El sello francés Quantic Dream mejora, si cabe, la brillantez de su título "Heavy Rain", con "Beyond: dos almas", el híbrido más conseguido jamás creado entre cine y videojuego, en uno de los lanzamientos más potentes del año, exclusivo para PS3.
Quizás lo más llamativo de este título que se ha lanzado como si fuera una superproducción para la gran pantalla sea la participación como protagonistas de dos grandes del cine, nada menos que Ellen Page y Willem Dafoe. Los intérpretes no aparecen como meros ganchos que hayan prestado su imagen para las fotografías promocionales, y para inspirar a los protagonistas, sino que han interpretado sus escenas mediante la técnica de captura de movimiento, y ponen voz a sus personajes.
Destaca la labor de Page, casi todo el tiempo en pantalla a pesar de que el juego dura unas 12 horas. Se diría que se ha trabajado a fondo a su personaje, una chica marginal con poderes, que le va al pelo. La protagonista de Juno interpreta a Jodie Holmes, conectada desde niña psíquicamente con Aiden, un espíritu del más allá, lo que le permite manipular objetos a distancia mediante la telequinesis, y también poseer la mente de las personas. Tras un desgraciado accidente en el que un niño de la vecindad estuvo a punto de morir, los padres de Jodie pidieron ayuda, por lo que la chica acabó encerrada en una base gubernamental, donde experimentan con ella los doctores Nathan Dawkins (Willem Dafoe) y Cole Feeman (Kadeem Hardison).
Técnicamente impecable, nuevamente repite como director el fundador del estudio, David Cage, pseudónimo del diseñador de videojuegos y escritor francés David De Gruttola, también autor de un guión acronológico muy bien armado, que capta al jugador desde el primer momento, mantiene grandes dosis de intriga, ofrece giros inesperados y hasta consigue emocionar a un nivel comparable al de las producciones pensadas para el cine en secuencias tan impactantes como el cumpleaños en el que la protagonista se encuentra inusualmente con otros adolescentes de su edad o la fiesta a la que la protagonista acude para cumplir una misión especial. La historia parece tener numerosísimas bifurcaciones, en función de las elecciones que se vayan tomando.
Aunque se trata de un producto de entretenimiento distendido, tiene cierta entidad dramática, sobre todo en los acontecimientos más destacados de la trama, lo que no suele resultar muy habitual en los lanzamientos de las consolas.
Quizás se puede criticar en cierta medida que se desaprovecha la oportunidad de incorporar subliminalmente y sin renunciar al ritmo trepidante, alguna reflexión de cierta entidad sobre la muerte, y la trascendencia, pero quizás eso sería pedirle demasiado a un videojuego, que al fin y al cabo elige el camino
de la diversión pura y dura.
También sorprende en cierta forma la inclusión de algún detalle un tanto subido de tono teniendo en cuenta que se trata de un producto en principio juvenil, en especial la ducha de la protagonista, aunque en principio está filmada con la suficiente elegancia.
