Algún despistado puede pensar que el presentador de los Oscar sólo tiene memorizar el guión y poco más. Las cosas son un poquitín más complicadas, y Neil Patrick Harris nos ofrece algunas pistas.
La responsabilidad de conducir la ceremonia de entrega de los Oscar pesa. Sólo en Estados Unidos la gala de 2014 fue vista por 43,5 millones de espectadores. Y así como un selfie de Ellen DeGeneres puede convertirse en un puntazo hasta convertirse en el más retuiteado de la historia, un tropezón de Jennifer Lawrence, un nombre mal pronunciado por John Travolta o un vestido poco afortunado de Liza Minnelli también pueden convertirse en objeto de chanza.
Así las cosas, se entiende que Neil Patrick Harris se esté preparando concienzudamente para su papel de conductor de la gala de los Oscar 2015. En declaraciones a People, el actor afirma que "siempre me ha interesado la dicción. Y la inflexión. Y el paso. Y el ritmo." En tal sentido bromea que ha practicado la pronunciación de Benedict Cumberbatch, nominado al Oscar por Descifrando Enigma, la friolera de 2.086 veces. Seguro que no las ha contado, pero nos creemos perfectamente que haya repetido el apellido una y otra vez.
Como dice Harris, “revelamos mucho de nosotros mismos por la forma en que nos comunicamos verbalmente. Así que hace falta un poquito de calentamiento vocal.” Además, dice que antes de la ceremonia tomará un zumo hecho con manzana, zanahoria, jengibre y remolacha, para calmar a su estómago.
