Más difícil, todavía. Tom Cruise estrena su nueva película con el listón muy, pero que muy alto, tras arrasar en cines de todo el mundo con "Top Gun: Maverick". Y su deseo es triunfar de nuevo en taquilla, pero sin eclipsar al resto de cintas que llegan a las salas de cine, el espectáculo en la oscuridad debe continuar. (Fotos: Paramount)
Para Tom Cruise, que estrena su nueva película Misión imposible: Sentencia mortal, parte 1, sus intenciones como cineasta están más que claras: “Sólo voy a hacer las mejores películas que sea capaz de hacer, y quiero que todas funcionen bien, y que todas las demás películas funcionen bien”, ha declarado a The Hollywood Reporter. Tan sencillo como pensar en el público que va a ver sus filmes, lo que parece de perogrullo, pero no tanto si uno se fija en la cantidad de títulos que llegan a las salas, cuyos creadores, sobre todo, se están mirando el ombligo. Calidad y longevidad, son dos palabras que Cruise desea que puedan aplicarse a sus trabajos. Las cosas bien hechas, y que no sean flor de un día.
Como es sabido, a Tom Cruise le gusta hacer personalmente sus escenas de riesgo, disfruta de ello y eso proporciona un plus de diversión al espectador, que ve que es el actor quien está en la pantalla, y no un doble de acción. Pero esto no significa que haga las cosas a tontas y a locas, la seguridad es un elemento primordial en sus filmes: “Cada vez que saltaba por la rampa, me estaba exponiendo al peligro. Me estaba jugando la vida. Y queríamos reducirlo al mínimo- Tenemos un dicho sobre las películas de Misión imposible: 'No lo hagas con cuidado. Hazlo como hay que hacerlo.'”

Una de las escenas más impactantes del nuevo film envuelve un salto en moto desde lo alto de una montaña: Ethan Hunt se lanza desde el precipicio, se separa de la moto y ejecuta un salto BASE de alto riesgo en el escaso margen de seis segundos antes del impacto. Después de un año de ensayos en Reino Unido durante la preproducción, para cuando las cámaras se pusieron a rodar, Cruise había realizado la friolera de más de 500 saltos de paracaídas y 13.000 saltos de motocross, para asé ejecutar a la perfección la acrobacia más peligrosa que ha realizado hasta la fecha en la pantalla. Curiosamente, esa escena llevaba bastante más tiempo en la cabeza de Cruise. “Cuando era pequeño, solía hacer mis propios saltos, y preparaba rampas para saltar con mi bicicleta por encima de los cubos de basura, siempre buscaba cosas peligrosas que hacer.” Y en una ocasión encontró unas planchas de madera contrachapada en una obra local y preparó su mayor salto con materiales precarios hasta aquel momento: “Me lancé despendolado cuesta abajo en la bici, choqué contra la rampa, el contrachapado se partió en dos y me estampé contra unos cubos de basura. Había sangre por todas partes,” dice Cruise entre carcajadas. “He acabado ensangrentado, con huesos y dientes rotos por hacer esas cosas a lo largo de los años, pero es algo que siempre he querido hacer.” Y añade: “McQuarrie y yo tenemos un montón de ideas y, claro, algunas se basan en lo que nos apasionaba cuando éramos niños... Pero ahora lo que nos toca no es sólo imaginar estas cosas, sino descubrir la manera de rodarlas.”

Aunque Ethan Hunt es un personaje especial, está claro que uno de los rasgos más característicos de la saga Misión imposible es el trabajo en equipo con los integrantes de su grupo de la FMI. Pues bien esta idea también se traslada al modo de trabajar y considerar el resultado fílmico final, según revela Cruise: “Al saltar de ese acantilado, todos saltaron conmigo. Fue un punto de inflexión. Fue como decir: 'Este es el nivel que estamos fijando'. Este es el nivel de la película que estamos realizando. Y ahora ya no podemos echarnos atrás. Ya no hay vuelta atrás”.
