Como cabía esperar, Julianne Moore no se ha olvidado del mal de Alzheimer al recoger el esperado Oscar por su trabajo en "Siempre Alice".
"Estoy muy contenta de que hayamos podido hablar del Alzheimer en esta película", explicó en su discurso de agradecimiento. "La gente afectada por esta enfermedad tiene que ser tenida en cuenta, para que sea posible encontrar una cura".
Éste ha sido el año de la protagonista de La ganadora, que no ha parado de vencer a lo largo de la temporada previa a los premios de la Academia, llevándose a casa el BAFTA y el Globo de Oro por Siempre Alice, después de que en mayo triunfara como mejor actriz en Cannes, por Mapa de las estrellas.
Era la quinta vez que la pelirroja de Carolina del Norte competía por el Oscar, pero éste se le había resistido hasta el momento. La hiperactiva actriz, que tampoco ha parado de rodar este año, dio pistas sobre el secreto que le ha llevado al éxito. "Creo en el trabajo duro. Y además, escojo películas sobre la gente. Me encantan las historias sobre personas reales y relaciones reales, como Siempre Alice".
Reivindicó las películas para un público adulto sin efectos especiales. "Yo cuando voy al cine busco historias interesantes sobre personas", declaró Julianne Moore. Creo que cada vez tienen más éxito los films así, porque el público las busca, así que como Hollywood al fin y al cabo es un negocio, se harán más".
Al parecer su marido ya había pronosticado, antes del estreno del film, que la estatuilla de AMPAS este año era para ella. "No se lo había contado a nadie. Pero cuando vi por primera vez el montaje final, mi esposo vino conmigo. Durante la proyección, descubrí que estaba llorando. Cuando salimos me dijo: "Tú vas a ganar el Oscar". Yo no me lo creí, pero de todas formas me sentí muy apoyada".
