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Biografía

Julianne Moore

Julianne Moore

59 años

Julianne Moore

Nació el 03 de Diciembre de 1960 en Fayetteville, North Carolina, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 3 premios)

Talento y carácter

01 Enero 2004

Pocas actrices se han labrado tan alto prestigio en todos los géneros, compaginando el rimbombante éxito comercial con proyectos arriesgados y minoritarios.

Y es que si algo tiene en cantidad considerable esta pelirroja –además de las infinitas pecas que motean su piel lechosa– es una dosis considerable de carácter e inteligencia. Quizá sus padres tengan mucho que ver en el aprovechamiento de esas cualidades: él, juez militar, y ella, psiquiatra, ejercerían sin duda una enriquecedora educación en la futura actriz. Sea como fuere, Julianne Moore ha demostrado papel tras papel una endiablada capacidad para interiorizar personajes de todo tipo, desde elegantes damas de época hasta agentes del FBI, pasando por sufridoras amas de casa. Tan amplia gama de recursos le ha valido numerosos reconocimientos, entre ellos la de ser doblemente nominada al Oscar en la pasada edición de los premios de la Academia. Sus trabajos en Las horas (2001) y Lejos del cielo (2002) bien los merecían.

Julie Anne Smith –su nombre real– nació el 3 de diciembre de 1960, en Carolina del Norte, pero los primeros años de su vida los pasó viajando por Estados Unidos y países como Alemania, Panamá o Francia, debido a la profesión de su padre. En 1983 se graduó en la Escuela de Artes Escénicas de la Universidad de Boston, y con el título bajo el brazo se marchó a Nueva York a probar suerte. Aunque obtuvo algunos papeles interesantes en los teatros de Broadway, en 1985 se dejó seducir por la televisión, donde participó en series, algunas tan populares como As the World Turns, por la que ganó un Premio Emmy. Pasó años alternando la televisión con ínfimos papeles en el cine, y así hasta que obtuvo un rol importante en La mano que mece la cuna (1992), película que marca el inicio de su carrera hacia el éxito.

Julianne Moore ha trabajado desde entonces con directores muy dispares –desde el malabarista Robert Altman de Vidas Cruzadas (1993), hasta el ritmoso Richard Donner de Asesinos (1995) o el aventurero Spielberg de El mundo perdido (1997)– y ha hecho películas tan dististintas como Nueve meses (1995), simpática comedieta con Hugh Grant; El gran Lebowski divertida locura de los Coen; Un marido ideal (1999), adaptación del clásico teatral de Oscar Wilde; El fin del romance melodrama basado en Graham Greene; o Hannibal (2000), compartiendo cartel con Anthony “Lecter” Hopkins. Como se ve, la carrera de esta actriz resulta imposible de encasillar y si en algo se caracteriza es en el riesgo que toma al elegir los papeles (asegura que lee íntegramente cada guión que recibe). Algunas de sus intervenciones más aplaudidas, coinciden también con sus elecciones más audaces, como el de la Yelina de Vania en la calle 42 (1994), maravillosa adaptación de Chejov a cargo de Louis Malle.

Entre sus papeles de riesgo hay que destacar las óperas primas de dos jóvenes directores independientes: Todd Haynes o Paul Thomas Anderson. Con el primero rodó Safe (1995) y con el segundo Boogie Nights (1997). Años más tarde repetiría con ambos realizadores en dos soberbias películas: el ya citado melodrama Lejos del cielo (2002) y Magnolia (1999), sufriente y rotundo viaje hacia el perdón.

Y en su vida personal también ha arriesgado. Divorciada del actor John Gould Rubin, ha tenido dos hijos con el director Bart Freundlich. De la maternidad, dice: “Es la experiencia más maravillosa de tu vida. Adquieres una mayor comprensión de las cosas. Todo es mucho mejor. Soy extremadamente afortunada”. Sin duda, Julianne Moore está ahora viviendo los mejores años de su vida, profesional y personal. Entre sus últimos trabajos hay que citar la comedia de abogados Hasta que la ley nos separe (2004) y el thriller de suspense Misteriosa obsesión (2004). Y entre sus proyectos por estrenar destaca The Prize Winner of Defiance, Ohio.

Oscar
2015

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
La mujer en la ventana

2020 | The Woman in the Window

Una psicóloga infantil agorafóbica se hace amiga de una vecina que vive enfrente de su casa de piedra rojiza en Nueva York. Pero todo su mundo salta por los aires cuando la mujer desaparece y ella sospecha que ha sucedido algo terrible.

The Glorias

2020 | The Glorias

After the Wedding

2018 | After the Wedding

Bel Canto, la última función

2018 | Bel Canto

La acción transcurre en un país de Sudamérica no especificado, al que viaja el importante industrial japonés Katsumi Hosokawa, enviado por su gobierno para estudiar la instalación de una fábrica en ese lugar. El vicepresidente pretende agasajarle con una fiesta privada en su residencia, a la que acudirá Roxane Coss, reputada soprano estadounidense a la que Hosokawa admira desde siempre. Pero mientras ésta canta fragmentos de ópera, irrumpen en la mansión unos violentos guerrilleros. Tras unos años centrado en su labor como productor y director de algunos capítulos de la serie Mozart in the Jungle, Paul Weitz, que dirigió su mejor trabajo, Un niño grande, junto a su hermano Chris, regresa a la pantalla grande con una adaptación de la novela de Ann Patchett, de 2002. El texto, que obtuvo unas críticas muy elogiosas, se basa parcialmente en el asalto a la embajada japonesa en Perú por parte del movimiento izquierdista Túpac Amaru. Tiene a su favor un reparto encabezado por la siempre meritoria Julianne Moore, bastante creíble como diva de la ópera, con una ayudita de la soprano real Renée Fleming, que la dobla a la hora de cantar. Está rodeada por solventes actores, como Ken Watanabe (El último samurái), como Hosokawa, o Tenoch Huerta (Vacaciones en el infierno), en la piel de un comandante de los secuestradores. Se habla de temas de interés, sobre todo de la comunicación entre personas de diferentes ideologías, aunque hablen idiomas distintos, y del poder conciliador de la música. Sin embargo falta algo de tensión, y todo resulta predecible. Aunque se intenta ofrecer una perspectiva poliédrica de la situación, intentando que se entienda no sólo la angustia de las víctimas, sino las motivaciones de los captores, la mayoría de personajes resultan un tanto simplones. Por esta razón no acaban de funcionar las subtramas románticas, una que involucra a los personajes de Moore y Watanabe, y otra que enlaza al traductor con una insurgente. Está peor resuelto todavía, e incluso genera risas involuntarias, lo relativo al terrorista que tras desafinar y admitir que aspiraba a ser tenor… ¡recibe clases de canto por parte de la estrella secuestrada!

5/10
Gloria Bell

2018 | Gloria Bell

Gloria es una mujer en la cincuentena. Divorciada desde hace años, vive en un pequeño apartamento de alquiler. Con dos hijos ya adultos, conserva un buen estado físico y nadie diría que ha sido abuela recientemente. Acostumbra Gloria a pasar el rato en un pub al que acuden otras personas mayores. Allí se baila y se ligotea al son de canciones vintage de amor, clásicos que Gloria canturrea y disfruta como nadie. Conocerá una noche a Arnold, recientemente divorciado, y saltará la chispa. Remake hollywoodiense de la película Gloria, dirigida igualmente por el chileno Sebastián Lelio en 2013. Asistimos a la lastimosa situación de una mujer de mediana edad, todavía de buen ver, que sin embargo se encuentra en medio de una crisis vital, dando tumbos, mendigando amor. Los hijos van por su lado, la vida pasa como una exhalación y no consigue estabilizarse afectivamente. Mejora frente al original chileno que aquí la galería de personajes resulta más atractivo, están mejor definidos –sus hijos Peter y Anne, su enamorado Arnold– y hay menos monotonía en el conjunto. También en esta versión la puesta en escena se aleja más de la tristeza, es más luminosa, donde destacan esos repetidos momentos solitarios en el coche con la protagonista cantando canciones en voz alta. El guión no muestra lo que se dice vidas atractivas, la inestabilidad reina por doquier y no solo en la protagonista. Pero Lelio no propone soluciones. Tan sólo muestra las dificultades para remontar la propia vida, las cadenas que nos atrapan, los miedos y las inseguridades personales. Probablemente todo se hubiera ido al garete sin la magnética Julianne Moore, cuya presencia según Lelio es el único motivo que le llevó a versionar su propia película. El personaje de Gloria es una perita en dulce para ella y no lo desaprovecha. Su trabajo es extraordinario y con su potencia habitual consigue sacar a flote más o menos un personaje que inspira compasión, es verosímil, vitalista y tierno a la vez, frágil y desinhibido, también sexualmente frente la cámara de Lelio. El elenco que le acompaña está a la altura, comenzando por un John Turturro con un rol de hombre dependiente, débil, no precisamente seductor.

5/10
Wonderstruck. El museo de las maravillas

2017 | Wonderstruck

Se diría que Todd Haynes, con esta mágica aventura familiar, tan distinta a su anterior cine, sigue las huellas de Martin Scorsese con La invención de Hugo, pues también lleva a la pantalla una obra de Brian Selznick de corte dickensiano y con homenajes al cine mudo, en este caso contando además con el propio novelista para la adaptación. La trama discurre en dos tiempos separados por medio siglo de distancia, y presentados en color y en blanco y negro, donde los saltos de uno a otro hilo narrativo, hasta que quedan claras sus interconexiones, se producen con soltura, con tramos a veces de cierta duración, y en otras ocasiones de sorprendente brevedad, pero que sorprendentemente nunca chirrían. Por un lado tenemos en los años 70 del siglo XX a Ben, un chico del medio Oeste, que nunca ha llegado a saber quién era su padre, y al que un marcapáginas de su fallecida madre, bibliotecaria, le llevará a tratar de resolver el misterio de la identidad de su progenitor en Nueva York. Mientras que en los años 20, una niña, Rose, acude a ver a su madre en las pantallas de cine mudo, pues es actriz de la gran pantalla, que no se deja ver mucho por su hija en el mundo real. La película respira una magia muy especial, donde el mundo de la cultura, de los libros y los museos, de los dioramas y las maquetas, del cine, invita a la curiosidad por el conocimiento que crea lazos con los demás. Y la intuición de que los chicos de una y otra época podrían compartir algo más que cierta sordera –toda una metáfora de una sociedad de "sordos" inmersos en la verborrea insulsa, incapaces de escuchar y amar a los demás como son–, introduce un elemento de intriga que engancha. Además se introducen elementos propios del cine mudo en la narración que funcionan muy bien. El film es un canto a la familia y a la amistad, capaz de sobreponerse a las dificultades que se dan en la vida, donde hay momentos para la aventura, la risa y la emoción genuinas. En el reparto destacan los chicos protagonistas, Oakes Fegley y Millicent Simmonds, más una de las musas de Haynes con doble papel, Julianne Moore.

7/10
Suburbicon

2017 | Suburbicon

  A finales de los años 50, la familia Lodge se ha mudado al teóricamente idílico barrio de Suburbicon, donde sin embargo existe una tensión racial creciente por la presencia en el vecindario de una familia negra. Componen el hogar de los Lodge Gardner, el padre, su esposa Rose, ligada perpetuamente a su silla de ruedas por la parálisis que siguió a un accidente automovilístico, su hermana gemela soltera Maggie, que muy solícita ayuda en las tareas domésticas, y el hijo pequeño y único Nicky. Una mala noche irrumpen unos ladrones en la casa, y la desgracia vuelve a cebarse con los Lodge. Una dosis excesiva de cloroformo se lleva por delante la vida de Rose. George Clooney director ha firmado los guiones de la mayoría de sus películas como director en compañía de Grant Heslov. En esta ocasión suma la colaboración en el libreto de los hermanos Coen, a cuyas órdenes interpretó O Brother!, Crueldad intolerable y Quemar después de leer. Y renuncia por primera vez a asumir un rol actoral. La trama bebe de varias fuentes. Se reconoce la huella de los Coen en los elementos de cine negro de la trama, Sangre fácil mayormente, que bebía de clásicos como Perdición y El cartero llama siempre dos veces, basados en James M. Cain, en lo relativo a crímenes impulsados por amantes y timos a las compañías de seguros; y Fargo en lo relativo a los momentos de crímenes sanguinolentos ejecutados chapuceramente. Por otro lado, el enfoque de los momentos de suspense tiene muy en cuenta el cine de Alfred Hitchcock, incluso en la banda sonora de Alexandre Desplat que claramente se inspira en algunos momentos en Bernard Herrmann. A esto se suma el componente social, que da la impresión de ser la aportación de Clooney, al poner como telón de fondo el racismo, que hace a los blancos clamar contra los indeseados negros del barrio, mientras ni siquiera imaginan los asesinatos que pueden producirse tras en el interior de lo que parecen hogares impolutos. La película resulta entretenida aunque algo artificial, Clooney acaba exagerando algunas situaciones, convirtiendo el conjunto en una especie de gran guiñol. Matt Damon entrega una interpretación diferente a las que nos tiene acostumbrados, como tipo frío y envarado. Mientras que a Julianne Moore le toca un doble papel, aunque la cabeza de la leona es su Maggie, con rasgos clásicos de aparente mujer abnegada pero posesiva y siniestra. Y Oscar Isaac asume con contundencia su rol de investigador de la agencia de seguros. Quien más sorprende es el chaval Noah Jupe, lo hace muy bien, como también ha demostrado en Wonder, donde tiene a otro chaval actor enfrente muy valioso, Jacob Tremblay.  

6/10
Kingsman: El Círculo de Oro

2017 | Kingsman: The Golden Circle

Más grande, más espectacular, con efectos especiales aún más elaborados, no significa necesariamente mejor. En 2014 Matthew Vaughn aportó con Kingsman: Servicio secreto un poco de frescura al subgénero de las películas de espías estilo James Bond adaptando un cómic de Mark Millar y Dave Gibbons, con agencia secreta privada dedicada a salvar el mundo. La tapadera de la sastrería de trajes a medida Kingsman, una relación mentor-discípulo representada por un veterano agente y el recién llegado, hijo de un agente muerto en acto de servicio, y el tono iconoclasta y gamberro funcionaban razonablemente. Ahora se intenta repetir la jugada, y el resultado es, decididamente, menos brillante. La idea es jugar con Poopy (Julianne Moore), una maníaca lideresa de un cártel del narcotráfico, el Círculo de Oro, que tiene sus horteras cuarteles generales en la más recóndito de la selva camboyana, y ha ideado un maléfico plan para hacer legal su negocio, con un chantaje que podría acabar con la vida de millones de personas. El joven Eggsy (Taron Egerton), que sigue su noviazgo con la princesa sueca Tilde (Hanna Alström) y usa el alias Galahad de su antiguo mentor (Colin Firth), va a ser testigo de cómo su agencia es destruida casi al completo. Lo que le obliga a contactar, ayudado por Merlin (Mark Strong), con sus "primos" americanos de Kentucky, Statesman, otra agencia que usa como tapadera una destileria de whisky. Todos sumarán esfuerzos para afrontar la amenaza planteada por Poppy. El film arranca con una escena espectacular de persecución automovilística y pelea en el interior de un coche, que supone un verdadero alarde técnico. Pero éste es viene a ser el principal problema del film, la acumulación de escenas de acción brilantes, pero que acaban resultando cansinas, se trata de un barroquismo apabullante, que incluye perros-robots, látigos eléctricos, guantánamos de drogatas, brazos de cyborg... También hay un exceso de actores desaprovechados en roles de limitado interés, Channing Tatum, Halle Berry o Jeff Bridges, por citar a tres. Aunque en este sentido se lleva la palma Elton John interpretándose a sí mismo: la broma de un cameo habría podido pasar, pero su reiterada presencia no resulta muy divertida. Por otro lado, como el humor negro o las situaciones picantes dejan de ser una sorpresa, la escena de la hamburguesa, o la "delicada" misión de implantar un micrófono a una chica despampanante, parecen concebidas para plegarse al guión, introducidas por tanto sin demasiada habilidad o gracia. Entiéndase bien, la película es entretenida, y da más o menos lo que promete, pero sabe un poco a decepción, falta capacidad de riesgo, y desde luego arremeter contra el presidente de Estados Unidos a estas alturas no parece precisamente un acto de coraje.

5/10
Freeheld, un amor incondicional

2015 | Freeheld

Típica producción de Hollywood, convencional en su planteamiento y desarrollo, con un puñado de actores de tirón popular, hecha, sí, con oficio, y de vocación claramente comercial en su apartado sensiblero. Navega con las velas desplegadas y el viento ideológicamente a favor, al vender una idea políticamente correcta, apoyada por un grupo de presión con tal influencia que quien cuestiona mínimamente sus planteamientos corre el riesgo de ser tachado de homófobo o intolerante, o tal vez algo peor. Está claro que Freeheld responde al paradigma, por su apoyo al matrimonio gay, que recibió el espaldarazo del Tribunal Supremo de los Estados Unidos poco antes del lanzamiento del film. El modelo de Peter Sollett es Philadelphia, la cinta que dirigió hace dos décadas Jonathan Demme sobre un homosexual con sida al que sus jefes ponen de patitas en la calle; por si hay dudas, ambas cintas comparten guionista, Ron Nyswaner. Aquí se parte de una historia real ocurrida en Nueva Jersey, la de la condecorada agente de policía Laurel Hester, enamorada de una mujer mucho más joven que ella, Stacie Andree, mecánica en un taller. Pareja de hecho, cuando a la primera le diagnostican un cáncer en fase terminal, solicita a las autoridades municipales de las que depende laboralmente que la pensión que correspondería a su cónyuge vaya a parar a Stacee. La aplicación estricta de la ley no lo permite, por lo que con el apoyo de un compañero policía y activistas gays se tratan de enmendar las cosas, mientras la enfermedad progresa. El espectador inevitablemente empatiza con la pareja, y es que en semejante trance tener que discutir por cuestiones económicas parece penoso, como afirma Stacee en su alegato final. Estamos ante un film de “main stream”, que busca al público general, con el deseo de que comprenda a gays y lesbianas; de ahí la decisión de no incluir en absoluto escenas gráficas, al estilo La vida de Adèle. Más o menos habilidoso, también tiene aspectos grotescos, sobre todo con Steve Carell de activista gay que trata de dar un contrapunto humorístico y parece algo pasado de rosca; tampoco es muy hábil el simplista argumento de un sacerdote episcopaliano para dar su bendición a los homosexuales; en cambio Michael Shannon encarna bien algunas virtudes como la compasión y la lealtad. En fin, que el potencial público del film no debe esperar demasiadas honduras, y sí algo cercano al panfleto, servido con el trabajo de dos grandes actrices, Ellen Page –también productora, y que confesó hace cosa de un año su lesbianismo– y sobre todo la todoterreno Julianne Moore, que tras el alzheimer del año pasado en Siempre Alice, en esta ocasión ha pasado a padecer otra grave dolencia, un cáncer.

4/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 2)

2015 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 2

Después de sufrir el severo ataque del "alienado" Peeta, que casi acaba con su vida, Katniss se recupera de sus heridas y comprueba que el mal que aqueja a su compañero es tan profundo que quizá no se reponga nunca. Acuciada por esa idea no está dispuesta a esperar más tiempo para arremeter con toda su fuerza contra Snow, y sabedora de que para las autoridades rebeldes el Sinsajo ya ha cumplido su misión, escapará del distrito 13 para llegar al Capitolio por su cuenta. Pero un comando de soldados fieles le seguirán: entre ellos, Gale, Finnick, Boggs y también Peeta, aunque en cualquier momento podría atentar de nuevo contra Katniss. Digno colofón de las aventuras de Katniss Everdeen, basadas en la trilogía distópica ideada por Suzanne Collins. Mucho ha transcurrido desde que la inocente Katniss se enfrentó a la cruel y terrible prueba de los 74 Juegos del hambre, entretenimiento con el que el tirano presidente Snow distrae y somete al pueblo de Panem. Ahora los 13 distritos están unidos por primera vez, aunque todo el protagonismo recae sobre Katniss, quien buscará con vehemencia su particular venganza, sin atender a políticas ni estrategias. La verdad es que tras la entrega anterior –un prólogo de esta película donde aparentemente apenas ocurría nada relevante– se agradece que aquí los hechos se precipiten y se dé prioridad absoluta a la acción, obviando discursos, reuniones y la palabrería publicitaria tan presente en la saga. Tiene atractivo la entrada del comando en la ciudad, con esas trampas mortíferas que ha preparado el enemigo, al igual que el director Francis Lawrence sabe crear el clima adecuado en la angustiosa secuencia de los túneles, con imágenes que parecen salidas de Guerra Mundial Z. Pero esa primacía de la acción, bien rodada y con eficaces efectos especiales, con la línea narrativa encabezada por Katniss, deja inevitablemente de lado a muchos personajes que tenían bastante peso en los demás filmes, aquí prácticamente ausentes, como Alma Coin (Julianne Moore), Plutarch (Philip Seymour Hoffman, quien desgraciadamente falleció antes de acabar el rodaje), Haymitch (Woody Harrelson), Effie (Elizabeth Banks), etc. Es un detalle que confirma desde luego la inconveniencia de convertir la última parte de la trilogía literaria en dos películas. Ya se sabe, los intereses comerciales mandan. Como era de esperar el personaje de Katniss es el más interesante y se ve que Jennifer Lawrence ha madurado con el personaje. Aquí vuelve a tener que enfrentarse con serias dudas acerca de su cometido, y a poner en entredicho su liderazgo. Y, por supuesto, nunca está claro de qué lado se inclina y se inclinará su corazón con respecto a Gale y Peeta, una cuestión bastante tratada en el film. Por otra parte, en la línea de toda la saga Los juegos del Hambre: Sinsajo (parte 2) no es un film complaciente y optimista. Se habla explícitamente de venganza y asesinato, único móvil de la protagonista, y el mundo que se pinta no es para nada esperanzador. La historia transmite además un agridulce mensaje sobre la condición humana, siempre ávida de poder, donde el mundo de la política se muestra, una vez más, como ámbito natural de la corrupción y la mentira.

6/10
Maggie's Plan

2015 | Maggie's Plan

Una especie de Woody Allen descafeinado a cargo de Rebecca Miller, que parte de una idea, relato o como se lo quiera llamar proporcionado por su editora Karen Rinaldi. Protagonizan dos "musos" del cine urbanita en esa línea, Greta Gerwig –que suele encabezar los filmes de Noah Baumbach– y Ethan Hawke –actor principalísimo de la trilogía Antes del amanecer–, y la música incidental de cuerda entre escenas, junto al entorno neoyorquino, remite inevitablemente a Allen. Maggie (Gerwig) es una mujer de cierta edad, que desea ser madre, anhelo al que le va a ayudar su amigo Guy (Travis Fimmel), experto en pepinillos, proporcionándole algo de semen que ella se implantará artificialmente. En éstas está cuando conoce al prestigioso profesor universitario y aspirante a novelista John (Hawke), casado con la absorbente y también profesora Georgette (Julianne Moore), con la que tiene dos hijos. Congenian de inmediato, y Maggie se convierte en una inspiración para la novela de John, al tiempo que ambos se enamoran. La película de Miller, con buscado ritmo chispeante y ligero, dentro de la gravedad de las crisis familiares y sentimentales que se describen, viene a ser una reflexión acerca de los altibajos del amor y las dificultades por controlar la propia vida, el corazón tiene sus razones que la razón no entiende, que diría Pascal. El resultado es desigual, pues a pesar del buen hacer de los actores, incluidos los secundarios, y cierto tono amable no exento de ironía, que busca la complicidad del espectador, el manojo de contradicciones y veleidades en las acciones de los personajes resultan excesivos, se diría que no existe la libertad o la capacidad de asumir y mantener compromisos.

5/10
Non-Stop (Sin escalas)

2014 | Non-Stop

Bill Marks es un marshall del aire que viaja de incógnito en un vuelo transoceánico. Alcohólico y con problemas familiares, es el blanco escogido por un pasajero anónimo, presunto terrorista, que le envía inquietantes amenazas a su móvil por mensajería instantánea. El tipo asegura que matará a un viajero cada veinte minutos, si no se ingresa determinada cantidad de dinero en su cuenta corriente. Bill trata de cumplir con su deber para neutralizar al pasajero chantajista, pero se topa con la incredulidad de su supervisor en tierra, y de algunos miembros de la tripulación, que le consideran poco menos que paranoico. A la chita callando, el director español Jaume Collet-Serra se ha labrado una envidiable carrera en Hollywood con títulos de género muy bien rodados, primordialmente cintas de terror y thrillers. Da idea de lo bien considerado que está en su oficio el respaldo del productor especializado en cintas de acción Joel Silver, y que Liam Neeson haya rodado con él dos películas -Sin identidad y Non-Stop- y esté ultimando una tercera, Run All Night. Aquí maneja un guión urdido por tres casi-debutantes con tintes hitchcockianos, donde se siembran en el espectador dudas acerca de la cordura del protagonista, un poco al estilo de lo que ocurría en el film con Jodie Foster Plan de vuelo: Desaparecida. Collet-Serra mantiene con buen pulso el necesario suspense, también sobre la posible complicidad terrorista de algunos viajeros, a la vez que logra conscientemente enervar con el rechazo que sufre el pobre protagonista. Y ello se crea alrededor de un tema de rabiosa actualidad, los temores a los atentados aéreos, sobre todo tras los ataques del 11-S. Fiel a las convenciones del género, evita paradójicamente resultar convencional, pues la trama aporta más de un giro sorprendente, y se sabe apuntar aquí y allá rasgos que humanizan a los distintos personajes, encarnados por actores solventes. Además los mensajes al móvil son mostrados visualmente de un modo atractivo, al estilo al que nos vienen acostumbrando ya, por ejemplo, las series House of Cards o Sherlock.

6/10
Maps to the Stars

2014 | Maps to the Stars

Ácida y estrambótica mirada al mundo del cine servida por un experto en películas de atmósfera malsana, el canadiense David Cronenberg, que maneja un guión de Bruce Wagner, personaje de irregular carrera como guionista, director, productor e incluso ocasional actor. El título, más o menos irónico y de doble sentido, alude a los mapas para turistas que permiten teóricamente saber donde viven o vivieron en Hollywood las grandes estrellas de cine. Por un lado seguimos a la popular y rarita actriz Havana Segrand, sobre la que siempre ha pesado la sombra de su madre actriz, que murió en un incendio; y que acoge como ayudante a la recién llegada a Hollywood Agatha, recomendada por Carrie Fisher, que la conoció en Twitter. Por otro lado tenemos a una familia de cine, los Weiss, con el insoportable actor adolescente Benjie, y sus padres Stafford, escritor, y Christina, algo parecido a una agente de Benjie. A medida que los conocemos sabremos que Agatha es la hermana de Benjie, y que ambos son hijos del incesto, Stafford y Christina son hermanos. Verdaderamente lo que se nos cuenta en Maps to the Stars no logra interesar demasiado, se reduce a una broma hueca. En otras ocasiones el retorcido Cronenberg nos ha sumergido en los demonios ocultos del ser humano, y al menos lograba perturbarnos, nos recordaba que todos albergamos dentro un lado oscuro, egoísta y desagradable, al que a veces concedemos desacertadamente el control, con imprevisibles consecuencias. Su intención de hacer lo mismo en ese subgénero de cine dentro del cine no logra dar con el tono, sus personajes no despiertan empatía, a pesar del lustroso reparto donde las mejores composiciones son para Julianne Moore y Mia Wasikowska. La humorada negra no tiene maldita la gracia, ocurrencias como la de un niño que "ve muertos" –¿un chiste, que justifica la presencia de Olivia Williams, que actuaba en El sexto sentido?– no se entienden, tampoco la ocurrencia incestuosa. Y cuando llega la violencia desagradable –que llega, son cosas del carácter de Cronenberg, no puede evitarlo, como el escorpión–, el asesinato a Oscarazo –u otro premio contundente y pesado– limpio, deja al espectador absolutamente atónito.

4/10
Siempre Alice

2014 | Still Alice

Alice es una brillante profesora universitaria, su marido también se dedica a la enseñanza y la investigación, y ambos tienen tres hijos ya adultos con la vida encauzada o en vías de estarlo. Con apenas cincuenta años empieza a tener fallos en la memoria y momentos de desorientación que se revelan como los primeros síntomas de un Alzheimer familiar, y por tanto hereditario. El caso de Alice es raro a su edad, y avanza con celeridad, lo que hace sufrir a sus seres queridos y a ella misma. Richard Glatzer y Wash Westmoreland, directores de Quinceañera y La última aventura de Robin Hood, vuelven a abordar una historia de alta intensidad emocional a partir de una novela de Lisa Genova, que explora una realidad cada vez más frecuente en los hogares, debido en parte al aumento de la esperanza de vida. Y se las arreglan para abrir un realista abanico de las dificultades que atraviesan los enfermos de Alzheimer y sus familiares, incluyendo bastantes aristas y cuestiones espinosas. Curiosamente, con triquiñuelas equilibristas de guión, se evita tomar partido sobre ciertos dilemas éticos y morales, que simplemente se apuntan. Orillado por completo el tema de la trascendencia –Dios y la religión brillan por su ausencia–, tal vez porque seguimos a una familia “urbanita” aferrada al hoy y ahora, se deslizan ideas sobre la cultura del descarte como la del planteamiento de quitarse la vida si el deterioro alcanzara cierto punto, o la sugerencia de que el diagnóstico prenatal puede ser una herramienta válida para no tener un hijo. Por supuesto hay espacio para dibujar el amor y sacrificio que ponen marido e hijos por cuidar a Alice, pero sin disimular el inconveniente que supone para sus planes el tener que cuidarla, en que las circunstancias de unos y otros llevan a una mayor dedicación de tiempo a quien parecía más distante. En tal sentido la película ofrece una "foto" interesante de una sociedad desorientada, a la que faltan asideros fuertes a los que agarrarse más allá de los naturales cariño y afecto. Siempre Alice se sostiene gracias a “siempre Julianne Moore”, una extraordinaria actriz que nunca defrauda, y que aquí sabe imprimir a su personaje mil y un matices, verdaderamente con ella somos testigos de la evolución de una persona con Alzheimer desde que asoman tímidamente las señales iniciales de la enfermedad. Sus compañeros de reparto, incluida la "crepuscular" Kristen Stewart, están correctos, pero Moore está “de Oscar”, y momentos como el de la conferencia para enfermos con su mismo mal, parientes y profesionales de la medicina, sobrecogen. Más torpe es la película en lo que a narración fílmica se refiere. Así, cargan los omnipresentes subrayados de la partitura musical, y algún truco fácil para “dar emoción”, como el de la búsqueda de un frasco de pastillas, donde es la actriz, como en tantos momentos, quien salva la situación. El principal inconveniente de esta película para llegar al gran público, claro está, es el de que puede que ya la tengamos vista en eso que solemos llamar “la vida real”. Aunque para eso está el “cebo” Moore.

6/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 1)

2014 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 1

Katniss Everdeen es acogida en el distrito 13, y aleccionada por Plutarch, la presidenta Alma Coin alberga grandes esperanzas de que la joven pueda galvanizar el imparable movimiento de rebelión contra el tirano presidente Snow. Las dudas surgen en cómo puede afectarle que Peeta haya quedado atrás, prisionero de Snow. Pues éste lo exhibe en las pantallas de televisión en entrevistas conducidas por Filckerman, con mensajes equívocos y manipuladores que podrían minar la moral de Katniss. La novela con que culmina la trilogía distópica de novelas juveniles de Suzanne Collins ha sido dividida en dos partes, y aquí llega la primera entrega de "Sinsajo", de la que lo menos que puede decirse es que no defrauda. Francis Lawrence sigue describiendo un mundo oscuro, donde se muestran las masacres ejecutadas por un Snow al que no detiene ningún escrúpulo a la hora de trazarse sus objetivos. Las claves que sostienen la trama siguen siendo las de los otros filmes: una innegable madurez en la heroína Katniss, que maneja sus condiciones de liderazgo con humildad, sin que se le suban a la cabeza, y confiando más en la atención sincera a los otros, que en las armas de propaganda, los videoclips patrióticos que desea rodar Plutarch, y que sólo funcionarán sin responden de verdad a las convicciones íntimas de la protagonista. Una vez más la idea de que importan más las personas concretas que las metas abstractas funciona, porque el bien de la colectividad pasa por el bien personal de cada uno de los que sufren la tiranía de Snow; esto permite a la protagonista sacrificarse y tomar las decisiones adecuadas. Las escenas de acción funcionan muy bien, y algunos pasajes que podían haber sido convencionales, como un intento de rescate, funcionan bien por que se combinan paralelamente con otra guerra, la mediática, de innegable interés. Los actores están bien en sus personajes, casi todos arquetípicos, los veteranos Donald Sutherland, Julianne Moore y el fallecido Philip Seymour Hoffman los llenan casi con su sola y poderosa presencia. Destaca especialmente Jennifer Lawrence, que le imprime dramatismo y grandeza en sus momentos culminantes –los relativos a Peeta y Gale, o sus encuentros con las personas sufrientes–, se trata sin duda de una grandísima actriz.

6/10
El séptimo hijo

2014 | The Seventh Son

El maestro Grégory, último representante de la mística orden de los Espectros, recorre el mundo en busca de un aprendiz. Así, acaba reclutando a Tom, séptimo hijo anunciado por una profecía, que tras apartarse de su vida en el campo debe ayudarle con sus poderes a derrocar al ejército de hechiceros de Madre Malkin. Adaptación de la novela del británico Joseph Delaney, que abre una saga compuesta de 16 títulos. Debido a la sobresaturación del género fantástico, y de franquicias juveniles, y a que se publicita como obra de los productores de 300: El origen de un imperio, puede llamar a cierto engaño. Pero aunque no inventa la pólvora, y hasta resulta un tanto liviana, no abusa de los efectos especiales, tiene un ritmo muy ágil, se nota que tiene al timón al realizador ruso Sergei Bodrov (Mongol), y cuenta con un guión lleno de elementos humorísticos y de referencias clásicas escrito por Steven Knight (Promesas del Este), que realiza una pequeña apología de las personas diferentes. No parece casual que se le haya dado el protagonismo a un ya crecido Ben Barnes, recordado por haber sido el heredero del reino de Narnia en El príncipe Caspian y La travesía del Viajero del Alba, pues El séptimo hijo se desarrolla en un mundo mágico con criaturas mitológicas que tiene cierto aire al de la saga inventada por C.S. Lewis. El actor cumple a la perfección, y tiene a su lado como maestro a Jeff Bridges, un tanto exagerado pero que no desentona, y a la gran Julianne Moore, que parece habérselo pasado en grande en su papel de la bruja Madre Malkin.

6/10
Don Jon

2013 | Don Jon

Jon tiene un problema muy serio: es adicto al porno vía internet. A pesar de ser un tipo apuesto y musculoso –pasa horas en el gimnasio–, que se lleva a las chicas al catre con gran facilidad –de ahí su apodo de “Don Jon”, en alusión a don Juan Tenorio–, tener una familia tradicional, y no fallar nunca los domingos en la asistencia a la misa y en la confesión, se trata de un tipo enormemente egocéntrico. Hasta el punto de que considera sus hábitos de internauta más saludables que el sexo físico, pues la virtualidad asegura la no-existencia de consecuencias, al menos inmediatas. Las cosas cambian cuando conoce a Barbara Sugar, una chica preciosa de la que se enamora al instante. Además de protagonizar Don Jon, el actor Joseph Gordon-Levitt se estrena en el largo como guionista y director, con una historia que tiene más miga de lo que podría deducirse de una mirada superficial, tendente a catalogarla de frivolidad con mucho sexo y pocas nueces. Porque Gordon-Levitt critica la deshumanización del amor entre el hombre y la mujer, que tiene una de sus muestras más degradantes en la pornografía, tan al alcance de cualquiera en la actualidad, a poco más de un click a través de internet. El cineasta se atreve a decir que este modo de practicar el sexo sin amor, lo mismo que las relaciones ocasionales y sin compromiso, tienen consecuencias, como mínimo en la consolidación de una personalidad narcisista y odiosa. Así que Gordon-Levitt muestra una suerte de escala evolutiva en el amor, que aunque no alcance cotas altísimas, sí nos introduce por la puerta de la humanidad, cierta entrega mutua, reconocer una persona en el otro, en la otra. De modo que del puro vicio, se pasa al menos a una relación de uno con una; eso sí, no faltan los conflictos, porque en el fondo no hay intención de conocer al otro, a la otra, quererle como es, ayudarle a ser mejor. El conocimiento de otra mujer, no especialmente despampanante, pero bella porque se va mostrando y se interesa con sinceridad por Jon, se convierte en revulsivo para que se dé cierta maduración en el protagonista. Scarlett Johansson y Julianne Moore ponen rostro al crecimiento amoroso de Jon, a su modo de entender las relaciones con las mujeres. Gordon-Levitt sabe imprimir ritmo a Don Jon, pero agota su insistencia en incluir imágenes sexuales agresivas, que dibujan el problema del protagonista. Y a éste le sabe dar un contexto aparte de las mujeres, los amigos “despistados” y el marco familiar y religioso, que no parecen haberle ayudado demasiado: los padres desean para su hijo una felicidad genérica, pero poco aportan para encaminarle –curiosamente la hermana adicta a la BlackBerry será la única que en un momento dado emita el juicio que necesitaba escuchar Don–; y el sacerdote que le escucha semanalmente en confesión es un autómata que expande penitencias de modo automático sin hacerse cargo de a quién tiene delante y de cómo ayudarle por el camino del arrepentimiento y del amor.

5/10
Carrie

2013 | Carrie

Remake de Carrie (1976), de Brian de Palma, emblemático representante del cine de terror del último tramo del siglo XX. Instauró la moda en el género de finalizar con un susto; aparte de que adaptaba la ópera prima de Stephen King, que también fue la primera de sus novelas en llegar al cine. El texto dio también lugar al espantoso subproducto La ira: Carrie 2, protagonizado por otro personaje. Carrie White, marginada por culpa de su madre, esquizofrénica obsesionada con la religión, se convierte en objeto de las burlas de sus compañeros de instituto tras el sobresalto que se lleva al no esperar su primera menstruación. Junto a los cambios hormonales, a Carrie le llegan también peligrosos poderes telequinéticos. Al frente de Carrie está nada menos que Kimberly Peirce, que tras la interesante Boy's Don't Cry apenas se ha prodigado, pues únicamente ha entregado un episodio de la serie L., y el film Stop-Loss. El toque de la realizadora –homosexual militante– está presente en que el desequilibrio de la madre de la protagonista, detonante del conflicto, parece deberse sobre todo a su frustrada sexualidad y a su lesbianismo reprimido. Además de hablar de la desorientación moral, la Carrie de Peirce actualiza del original su retrato de los adolescentes conflictivos, cuya situación parece haber empeorado en los últimos años. Así, cuelgan vídeos humillantes en YouTube, a la mínima el padre de la criatura amenaza a la profesora que trata de solucionar problemas con una denuncia, etc. Por lo demás, a pesar de lo innecesario de la propuesta, las protagonistas realizan un gran trabajo, sobre todo Julianne Moore, que compone una madre tan escalofriante como la de Piper Laurie. Por su parte, Chloë Grace Moretz logra una hazaña no menos importante: hacer olvidar el error de casting de que, con su atractivo, no parece ni mucho menos la "rarita" de la clase, como lo fue Sissy Spacek.

5/10
¿Qué hacemos con Maisie?

2013 | What Maisie Knew

El matrimonio de Susanne y Beale está roto, no dejan de tirarse los trastos a la cabeza. Y uno de los motivos de disputa es la custodia de su hija Maisie, una niña. Ella es una mujer bohemia, cantante que con frecuencia está de gira. Él es un hombre de negocios que a menudo debe dejar la ciudad donde tienen el hogar, Nueva York, para viajar a Londres. Los tribunales dictaminan que Maisie debe estar con su padre, aunque con oportunas temporadas con la madre. Pero en realidad, y a pesar de un cariño sin duda sincero por parte de ambos, ninguno parece demasiado interesado en asumir de verdad las responsabilidades que conlleva educar a una hija. Maisie, pese a su corta edad, empieza a darse cuenta, sobre todo porque nota que le prestan más atención otras personas que han aparecido en la vida de sus padres. Adaptación de la novela breve “Lo que Maisie sabía”, de Henry James, trasladada a un contexto contemporáneo, donde siguen siendo igualmente válidas sus observaciones sobre el daño sufrido por los hijos cuando sus padres se divorcian, más si se convierten en instrumento para tratar de herirse mutuamente. Resulta tarea imposible convertir en imágenes las agudas descripciones psicológicas de James, pero el guión de Nancy Doyne y Carroll Cartwright, que manejan los directores Scott McGehee y David Siegel, conserva la estructura y los temas, y valiéndose de unos estupendos actores y de escenas bien concebidas, sirve para entregar una película sorprendentemente sólida. Da mucho que pensar acerca de aquellas familias, donde la búsqueda del interés puramente individualista arruina su futuro. La niña Onata Aprile resulta todo un descubrimiento, y en la película parece lo que es, una niña atrapada en medio de una amarga disputa, inocente, que va descubriendo poco a poco cosas feas de unos padres a los que no deja de querer. Sin palabras, muchas veces su simple rostro trasluce ignorancia, confusión, turbación, miedo, pena. Entre los adultos, quizá el padre, Steve Coogan, es más monolítico, aunque encarna bien esa despreocupación por la niña a la que empuja el verse excesivamente absorbido por el trabajo; en cambio, Julianne Moore sabe humanizar a un personaje antipático, de alguien llamativamente egoísta, en la que pugnan sus sentimientos maternales con sus otras ocupaciones, más el despecho hacia el marido. McGehee y Siegel superan el riesgo del sentimentalismo dulzón típico de películas con niño; todo un prodigio, pues hay escenas muy conmovedoras, como aquella en que la niñera Margo no puede entrar en su apartamento. También está medida la evolución de los personajes de la niñera Margo y el camarero Lincoln, los romances de que son protagonistas y los sentimientos que afloran fruto de su trato intenso con Maisie.

7/10
Miss Sinclair

2013 | The English Teacher

Linda Sinclair (Julianne Moore) es un profesora de inglés soltera que lleva una vida tranquila en Kingston, Pennsylvania. Un día se entera de que Jason Sherwood (Michael Angarano), un antiguo estudiante suyo, el más brillante de todos, ha regresado al pueblo tras fracasar como escritor de teatro en Nueva York, y que está sufriendo la presión de su padre, el Dr. Tom Sherwood (Greg Kinnear), para que abandone su sueño y vaya a la facultad de derecho.

La vida de Flynn

2012 | Being Flynn

Nick Flynn es un joven con habilidades para escribir, pero al que marcó de modo decisivo el abandono de su padre cuando era un niño; su madre siempre mostró ternura para con él, pero su suicidio también le deja profunda huella. Con altibajos sentimentales y algún problema de adicciones, acaba trabajando en un albergue para "homeless" donde, inesperadamente, acaba recalando su padre Jonathan, que ha vuelto a conectar con él tras 18 años sin hacerlo. La relación con el progenitor, que pretende ser un genial escritor incomprendido, entre J.D. Salinger y Mark Twain, no resulta nada fácil. Adaptación del libro autobiográfico de Nick Flynn, donde cuenta su peripecia familiar. Dirige la cinta Paul Weitz, que ya mostró interés por la dificultad en las relaciones paternofiliales en Un niño grande. Aquí decididamente el tono es más oscuro, propio de una sociedad contemporánea sin rumbo, que busca el amor y la felicidad aunque no sabe dónde encontrarlos. Pese a las aristas se apuesta por el esfuerzo por recomponer aquello que se había roto, a lo que puede ayudar el talento literario. Destaca el gran trabajo de Robert De Niro y Paul Dano como padre e hijo.

5/10
Game Change

2012 | Game Change

La historia de cómo John McCain, candidato presidencial republicano frente al demócrata Barack Obama, siguiendo el parecer de sus consejeros, que ven su victoria muy complicada, escoge como compañera de "ticket" a las elecciones a alguien inesperado: Sarah Palin, amantísima esposa y madre de cinco hijos, gobernadora del estado de Alaska, de gran tirón popular pero con muy escasa experiencia de lo que es la política en Washington, y no digamos ya en lides internacionales. El planteamiento es forzar un "cambio de juego", o "romper el saque", pero el tiro podría salir por la culata... Cuidada película para televisión, basada en hechos reales, y que ha ganado 3 Globos de Oro, para sus actores Julianne Moore y Ed Harris, magníficos, y como mejor miniserie o TV-movie. Lo cierto es que se sigue con gran interés, el ritmo es agilísimo. Pero a pesar de que se basa en parte de un libro que hay que suponer medianamente documentado, de Mark Halperin y John Heilemann -lo que tampoco está tan claro, pues críticos de medios tan poco sospechosos como el New York Times aseveraban que incluían muchos rumores y cotilleos sin confirmar-, no se deja de tener la sensación de un cierto simplismo: en lo que parece un modo irresponsable de seleccionar a la candidata a vicepresidenta, y al presentar a Palin como poco menos que una ignorante paleta de pueblo -casi sólo falta decir que ignora que la Tierra es redonda-; además se cae en la tentación ridiculizadora al presentar reiteradamente sus posiciones provida, su fe cristiana o sus altibajos emocionales; esto perjudica a la narración, porque no se entiende que alguien así encandile al público, como se ve en los dos momentos de gloria de la Convención y el debate de los candidatos a vicepresidente; de algún modo parece decirse que Palin comparte con Obama una magnífica imagen, pero que a diferencia de él, no está preparada para dirigir el rumbo de los Estados Unidos. Otro elemento repititivo es la imagen continua de los asesores desesperados por su candidata, con Woody Harrelson a la cabeza, alternando los caretos de "basta, me rindo", con los de "ánimo" más los de "esta tipo es una genio". Desde luego si el resultado de las elecciones de 2008 hubiera sido otro, esta película sería muy diferente. Parece que Jay Roach no puede dejar atrás su vena cómica de Austin Powers y Los padres de ella al abordar su film, y eso aunque ya hizo otra TV-movie de política electoral, Recuento, con el mismo guionista, Danny Strong.

5/10
Another Bullshit Night in Suck City

2011 | Another Bullshit Night in Suck City

Crazy, Stupid, Love

2011 | Crazy, Stupid, Love

Cal Weaver lleva casado muchos años, tiene hijos y un buen trabajo. Una noche recibe como un mazazo la noticia de que su mujer ha tenido una aventura y desea separarse. Cal no se lo puede creer, pero decide sobre la marcha abandonar el hogar familiar. Tras varias noches deprimido en la barra de un bar, conocerá a un joven, Jacob, experto ligón y mujeriego. Jacob le propondrá hacer de Cal un nuevo hombre, de modo que todas las mujeres caigan a sus pies. Una muestra más de ese cine de Hollywood que con un envoltorio ‘moderno’ y atrevido quiere en realidad contar lo que han hecho una y otra vez los grandes clásicos del cine: la validez del amor verdadero, del amor para toda la vida, y la idea de que nunca hay que rendirse cuando se ama de veras. A este respecto la pareja de directores formada por Glenn Ficarra y John Requa asciende un peldaño tras su debut en Phillip Morris ¡te quiero! No abandonan el tono ligero y la visión de una sociedad frivola, obsesionada con el sexo, pero visualmente la película es contenida y a la postre el guión de Dan Fogelman (guionista de Cars y Enredados) viene a afirmar con rotundidad que la sexualidad desemboca en el vacío si no va acompañada de la entrega personal y que la familia es el mejor sitio para crecer y ser felices. Hay cierto desorden a la hora de narrar e intercalar temporalmente algunas subtramas, y también sobra algún efectismo técnico innecesario. El reparto es probablemente la baza que hace funcionar el conjunto, con un protagonista, Steve Carell, que resulta cercano y convincente, y un Ryan Gosling que borda su exagerado y esquemático personaje. En el plano femenino también las cosas funcionan, con unas espléndidas Julianne Moore y Emma Stone. Y aunque se eche mano de algunos clichés hipertrillados y previsibles (el discursito final de graduación, y tal), también hay escenas muy bien resueltas, como el encuentro entre Jacob y Hannah en su piso o la catastrófica reunión en el jardín de los Weaver.

5/10
La sombra de los otros

2010 | Shelter

La doctora Harding, joven viuda con una hija pequeña, es una experta psiquiatra, especializada en trastornos de la personalidad. Sobre ella recaen a menudo casos de pena de muerte, donde tiene que dilucidar si el condenado está o no realmente enajenado. Es un trabajo duro, cuyas consecuencias le resultan difíciles de superar. Sin embargo, nunca se ha enfrentado antes a un enfermo como David, un joven en silla de ruedas que se encuentra recluido en el sanatorio donde el padre de Harding, también psiquiatra, consulta con su hija los casos más difíciles. La doctora hablará con el joven David y pronto éste mostrará su otra personalidad. El caso es tan increíble que Harding comenzará a investigar el pasado del enfermo y se irá adentrando poco a poco en un mundo de horror. Las historias de enfermos mentales, sus misterios esquizoides y su relación con el crimen son bastante frecuentes en el cine y suelen ser muy socorridas. Hay ejemplos memorables como los de Psicosis o El silencio de los corderos, pero también existen un buen puñado de películas que logran un meritorio resultado con temáticas similares, como El club de la lucha, Shutter Island o Identidad (cuyo guión lo firma Michael Cooney, al igual que el film que nos ocupa). La sombra de los otros no alcanza ni por asomo la calidad de los filmes mentados, pero su mayor virtud es que logra enganchar al espectador, y eso pese a que introduce una variante que puede dar al traste con todo: el elemento pseudoreligioso y la brujería. Y es que la película comienza con una atmósfera claramente dramática, evoluciona hasta el thriller de misterio y finalmente se convierte en un film de terror en toda regla, con temática cercana a la posesión diabólica. Ciertamente se cuenta aquí con una componente esotérica demasiado fantástica y un poquito disparatada, lo cual resta consistencia al conjunto, pero la narración es más o menos coherente, con una intriga bien dosificada y un desenlace típico pero eficaz. La dirección La sombra de los otros corre a cargo de los suecos Måns Mårlind y Björn Stein, que han saltado a la palestra con Underworld: El despertar. Aquí han contado con una soberbia actriz, una Julianne Moore que, en un papel parecido al de su Clarisse en Hannibal, aporta un gran carisma a la protagonista. El resto del reparto está muy bien elegido, con un inquietante Jonathan Rhys Meyers y un trabajo elogiable de Jeffrey DeMunn (The Walking Dead).

5/10
Los chicos están bien

2010 | The Kids Are All Right

Nic y Jules son lesbianas y acudieron a un donante de esperma para formar una familia normal. De ese modo tuvieron dos retoños, ahora ya crecidos adolescentes: la joven Joni, que está a punto de entrar en la universidad, y su hermano menor Laser. Los cuatro forman una familia unida, acomodada, tan feliz como cualquier otra, que atraviesa las situaciones corrientes de cualquier familia. Pero, claro, con los años el amor se agrieta un poco, y hay que cuidarlo, tener paciencia y fortaleza para que las cosas no desemboquen en una crisis que eche por tierra la unidad familiar, la vida en común. Es lo normal en todas las familias... Además, como en cualquier familia los hijos adolescentes ya no son tan fáciles de manejar, reclaman su espacio y su libertad de decisión. Tanto es así que un día deciden por su cuenta conocer a su padre biológico, que resulta ser un tipo de lo más agradable y sensato, de modo que se integra poco a poco en la familia. Pero tal situación acaba suponiendo un pequeño terremoto en la convivencia, sobre todo en lo que se refiere a la relación entre Nic y Jules. Apología de la ideología de género, con cuatro nominaciones al Oscar (película, guión actriz y actor secundario), y que además ha recibido numerosos premios de renombre, como el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical para Annette Bening. Dirige el alegato Lisa Cholodenko (1964), quien sin duda sabe de lo que habla, pues es lesbiana y madre de un hijo concebido con esperma de donante. A lo largo de su carrera, Cholodenko ha demostrado que lo suyo son las películas sobre relaciones personales, a menudo tormentosas y difíciles, véase High Art o La calle de las tentaciones. No cabe duda de que la directora californiana tiene gran sensibilidad para ello. Posee capacidad para perfilar caracteres verosímiles, crear diálogos realistas y situaciones de lo más naturales, y en Los chicos están bien destacan las interpretaciones. Lo de Julianne Moore no sorprende, pues es manifiesto su gusto por encarnar a mujeres, digamos, poco convencionales (Savage Grace, Chloe, Boogie Nights...), y desde luego la Bening está fantástica, como tantas otras veces. ¿Pero que hace diferente esta película de otras con temática homosexual, al estilo de Brokeback Mountain, Las horas o Un hombre soltero? Sencillamente que busca obviar cualquier diferencia con cualquier otra familia, es decir, intenta no ser una “película gay” que retrate traumas y dificultades de sus protagonistas. Es más, aquí todo el mundo es de lo más normal, empezando por los hijos, verdaderamente ejemplares, educados y equilibrados (muy sutil la contraposición con sus respectivos amigos, uno loco y violento, y la otra continuamente obsesionada con el sexo). Y ésa es precisamente la mayor defensa de la denominada ideología de género, según la cual la diferencia entre hombre y mujer no existe, de modo que lo que llamamos “género” (es decir, la identidad sexual) no sería más que una traslación nominalista de las cultura social. Cambiemos por tanto la mentalidad de la sociedad y reduzcamos el género –la diferencia entre hombre y mujer– a puro deseo sexual, a pura atracción. El género o la identidad se transforman en “tendencia”, en la “opción sexual” que cada uno elija. Puro juego erótico. Aún así a Cholodenko se le escapan situaciones algo incoherentes, como la inquietud que causan las sospechas por la homosexualidad del hijo o la referencia a la aventura heterosexual de Jules. También hacia el final, el film se deja llevar por situaciones que rezuman almíbar y que no cuadrarían demasiado en otras familias.

4/10
Chloe

2009 | Chloe

Decepción con la película de Atom Egoyan. Algo falla en este Chloe. La idea de partida no es ajena al cine del canadiense, su mirada a una sociedad erotizada, enferma de sexo. Chloe es una joven prostituta de alto standing, que ha aprendido cómo agradar a sus clientes. Catherine es una doctora, ginecóloga, insatisfecha con su matrimonio. Cree que David, su marido le engaña. Además le inquieta su hijo, que se trae a casa una compañera de clase con la que se acuesta. Y ve a un amigo del matrimonio, con una mujer mucho más joven, el modo en que la acaricia y la mira. Son muchos los 'inputs' de tipo sexual que recibe la atormentada Catherine, siente que ya no complace a David como antaño. Entonces tiene la ocurrencia de contratar a Chloe para que intente seducir a su marido, ella le dará cumplidos informes de sus acercamientos y así sabrá si le ha sido infiel antes.Si todo esto suena a retorcido, podemos decir que aún hay más, pero no desvelaremos detalles adicionales. Hay sorpresa, por así decir, pero todo suena a artificial y rebuscado, al final casi parece que nos encontramos ante un thriller convencional a lo Atracción fatal o similares. Película prácticamente de cuatro actores, hay un esfuerzo considerable de todos por sostener la inverosímil trama. A Max Thieriot le toca un papel de pánfilo que no da mucho de sí. Demasiado compleja e inverosímil es Chloe, a cualquier actriz le habría costado hacerla medianamente creíble, y Amanda Seyfried es casi una neófita. Así las cosas, son los veteranos Liam Neeson y Julianne Moore los que ayudan a que una trama, con un desenlace que sabe a cliché, no acabe desmoronándose completamente. Film con cierto empaque de producción, es un trabajo menor.

4/10
La vida privada de Pippa Lee

2009 | The Private Lives of Pippa Lee

Pippa se ha trasladado a vivir con Herb, su marido, a una zona residencial donde domina la gente mayor. El propio Herb, editor, es ya un anciano, que saca bastantes años a su esposa. Mujer complaciente, Pippa trata de agradar siempre a las personas de su entorno. Pero no siempre ha sido así. Mientras somos testigos de su evolución en la actualidad, sucesivos flash-backs nos la muestran primero niña con su neurótica madre, influencia mayor que la del padre, pastor de una iglesia cristiana. Y siguen esas "vidas privadas", que incluyen la estancia, siendo una jovencita, en casa de su tía lesbiana Kate, con la curiosa influencia de la compañera fotógrafa de piso, de gustos sadomasoquistas, o la entrada en su existencia de Herb, en una época en que se atiborraba a pastillas. Rebecca Miller, guionista, directora y autora de la novela "Las vidas privadas de Pippa Lee" –por uno de esos caprichos incomprensibles, la distribuidora española ha singularizado "las vidas privadas"– entrega una historia que gira alrededor de Pippa Lee, con elementos tragicómicos de gran patetismo, que recuerdan a las películas de Noah Baumbach (Una historia de Brooklyn, Margot y la boda), por citar ejemplos recientes en que se describen familias desestructuradas y personajes egocéntricos, y al mismo tiempo con buena cabeza. El hecho de que la protagonista sea sonámbula se convierte en metáfora de tantos "ejemplares" humanos que andan por la vida con los ojos cerrados, sin vivir la vida plenamente. Miller maneja bien la compleja estructura argumental, pero lo que nos entrega resulta bastante deprimente. Pinta gracias a un atinado reparto –estupendos Robin Wright Penn y Alan Arkin– una variada galería de personajes, donde llama la atención el desequilibrio dominante, se echa en falta alguien medianamente normal. Los momentos fuertes, sobre todo la muerte, sirven para el acercamiento catártico, pero queda la duda al espectador de si tal efecto tendrá su prolongación en el tiempo.

6/10
Un hombre soltero

2009 | A Single Man

Debut de Tom Ford, consagrado diseñador de moda, que ha trabajado como director creativo de Gucci e Yves Saint-Laurent. Ford sorprendió muchísimo a sus compañeros del sector, cuando anunció que abandonaba temporalmente el mundillo de la moda, para dedicarse a dirigir cine. Había decidido adaptar al cine “Un hombre soltero”, de Christopher Isherwood, emblemático libro para el movimiento gay. A Single Man está ambientada en Los Ángeles, en 1962, en plena crisis de los misiles de Cuba. George Falconer es un brillante profesor de universidad británico incapaz de superar la muerte de Jim, que fue su amante durante mucho tiempo. Sus familiares, ni siquiera le permitieron acudir al funeral. Intenta suicidarse pero no puede, al tiempo que Charley, su mejor amiga, le intenta consolar y le manifiesta que está enamoradísima de él. También lo está uno de sus estudiantes, que ha llegado a pedirle su dirección a su secretaria. Lo mejor de esta cinta es la sorprendente interpretación de Colin Firth, que se hizo con la Copa Volpi al mejor actor en el Festival de Venecia. También se perfila como uno de los más que posibles candidatos a los Oscar, donde está claro que tiene posibilidades. Brilla especialmente en las secuencias que comparte con Julianne Moore, que también suena para la que sería su quinta nominación a la estatuilla, aunque su papel es breve. Resulta eficaz su retrato del dolor causado por la muerte del ser amado, pues Tom Ford elige la vía de la sobriedad y la contención. Pero por otro lado resultan evidentes sus intenciones propagandísticas al estilo de Brokeback Mountain. Idealiza la relación homosexual del protagonista, que es el único de su entorno que ha logrado encontrar a su pareja ideal. Se sugieren las dificultades sociales que ha padecido, pero éstas son bastante mínimas, apenas sin importancia (un vecino le critica a sus espaldas porque “es de la acera de enfrente”). En general parece que se evita mostrar las consecuencias del camino que el personaje ha tomado, sobre todo porque la historia finaliza de forma algo brusca.

4/10
A ciegas (Blindness)

2008 | Blindness

Un día cualquiera en una gran ciudad. En medio del intenso tráfico, un conductor pierde repentinamente la vista. Sólo es capaz de ver una gigantesca luz. Un desconocido se presta a ayudarle a regresar a casa, aunque en realidad pretende robarle el coche. Pronto empiezan a ocurrir casos semejantes de ceguera, se desata una peligrosa epidemia. Un oculista atiende a las víctimas, pero finalmente se contagia. Las autoridades se lo llevan a un centro donde permanece aislado junto con otros afectados. Su esposa finge que no puede ver, para que le dejen acompañarle. Interesante y dura cinta que inauguró el Festival de Cannes. El brasileño Fernando Meirelles adapta fielmente la novela más conocida del Nobel portugués José Saramago, publicada en 1995. El guión del estadounidense Don McKellar (actor de El liquidador y Exótica) le saca mucho jugo a la idea principal del texto original, que utiliza la ceguera como metáfora del individualismo extremo y el egoísmo que inunda la sociedad moderna. El imaginativo director de Ciudad de Dios vuelve a lucirse en la parte visual, con encuadres arriesgados de gran belleza, y una extremada utilización del blanco, justificado por la espesa luz blanca que es lo único que perciben los afectados por la ceguera. Como ya demostró anteriormente, Meirelles es también un gran director de actores, que consigue cohesionar a un reparto formado por actores de procedencias diversas, pues cuenta con estadounidenses (Julianne Moore, Mark Ruffalo, Danny Glover), japoneses (Yusuke Iseya, Yoshino Kimura) y el mexicano Gael García Bernal. Entre todos sobresale Julianne Moore, una actriz que demuestra nuevamente su gran talento con un personaje –la esposa del médico–, que sin duda es el más interesante, al ser la única persona capaz de ver, y por tanto de observar la degradación. Esto la conduce a un complejo dilema moral, pues intenta solucionar problemas aunque en realidad se da cuenta de que va a sucumbir ante la extrema situación. En la línea de Saramago, el argumento es bastante surrealista, pero el film describe con autenticidad la degeneración moral del ser humano, y las extremas bajezas en las que éste es capaz de incurrir. Ello deriva en una secuencia extremadamente desagradable de chantaje que deriva en una violación colectiva, que no acaba de resultar creíble (¿por qué los maridos de las víctimas apenas hacen un amago de resistencia ante la intimidación?). Es cierto también que es el único momento extremo, pues en general Meirelles apuesta por mostrarlo todo con contención y elegancia. No escatima detalles sórdidos pero suelen estar sugeridos. Aunque es una película oscura y por momentos desesperanzada, apuesta claramente por la bondad del ser humano y su capacidad para salir a flote y recuperar la dignidad.

6/10
I'm Not There

2007 | I'm Not There

Todd Haynes (Lejos del cielo) es el responsable de esta poco convencional y críptica cinta, que homenajea al famoso cantautor Bob Dylan, una de las figuras más importantes de la música estadounidense. El film es una especie de puzzle, que construye siete historias distintas, protagonizadas por otros tantos personajes, que al parecer representan diferentes facetas de la personalidad del músico: un niño negro de 11 años que siempre está huyendo, un artista mujeriego, un joven andrógino que deviene en estrella del rock, un cantante folk que se convierte en evangelista, y un forajido.  Aunque Haynes logra momentos evocadores, el resultado es bastante irregular, poco comprensible, y a ratos carece de interés. Cate Blanchett fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto, y obtuvo el Globo de Oro y la Copa Volpi en Venecia, también en esta categoría.

5/10
Savage Grace

2007 | Savage Grace

Película basada en hechos reales, se supone que muy conocidos, aunque no sabemos dónde... El film sigue los pasos de un matrimonio, el de Barbara Daly y su esposo Brooks Baekeland, desde el nacimiento de su hijo Tony en 1948, hasta un trágico suceso (muy conocido, repetimos, se supone) acontecido en 1972. Con ritmo cansino se nos pinta a una familia disfuncional; ella se supone que ha hecho una boda con un buen partido, pues Brooks pertenece a un linaje que ha hecho fortuna con el invento de la baquelita, así llamada a partir de su apellido; pero el caso es que Barbara es un poco rarita, y tiende a ser protagonista de escenas embarazosas ante sus amigos de la alta sociedad; y Brooks es brusco y nada comprensivo. En tan poco acogedor hogar crece Tony muy pegado a las faldas de su madre, y desarrollando una ambigüedad sexual en la que, como se dice vulgarmente, parece que le gusta "la carne y el pescado"; y la madre prefiría la faceta "carnívora", lo que produce tensiones.Tom Kalin sonó allá por 1992 con Swoon, una película de temática gay, terreno en el que se ha desarrollado su producción posterior, aunque en vídeo, y por tanto con una difusión aún más limitada. Aquí reincide en la cuestión en lo que algunos quieren ver ya como un subgénero, el "queer cinema", o películas de temática homosexual. Recorre toda la trama un aire malsano, de personajes poco equilibrados, y la cosa no atrapa porque no tenemos nada claro adónde nos quiere llevar el director, o su guionista, Howard A. Rodman, que se ha basado en un libro escrito por Natalie Robins y Steven M.L. Aronson. Da pena ver metida en este proyecto a una actriz como la copa de un pino, Julianne Moore, sin duda lo mejor del film, que insufla credibilidad a su poco definido personaje. La producción ha contado con capital español en la producción, y se dejan ver varios actores hispanos en el metraje: desnuda Elena Anaya, vestida Belén Rueda, y en plan gay y el que mejor lo hace, Unax Ugalde. Irrita el erotismo insistente de la cinta, por ejemplo con la escena de trío que aúna todo tipo de combinaciones, adulterio, homosexualidad e incesto.

3/10
Next

2007 | Next

Chris Johnson es un hombre especial. Trabaja de mago en Las Vegas, bajo el alias de Frank Cadillac, pero además de su talento para hacer trucos de manos posee un don secreto casi de superhéroe: es capaz de predecir los dos primeros minutos del futuro, siempre y cuando éste haga referencia directa a su vida. Tan sólo en una ocasión la predicción ha ido más allá de ese poco lapso de tiempo, y es cuando una mujer llamada Liz se ha cruzado en su vida. Un buen día el FBI va en su busca, ya que quiere aprovechar la habilidad de Chris para detener a unos terroristas que pretenden hacer estallar en California un arma nuclear. El neozelandés Lee Tamahori ha conocido buenos tiempos en el género de acción, desde que logrará un considerable éxito con La hora de la araña y Muere otro día. Sin embargo, cayó estrepitosamente con xXx, estado de emergencia y con Next sigue idéntico trayecto hacia abajo, en vertical y sin frenos. La película –superficial es decir poco– parece un intercambiable episodio de cualquier producción televisiva con alto presupuesto, ideal para entretener sin sugerir al espectador el más leve pensamiento con sentido. Al margen de algún momento ocurrente, como las adivinanzas de los canales en el motel, el guión –basado en el relato "The Golden Man", de Philip K. Dick– hace aguas por todos lados y es tramposo a más no poder. Y lo más increíble es que una vez definido el asombroso planteamiento ni siquiera puede haber lugar para la sorpresa. Los actores no pueden elevar el nivel del conjunto sencillamente porque sus papeles son más planos que una tortita. Resulta por eso chocante que entre el reparto de este burdo divertimento se encuentren tantas caras conocidas, especialmente la de la versátil Julianne Moore.

3/10
Hijos de los hombres

2006 | Children of Men

El director mexicano Alfonso Cuarón aceptó adaptar libremente la novela de P.D. James Hijos de los hombres, atraído por su premisa: un futuro próximo, el año 2027, con una humanidad en peligro de extinción, por la infertilidad de las mujeres. Con tan sugestiva idea traza una parábola de un porvenir nada halagüeño, que presenta inquietantes similitudes con el panorama actual, de flujos migratorios y cierres de fronteras, manifestaciones de radicales y movimientos antisistema, con la deshumanización del hombre como quid de la cuestión. El film arranca con un personaje gris y tristón, requerido por su ex esposa, activista de uno de esos grupos no gubernamentales que busca, de algún modo, un mundo mejor. A regañadientes se convertirá en escolta de una mujer que, de modo inesperado, ha quedado encinta. Y ese cometido no deseado le devolverá paulatinamente la esperanza perdida. Justamente puede definirse a Cuarón como contador de cuentos: La princesita, Grandes esperanzas, Harry Potter y el prisionero de Azkaban… Hasta el sobrevalorado relato iniciático Y tu mamá también encaja en el formato ‘cuento’. Hijos de los hombres es una historia sencilla con telón de fondo apocalíptico, de hombres cansados y sin referencias que les permitan seguir con ilusión el día a día. Las lágrimas silenciosas al inicio, por la muerte violenta del hombre más joven del planeta, es un perfecto resumen de la situación, de falta de amor y aprecio por la vida. A lo que sigue el vacío vital del protagonista, lacónico y eficaz Clive Owen, y esa mirada nostálgica al mundo hippy del personaje de Michael Caine, cultivador de marihuana que se lamenta por el mundo, aunque poco haga por transformarlo. Puede tacharse el film en algún momento de reiterativo, por las numerosas escenas de persecución o de caos, pero el poderío visual del director y su operador habitual Emmanuel Lubezki es tal, que la elemental trama se sostiene. Especial mención merecen la escena en que la visión de una criatura conmueve a quienes instantes antes estaban combatiendo, aunque se trate de un sentimiento efímero; o la de la barca en la niebla.

6/10
La ganadora

2005 | The Prize Winner of Defiance, Ohio

La verdadera historia de Evelyn Ryan, madre de diez hijos, católica de origen irlandés, tomada del libro escrito por su hija Terry "Tuff" Ryan. Evelyn estuvo casada con Kelly, un hombre frustrado por haber visto truncada una posible carrera deportiva; aunque no era mal tipo, Kelly era torpe en su actuar, y se gastaba gran parte de su sueldo en bebida, que le volvía iracundo. Siempre con agobios económicos, Evelyn se convertiría en sólido pilar de la familia; en primer lugar, por su afición en los años 50 y 60 a los concursos televisivos de todo tipo, de los que llegó a ser verdadera experta, hasta el punto de que los premios que ganaba -desde tostadoras a un viaje a Suiza, pasando por un carrito de la compra con todo lo que pueda meter en su interior- les lograban sacar de los mayores apuros; pero también por su infinita paciencia, bañada de amor, que le llevó a aguantar las mayores impertinencias, sobre todo del esposo, con una sonrisa, como si no pasara nada. Tiene atractivo esta singular película de Jane Anderson, guionista y directora. Realmente el retrato que hace de la madre es precioso, y cuenta además para ello con la inestimable composición de esa gran actriz llamada Julianne Moore. Su personaje es lo más parecido que cabe imaginar a una "santa corriente", aunque ella en un pasaje del film en que se viene ocasionalmente abajo, niegue serlo. Realmente hace falta valor para hablar en nuestros días de que en el matrimonio hay que saber aguantar y ceder, y que el espíritu de sacrificio es esencial. No es esto lo que impera en tantas familias rotas. El film está hecho con cariño, y la pena es cierta sensación de estancamiento narrativo, una vez conocemos a la familia y las habilidades de concursante de Evelyn. También resultan algo estridentes y desequilibrados con el resto de la narración los arranques violentos de Kelly. Pero hay pasajes muy originales, como aquellos en que la propia Evelyn, doblemente presente en el plano, ejerce de narradora, mostrándose a ella misma, y un optimismo de fondo muy de agradecer. Y tienen su interés las relaciones madre-hija, en que ésta no acaba de entender la actitud vital de la primera.

6/10
El color del crimen

2005 | Freedomland

Se diría que Julianne Moore se está aficionando a interpretar a madres cuyo retoño desaparece. Le ocurría en Misteriosa obsesión, y aquí la cosa es que le han robado el coche, donde dormía en la parte de atrás su niño de cuatro años. Ensangrentada e histérica, narra los sucesos acaecidos en una comisaría, y señala como responsable a un hombre de raza negra; a medida que transcurre el relato, los elementos turbios y la tensión racial se desatan. Richard Price adapta su propia novela, labor difícil por su densidad, que incide casi más en los aspectos dramáticos que en la intriga; maneja la cámara el antaño productor Joe Roth. Moore hace un gran trabajo, combinando bien confusión y sufrimiento.

4/10
Ellas & ellos

2005 | Trust the Man

Superproducciones como El día más largo acumulaban en el reparto grandes actores, que dejaban apabullado al espectador. Éste contemplaba el tráiler ilusionado pensando que cuantos más actores de primera coincidieran en el film, mayor sería la calidad del mismo. Pues bien, ésta película demuestra que no tiene por qué, ni mucho menos. David Duchovny, Eva Mendes, Julianne Moore, Maggie Gyllenhaal y Billy Crudup son actores de solvencia probada, que sin embargo, esta vez son incapaces de sacar adelante personajes mal construidos, que se expresan con diálogos ridículos, casi siempre en torno a cuestiones escatológicas. Su presencia en el film sólo se explica porque su máximo responsable, el mediocre escritor y cineasta Bart Freundlich (Misión sin permiso) es marido de Julianne Moore y amiguete de los demás. Freundlich sigue los pasos de Tom, escritor que sufre una inexplicable adicción al sexo, y acaba siendo infiel a su esposa, Rebecca, una actriz que prepara un estreno teatral. Tobey, el hermano menor de Rebecca, es un tipo perezoso e inmaduro, obsesionado con su coche, que irrita a su novia de toda la vida, Eleine. Así que ésta le deja plantado, y él hará todo lo posible para recuperarla. Parece que Freundlich pretende tomar como modelo producciones recientes que hablan de males endémicos de la sociedad moderna: la obsesión por la pornografía y el sexo, el miedo al compromiso, la infidelidad, etc. Pero sus personajes no despiertan ninguna empatía y toman decisiones estúpidas. El tono tragicómico y las localizaciones neoyorquinas pretenden recordar a Woody Allen, pero el film está a años de luz de cualquier trabajo del creador de Annie Hall. 

2/10
Misteriosa obsesión

2004 | The Forgotten

Telly Paretta está volviéndose loca. Su único hijo, Sam, murió hace unos meses en un accidente de avión y ella es incapaz de superar esa pérdida. Además, su matrimonio se desmorona. Pero un tormento añadido se suma a su inmensa tristeza cuando su psiquiatra insiste en que la existencia de su hijo es una creación de su propia mente, fruto de una enfermedad que, si no remite, la llevará a un hospital psiquiátrico. Poco a poco sus ilusiones de un pasado inexistente comienzan a desaparecer de su vida cotidiana. Sin embargo, su obsesión regresará con fuerza cuando entable relación con Ash, un hombre alcohólico que también perdió a su hija en el mismo accidente. Al menos eso es lo que ella sostiene, ya que Ash insiste en que jamás tuvo una hija. Con El buen hijo (1993), el director Joseph Ruben ya demostró que sabía cómo manejar un argumento que unía el drama de sentimientos y el thriller de terror. Ahora vuelve a ofrecer una película intensamente dramática que poco a poco se convierte en una angustiosa e intrigante pesadilla. El modo en que Ruben lo lleva a cabo es sin duda sorprendente y muy efectivo, y algunas escenas –como la de la desaparición de la agente de policía– son un ejemplo sobresaliente de cómo romper la cintura del espectador. Julianne Moore cumple bien con su papel de mujer desesperada y Gary Sinise está tan inquietante como siempre. Al final, por encima de la intriga argumental, la película ofrece una honda reflexión acerca del amor quizá más intenso que existe en el mundo, el de la maternidad.

4/10
Hasta que la ley nos separe

2004 | Laws of Attraction

Audrey y Daniel son dos prestigiosos abogados, especialistas en casos de divorcio. Sobre todo a la hora de dilucidar el reparto de bienes, ellos siempre son los mejores a la hora de lograr que sus clientes se lleven la mejor parte. Hasta ahora nunca se habían enfrentado en un tribunal. Pero la separación de un adinerado matrimonio hace que a cada uno le toque representar a una de las partes. Y existe un punto en el que no parece haber acuerdo posible. ¿Para quién será un castillo de cuento de hadas sito en Irlanda? Más allá del litigio que sostiene la trama, este film sirve para describir a los dos abogados, de caracteres diametralmente opuestos y que, sin embargo, por aquellas extrañas leyes de la química amorosa, acaban atrayéndose. Julianne Moore da vida a una mujer que tiene su vida perfectamente ordenada y bajo control; o eso cree, pues en realidad es muy insegura, sobre todo en lo que se refiere a dar y recibir amor; mientras que Pierce Brosnan es un tipo instintivo, que se deja llevar por la intuición, caótico y a lo que parece incapaz de sentar la cabeza. Con tal pareja, la guerra de sexos está servida, de modo que Peter Howitt se las compone para entregar una agradable comedia, que apuesta decididamente por el amor en el matrimonio para toda la vida. Una receta nada corriente en tiempos donde las iniciativas legislativas abogan por el llamado 'divorcio exprés'.

6/10
Lejos del cielo

2002 | Far from Heaven

Una vida feliz, puede que no lo sea. Sobre todo cuando se construye sobre la falta de confianza, cuando no se conoce al otro. Es lo que ocurre en los años 50 en el hogar de los Whitaker. El matrimonio, con dos hijos, vive en una hermosa casa en una zona residencial. Todo es pulcro y aseado, sonrisas y pasteles de manzana. Pero lo cierto es que el padre no se ocupa de sus hijos, y mantiene una aventura homosexual, que le tiene acogotado. Mientras que ella va a descubrir que su cultura es bien escasa, y que no ha sabido ver a su alrededor problemas como el del racismo. El gran mérito de Todd Haynes es filmar un melodrama intenso, con personajes apasionantes, y dotarle del aire inconfundible de los grandes filmes del maestro Douglas Sirk. Y a la vez, conectar con la sensibilidad actual de una sociedad hastiada y aburrida de casi todo, que quiere encontrar un sentido a su vida (Julianne Moore encarna dicha sensibilidad de modo notable, en un papel semejante, pero más largo, al que hizo recientemente en Las horas) sin saber cómo.

6/10
Las horas

2002 | The Hours

La filosofía vital de Virginia Woolf en tres tiempos y a lo largo de unas horas, a través del devenir de tres mujeres. Una de ellas es la propia escritora, retirada en su casa a las afueras de Londres en 1929, mientras escribe 'La señora Dalloway', una de sus obras emblemáticas: apática y deprimida, temerosa de la servidumbre, cuyo rostro se ilumina con la visita de su hermana y sus sobrinos. Las horas de las otras dos, a quienes influye de modo decisivo la lectura de la novela de Woolf, transcurren en 1949 y 2001: Laura Brown es una mujer casada y con un hijo, ama de casa aburrida a punto de estallar, pese a su fachada de “feliz mujer americana”; la otra, Clarissa Vaughan, tocaya de la heroína imaginaria de Woolf, vive con una mujer: se separó de su marido, prestigioso poeta enfermo de SIDA, también bisexual, y su vida se encuentra plegada a numerosos convencionalismos. El guión de David Hare adapta con fidelidad la novela de Michael Cunningham, ganadora del Premio Pulitzer. Y su puesta en escena por Stephen Daldry (Billy Elliot (Quiero bailar)) hace que la narración fílmica de tres historias paralelas, donde los ecos de una resuenan en la otra, parezca sencilla. Ello es gracias en parte a unas transiciones muy meditadas, que hacen buen uso de temas e imágenes comunes; y al trabajo interpretativo en su conjunto (todos los personajes tienen más o menos peso específico), en especial de ese trío de féminas encarnadas con poderío por Nicole Kidman, Julianne Moore y Meryl Streep. A nadie puede extrañar que la película, de factura impecable, haya acaparado nueve candidaturas a los Oscar, y que al fin Kidman se haya hecho con la preciada estatuilla a la mejor actriz.

8/10
Hannibal

2001 | Hannibal

Suspense y drama psicológico. Nueva vuelta de tuerca al estrecho vínculo que une a la agente del FBI Clarice Starling con el psicópata asesino Hannibal Lecter, que se mueve entre la feroz repulsa y la atracción magnética. Los corderos vuelven a chillar. Diez años después de los hechos narrados en El silencio de los corderos, Clarice es una agente al fin experimentada, que luchar por salvar vidas de gente inocente todos los días. En una operación en la que se ve envuelta, el resultado a primera vista es desastroso. Ella ha actuado con sensatez, pero sus jefes la tratan injustamente. Herida moralmente, acepta trabajar en el caso que podría congraciarle son sus superiores. Se trata de la búsqueda de Hannibal el caníbal, huido de la justicia, y sobre el que hay nuevas pistas aportadas por una antigua víctima del doctor: un multimillonario paralítico y de rostro deforme, que pretende una venganza a la altura de su ominoso oponente. Ha habido un consenso casi general en señalar que la novela de Thomas Harris en que se basa el film tenía más de un problema. Los productores Dino y Martha De Laurentiis así lo han entendido al confiar el guión a dos “pesos pesados”: David Mamet y Steven Zaillian. Ambos han tenido la virtud de conservar los mimbres de la historia –al fin y al cabo, su labor era adaptar–, pero realizando una ejemplar labor de poda en muchísimo elemento superfluo, y desechando el cochambroso final. El propuesto es ejemplar: no sólo porque guarda una imprescindible coherencia con la personalidad de los personajes, sino por conservar idéntica situación a la planteada en el libro y conseguir elevar el clímax, casi inesperadamente, a una altura insospechada. ¿Qué decir del reparto? Pues que está muy bien, aunque a Anthony Hopkins y Julianne Moore les faltan más momentos para dar lo mejor de sí mismos. Apenas comparten escena juntos, y el espeluznante juego del “quid pro quo”, que a tan intensos momentos daba pie en El silencio de los corderos, está ausente en el nuevo film; un "leiv motiv" que sustituye al de los corderos que no dejan de chillar, las palomas de vuelo alto y vuelo bajo, trata de cimentar su nueva relación; pero se revela más oscuro y traído por los pelos. Si dirigimos la atención a los nuevos personajes, podemos aplaudir a un sobrio Giancarlo Giannini al que ciega la ambición, a un irreconocible y vengativo Gary Oldman, e incluso al fugaz carterista Enrico Lo Verso.

6/10
Evolution

2001 | Evolution

Risas a costa de la ciencia ficción. El planteamiento de Evolution es, sin duda, ingenioso: la colisión de un meteorito en la tierra, que alberga una célula alienígena, capaz de evolucionar a la velocidad del rayo; y así tenemos vegetación exuberante, dinosaurios, homínidos... que propician enseguida el disparate. No falta por supuesto la caricatura de unos militares que imponen un imposible secretismo, y que a la hora de abordar la crisis actúan con la delicadeza de un elefante paseando por una cacharrería. Con escenas visualmente espectaculares (la que acontece en un centro comercial, con un animal prehistórico revoloteando, es antológica), el pato lo pagan los personajes, algo esquemáticos. Orlando Jones carece del gancho de un Will Smith y David Duchovny hace lo que puede por adaptarse al género de la comedia (lo consiguió, con más acierto, en la romántica Hechizo del corazón); sólo la carismática Julianne Moore, un pedazo de actriz, salva, con su poderosa presencia, el capítulo interpretativo. El apartado de los efectos especiales es notable. Phil Tippett, que creó los bichejos de Parque Jurásico y Starship Troopers, creó cientos de criaturas para reflejar distintos estadios evolutivos: seres pluricelulares, anfibios, reptiles, pájaros... de indudable originalidad.

4/10
Atando cabos

2001 | The Shipping News

Adaptación de una celebrada novela de Annie Proulx. Cuenta los intentos de Quoyle (Kevin Spacey) por restañar viejas heridas amorosas. Solo con su hija pequeña, sin rumbo vital fijo, decide irse a vivir a un pequeño pueblo pesquero en Newfoundland, donde vive su vieja tía (Judi Dench). Allí, casi por casualidad, consigue un puesto de redactor en un pequeño periódico local. Enseguida va a demostrar dotes especiales para la escritura. Además conocerá a una guapa viuda, Wavey (Julianne Moore), que también arrastra cicatrices emocionales, y de la que se enamora. Lasse Hallström (Chocolat, Las normas de la casa de la sidra) sigue bebiendo de fuentes literarias para contar una historia con sorprendentes e inesperados ribetes mágicos. Pelín gélida (quizá por ser su director nórdico), tiene una interesante galería de personajes, interpretada por un excelente conjunto actoral. Atrapan las escenas en el periódico, divertidas y emotivas.

4/10
El terror de las chicas

2000 | The Ladies Man

Leon Phelps es un locutor de radio, seductor nato y obseso sexual, célebre porque mantiene provocativos diálogos con sus oyentes en su programa nocturno. Cuando le consultan sobre cuestiones sentimentales, les sorprende con las respuestas más soeces que uno pueda imaginar. Pero la paciencia de sus jefes tiene un límite, y Leon es fulminantemente despedido. Quizá la nueva situación le haga recapacitar un poco acerca de su visión de la vida. Su amiga Julie le echará una mano. El protagonista y coguionista, el actor de color Tim Meadows, pertenece a la cantera de cómicos salidos del show televisivo The Saturday Night Live. Aquí compone una disparatada comedia con un tipo grosero e inestable sentimentalmente, que al final encontrará el amor.

3/10
El fin del romance

1999 | The End of the Affair

Adaptación de la celebérrima novela de Graham Greene. Situada en Londres durante los inicios de la Segunda Guerra Mundial, describe la relación adúltera entre Sarah Miles, una mujer casada y aburrida de su gris marido Henry, y el escritor Maurice Bendrix. La aventura amorosa de ambos es muy apasionada, pero el bombardeo de su nidito de amor cambiará las cosas de un modo inesperado. Neil Jordan (Juego de lágrimas, Entrevista con el vampiro) ha optado por ser muy gráfico al mostrar las andanzas de los protagonistas en la alcoba. Pese a todo, es fiel al espíritu de la novela de Greene, mostrando la fe católica atormentada de Sarah, que es testigo de un auténtico milagro que no nos parece oportuno desvelar aquí. La historia está bien narrada, y tiene un plantel de actores maravilloso: Fiennes, Moore y Rea están soberbios; además tiene la virtud de plantear con cierta hondura los dilemas morales de los personajes. 

5/10
Cookie's Fortune

1999 | Cookie's Fortune

La anciana Cookie envejece con la sola compañía de Willis, su fiel críado de color, y su joven sobrina Emma. No le ayudan en cambio mucho las brujas de sus sobrinas Camille y Cora. Cookie decide suicidarse y dejar una nota; pero cuando Camille y Cora la encuentran muerta de un tiro, deciden ocultar la "vergüenza familiar" y simulan que se trata de un asesinato. Con el resultado de que Willis se convierte en el principal sospechoso. El veterano Robert Altman (El juego de Hollywood, Kansas City) plantea una comedia sencilla, de humor negro, con bastante chispa. Se ve que contando historias del Sur profundo se siente bastante a sus anchas. Con un reparto coral de primera magnitud (¿cuál es el secreto de Altman para conseguir comprometer a tantos buenos actores?) se cumple sobradamente el objetivo de despertar sonrisas.

6/10
Mi mapa del mundo

1999 | A Map of the World

Alice Goodwin es madre de familia, con dos hijos. Quiere a su marido, granjero en el Medio Oeste. Su trabajo como enfermera marcha bien. Aunque la integración de los Goodwin en el cerrado medio rural cuesta, su amistad con una familia vecina ayuda mucho. Un día, los hijos de esta familia quedan al cuidado de Alice. Los niños van a bañarse a un río cercano, Alice está atareada con las cosas de la casa. Un despiste y ¡zas!, un niño de los vecinos se ahoga. La desgracia enfría las relaciones de amistad, y también las de Alice y su esposo. Por si fuera poca desgracia, ella sufre en la escuela una acusación injusta: abusos sexuales a un crío. El film muestra cómo las composiciones de lugar que nos hacemos los hombres, nuestro “mapa del mundo”, puede verse fácilmente desbaratado; nos guste o no, no podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor. Scott Elliott reconoce que le gusta ver en su personaje protagonista, Alice, a protagonista de Alicia en el país de las maravillas que, sin comerlo ni beberlo, se mete en un mundo fantástico cuyas reglas no entiende. No le faltan elementos atractivos a la peli. Personajes de entidad, bien dibujados; Elliott cuida el trabajo con los actores, y Sigourney Weaver, Julianne Moore y David Strathairn están que se salen. Exploración del sentido del dolor. Consideraciones sobre la maternidad, de los sacrificios que conlleva y sus satisfacciones. Manojo de sentimientos enmarañados al enrarecerse las relaciones, con la consiguiente tentación de buscar consuelos insatisfactorios. Elliott, procedente del teatro, demuestra buenas maneras cinematográficas en escenas como la de apertura, donde una cámara subjetiva nos muestra a una Alice desbordada por las tareas domésticas, mientras su marido hace… ¡nada!

6/10
Magnolia

1999 | Magnolia

Un joven se lanza al vacío desde la azotea de un bloque de viviendas. Al pasar a la altura de un piso le alcanza un disparo fortuito de su padre, que en ese momento amenazaba a su mujer con un arma. Un suicidio se transforma en asesinato. Son cosas que pasan. ¿Cosas que pasan? Se trata, en cualquier caso, de uno de los disparatados ejemplos con los que Paul Thomas Anderson, director y guionista de Magnolia, pretende hacer valer su máxima de que, en esta vida, hasta las cosas más extraordinarias son cosas que, sencillamente, pasan. Y viceversa; en las situaciones más corrientes aletea algo que las hace especiales. Un anciano moribundo; su joven esposa; el enfermero que le cuida. Una predicador del sexo para ‘machos’. Un policía en busca del amor. Un célebre presentador de televisión. Un niño prodigio de los concursos televisivos. Un adulto ex niño prodigio de ese tipo de concursos, acomplejado con su homosexualidad. Una mujer con traumas sexuales de la infancia. Todos viven en San Fernando Valley. Y existe un hilo invisible –junto a otro más visible, el de los lazos familiares– que une sus vidas. A lo largo de tres horas somos testigos de sus amores, compasión, odio, capacidad de perdón, complejos, ambiciones, máscaras… La película de Anderson, Oso de Oro en Berlín, cuenta con un magnífico guión: la historia progresa, hay buena definición de tipos humanos. Además los actores se portan, están bien dirigidos. A una buena narración sobre el papel se une una buena puesta en escena, fluida, y un buen uso de la música (magnífico y nada cursi ese encadenado de todos los personajes cantando la misma canción). Dentro de una visión más pegada al suelo que trascendente (pese a una curiosa lluvia del cielo que acontece bien cerca del final), el film se afana en dibujar bien las virtudes y miserias de los personajes, y domina un relativo optimismo sobre la capacidad redentora del amor y del perdón. Algunas de las situaciones planteadas no están exentas de crudeza. Pero, ciertamente, son cosas que pasan.

8/10
Un marido ideal

1999 | An Ideal Husband

Lord Arthur Goring (Rupert Everett) es el típico vividor, conquistador y asiduo a las fiestas de la alta sociedad. Un día se presenta Sir Robert Chiltern (Jeremy Northam), su mejor amigo, con un asunto muy delicado. Su carrera en el parlamento británico peligra por una carta comprometedora del pasado, que le vincula a un asunto turbio, y que obra en poder de la intrigante señora Cheveley (Julianne Moore). Además, su imagen de 'marido ideal' que guarda su esposa Gertrude (Cate Blanchett) podría verse en serios apuros. Mientras Lord Arthur mueve sus hilos para ayudar a Sir Robert, comienza a caer en la cuenta de que siente algo más que atracción por Mabel (Minnie Driver), la hermana de su amigo. Ingenio, encanto, brillantez. Estas son las características que respira por todos sus poros Un marido ideal, adaptación de la divertida obra de teatro de Oscar Wilde. Oliver Parker –que ya había adaptado antes Othello de William Shakespeare– combina de forma pasmosa humor, romanticismo y drama en la trama, que no ha perdido un ápice de frescura con el paso de los años. El reparto está perfectamente escogido: no son superestrellas ­–aunque algunos lo serán, profetizamos–, pero sí actores como la copa de un pino que, al fin y al cabo, es lo que cuenta.

5/10
El gran Lebowski

1998 | The Big Lebowski

El Nota, un hippy vago como pocos, es confundido con un multimillonario. El error sirve para que el magnate le confÍe el rescate de su mujer, secuestrada por unos indeseables de los que sólo el Nota conoce el rostro. Secuestros, confusión de identidades, tipos estrafalarios: con tales elementos los Coen han hecho películas muy distintas entre sí. Aquí orquestan un film delirante, que combina comedia, cine negro, musical, surrealismo y todo lo que se les ocurre, con la referencia literaria de Raymond Chandler. El reparto, fantástico, cuenta con todos los nombres habituales de los hermanos de Minnesota. Del reparto, destaca un pequeño cameo de uno de sus actores fetiche, John Turturro, que fue el protagonista de otro de sus éxitos, Barton Fink.

6/10
Chicago Cab

1998 | Chicago Cab

24 horas de la vida de un taxista. En su vehículo recoge a todo tipo de gente. Un matrimonio con un niño, una pareja de amantes compulsivos, un hombre de negocios que se aprovecha de una hermosa mujer, una especie de chiflado, una mujer a la que acaban de violar. Mary Cybulski y John Tintori adaptan la obra de teatro de Hellcab, con Paul Dillon de protagonista, y logran presentar una variada galería de tipos humanos.

4/10
Psycho (Psicosis)

1998 | Psycho

Marion Crane no puede resistir la tentación, y roba 400.000 dólares de su oficina. Con ese dinero, quizá podrá iniciar una nueva vida con su novio. En su fuga en solitario, los remordimientos le acechan. Se detiene en un motel, donde le atiende Norman Bates, un tipo un tanto extraño, que vive con su madre paralítica. Y... ¿Es que hay alguien que no sepa como sigue? Bueno, está bien, por si acaso nos callamos. Curioso film, "remake" plano a plano del Psicosis de Alfred Hitchcock. Seguro que el director, Gus Van Sant, y el resto del equipo, se lo han pasado en grande recreando el mítico film de terror. La atmósfera creada se revela tan eficaz como la del original. Claro, que la aportación personal de Van Sant a ello es escasa: tener en cuenta la inflación al indicar el dinero que roba Marion Crane, o ser menos sutil al mostrar los hábitos sexuales de los protagonistas, no es quizá la aportación del siglo. Pero queda un entretenido ejercicio de estilo, que supone rizar el rizo de la moda de los remakes imperante en Hollywood. Sin duda que puede servir para acercar la vieja historia a las nuevas generaciones. Los actores están bien. Vince Vaughn retoma el personaje de Anthony Perkins, y Anne Heche el de Janet Leigh. El color, muy cuidado, da un curioso aire "retro" al film.

4/10
El mundo perdido: Parque Jurásico 2

1997 | The Lost World: Jurassic Park

Una expedición dirigida por Ian Malcolm (Jeff Goldblum) se dirige a una isla cercana a Jurassic Park, donde aún siguen vivos muchísimos dinosaurios. Entretenida secuela de Parque Jurásico, basada en otra novela que escribió para la ocasión el escritor Michael Crichton. Añade nuevos brochazos ecologistas y anticapitalistas, más humor y violencia, secuencias de acción más intensas y mejores efectos especiales. Lo más importante no es la entidad dramática de la trama, sino la acción y, sin duda, Spielberg consiguió uno de los más entretenidos filmes del cine reciente.

6/10
Boogie Nights

1997 | Boogie Nights

Eddie trabaja de camarero en un garito de moda. Un día conoce a un tal Jack, que lo convertirá en una estrella del cine "porno". El éxito, el dinero y el sórdido ambiente en que a partir de entonces comienza a moverse, hacen mella en su vida. Mark Wahlberg, Burt Reynolds y Julianne Moore son algunos de los componentes del atractivo reparto del film. La historia se adentra en un mundo miserable y que mina a las personas, el de la confección de películas pornográficas. Pese a obtener en su día tres nominaciones al Oscar y un Globo de Oro en la categoría de mejor actor secundario (Burt Reynolds) este sórdido film de Paul Thomas Anderson (Magnolia) deja notar el paso del tiempo y tiene cierto sabor rancio y "demodé".

6/10
Sobrevivir a Picasso

1996 | Surviving Picasso

Drama biográfico sobre la figura del pintor español Pablo Ruiz Picasso. Anthony Hopkis encarna a este personaje que como casi todo genio, tuvo una compleja vida personal y profesional. Vestuario, maquillaje y peluquería consiguieron que Hopkins luciera como el pintor, aunque no se trata de uno de los trabajos más memorables del actor como tampoco lo es del director James Ivory.

4/10
Asesinos

1995 | Assassins

Película al servicio del lucimiento de sus dos interpretes principales, Sylvester Stallone y Antonio Banderas. Nos narra el enfrentamiento entre dos asesinos profesionales, que tiene su origen en un oscuro caso de fraude informático. Se trata de un duelo entre titanes, pues ellos son los mejores en su "especialidad". Tiros, explosiones y persecuciones componen el hilo argumental de este film. Richard Donner dirige eficazmente este thriller de acción. Loable es el esfuerzo de Sylvester Stallone de alejarse de los papeles de Rocky y Rambo, que tanta fama le dieron en su día; y Antonio Banderas, consigue subir un peldaño más en el mundo de Hollywood. Destacable es también la interpretación de Julianne Moore. Estamos ante una eficaz película la de acción, que en especial hará las delicias de los "fans" de Stallone.

4/10
Nueve meses

1995 | Nine Months

Sam (Hugh Grant) es un reputado psicólogo infantil que goza de éxito en lo profesional y en lo personal. Sin embargo, cuando se entera del embarazo de su novia (Julianne Moore) le entra el miedo a la paternidad y le cuesta afrontar la noticia. Cuando están a punto de volverse locos, conocen a una pareja (Tom Arnold y Joan Cusack) que tiene una familia numerosa y presume de ello. La crisis les lleva incluso a una ruptura, pero entonces Sam comprenderá todo lo que ha perdido e intentará recuperar el amor de su novia, aunque la tarea no resultará fácil. Divertida comedia que satiriza los nueve meses que dura el embarazo de la protagonista. Su principal baza está en el reparto. Hugh Grant (Cuatro bodas y un funeral) es el actor ideal para este tipo de comedias, mientras que Julianne Moore (El mundo perdido) estaba en su mayor momento de popularidad. El elenco de secundarios incluye grandes estrellas como Jeff Goldblum y Robin Williams, en uno de sus papeles más divertidos, como un excéntrico ginecólogo ruso.

6/10
Safe (1995)

1995 | Safe

Carol es una acomodada y feliz madre de familia que parece tener una vida completa pero todo cambia cuando empieza a padecer una extraña enfermedad relacionada con una alergia a la contaminación. Sin una cura aparente, Carol recurre a un excéntrico psiquiatra que le invita a vivir junto a otros enfermos. La experiencia supone para ella una incipiente degradación. Una atmósfera inquietante y agónica, interpretaciones excelentes y una adecuada música de Ed Tomney, caracterizan esta cinta de Todd Haynes (Lejos del cielo). Julianne Moore, antes de alcanzar mayor celebridad con Nueve meses o Asesinos, da verdaderas muestras de su talento.

4/10
Compañeros de habitación

1995 | Roommates

Un abuelo y su nieto deberán aprender a convivir juntos en la misma habitación tras el fallecimiento de los padres del chico. No será nada fácil, ya que el más mayor de los dos es un viejo polaco aferrado a sus creencias y convicciones, lo que provocará el choque entre ambos en varias ocasiones. Aunque a primeras parezca que se trata de una película dramática con una emotiva historia, que en ocaciones sí que lo es, el film está narrado como una comedia que, gracias a las escenas donde ambos protagonistas, Peter Falk y D.B. Sweeney, comparten pantalla, cuenta con momentos muy divertidos. Está dirigida por Peter Yates, responsable de Un hombre inocente y La guerra de Murphy; y a los actores principales les acompaña la actriz Julianne Moore.

5/10
Vania en la calle 42

1994 | Vania on 42nd Street

Un grupo de actores de teatro se da cita en un destartalado local de Nueva York para ensayar la representación de la célebre obra “El tío Vania”, de Antón Chejov. Los intérpretes llevan ropa de calle, y uno de los grandes méritos del guión de David Mamet es la transición, casi sin solución de continuidad, entre conversaciones triviales y el auténtico texto de Chejov. El francés Louis Malle mueve la cámara y su reparto está sublime.

6/10
Benny & Joon

1993 | Benny & Joon

Estrafalaria y a ratos emotiva historia de amor en la que Johnny Depp encarna a Sam, un joven disléxico. Sam, que se comporta como un actor de cine mudo, se enamora de Joon, una joven con un trastorno psiquiátrico que vive con su hermano Benny.

5/10
El cuerpo del delito

1993 | Body of Evidence

Rebeca (Madonna) es una atractiva, inteligente y algo malvada dueña de una importante galería de arte que es acusada del cruel asesinato de su marido, un rico y maduro hombre de negocios. Todas las pruebas apuntan contra ella. Para encargarse de su defensa no escatima en gastos, por lo que decide contratar al más prestigioso abogado de la ciudad (Willem Dafoe). Al principio la relación entre ambos es meramente profesional, pero posteriormente acaban teniendo una perversa relación sexual, basada en el sado-masoquismo. El abogado es dominado fuertemente por Rebeca, quien aún así ejerce una atracción imparable sobre él. Uli Edel aprovechó el tirón entre determinado público de los filmes de intriga con fuerte carga erótica en este título, producido por Dino de Laurentiis (Flash Gordon, Conan, el bárbaro, Dune) y para el que contó con un gran presupuesto. El reputado actor Willem Dafoe interpreta con igual soltura personajes controvertidos (Calles de fuego) que papeles de bueno (Platoon, Saigón) y en esta ocasión es el tipo que no puede evitar caaer en los juegos eróticos de su defendida. Madonna tenía un gran tirón popular en el cine, pero nunca había interpretado un papel dentro del género del thriller. Los secundarios son primeras figuras, en especial Anne Archer y Julianne Moore. Y les acompaña el prestigioso actor Joe Mantegna.

4/10
Vidas cruzadas

1993 | Short Cuts

Basada en ocho historias y un poema de Raymond Carver, nos cuenta la historia de diferentes hombres y mujeres que tratan de incoporarse y adaptarse al mundo laboral. Se trata de un auténtico mosaico de diversas historias entrelazadas que dan lugar a diferentes argumentos, en algunos predomina el humor, en otros el romance e incluso el terror. Robert Altman (Prêt-à-Porter, El juego de Hollywood) dirige este film que fue galardonado con el Leon de Oro en la Mostra Internacional Cinematográfica de Venecia y que obtuvo la nominacion al Oscar en la categoría de mejor director. Destaca un elaborado montaje, a la hora de mezclar y entrelazar las diferentes historias, y un extraordinario y largo reparto de lujo: Andie MacDowell, Bruce Davison, Julianne Moore, Tim Robbins, Jack Lemmon, son algunas de las estrellas de este original film.

8/10
El fugitivo

1993 | The Fugitive

El doctor Richard Kimble (Harrison Ford) es condenado injustamente por el asesinato de su esposa. Durante su traslado a prisión, un accidente le permite escapar. Convertido en fugitivo, se verá perseguido por un implacable agente federal (Tommy Lee Jones): Kimble debe poner todo su empeño en eludir la acción de la justicia, a la vez que trata de descubrir a los verdaderos asesinos de su esposa. Basada en la famosa serie de TV del mismo título, y dirigida por Andrew Davis, nos encontramos ante una magnífica película de acción, con imágenes memorables. Sirva de ejemplo aquella en la que el Doctor Kimble se deja caer por un embalse para huir de su infatigable perseguidor. La película tiene una espléndida puesta en escena y un buen pulso narrativo. Harrison Ford y Tommy Lee Jones hacen dos magníficas interpretaciones (Tommy Lee Jones sería premiado con el Oscar en la categoría de mejor actor secundario). La película obtuvo en total siete nominaciones al Oscar.

7/10
La mano que mece la cuna

1992 | The Hand That Rocks the Cradle

Impresionante película sobre la maldad de los actos humanos. Peyton Flandes (Rebecca de Mornay) pierde a su marido y al hijo que esperaba y decide vengarse de Claire Bartel (Annabella Sciorra), ya que piensa que ella es el origen de todas sus desgracias. Usando el engaño consigue ser contratada como niñera en la casa de Claire, pero tras un rostro dulce, casi de caramelo, se esconde una furia demoniaca y una maldad realmente descontrolada. Cuando Claire se da cuenta por fin de quién es Peyton, quizá sea ya demasiado tarde para salvar a su familia. La película goza de un guión prácticamente perfecto, que dosifica las tremendas secuencias de tensión protagonizadas por Rebecca de Mornay, uno de los rostros femeninos más inquietantes y duales del cine. Esta estremecedora y fantástica película cuenta en su haber con tres premios importantes en el Festival de Cine Policiaco de Cognac. La firma Curtis Hanson, el celebrado director de L.A. Confidential.

6/10

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