El británico Paul Greengrass acaba de anunciar que no dirigirá la cuarta entrega de El caso Bourne. El
El británico Paul Greengrass acaba de anunciar que no dirigirá la cuarta entrega de El caso Bourne. El cineasta ha justificado su decisión acudiendo a la manida excusa de que ha tenido “diferencias creativas”. El abandono de Greengrass podría dar al traste con el proyecto, ya que al parecer Matt Damon supeditó su presencia a que el director fuera Greengrass, responsable de la segunda y tercera entregas.
Se comenta que Greengrass está molesto con Universal, porque contrataron a Josh Zetumer, un nuevo guionista para escribir esta entrega que parte de cero, pues ya se acabaron los libros de Robert Ludlum (que por otra parte apenas se seguían). Al parecer, los estudios tomaron esta decisión sin consultarlo con el director. Greengrass también habría discutido con los ejecutivos de Universal para que le aumentaran el presupuesto de Green Zone, la nueva película que acaba de dirigir para ellos, y que al parecer ha costado 150 millones de dólares, cuando en principio estaba presupuestada sólo en 100.
Los que conocen a Greengrass afirman que es muy temperamental, que a veces toma decisiones radicales como ésta, pero que podría volver al proyecto si llega a un acuerdo con Universal. La compañía está muy interesada en que regrese al film, pues falta muy poco para que ComCast adquiera el 51 por ciento de la empresa. El valor de la compra está muy influido por el hecho de que se vaya a rodar o no la cuarta entrega de Bourne.
