El francés Thomas Cailley debuta como realizador con "Les Combattants", avalada por la crítica de Cannes en la quincena de realizadores, certamen donde fue galardonado con el premio FIPRESCI.
Tras la muerte de su padre, Arnaud trabaja en la empresa familiar de construcción en madera, donde lleva las riendas su hermano mayor, y es sostén fundamental su madre. Cuando atiende un encargo en una casa de campo, se topa con la hija del dueño, Madeleine, una chica diferente, obsesionada con estar preparada para el fin del mundo, que llegará a apuntarse a un campamento militar de verano. Enamorado, Arnaud decide seguir sus pasos.
Parte de un guión sólido muy bien hilado, que combina dramatismo con toques suaves de comedia, muy en la línea de clásicos como inolvidable La fiera de mi niña, pues están construidos sobre el choque de dos personajes muy distintos, la muchacha alocada, y el chico tranquilo, que la seguirá hasta allí por amor.
Cuenta con dos jóvenes actores de excepción. Muy desconocido hasta el momento fuera de Francia, Kévin Azaïs ganó el Cesar y el Lumiere al actor más prometedor por Les Combattants. Por su parte, Adele Haenel debutó siendo una niña como protagonista del drama Los diablos. Por esta cinta ha obtenido el Cesar a la mejor actriz en 2015, tras haberlo ganado a la mejor secundaria en 2014 con Suzanne.
