaca Bruce Willis en una divertida y cínica aparición.

5/10
A Scanner Darkly

2005 | A Scanner Darkly

Un futuro no muy lejano. La adicción a las drogas se ha convertido en un problema de primera magnitud. La policía utiliza ‘topos’ que se infiltran en los grupos sospechosos, para dar con los que manejan los hilos de tan lucrativo negocio. Uno de estos ‘topos’ es Bob Arctor, obligado a llevar una vida esquizofrénica, y que porta un sofisticado traje de camuflaje cuando anda en las dependencias policiales, para que sus compañeros no conozcan su verdadera identidad. Adaptación de una novela de anticipación de Philip K. Dick, cuyas historias han dado pie a filmes de la talla de Blade Runner, Desafío total y Minority Report. Richard Linklater aplica la tecnica que ya empleó en Waking Life, y filma a los actores reales, a cuyas imágenes aplica luego animación rotoscópica. El resultado, de personajes con contornos muy marcados y cierta cualidad etérea, tiene su encanto, aunque puede terminar cansando. Linklater, siguiendo las intenciones del autor, señala los perniciosos efectos de la drogadicción. Pero, con ritmo cansino, sucumbe a la tentación de la verborrea, que tan buenos resultados le dio en Antes de amanecer y Antes de atardecer, pero que aquí empantana la narración. Pese a todo tiene logros destacables, como la del citado traje de camuflaje, o la escena final de Arctor en la plantación, recogiendo una florecilla.

5/10
Antes del atardecer

2004 | Before Sunset

Hace nueve años Linklater dirigió a Ethan Hawke y Julie Delpy en Antes del amanecer, una emotiva película sobre el encuentro fortuito entre dos jóvenes que viajan en tren por Europa. Jesse y Celine se enamoran, pero, tras pasar sólo unas horas juntos, se despiden en un andén con la promesa de encontrarse seis meses más tarde. Ahora Linklater retoma la historia nueve años después, y lo hace con los mismos ingredientes: Jesse y Celine, un encuentro inesperado, una ciudad, una pocas horas y mucho diálogo. Él está promocionando una novela en París. En la presentación en una librería reconoce a Celine y de repente todo vuelve a ser como entonces en Viena. Tras el estupor inicial, ambos deciden dar un paseo, pues él cuenta con algunas horas, antes de que su avión le lleve de vuelta a Nueva York. Pronto ven que su complicidad es igual de intensa que antaño, una unión increíblemente estrecha, mágica, de una sinceridad tan honda que cada uno acaba haciendo partícipe al otro de sus más ocultos deseos y dificultades a lo largo del tiempo transcurrido. Pero hablarán, sobre todo y sin pudor, del amor y del sexo, de su búsqueda de la felicidad, de por qué no cumplieron su promesa… Los continuos diálogos indagan en la necesidad de amar del ser humano, pero ya no hay idealismo: los protagonistas no son tan jóvenes, han pasado por el matrimonio, y no son felices; su encuentro es dulce y a la vez muy doloroso, porque saben que debieron agarrar aquel amor nueve años antes. Hawke y Delpy están tan naturales que uno casi supone que hablan por sí mismos. Preciosa y conmovedora la escena en que ella canta “A Waltz For a Night”.

8/10
Waking Life

2001 | Waking Life

Waking Life es una entrada al apasionante mundo de los sueños, tan interesante como oscuro e indescifrable. En esta película de tintes surrealistas Richard Linklater retoma el modelo narrativo de Slacker: un personaje anónimo se va cruzando con diferentes personas con las que mantiene conversaciones existenciales. El protagonista es el que da unidad a un sinfín de diálogos sobre la vida, el destino y los sueños. Después de asentarse en el panorama indie con películas como Antes del amanecer, Movida del 76 o SubUrbia, Richard Linklater volvió al cine experimental de sus inicios. Pero esta vez, como cineasta más maduro, logra crear una obra más redonda y cercana al público. El encanto de la película es doble: visual y literario. Por un lado, la animación es sumamente original (esta técnica de animación la retomará con A Scanner Darkly) y consigue crear un ambiente onírico que cuaja a la perfección con el tono del guion. Por otro lado, los diálogos de Linklater son magistrales, tocando temas existenciales con la naturalidad con la que se habla del tiempo (atmosférico). Película que despierta la mente y enciende la reflexión. Y esta es, sin duda, su gran virtud. Su director demuestra que hay cine más allá de las historias tradicionales.   

7/10
The Newton Boys

1998 | The Newton Boys

El viejo Oeste en los años 20. Una peli mezcla de western e historia de gángsters. Basada en hechos reales. Son cuatro hermanos, los Newton, que asaltaron unos sesenta bancos sin ninguna víctima mortal en su haber. Una carrera criminal que no anda a la zaga de la de otros hermanos y ladrones célebres, como los hermanos Dalton y los James. El film, rodado con mucho estilo por el inesperado Richard Linklater (sus filmes, como Antes del amanecer y Antes del atardecer suelen ser rabiosamente contemporáneos), debe gran parte de su eficacia a la minuciosidad con que se presentan los robos y a los cuatro jóvenes actores protagonistas: Matthew McConaughey, Ethan Hawke, Skeet Ulrich, Vincent D'Onofrio.

5/10
Antes del amanecer

1995 | Before Sunrise

Jesse (Ethan Hawke) es un joven periodista norteamericano que viaja en el tren Budapest-Paris. En el trayecto conoce a la francesa Celine y ambos entablan una conversación; conversación que se alarga toda la noche, porque hay entre los dos una sintonía especial, íntima. Los jóvenes recorren Viena y parlotean y parlotean de la vida, de sus ilusiones, de sus deseos, y el amor aletea cerca... ¿Igual el destino quiere unirles? Una trama sencilla y cautivadora, sólo dos protagonistas, una bella ciudad, un guión realista con diálogos frescos, vivos. Resultado: un Oso de Plata al mejor director en el Festival de Berlín, para Richard Linklater. Destaca enormente la pareja formada por Ethan Hawke (El club de los poetas muertos, Grandes esperanzas) y la francesa Julie Delpy (Europa, Europa), quien tras esta película empezó a recibir más papeles en Hollywood. El film es considerado con justicia uno de los mejores productos independientes de los 90 y tuvo una secuela en 2004 con los mismos protagonistas, llamada Antes del atardecer.

7/10
Movida del 76

1993 | Dazed and Confused

Indagación tragicómica acerca de la desorientación y superficialidad de la vida de un grupo de estudiantes de instituto a mediados de los años 70. Están los mayores, que deben pensar que van a hacer con sus vidas, y los jóvenes que empiezan a tener sus primeras salidas nocturnas, sus particulares botellones y primeras experiencias amorosas. La película cuenta con una imaginería notable y unas interpretaciones verosímiles. Narra el final de las clases antes de las vacaciones de verano de 1976. Es una época donde aún perviven con fuerza los estimulantes juveniles nacidos en los años sesenta: el sexo libre está a la orden del día y las drogas son concebidas aún como una vía de escape. Pink, Mitch, Jodie y sus amigos se preguntan de vez en cuando sobre el sentido de sus vidas, mientras se centran en lo inmediato, que es divertirse y autoafirmarse. Se trata de una nostálgica radiografía juvenil de cierta frescura, con una interesante galería de personajes todavía muy actuales y que muestra a las claras cuán superficial puede llegar a ser una vida si carece de asideros sólidos. Junto a American Graffiti forma un tándem imprescindible del cine adolescente de Estados Unidos. En el reparto de distinguen actores que llegarían lejos, como Ben Affleck y Matthew McConaughey, y otros que tuvieron que conformarse con una trayectoria más discreta.

6/10
Slacker

1991 | Slacker

Paseamos un día cualquiera en la ciudad de Austin, Texas, y nos cruzamos a personas muy diferentes. Así se podría resumir el argumento de Slacker, el segundo largometraje de Richard Linklater.  Con apenas 23.000 el joven director realizó una película tan inusual como interesante. La estructura del film, donde cada nuevo personaje toma el relevo del anterior, se presentaba como la ideal para conseguir el objetivo de su autor: hacer un retrato de su generación, de los jóvenes que hablan mucho y hacen poco, que son tan curiosos como vagos, que están perdidos en un mundo que no comprenden ni intentan comprender. Todo ello nos lo muestra a través de diferentes personajes, todos ellos extravagantes, y de monólogos más que interesantes. En esta obra ya empezamos a apreciar el talento de Linklater para el diálogo, para hablar de algo muy abstracto de la forma más natural posible. Con esta película Linklater cerró su etapa de cine-ensayo, terminó de explotar la idea que había nacido con It's Impossible to Learn to Plow by Reading Books. Slacker fue un éxito dentro del panorama independiente: ganó el premio a Mejor largometraje en los Independent Spirit Awards y estuvo nominada en Sundance por la misma categoría.

6/10
It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

1988 | It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

Un joven desconocido se sube a un tren y entabla conversaciones banales con amigos y desconocidos. El título de la película, que también aparece en la camiseta del protagonista, hace referencia a la necesidad de ver mundo, de viajar, para entender la vida.  Primer largometraje de un joven Richard Linklater. Más que una película redonda, estamos ante un experimento narrativo. No hay historia ni introducción ni nudo ni desenlace. Solo tenemos a un joven vagando por ahí, pensando en la vida. El hilo conductor de la cinta es el ánimo interno del protagonista, los diálogos que entabla y los planos generales que nos trasladan sus pensamientos. Es una obra muy marcada por el ambiente posmoderno y el entorno indie de Austin. En conjunto, la cinta no tiene una gran calidad. Ni las imágenes son extremadamente bellas ni los diálogos brillantes. Pero resulta muy interesante conocer esta película y ver la tremenda evolución de su autor. Es un debut lógico para un cineasta que disfruta con los experimentos. Con Slacker, su siguiente cinta, seguirá por el mismo camino narrativo pero obtendrá un resultado mucho más depurado.

5/10
The Underneath (Bajos fondos)

2009 | The Underneath

Michael vuelve a casa para asistir a la boda de su madre. Es un tipo de mucho cuidado que se largó de su lugar de origen abandonando a su mujer y a su familia y dejando tras de sí un rastro de problemas. La vuelta a casa supondrá el reencuentro con todo aquello que dejó atrás. Inicialmente, Michael parece que se ha convertido en el hijo pródigo. Pero, ¿será verdad que realmente ha cambiado? Película que supone uno de los primeros trabajos del polifacético Steven Soderbergh. Curiosamente, contó para su reparto con Richard Linklater, otro director y guionista reconocido y nominado al Oscar por su trabajo en Antes del atardecer.

5/10
Spy Kids

2001 | Spy Kids

Ingrid y Gregorio Cortez son dos espías internacionales que han dejado su trabajo para formar una familia. Al menos, supuestamente. En realidad, están investigando la misteriosa desaparición de siete espías de la Oficina de Servicios Estratégicos. Todo apunta a que Floop, un excéntrico mago de la tecnología cuyo programa de televisión tiene engatusados a todos los niños, puede estar detrás de las desapariciones. Cuando los agentes Cortez caen en la trampa de su enemigo, el destino mundial dependerá de Carmen y Juni Cortez, unos niños que acaban de descubrir la oculta profesión de sus padres y que pronto aprenderán a manejar los artilugios que pueden llevarles a recuperar a su familia. Tras el El mariachi y Desperado, Robert Rodriguez vira 180 grados y ofrece una entretenida y deliciosa película familiar, escrita también por él mismo. Para él: “Mantener a la familia unida es un eterno desafío. Quiero decir, ¡es como una misión imposible! Pero vale la pena la lucha y el desafío porque no creo que haya algo más gratificante en la vida que la familia”. Spy Kids aúna comedia y acción a grandes dosis, con una puesta en escena de apabullante color e impactantes decorados que parecen salir de la imaginación de los niños protagonistas. De hecho, el acierto del film es precisamente esa identificación entre la realidad y los sueños, algo que ha hecho que miles de niños y jóvenes se identifiquen con los protagonistas. Los efectos especiales son primorosos, igual que la enorme galería de artilugios (mochilas voladoras, coches anfibio, vainas submarinas, aviones infantiles con mandos de video-juego, chicles bomba, etc.) ideadas por la imaginación de Robert Rodriguez.

7/10
Slacker

1991 | Slacker

Paseamos un día cualquiera en la ciudad de Austin, Texas, y nos cruzamos a personas muy diferentes. Así se podría resumir el argumento de Slacker, el segundo largometraje de Richard Linklater.  Con apenas 23.000 el joven director realizó una película tan inusual como interesante. La estructura del film, donde cada nuevo personaje toma el relevo del anterior, se presentaba como la ideal para conseguir el objetivo de su autor: hacer un retrato de su generación, de los jóvenes que hablan mucho y hacen poco, que son tan curiosos como vagos, que están perdidos en un mundo que no comprenden ni intentan comprender. Todo ello nos lo muestra a través de diferentes personajes, todos ellos extravagantes, y de monólogos más que interesantes. En esta obra ya empezamos a apreciar el talento de Linklater para el diálogo, para hablar de algo muy abstracto de la forma más natural posible. Con esta película Linklater cerró su etapa de cine-ensayo, terminó de explotar la idea que había nacido con It's Impossible to Learn to Plow by Reading Books. Slacker fue un éxito dentro del panorama independiente: ganó el premio a Mejor largometraje en los Independent Spirit Awards y estuvo nominada en Sundance por la misma categoría.

6/10
It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

1988 | It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

Un joven desconocido se sube a un tren y entabla conversaciones banales con amigos y desconocidos. El título de la película, que también aparece en la camiseta del protagonista, hace referencia a la necesidad de ver mundo, de viajar, para entender la vida.  Primer largometraje de un joven Richard Linklater. Más que una película redonda, estamos ante un experimento narrativo. No hay historia ni introducción ni nudo ni desenlace. Solo tenemos a un joven vagando por ahí, pensando en la vida. El hilo conductor de la cinta es el ánimo interno del protagonista, los diálogos que entabla y los planos generales que nos trasladan sus pensamientos. Es una obra muy marcada por el ambiente posmoderno y el entorno indie de Austin. En conjunto, la cinta no tiene una gran calidad. Ni las imágenes son extremadamente bellas ni los diálogos brillantes. Pero resulta muy interesante conocer esta película y ver la tremenda evolución de su autor. Es un debut lógico para un cineasta que disfruta con los experimentos. Con Slacker, su siguiente cinta, seguirá por el mismo camino narrativo pero obtendrá un resultado mucho más depurado.

5/10
Antes del atardecer

2004 | Before Sunset

Hace nueve años Linklater dirigió a Ethan Hawke y Julie Delpy en Antes del amanecer, una emotiva película sobre el encuentro fortuito entre dos jóvenes que viajan en tren por Europa. Jesse y Celine se enamoran, pero, tras pasar sólo unas horas juntos, se despiden en un andén con la promesa de encontrarse seis meses más tarde. Ahora Linklater retoma la historia nueve años después, y lo hace con los mismos ingredientes: Jesse y Celine, un encuentro inesperado, una ciudad, una pocas horas y mucho diálogo. Él está promocionando una novela en París. En la presentación en una librería reconoce a Celine y de repente todo vuelve a ser como entonces en Viena. Tras el estupor inicial, ambos deciden dar un paseo, pues él cuenta con algunas horas, antes de que su avión le lleve de vuelta a Nueva York. Pronto ven que su complicidad es igual de intensa que antaño, una unión increíblemente estrecha, mágica, de una sinceridad tan honda que cada uno acaba haciendo partícipe al otro de sus más ocultos deseos y dificultades a lo largo del tiempo transcurrido. Pero hablarán, sobre todo y sin pudor, del amor y del sexo, de su búsqueda de la felicidad, de por qué no cumplieron su promesa… Los continuos diálogos indagan en la necesidad de amar del ser humano, pero ya no hay idealismo: los protagonistas no son tan jóvenes, han pasado por el matrimonio, y no son felices; su encuentro es dulce y a la vez muy doloroso, porque saben que debieron agarrar aquel amor nueve años antes. Hawke y Delpy están tan naturales que uno casi supone que hablan por sí mismos. Preciosa y conmovedora la escena en que ella canta “A Waltz For a Night”.

8/10
It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

1988 | It´s Impossible to Learn to Plow by Reading Books

Un joven desconocido se sube a un tren y entabla conversaciones banales con amigos y desconocidos. El título de la película, que también aparece en la camiseta del protagonista, hace referencia a la necesidad de ver mundo, de viajar, para entender la vida.  Primer largometraje de un joven Richard Linklater. Más que una película redonda, estamos ante un experimento narrativo. No hay historia ni introducción ni nudo ni desenlace. Solo tenemos a un joven vagando por ahí, pensando en la vida. El hilo conductor de la cinta es el ánimo interno del protagonista, los diálogos que entabla y los planos generales que nos trasladan sus pensamientos. Es una obra muy marcada por el ambiente posmoderno y el entorno indie de Austin. En conjunto, la cinta no tiene una gran calidad. Ni las imágenes son extremadamente bellas ni los diálogos brillantes. Pero resulta muy interesante conocer esta película y ver la tremenda evolución de su autor. Es un debut lógico para un cineasta que disfruta con los experimentos. Con Slacker, su siguiente cinta, seguirá por el mismo camino narrativo pero obtendrá un resultado mucho más depurado.

5/10

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