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Biografía

Christopher McQuarrie

Christopher McQuarrie

Christopher McQuarrie

Premios: 1 Oscar

El novelista que se pasó al cine

19 Agosto 2015

Con 12 años no paraba de leer y escribir porque quería convertirse en un novelista de éxito. Con el paso de los años y las películas comprendió que su vocación se podía compatibilizar con el Séptimo Arte, un mundo mucho más lucrativo que el de la literatura. Empezó siendo un guionista que brillaba por su capacidad para el suspense y hoy es un director en alza que domina el cine de acción.

Christopher McQuarrie comenzó su carrera como guionista de la mano de su gran amigo Bryan Singer. Juntos escribieron Public Access, una película de bajo presupuesto que no tuvo un gran éxito en taquilla pero que triunfó en Sundance, donde recibió el Gran Premio del Jurado. El film contaba la historia de un pueblo idílico, donde todos sus habitantes son felices, que se ve trastocado por la llegada de un extraño. La potencia de la película residía en la inteligente y misteriosa trama que habían trenzado los dos amigos.

Mientras estaban en Sundance, McQuarrie le comentó a Singer una idea que le rondaba la cabeza: quería escribir una película en la que cinco criminales se conocían en una rueda de identificación. Dos años después, en 1995, se estrenó Sospechosos habituales y Cristopher ganó el Oscar a mejor guion original. En esta cinta puso sobre la mesa sus mejores virtudes como guionista: originalidad, capacidad para el suspense y dominio de los giros de guion.

El éxito de Sospechosos habituales no supuso un ascenso meteórico para McQuarrie. De hecho tuvieron que pasar cinco años para volver a ver una película suya en la gran pantalla, algo habitual en un hombre con una carrera llena de lagunas temporales entre película y película. Volvió con Secuestro infernal, aunque esta vez además de guionista también figuraba como director en los créditos. Este thriller contaba la historia de una madre de alquiler secuestrada por dos criminales. La película, que el propio Cristopher reconoce haber escrito en tan solo 5 días, no fue un gran éxito, pero constituyó un debut más que digno en el que demostró su talento, otra vez, para crear una obra tan entretenida como sorprendente.

Sea por falta de ambición o por avatares de su vida personal, McQuarrie tardó mucho en volver a trabajar. Lo hizo 8 años después como coguionista de Valkiria, una cinta dirigida por Bryan Singer. La historia, basada en hechos reales, narraba la conspiración que tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial para matar a Hitler. Por su interés histórico y su ágil guion la cinta tuvo muy buena acogida. Era un momento que Cristopher tenía que aprovechar para relanzar su carrera.

En 2010 colaboró en el guion de The Tourist, una película tan taquillera como defenestrada por la crítica, remake de la cinta francesa El secreto de Anthony Zimmer. Ese mismo año estrenó su propia serie de televisión: Desconocidos. Pese a que ninguno de los dos proyectos fue un éxito rotundo, Christopher demostró, al fin, que tenía ganas de trabajar.

En 2012 estrenó Jack Reacher, una obra escrita y dirigida por él mismo. En ella contaba la historia de un policía militar retirado que decide investigar por su cuenta el caso de un francotirador acusado de matar a cinco personas. La cinta triunfó como película de acción y supuso una suerte de renacer para su protagonista, Tom Cruise, que repetía tras Valkiria. Con él Cristopher ha vuelto a trabajar en sus dos últimos proyectos: Al filo del mañana, en la que es uno de los guionistas, y Misión imposible: Nación secreta, que ha dirigido y escrito.

Sus últimos trabajos nos han mostrado a un hombre que domina el thriller de acción y que se presenta como ideal para crear blockbusters. Controla a la perfección el suspense y la agilidad de las historias. Le gusta hacer cine pensando en el gran público. Tiene todo lo que Hollywood busca en un cineasta y parece haber vencido ese motivo oculto –nunca habla de su vida personal, no sabemos ni el día en que nació– que le impedía trabajar de forma continuada. ¿Será, por fin, su momento?

Oscar
1996

Ganador de 1 premio

Filmografía
Top Gun: Maverick

2020 | Top Gun: Maverick

Después de más de treinta años de servicio como uno de los mejores aviadores de la Armada, Pete "Maverick" Mitchell (Tom Cruise) se encuentra dónde siempre quiso estar, sobrepasando los límites como un valiente piloto de prueba y esquivando el avance en su rango que lo emplazaría en tierra. Durante el entrenamiento a un destacamento de graduados de Top Gun para una misión especializada, Maverick se tropieza con el Teniente Bradley Bradshaw (Miles Teller), distintivo: "Rooster", el hijo del difunto amigo de Maverick, y el Oficial de Intercepción de Radar, el Teniente Nick Bradshaw, conocido como "Goose". Enfrentándose a un futuro incierto y a los fantasmas de su pasado, Maverick se ve envuelto en una confrontación con sus miedos más profundos, culminando en una misión que exige el máximo sacrificio de aquellos que serán elegidos para volar.

Misión imposible: Fallout

2018 | Mission: Impossible - Fallout

Ahora, el agente del IMF Ethan Hunt se enfrenta a Los Apóstoles, discípulos del anarquista Solomon Lane, al que logró capturar en el pasado. Mientras trata de evitar que se hagan con tres núcleos de plutonio, deberá elegir entre arriesgarse a perder el maletín que los contiene, o dejar morir a Luther, uno de sus hombres. Sexta entrega de la saga que lleva al cine la serie televisiva, creada por Bruce Geller, que tuvo un gran éxito entre 1966 y 1973. Vuelve a hacerse cargo de la realización y el guión Christopher McQuarrie, oscarizado por el libreto de Sospechosos habituales, que colabora muy frecuentemente con Tom Cruise en los últimos años, ya sea sólo como escritor (La momia, Valkiria) o también como realizador (Jack Reacher). En el primer tramo cocina el relato a fuego lento, para colocar bien las piezas, y desarrollar a los personajes, ya que a diferencia de los dos primeros filmes, aquí se da mucha importancia al elemento humano, por ejemplo se explica de una vez el final del matrimonio del protagonista con el personaje interpretado por Michelle Monaghan desde la tercera. La trama quizás resulta a veces un poco farragosa (conviene estar atento). Pero pronto abundan las secuencias que ofrecen la esperada espectacularidad, como un plano secuencia técnicamente brillante, que muestra un salto en paracaídas, todo indica que rodado por el propio Cruise, o una trepidante persecución en las calles de París, que en la realidad sí que sería una misión imposible, debido al enorme tráfico a todas horas de la capital francesa, pero no importa, porque en esta franquicia el espectador suspende con gusto la incredulidad, aquí los cambios de cara con sofisticadas máscaras vuelven a estar a la orden del día. Sobresale –por su combinación de tensión y humor– un combate que tiene lugar en el cuarto de baño del Grand Palais de la ciudad gala. La trama se articula en torno a la importancia de cada individuo, incluso cuando se tiene que elegir entre su vida o la de una multitud, por lo que Ethan Hunt no sería un superhéroe sin sentimientos al estilo de James Bond. 22 años desde el título iniciático, Cruise demuestra estar en forma para encarnar a este personaje, que conoce al dedillo, y que ha crecido emocionalmente en los últimos títulos. Está bien acompañado por habituales, como Simon Pegg, que aporta otra vez humor, el duro Ving Rhames (Luther), Rebecca Ferguson (como la agente Ilsa Faust), Sean Harris (el perverso terrorista Solomon Lane), y se acierta con los recién llegados Angela Bassett (directora de la CIA) y Henry Cavill (uno de los subordinados de esta última).

7/10
Misión imposible: Nación secreta

2015 | Mission: Impossible - Rogue Nation

En esta ocasión, se cierra la Fuerza Misión Imposible y sus funciones son asumidas por la CIA. A pesar de todo, el agente Ethan Hunt, de nuevo ayudado por William, Benji y Luther, trata de desarticular una organización encubierta de espías renegados conocida como Nación Secreta. Sus responsables consiguen capturar a Hunt pero escapa con ayuda de Ilsa Faust, una misteriosa mujer infiltrada entre sus filas. La saga iniciada por Brian de Palma ha contado posteriormente con directores muy variopintos que han dejado su sello personal, desde el hongkonés John Woo (el más decepcionante), pasando por el televisivo debutante en cine J.J. Abrams (que se ha mantenido como productor de las siguientes entregas) y el especialista en dibujos animados que se adentraba por primera vez en el campo de la imagen real Brad Bird. Toma el testigo en la quinta entrega Christopher McQuarrie, guionista oscarizado por Sospechosos habituales, con el que Tom Cruise ha hecho buenas migas después de que le escribiera Valkiria y le dirigiera en Jack Reacher. Como se esperaba, McQuarrie se basa sobre todo en un guión muy bien hilvanado, con logrados giros de tuerca, que recupera con gran frescura algunos tópicos del cine de espías: la agente infiltrada, la burocracia en los despachos, etc. También se luce como director, y compone algunas secuencias adrenalíticas, especialmente la del avión en la apertura, la que se desarrolla en la ópera de Viena al ritmo de "Turandot", de Giacomo Puccini, y una brillante persecución de motos. Abundan esta vez los homenajes a la serie original (el mensaje que se autodestruye y las máscaras). A sus 53 años, tiene su mérito la vitalidad exhibida por Tom Cruise, que ha participado al máximo en las secuencias de acción, y cumple nuevamente como Ethan Hunt. Está muy bien secundado por Jeremy Renner, Ving Rhames y el excelente contrapunto cómico del film Simon Pegg. Gran acierto en el fichaje de los recién llegados Alec Baldwin (jefe de la CIA), y sobre todo la sueca Rebecca Ferguson, vista hasta ahora a nivel internacional en Hércules y poco más, pero que tiene por delante un prometedor futuro.

7/10
Al filo del mañana

2014 | Edge of Tomorrow

Doug Liman, responsable de filmes estimulantes como El caso Bourne, primera entrega de la saga de espías, y de otros decepcionantes, como Jumper, dirige Al filo del mañana, superproducción futurista destinada a arrasar en las taquillas. Adapta libremente la novela "All You Need Is Kill", del japonés Hiroshi Sakurazaka. En Al filo del mañana, Cage, desertor de una guerra que enfrenta a la humanidad con una letal fuerza alienígena, queda atrapado en un bucle temporal, de tal forma que cada vez que muere vuelve a despertar a la misma hora. Con ayuda de Rita Vrataski, heroica combatiente que tiene la clave de lo que le está ocurriendo, tratará de aprovechar la ventaja que le da saber lo que va a suceder para detener al enemigo. Cumple sobradamente su objetivo, con secuencias de acción llamativas, sobre todo la que se repite constantemente, que viene a ser la alternativa al desembarco en playa de Omaha en Salvar al soldado Ryan, pero con monstruos del espacio exterior y armamento sofisticado. Los efectos especiales y los diseños de criaturas y máquinas de Al filo del mañana no revolucionarán el género pero son lo suficientemente eficaces. El guión de Al filo de la mañana –más inteligente y agudo de lo habitual en este tipo de blockbusters– aparece firmado por tres profesionales, entre ellos Christopher McQuarrie, oscarizado por Sospechosos habituales, y cuyo nombre parece en los últimos tiempos ligado a Tom Cruise (Jack Reacher, Valkiria). Este equipo le saca mucho jugo al punto de partida, que como Una cuestión de tiempo bebe claramente de Atrapado en el tiempo, de Harold Ramis, esta vez en clave de ciencia ficción. También se dan aquí repeticiones temporales que dan pie a ingeniosos recursos del protagonista para avanzar en su objetivo. Se aprecia el esfuerzo de Cruise por no repetirse a sí mismo, pues en esta ocasión da vida con bastante corrección a un cobarde forzado a convertirse en héroe, distanciado de sus personajes habituales. También Emily Blunt sorprende en cierta medida con un registro de mujer guerrera a priori fría y deshumanizada. Ambos están muy bien respaldados con secundarios de la talla de Brendan Gleeson (el general al mando de la operación) y Bill Paxton (un sargento que pone en vereda al personaje de Cruise).

6/10
Lobezno inmortal

2013 | The Wolverine

Hugh Jackman se convirtió en una celebridad interpretando a Lobezno, uno de los personajes más populares de Marvel Comics, en X-Men, de 2000. Lo retomó en X-Men 2, X-Men 3: La decisión final, X-Men orígenes: Lobezno, y en un pequeño cameo en X-Men: Primera Generación. También tiene previsto volver a interpretarlo en X-Men: Days of Future Past. En Lobezno inmortal, el personaje no encuentra sentido a su eterna existencia, al tiempo que se siente culpable por la muerte de su compañera mutante Jean Grey. Tras ser requerido en Japón por un antiguo conocido, ayudará a Mariko, la nieta de éste a escapar de una muerte segura. Entre Lobezno y Mariko surgirá el amor, a pesar de que ésta se ha comprometido con un ministro corrupto. Se nota que está al frente de Lobezno inmortal James Mangold, cineasta con algunos títulos de entidad en su haber, como El tren de las 3:10 y En la cuerda floja. Ofrece la espectacularidad esperada, con efectos especiales de primera fila y alguna secuencia deslumbrante, como el combate sobre los vagones de un tren a toda velocidad. Aunque prima la acción, y el ritmo es lo suficientemente dinámico, se agradece que se dedique tiempo a describir la evolución del personaje, en busca de sí mismo. A estas alturas de la película, Jackman se conoce al dedillo al personaje, por lo que como era previsible realiza un buen trabajo. Está bien secundado por un reparto en el que destacan las poco experimentadas actrices orientales Rila Fukushima y Tao Okamoto. Los apasionados de la franquicia mutante agradecerán las breves apariciones de Famke Janssen, de nuevo en la piel de la fallecida Jean Grey, en ensoñaciones. Aunque Lobezno inmortal no defrauda, ni mucho menos, quizás se le puede echar en cara falta de originalidad tras el aluvión de películas de género superheroico de los últimos años. Todo resulta excesivamente convencional, y ningún diseño o efecto especial sorprende o parece mínimamente novedoso. Los incondicionales de la franquicia X-Men no deben perderse la secuencia de 'propina' incluida en los títulos de crédito, con apariciones sorpresa de viejos conocidos.

5/10
Jack Reacher

2012 | Jack Reacher

Lee Child (pseudónimo del británico Jim Grant) creó a su personaje Jack Reacher en su novela "The Killing Floor", de 1997. Desde entonces lo ha recuperado en numerosas secuelas y precuelas que han llegado a convertirse en superventas. No resulta extraño que se hayan llevado sus peripecias a la pantalla, en un film que apenas oculta una evidente voluntad de dar pie a una franquicia, que versiona en concreto "Un disparo", uno de los libros más populares. Un francotirador dispara a sangre fría a los transeúntes. Con seis disparos, acaba con la vida de cinco personas. Ha dejado evidencias tan claras que la policía le atrapa enseguida, pero durante el interrogatorio se limita a escribir una nota en la que pide que traigan a un tal Jack Reacher. Éste resulta ser un críptico individuo, antiguo oficial de la policía militar que mora casi sin dejar rastro por territorio desconocido. Cuando de improviso aparece le presta ayuda a Helen, joven idealista que actúa como abogada defensora del reo, pese a que paradójicamente su padre, Alex Rodin, el Fiscal del Distrito, ejerce la acusación. Jack Reacher supone el segundo largometraje como realizador de Christopher McQuarrie, reputado libretista oscarizado por Sospechosos habituales. Llega a las pantallas doce años después de Secuestro infernal, su ópera prima. McQuarrie ha cuidado al máximo los diálogos, y maneja muy bien la historia, dosificando la intriga, y ofreciendo las suficientes dosis de espectacularidad, con momentos logrados, como la persecución de coches y el climax final. De fondo, una cuestión moral de gran interés tratada en numerosas ocasiones: el hombre que tras comprobar que el sistema judicial está lleno de lagunas, decide buscarse la justicia por su cuenta. Al estar emparentada la trama con títulos como Harry el sucio, puede dar lugar al rechazo por parte de algunos espectadores, pero a todos les dará que pensar. En Jack Reacher sorprende la cuidada descripción de todos los personajes, incluidos diversos secundarios. Así se puede comprobar por ejemplo en el caso de Sandy (la poco conocida Alexia Fast), una jovencísima muchacha que a pesar de su inteligencia ha sido presionada para ayudar al bando equivocado, pintada en tres dimensiones aunque aparece en pocas secuencias. En general McQuarrie tiene a su favor una elección excelente del reparto, con buenos trabajos de Rosamund Pike (la letrada brillante y utópica), Richard Jenkins (el fiscal que parece mantener una cruzada para enviar a sus acusados a la cámara de gas) y el veterano Robert Duvall (un ex militar reconvertido en dueño de una tienda de armas). Sorprenden un par de elecciones del reparto. Por un lado, McQuarrie ha reclutado al legendario realizador alemán Werner Herzog para interpretar a un siniestro individuo, labor que logra a la perfección. Por otro lado, el también productor Tom Cruise encarna al protagonista, descrito en los libros como una mala bestia de dos metros y 110 kilos, lo que le aleja radicalmente de la imagen que ofrece el protagonista de Top Gun. Ídolos del aire. En su línea, éste no desentona, pero tampoco le saca partido a un personaje taciturno, supuestamente apartado de la sociedad, que le habría ido mejor a otros actores.

7/10
Jack el Caza Gigantes

2012 | Jack the Giant Killer

En pleno aluvión de revisiones libres de cuentos clásicos se apunta al carro Bryan Singer. El reputado realizador adapta la narración tradicional –erróneamente atribuida a Hans Christian Andersen– "Las habichuelas mágicas", hasta ahora aprovechada sobre todo por el cine de animación, pues ha dado lugar a títulos como Mickey y las judías mágicas y El gato con botas, donde el protagonista no era Jack (casi siempre Juanito en la versión española) sino el felino surgido de la saga de Shrek, de DreamWorks. El protagonista de Jack el Caza Gigantes, un joven huérfano, recibe un encargo en principio sencillo de su tío, que le ha criado en su granja. Debe ir a la gran ciudad para vender un caballo y una carreta, pero tras un encuentro fortuito con Isabelle, la rebelde heredera del trono, Jack acaba dándole el equino a un monje en fuga que necesita una montura. Éste le da en prenda unas judías mágicas que nunca debe mojar... Singer demuestra nuevamente que vale igual para un roto que un descosido, pues tras triunfar en el terreno del thriller (Sospechosos habituales, Valkiria) y los superhéroes (X-Men) firma un film de aventuras. En principio va destinado al público familiar, si bien algunos pasajes tienen una ambientación moderadamente oscura, influida por la saga de El Señor de los Anillos, de Peter Jackson, que lo aleja de los más pequeños. Cuenta con un guión no muy novedoso, pero lo suficientemente funcional, coescrito por varios autores, entre ellos su colaborador habitual Christopher McQuarrie. Cuenta con un eficaz reparto encabezado por el joven en alza Nicholas Hoult, el chico de Un niño grande, que triunfa con títulos como Memorias de un zombie adolescente y X-Men: Primera Generación. Tanto él como su partenaire, la poco conocida Eleanor Tomlinson (Alicia en el País de las Maravillas), cumplen pero no emocionan. Por suerte están rodeados de secundarios más solventes, como Ewan McGregor (un heroico caballero de la corte), Ian McShane (el rey), Bill Nighy (que mediante captura de imagen ha dado vida al líder de los gigantes) y sobre todo el siempre sorprendente Stanley Tucci, un tanto sobreactuado pero que parece haberlo pasado bien interpretando al malvado de la función, el desleal Roderick. Aunque tiene un ritmo lo suficientemente holgado, y ofrece la espectacularidad que se espera, a Jack el Caza Gigantes le falta algo de originalidad, que la distinga de las numerosas producciones similares con las que compite (se estrena casi a la vez que Oz, un mundo fantástico, de corte muy similar). Por otro lado, no se nota especialmente que Bryan Singer haya requerido para este film de un presupuesto gigantesco (se dice que sumando los gastos de promoción ha llegado a los 300 millones de dólares, difícilmente recuperables).

6/10
The Tourist

2010 | The Tourist

Elise es una enigmática mujer, vigilada por la policía en París, pues esperan que se ponga en contacto con un célebre estafador que ha robado dinero a la mafia, y con el que mantiene una relación sentimental. Como no conocen el rostro del hombre que buscan, éste pide a Elise que se enrede en el tren que la lleva a Venecia con el primer tipo que tenga con él cierto parecido físico. El elegido es Frank, un turista americano, profesor universitario que ignora el significado de la expresión “emociones fuertes”. Hasta ahora. Remake de la estupenda película francesa El secreto de Anthony Zimmer, que ha dirigido el alemán responsable de La vida de los otros Florian Henckel von Donnersmarck, en su primera aventura de corte hollywoodiense. Entre los guionistas de la cinta figura Christopher McQuarrie, que deslumbró con el sorprende libreto de Sospechosos habituales. En realidad, y con respecto a su modelo, la cinta poco aporta si se deja a un lado el generosísimo presupuesto, el marco maravilloso de Venecia, y el glamour de la pareja protagonista, Angelina Jolie y Johnny Depp. Por supuesto que se mantienen las sorpresas y la idea hitchcockiana de tipo normal metido en líos y deslumbrado por una mujer bellísima. Pero, si nos apuran, hay que decir que la nueva cinta tiene algún momento de estancamiento, cuando se trata de reforzar la descripción de la subtrama romántica. En cualquier caso es un digno divertimento, pero debemos ser honrados y subrayar que se está aprovechado un buen film previo.

5/10
Valkiria

2008 | Valkyrie

África, 1943. El oficial alemán Claus von Stauffenberg es herido en acción de guerra, a resultas de lo cual pierde la mano derecha, varios dedos de la izquierda y un ojo. Ya antes de que ello ocurriera, discrepaba de los planes de Adolf Hitler, que han llevado a Alemania al desastre, además de haber propiciado crímenes abominables. Pero ahora, de vuelta en Berlín, se acentúa su convicción de que resulta preciso actuar, es su deber como soldado, patriota y católico no permanecer con los brazos cruzados. De modo que se aliará con un movimiento conspiratorio para asesinar al Führer, convocar a los reservistas, lanzar el boto de humo de un golpe de estado perpetrado por oficiales de la SS y tomar el control con el nombramiento de un gobierno provisional. Se trata de la Operación Valkiria, que deberá arrancar el 20 de julio de 1944 con un atentado en la Guarida del Lobo, en el cuartel de Ratensburg. Además del coronel von Stauffenberg, que diseña la estrategia de la operación, se encuentran conjurados en el complot el general Friedrich Olbricht, el coronel Albrecht Ritter Mertz von Quirnheim y el general Ludwig Beck, entre otros. Hasta de quince atentados llegó a ser objeto Adolf Hitler, y todos terminaron en fracaso. El cine ha abordado esta oposición interna al líder nacionalsocialista en películas tan apasionantes como Rommel, el zorro del desierto, o La noche de los generales. La incursión de Brian Singer, que ya abordó la temática nazi en Verano de corrupción, adaptación de una obra de Stephen King, resulta harto afortunada. Por un lado, el guión del debutante Nathan Alexander y Christopher McQuarrie -quien ya colaboró con Singer en Sospechosos habituales- es muy fiel a los hechos históricos, que sabe describir sin caer en el embarullo incomprensible, o en la ristra de nombres que ni el espectador más atento sería capaz de retener. La narración posee un dinamismo fantástico, no hay una sola caída de ritmo. Y el suspense acerca de cómo va a discurrir la operación golpista atrapa, ya sea en la preparación del explosivo y en las dudas de los implicados, o por la desinformación acerca del alcance del atentado. Al tiempo, los personajes están muy bien descritos, con rasgos que los humanizan. Tom Cruise compone a un von Stauffenberg resuelto, que sufre por los padecimientos de Alemania, actúa en conciencia y permanece muy unido a su numerosa familia; el actor sabe encarnar su grave determinación, lo que es meritorio en alguien que por sus rasgos tiende a mostrarse risueño. Y se entienden las dudas para entrar en acción de Olbricht o Beck, el pragmatismo cobarde del general Friedrich Fromm, la frustración del general Henning von Tresckow, la confusión del mayor Otto Ernst Remer, o las presiones a que se ve sometido el general Erich Fellgiebel. Si una película merece un premio al conjunto de su reparto es ésta, están perfectamente elegidos y responden Bill Nighy, Terence Stamp, Tom Wilkinson, Kenneth Branagh, Thomas Kretschmann y Eddie Izzard, e incluso los que tienen menor presencia, David Bamber componiendo a Hitler o Harvey Friedman a Goebbels. No sólo estamos ante cine histórico de primera, respaldado por una estupenda recreación de época y la ayuda que supone rodar en escenarios auténticos, como el edificio Blender, sino que Singer se muestra muy inspirado como cineasta. Es fantástica la idea de iniciar el film con von Stauffenberg escribiendo un diario en alemán, y el modo en que se produce la transición de ese idioma al inglés (o a la lengua en que el espectador escuche la cinta). Cinematográfico y sin palabras, muy visual, resulta ver al protagonista en su hogar, mirando a su esposa e hijos, no hace falta decir nada para saber que por ellos debe tomar importantes decisiones; también, casi a renglón seguido, es muy gráfico el momento del bombardeo mientras suena un disco con la música de Wagner, ese vinilo rayado que enlaca con la idea de la operación Valkiria; y las mutilaciones de von Stauffenberg son utilizadas lo justo, con ingenio, ese 'hail, Hitler', o la torpe manipulación de una cartera. Visto el brío vigoroso de Singer en este film no podemos sino hacer votos para que deje para otros los cuentos de superhéroes y él se dedique a contar historias más dramáticas y hondas, tiene talento de sobra para hacerlo.

8/10
Secuestro infernal

2000 | The Way Of The Gun

Un matrimonio de millonarios tejanos. Como no pueden tener hijos juntos, han acudido a una madre de alquiler. A punto de dar a luz, dos maleantes de tres al cuarto, pero bastante sanguinarios, la secuestran esperando cobrar un suculento rescate. Se desata entonces una persecución implacable, en la que pronto se descubre que todos los implicados guardan más de una carta oculta en la manga. Christopher McQuarrie, guionista de la sorprendente Sospechosos habituales debuta en la dirección con este thriller deudor de los filmes de Tarantino. Diálogos cuidados con frases lapidarias, más de una sorpresa, consideraciones peculiares sobre el destino, y una crítica inteligente al disparate que suponen las madres de alquiler, son los mimbres que configuran un título digno de ser visto. En el cuidado reparto destaca James Caan, como asesino veterano.

6/10
Sospechosos habituales

1994 | The Usual Suspects

¿Quién es Keyser Soze? ¿Se trata de un mito, el diablo como le define uno de los personajes? ¿O bien es alguien real, este supuesto rey del crimen, del que nadie conoce su verdadera identidad? Estos interrogantes surgen una y otra vez durante la investigación del incendio en extrañas circunstancias de un barco, en el que murieron más de una veintena de personas. Verbal Kint (Kevin Spacey), que logró salvar la vida en la tragedia, declara ante la policía. Y conocemos a través de un largo flash-back cómo él y otros delincuentes llegaron a formar una banda por ser… sospechosos habituales, convocados con frecuencia por la policía en ruedas de reconocimiento. El misterioso Keyser Soze les hizo una oferta que no podían rechazar, aunque para la mayoría de ellos iba a tener fatales consecuencias. Formidable y complejo rompecabezas, capaz de romper todos los esquemas del espectador, y en el que todas las piezas acaban encajando. El interrogatorio practicado por Kujan, el policía al que da vida Chazz Palminteri, sirve para mostrar un juego del gato y el ratón, en el que no se sabe quién de los dos, Verbal o Kujan, hace el papel de “gato”. El guionista Christopher McQuarrie urdió una trama sencillamente sorprendente, y el luego director de X-Men, Verano de corrupción y Superman Returns, Bryan Singer (que entonces tenía 29 añitos), se las arregló para hacer una traslación perfecta a la pantalla. El Oscar al guión no sorprendió a nadie: además de que la estructura es perfecta (Tarantino seguiría una línea no muy diferente con Pulp Fiction), los diálogos, con sus réplicas y contrarréplicas, rebosan ingenio. Y la construcción del personaje siempre ausente y presente, Keyser Soze, que parece uno de esos poderosos corruptos que tan bien supo describir Orson Welles, se revela como una idea formidable. El relato de cómo afrontó la violación de su mujer y el secuestro de sus retoños es como para erizar los pelos a cualquiera. El film cuenta con un reparto casi enteramente masculino, muy bien seleccionado: Stephen Baldwin (quizá el menos conocido de los hermanos actores Baldwin), Gabriel Byrne, Benicio Del Toro, Kevin Bacon (brillante en Homicidio en primer grado), Kevin Spacey (que se llevó el primer Oscar de los dos que tiene, e inició una brillantísima carrera), Chazz Palminteri (que ya había brillado como gángster en Una historia del Bronx y Balas sobre Broadway), Pete Postlethwaite… hicieron un magnífico trabajo. Si Byrne ya había llamado la atención en filmes de gangsters como Muerte entre las flores, el film fue la ocasión de que otros rostros empezaran a asomar en la pantalla: Postlewaite brillaría con luz propia sobre todo en En el nombre del padre y Tocando el viento, y Del Toro se llevaría un Oscar años después por su composición de poli mexicano en Traffic.

8/10
Misión imposible: Fallout

2018 | Mission: Impossible - Fallout

Ahora, el agente del IMF Ethan Hunt se enfrenta a Los Apóstoles, discípulos del anarquista Solomon Lane, al que logró capturar en el pasado. Mientras trata de evitar que se hagan con tres núcleos de plutonio, deberá elegir entre arriesgarse a perder el maletín que los contiene, o dejar morir a Luther, uno de sus hombres. Sexta entrega de la saga que lleva al cine la serie televisiva, creada por Bruce Geller, que tuvo un gran éxito entre 1966 y 1973. Vuelve a hacerse cargo de la realización y el guión Christopher McQuarrie, oscarizado por el libreto de Sospechosos habituales, que colabora muy frecuentemente con Tom Cruise en los últimos años, ya sea sólo como escritor (La momia, Valkiria) o también como realizador (Jack Reacher). En el primer tramo cocina el relato a fuego lento, para colocar bien las piezas, y desarrollar a los personajes, ya que a diferencia de los dos primeros filmes, aquí se da mucha importancia al elemento humano, por ejemplo se explica de una vez el final del matrimonio del protagonista con el personaje interpretado por Michelle Monaghan desde la tercera. La trama quizás resulta a veces un poco farragosa (conviene estar atento). Pero pronto abundan las secuencias que ofrecen la esperada espectacularidad, como un plano secuencia técnicamente brillante, que muestra un salto en paracaídas, todo indica que rodado por el propio Cruise, o una trepidante persecución en las calles de París, que en la realidad sí que sería una misión imposible, debido al enorme tráfico a todas horas de la capital francesa, pero no importa, porque en esta franquicia el espectador suspende con gusto la incredulidad, aquí los cambios de cara con sofisticadas máscaras vuelven a estar a la orden del día. Sobresale –por su combinación de tensión y humor– un combate que tiene lugar en el cuarto de baño del Grand Palais de la ciudad gala. La trama se articula en torno a la importancia de cada individuo, incluso cuando se tiene que elegir entre su vida o la de una multitud, por lo que Ethan Hunt no sería un superhéroe sin sentimientos al estilo de James Bond. 22 años desde el título iniciático, Cruise demuestra estar en forma para encarnar a este personaje, que conoce al dedillo, y que ha crecido emocionalmente en los últimos títulos. Está bien acompañado por habituales, como Simon Pegg, que aporta otra vez humor, el duro Ving Rhames (Luther), Rebecca Ferguson (como la agente Ilsa Faust), Sean Harris (el perverso terrorista Solomon Lane), y se acierta con los recién llegados Angela Bassett (directora de la CIA) y Henry Cavill (uno de los subordinados de esta última).

7/10
Misión imposible: Nación secreta

2015 | Mission: Impossible - Rogue Nation

En esta ocasión, se cierra la Fuerza Misión Imposible y sus funciones son asumidas por la CIA. A pesar de todo, el agente Ethan Hunt, de nuevo ayudado por William, Benji y Luther, trata de desarticular una organización encubierta de espías renegados conocida como Nación Secreta. Sus responsables consiguen capturar a Hunt pero escapa con ayuda de Ilsa Faust, una misteriosa mujer infiltrada entre sus filas. La saga iniciada por Brian de Palma ha contado posteriormente con directores muy variopintos que han dejado su sello personal, desde el hongkonés John Woo (el más decepcionante), pasando por el televisivo debutante en cine J.J. Abrams (que se ha mantenido como productor de las siguientes entregas) y el especialista en dibujos animados que se adentraba por primera vez en el campo de la imagen real Brad Bird. Toma el testigo en la quinta entrega Christopher McQuarrie, guionista oscarizado por Sospechosos habituales, con el que Tom Cruise ha hecho buenas migas después de que le escribiera Valkiria y le dirigiera en Jack Reacher. Como se esperaba, McQuarrie se basa sobre todo en un guión muy bien hilvanado, con logrados giros de tuerca, que recupera con gran frescura algunos tópicos del cine de espías: la agente infiltrada, la burocracia en los despachos, etc. También se luce como director, y compone algunas secuencias adrenalíticas, especialmente la del avión en la apertura, la que se desarrolla en la ópera de Viena al ritmo de "Turandot", de Giacomo Puccini, y una brillante persecución de motos. Abundan esta vez los homenajes a la serie original (el mensaje que se autodestruye y las máscaras). A sus 53 años, tiene su mérito la vitalidad exhibida por Tom Cruise, que ha participado al máximo en las secuencias de acción, y cumple nuevamente como Ethan Hunt. Está muy bien secundado por Jeremy Renner, Ving Rhames y el excelente contrapunto cómico del film Simon Pegg. Gran acierto en el fichaje de los recién llegados Alec Baldwin (jefe de la CIA), y sobre todo la sueca Rebecca Ferguson, vista hasta ahora a nivel internacional en Hércules y poco más, pero que tiene por delante un prometedor futuro.

7/10
Jack Reacher

2012 | Jack Reacher

Lee Child (pseudónimo del británico Jim Grant) creó a su personaje Jack Reacher en su novela "The Killing Floor", de 1997. Desde entonces lo ha recuperado en numerosas secuelas y precuelas que han llegado a convertirse en superventas. No resulta extraño que se hayan llevado sus peripecias a la pantalla, en un film que apenas oculta una evidente voluntad de dar pie a una franquicia, que versiona en concreto "Un disparo", uno de los libros más populares. Un francotirador dispara a sangre fría a los transeúntes. Con seis disparos, acaba con la vida de cinco personas. Ha dejado evidencias tan claras que la policía le atrapa enseguida, pero durante el interrogatorio se limita a escribir una nota en la que pide que traigan a un tal Jack Reacher. Éste resulta ser un críptico individuo, antiguo oficial de la policía militar que mora casi sin dejar rastro por territorio desconocido. Cuando de improviso aparece le presta ayuda a Helen, joven idealista que actúa como abogada defensora del reo, pese a que paradójicamente su padre, Alex Rodin, el Fiscal del Distrito, ejerce la acusación. Jack Reacher supone el segundo largometraje como realizador de Christopher McQuarrie, reputado libretista oscarizado por Sospechosos habituales. Llega a las pantallas doce años después de Secuestro infernal, su ópera prima. McQuarrie ha cuidado al máximo los diálogos, y maneja muy bien la historia, dosificando la intriga, y ofreciendo las suficientes dosis de espectacularidad, con momentos logrados, como la persecución de coches y el climax final. De fondo, una cuestión moral de gran interés tratada en numerosas ocasiones: el hombre que tras comprobar que el sistema judicial está lleno de lagunas, decide buscarse la justicia por su cuenta. Al estar emparentada la trama con títulos como Harry el sucio, puede dar lugar al rechazo por parte de algunos espectadores, pero a todos les dará que pensar. En Jack Reacher sorprende la cuidada descripción de todos los personajes, incluidos diversos secundarios. Así se puede comprobar por ejemplo en el caso de Sandy (la poco conocida Alexia Fast), una jovencísima muchacha que a pesar de su inteligencia ha sido presionada para ayudar al bando equivocado, pintada en tres dimensiones aunque aparece en pocas secuencias. En general McQuarrie tiene a su favor una elección excelente del reparto, con buenos trabajos de Rosamund Pike (la letrada brillante y utópica), Richard Jenkins (el fiscal que parece mantener una cruzada para enviar a sus acusados a la cámara de gas) y el veterano Robert Duvall (un ex militar reconvertido en dueño de una tienda de armas). Sorprenden un par de elecciones del reparto. Por un lado, McQuarrie ha reclutado al legendario realizador alemán Werner Herzog para interpretar a un siniestro individuo, labor que logra a la perfección. Por otro lado, el también productor Tom Cruise encarna al protagonista, descrito en los libros como una mala bestia de dos metros y 110 kilos, lo que le aleja radicalmente de la imagen que ofrece el protagonista de Top Gun. Ídolos del aire. En su línea, éste no desentona, pero tampoco le saca partido a un personaje taciturno, supuestamente apartado de la sociedad, que le habría ido mejor a otros actores.

7/10
Secuestro infernal

2000 | The Way Of The Gun

Un matrimonio de millonarios tejanos. Como no pueden tener hijos juntos, han acudido a una madre de alquiler. A punto de dar a luz, dos maleantes de tres al cuarto, pero bastante sanguinarios, la secuestran esperando cobrar un suculento rescate. Se desata entonces una persecución implacable, en la que pronto se descubre que todos los implicados guardan más de una carta oculta en la manga. Christopher McQuarrie, guionista de la sorprendente Sospechosos habituales debuta en la dirección con este thriller deudor de los filmes de Tarantino. Diálogos cuidados con frases lapidarias, más de una sorpresa, consideraciones peculiares sobre el destino, y una crítica inteligente al disparate que suponen las madres de alquiler, son los mimbres que configuran un título digno de ser visto. En el cuidado reparto destaca James Caan, como asesino veterano.

6/10

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