Duelo en la taquilla, anfibio contra pantera. ¿Quién podrá más? ¿La película con más nominaciones a los Oscar de este año, 13, o la nueva propuesta de superhéroe africano de Marvel? Se admiten apuestas.
El mexicano Guillermo del Toro ya ganó el León de Oro en Venecia, y aunque en los Oscar podría pasarle lo que a Handia en los Goya –quedarse en los premios técnicos–, todo apunta a que será la gran triunfadora en la gala del 4 de marzo. Entretanto el espectador puede opinar acerca de La forma del agua, estéticamente fascinante, aunque al mismo tiempo con las señas personales del director que ya entregó en el pasado un cuento de hadas para adultos comparable, El laberinto del fauno.
Y en Estados Unidos ha causado furor la superproducción de superhéroes con reparto casi al completo de origen africano Black Panther. Parece exagerada tal acogida, aunque esta cinta de aventuras, a la que se quiere dar un toque de reivindicación racial, es entretenida si se ve con los ojos con que se vería una película de Tarzán con punto tecnológico y mucha pasta.
Una crítica social más en serio, aunque de enfoque minimalista, tenemos en The Party, con siete actores que a las órdenes de Sally Potter saben arrojar una mirada nada complaciente a los males de la postmodernidad. Deber cumplido considera las dificultades que tienen los veteranos de la guerra de Irak, cuando quieren volver a una vida normal. Y tonalmente puede compararse el estreno español de la semana Cuando dejes de quererme, en que toca mirar al pasado y restañar heridas al aparecer en el País Vasco el cadáver del padre desaparecido treinta años atrás.
Todas las semanas asoma un estreno animado infantil. El que toca este finde no es la bomba, Boonie Bears: El gran secreto es una producción china irregular, aunque cumple el objetivo de entretener a los peques. Más arriesgada y lograda es sin duda Celestial Camel, exótica cinta mongola que sigue a un niño y su entrada en la vida adulta.
Finalmente, damos noticia del estreno del documental En tránsito, que no hemos visto.
