IMG-LOGO

Biografía

Stephen Sondheim

Stephen Sondheim

Stephen Sondheim

Filmografía
Sweeney Todd, el diabólico barbero de la calle Fleet

2007 | Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street

Inspirada adaptación burtoniana del sangriento musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, basado a su vez en una criminal leyenda urbana, de la que algunos aseguran que tiene cierta conexión con la realidad, cosa poco clara. La trama se ambienta en el Londres contemporáneo de Jack el Destripador y demás facinerosos de esa ralea. Allí Benjamin Barker llevaba una feliz vida de hombre casado y padre de una niña, pero el desalmado juez Turpin puso sus lujuriosos ojos en la esposa; de modo que se las arregló para condenar injustamente a Barker, y robarle a su familia. Pasados los años Barker, ayudado por un joven marinero, regresa a Londres bajo otro nombre, el de Sweeney Todd; la única idea que ocupa su cabeza es la de venganza, acrecentada cuando le comunican la trágica muerte de su esposa, y que su hija es la pupila de Turpin. Traza entonces el plan de poner una barbería encima del garito de empanadas asquerosas que regenta la señora Lovett; la idea es rebanar el pescuezo a su mortal enemigo, y antes irá tomando práctica con los incautos que acudan a solicitar sus servicios; para deshacerse de los cuerpos, nada mejor que incorporar nuevos y sabrosos "ingredientes" a las empanadas de la señora Lovett. Esta macabra película encaja muy bien en el cine de Tim Burton por su conjunción de elementos feístas con componentes exacerbadamente románticos. A lo largo de una trama trufada de bellas canciones, que han debido ser convenientemente adaptadas y a veces recortadas con respecto al original, hay muchas historias de amor. Por supuesto la truncada de Barker-Todd con su esposa, pero también la de la señora Lovett por Todd, la del marinero por Johanna, la hija de Todd, o esa suerte de amor maternofilial entre la señora Lovett y el niño ayudante del barbero Pirelli; por no referirnos a la degradación del amor a que apunta Turpin. Y se trata sobre todo de una nostalgia de amor, de un deseo más que de algo verdaderamente logrado. En ese sentido resulta curioso que Burton haya contado de nuevo con Johnny Depp y Helena Bonham Carter, los protagonistas animados de La novia cadáver. A pesar de que la película que nos ocupa está recorrida por un sentido más trágico, existen puntos de conexión, por las dificultades del amor, por el componente musical, e incluso por la paleta de colores, esos tonos oscuros y apagados, que sólo son negados en los pasajes en que la señora Lovett imagina una imposible vida familiar con Todd y el niño, un esquema semejante a la confrontación mundo de los vivos-mundo de los muertos del film citado. Burton cada vez tiene un mayor dominio del oficio de cineasta. Esta película se prestaba a los excesos, pero logra mantener cierto equilibrio. Parece claro que no le interesa la violencia por la violencia. Aunque desde luego, tiene un toque "gore", sobre todo en la primera "faena" de Todd, donde carga la mano tal vez para que nadie le pueda tachar de blando. Hay una magnífica dirección artística, una fotografía excelente, un cuidado vestuario y reconstrucción de Londres, también con ordenador. Los actores cantan todos, y están muy bien en sus diferentes papeles. Johnny Depp exhala todo el tiempo en su rostro la tragedia que le ha carcomido el alma, un papel en las antípodas de su Jack Sparrow, por poner un poner; Helena Bonham Carter sabe conjugar algunos momentos cómicos con su despertado deseo de maternidad, y su conciencia de prestarse a un horror. Los villanos, Alan Rickman y Timothy Spall, hacen lo que cabe esperar de ellos, con gran profesionalidad; mientras que Sacha Baron Cohen tiene un personaje que le va al pelo, de opereta.

7/10
Rojos

1981 | Reds

John Reed (Warren Beatty) es un periodista norteamericano, muy comprometido con la causa comunista, y que no tiene ningún reparo en arriesgar su vida por aquello en lo que cree. Durante la Revolución Rusa, en 1917, Reed conoce a la escritora Louise Bryant (Diane Keaton), también férrea defensora de sus ideas feministas, y que se ha cansado de su marido. Ambos tienen un temperamento fuerte y decidido. El amor que surge entre ellos les lleva a cruzar varios continentes, en un mundo alborotado por la guerra europea. A su vez, el gran dramaturgo Eugene O'Neill (Jack Nicholson) se enamora perdidamente de Bryant. Pero el mayor amor para Reed es la política. Su relato al mundo de la revolución rusa de 1917 le mereció ser enterrado en el Kremlin. Pero no logró trasladar sus ideales a su propia patria. Una excelente película épica con una espectacular producción, que recrea de manera muy atractiva la agitada vida política y social del primer cuarto de siglo. El film intercala en el metraje testimonios de auténticos testigos de los hechos narrados, que el cineasta empezó a grabar a principios de los 70. Warren Beaty realiza un magnífico papel, al igual que Keaton y Nicholson. Beatty realiza con su dirección, un canto a la integridad de la persona y sus ideales frente a la adversidad. La película tiene acción, romance y emoción asegurada. Fue nominada a 12 Oscar, de los que ganó tres: mejor director, actriz secundaria y fotografía, obra esta última del talentoso Vittorio Storaro, que repetiría con Beatty en Dick Tracy y Bulworth.

6/10
Stavisky

1974 | Stavisky...

Reconstrucción de la enigmática figura de Stavisky, un estafador que estuvo a punto de provocar la quiebra del Estado en la Francia de 1933. El hombre, un emigrante ruso, construyó todo un imperio en base a mentiras, empresas ficticias, fraudes, cambios de identidad y poder de convicción y seducción. Aunque en sus timos implicó a altas personalidades políticas y financieras del país, su figura se decantó más hacia el lado del héroe emprendedor que hacia el del delincuente. La película, con guión de Peter Fernández y Jorge Semprún, es una mezcla entre el cine intelectual de Resnais y el gamberro de Belmondo, en una explosiva mezcla muy criticada cuando se presentó en Cannes, ya que ciertos sectores acusaron a su director de venderse al cine comercial. En su reparto encontramos a Charles Boyer y a un joven Gérard Depardieu. Además, fue la primera banda sonora firmada por Stephen Sondheim.

6/10
Golfus de Roma

1966 | A Funny Thing Happened on the Way to the Forum

Un astuto esclavo se compromete a ayudar al hijo de su amo, que está enamorado de su vecina. Si consigue que éste la conquiste, obtendrá su libertad. Desmejorada, pero aún así divertida adaptación de un famoso musical, escrito por Melvin Frank y Michael Pertwee, con música del legendario Stephen Sondheim. Han prescindido de algún número musical excelente del original, y han realizado algunos otros añadidos. Destaca el trabajo del reparto, especialmente del veterano Buster Keaton. El film obtuvo el Oscar a la mejor banda sonora adaptada.

6/10
Into the Woods

2014 | Into the Woods

Mucho se esperaba de este film por varios motivos. La temática y su planteamiento son atractivos: mezclar, gracias a un leve hilo conductor, varios de los cuentos infantiles más famosos de la historia, creados por los hermanos Grimm –Caperucita roja, Cenicienta, Jack y la habichuela gigante, Rapunzel, etc.– y hacer coincidir a todos sus personajes en un bosque; también atraía la participación de muchos actores de renombre, como Meryl Streep, Johnny Depp, Emily Blunt, Chris Pine, James Corden o Anna Kendrick; y por último se trata de un musical con la dirección y concepción visual de Rob Marshall. Y sin embargo... Mucho ha llovido desde que el autor británico triunfara con Chicago y, si ya bajó el nivel con su siguiente musical Nine, ahora los resultados, sin ser bochornosos, sí son un poco desalentadores. El caso es que da la sensación de que Marshall se ha perdido en el bosque como uno de más de sus personajes. Aunque quizá el gran problema de Into the Woods no haya que achacárselo tanto a Marshall, sino a quien ha ideado esta historia, el guionista James Lapine. Narra cómo, para romper la maldición de una bruja que les impide tener un hijo, un panadero y su mujer deberán entregarle cuatro cosas: una capa roja como la sangre, una vaca blanca como la nieve, un cabello amarillo como el maíz y un zapato dorado como el oro... Pero Lapine se hace un poco de lío con tal mejunje y el caso es que –al contrario que sus protagonistas– no se sabe muy bien qué desea al mezclar tantos hilos narrativos. Necesariamente descuida cada uno de ellos y la consecuencia es que muy pronto se produce una sensación generalizada de desorden, en donde la trama salta de un lado a otro caprichosamente y donde los personajes pierden consistencia. Hasta en algunos casos su presencia es prácticamente anecdótica, como el de Johnny Depp interpretando al Lobo Feroz. Está claro que en el fondo de Into the Woods late una idea un tanto maliciosa, la de que los cuentos infantiles son eso, meras fantasías alejadas de la realidad, en donde las personas mueren o te abandonan y donde las cosas nunca suceden como se deseaban. Cuidado con lo que deseas y cuidado con lo que le cuentas a los niños, viene a decirse. Ese giro radical en la fabulación tradicional se introduce en un momento concreto, con el consecuente desconcierto. Al mismo tempo, el enfoque rompedor o iconoclasta recuerda al de Shrek, pero al contrario de lo que sucedía con las aventuras del entrañable monstruo verde, aquí los conflictos son a menudo cosas de adultos, el tono es ambiguo y en general los personajes carecen de la necesaria empatía. Sin duda estamos ante una película que disfrutarán más los adultos que los niños. No todo son peros en Into the Woods, porque ciertamente las composiciones musicales de Stephen Sondheim –prácticamente continuas a lo largo de las dos horas de metraje– son de altura. Especialmente destacan el estupendo “Prólogo: Into the Woods”, en donde van cantando todos los personajes en una preciosa armonía; el delirante y divertido tema “Agony”; el lamento “Stay With Me”; y el sentido y pedagógico "No One is Alone". Respecto al reparto, la platea femenina se lleva la palma: Meryl Streep vuelve a demostrar su versatilidad cantando y encarnando a la bruja, mientras que Anna Kendrick asombra con una voz fabulosa –la mejor de la película– y Emily Blunt encandila con sus toques de humor habituales y una meritoria interpretación de las canciones.

5/10
Golfus de Roma

1966 | A Funny Thing Happened on the Way to the Forum

Un astuto esclavo se compromete a ayudar al hijo de su amo, que está enamorado de su vecina. Si consigue que éste la conquiste, obtendrá su libertad. Desmejorada, pero aún así divertida adaptación de un famoso musical, escrito por Melvin Frank y Michael Pertwee, con música del legendario Stephen Sondheim. Han prescindido de algún número musical excelente del original, y han realizado algunos otros añadidos. Destaca el trabajo del reparto, especialmente del veterano Buster Keaton. El film obtuvo el Oscar a la mejor banda sonora adaptada.

6/10
El fin de Sheila

1973 | The Last of Sheila

Un año después de que una famosa actriz fuese atropellada por un desconocido, su viudo invita a seis de sus amigos a pasar un fin de semana en su yate. Allí inicia un tenebroso juego en el cual cada uno de ellos va confesando su más oscuro secreto, hasta que se descubre al verdadero culpable. Confuso thriller que, para mayor extravagancia, parte de un guión original del compositor Stephen Sondheim y el actor Anthony Perkins. Las bases de la trama son similares a las de esas novelas de Agatha Christie en que se reúnen una serie de sospechosos que van siendo asesinados. La pretendida gracia es que todos ellos tienen un oficio relacionado con el cine, y que dichos personajes están encarnados por conocidos actores –Richard Benjamin, Dyan Cannon, James Coburn, James Mason y Raquel Welch– que incluso llegan a burlarse de su propia imagen. Bella melodía central a cargo de Michel Legrand.

4/10

Últimos tráilers y vídeos