Tras "Carmen y Lola" y "La familia perfecta", Arantxa Echevarría ha dirigido "Chinas", retrato de dos niñas del país oriental, una adoptada por un matrimonio español, y otra hija de emigrantes que regentan un bazar. La película fue presentada en exclusiva en Martes de Educacine, ante un nutrido grupo de profesores que han sido los primeros espectadores del mundo en ver la cinta. Además, la cineasta ha mantenido un animadísimo coloquio con los presentes, moderado por José María Aresté, director de Decine21 y el Festival Educacine.
Pese a tratarse de un film mayoritariamente dramático, la realizadora destaca por su enorme sentido del humor, y su humanidad, con la que se ganó al numeroso público presente en la sala, que no paraba de felicitarla por Chinas, no cabe duda de que les había dejado un buen sabor de boca. Más de un espectador le pidió un abrazo, a lo que Arantxa Echevarría se prestaba con enorme ilusión.
"Soy técnica de cine, así que tengo un horario horroroso. Tenía debajo de mi casa un bazar, al que iba todos los días para comprar lo que me hacía falta", explicó Arantxa Echevarría, cuando se le preguntó por la génesis de la cinta, protagonizada por Leonor Watling, Pablo Molinero, Carolina Yuste y sobre todo por una gran mayoría de actores no profesionales de origen chino. "Allí me topé con Lucía, la niña que sale en la película, que existe realmente. Me enseñó una carta de los reyes magos, y me pidió que le explicara qué era eso (...). Al final le compré un regalo de reyes, pero luego me di cuenta de que como 'blanquita' empoderada me estaba metiendo en la educación que le estaban dando sus padres y en una cultura ancestral".
Así nació una de las subtramas de Chinas. La otra protagonista le vino a la mente a Arantxa Echevarría porque tiene una amiga que adoptó a una niña procedente del país asiático. "La niña me decía que iba por la calle con ella, pero se daba cuenta de que todo el mundo sabe que no era su hija. Los padres pretenden que estudie chino, pero ella se siente española". Como resultado, investigó durante algún tiempo para poner en marcha la cinta. "Hice una inmersión de dos años, a pulmón abierto y fue espectacular", asegura la directora. "He podido desmitificar muchos tabúes e ideas preconcebidas".
Está contenta con la experiencia. "Ha sido para mí una enseñanza", asegura. "Pero también para mis hijos, que entran en un bazar y saludan en chino. Les dan abrazos. 'Es la primera vez que alguien intenta comunicarse conmigo en mi idioma y llevo 25 años en España', me decía emocionada la gerente de un local". Con el film, ha querido recordar a los españoles que también fuimos inmigrantes. "Hice la peli para que recordáramos eso", explica. "Todos conocemos el nombre de algún camarero que nos sirve habitualmente, pero nadie sabe cómo se llama el chino que le vende productos todos los días".
"Una cosa que me gusta mucho es que los chinos son muy emprendedores", comenta también la autora del film. "Vienen de la China comunista, han sufrido. Pero si un negocio no les funciona, lo cierran enseguida y ponen otro. Tenemos que aprender de ellos. Lo pasan mal, no tienen amigos aquí. Después vuelven. Esto para ellos es una pausa en su vida de 30 años".
¿Se verá el film en China? José María Aresté se lo preguntó a Gonzalo Salazar-Simpson, productor del film y director de la Escuela de Cine y del Audiovisual de Madrid (ECAM), también presente en la sala. "Al final los productores no distribuimos las películas", respondió. "Buscamos expertos que las vendan fuera. Ojalá sean capaces de venderla allí. Es un territorio particular y complicado. Intuyo que una película así podría ser censurada directamente". "Con que la vean un 0,001 de la población nos forramos, porque son 1.400 millones de chinos", bromeó a continuación Arantxa Echevarría.
La parte más dura de Chinas tiene que ver con una adolescente que busca su lugar entre sus compañeros. Ahí, el film muestra una realidad terrible, pues los chicos están hipersexualizados, y exhiben comportamientos machistas. "Desgraciadamente, todo lo que sale en el film sucede en la realidad. Los juegos eróticos que se cuentan, como el Muelle, existen realmente. Se ha dado un retroceso muy peligroso entre los chavales", comenta Arantxa Echevarría.
Los Martes de Educacine es una actividad complementaria del Festival Educacine, que viene desarrollándose mensualmente desde hace casi 10 años. Se trata de proyecciones exclusivas de películas todavía no estrenadas en España, con un contenido directo o transversal eminentemente educativo, dirigidas a profesores y educadores. Se desarrollan en los Cines Verdi de Madrid, y están impulsados por Decine21 y Magisnet.
