Con el estreno de "Superman" a la vuelta de la esquina, James Gunn ha querido dejar claras las intenciones y el mensaje de fondo de su nueva película protagonizada por David Corenswet.
En una entrevista con Sunday Times, el cineasta y actual codirector de DC Studios subrayó que, más allá del espectáculo, su Superman es “una historia sobre la bondad humana… y sobre lo que hemos perdido”, y califica la cinta como "cine social".
James Gunn no ha esquivado la carga política que puede leerse en su película, especialmente en el contexto actual de Estados Unidos y bajo el regreso de Donald Trump a la presidencia. “Superman es la historia de América: un inmigrante que vino de otro lugar y acabó formando parte de la sociedad”, afirmó el director, en una clara alusión al origen extraterrestre del héroe, pero también a su integración y defensa de los valores humanos.
Una historia política, pero también moral
El nuevo enfoque de Superman se centra en el conflicto entre la herencia kryptoniana de Clark Kent y su crianza humana en Kansas, mientras intenta encontrar su lugar en un mundo cada vez más desencantado. James Gunn lo resume así: “Estoy contando la historia de un tipo que es inherentemente bueno. Y eso parece necesario ahora, cuando se ha impuesto cierta crueldad, amplificada por figuras culturales que son crueles en internet”.
En el corazón del film, según James Gunn, también hay un debate ético: “¿Nunca se debe matar pase lo que pase, como cree Superman? ¿O hay que buscar un equilibrio, como sostiene Lois?” Una tensión que afecta directamente a la relación entre los personajes principales, interpretados por David Corenswet y Rachel Brosnahan.
Aunque James Gunn reconoce que su película puede ser leída de forma diferente dependiendo del espectador, no le preocupa que su mensaje pueda molestar. “Sí, se interpreta de formas distintas. Pero va sobre la bondad humana, y obviamente habrá imbéciles que lo verán como algo ofensivo simplemente por eso. Pero que les den”, sentenció.
James Gunn concluye con una idea sencilla: no pretende cambiar el mundo, pero si Superman consigue que algunas personas sean un poco más amables, ya habrá valido la pena.
