En uno de los momentos que será más recordado de los Oscar, la presentadora, Ellen DeGeneres, sorprendió a las celebridades preguntándoles si querían comer pizza. Muchos pensaron que la propuesta era una broma, pero ella hizo pasar al Dolby Theater a un joven repartidor que llevaba varias cajas en las manos. Algunas estrellas, entre ellas, Meryl Streep y Jennifer Lawrence, no pudieron resistirse a la tentación de probar una porción de pizza.
Cuando Edgar, el chico de las pizzas, regresó al local en el que trabaja, le esperaban las cámaras de televisión, que grabaron el momento en el que sus compañeros le recibieron como un héroe.
DeGeneres recuperó a Edgar en su programa televisivo del lunes, para que comentara en directo su experiencia. "Fue el gran vencedor de la noche", comentó DeGeneres. El chico ha desvelado que le dieron 1.000 dólares de propina, todo un récord. Por lo que contó, estaba convencido de que le entregaría la mercancía a productores o personas poco conocidas por el gran público, pero fue recibida por la rubia locutora, que le indicó que le siguiera y le sacó al escenario. Incluso pudo entregarle una porción a su actriz favorita, Julia Roberts, intérprete de Mystic Pizza. "Estaba en estado de shock", explicó Edgar.
Desde las redes sociales los responsables de la pizzería, un lugar de aspecto modesto y bastante lejano al glamour de Hollywood, le agradecieron en reiteradas ocasiones a Ellen su gesto ya que desde que sus cajas aparecieron en la pantalla, las líneas telefónicas se saturaron de personas deseosas de encargar pedidos.
