Decine21

Reportajes

Los hermanos Russo manejan su proyecto envueltos en el mayor de los secretos

En marcha Agbo, el primer estudio de Hollywood que concebirá sus películas con Inteligencia Artificial

Anthony y Joe Russo han pensado que si no pueden vencer al enemigo de la IA, lo mejor es unirse a él en una guerra infinita para atrapar el público, no vaya a ser que el juego del cine llegue a un “unhappy end”.

En marcha Agbo, el primer estudio de Hollywood que concebirá sus películas con Inteligencia Artificial
Los hermanos Russo con los actores de "Estado eléctrico", en la promoción del film en Madrid (Foto: Netflix)

Algunos espectadores, entre los que me cuento, pensamos que el tramo final de Vengadores: Endgame de los hermanos Anthony y Joe Russo era interminable, a pesar de su supuesto aire épico, y bien podría haber sido concebido en lo referente al guión y efectos visuales por una inteligencia artificial que fuera lo suficientemente inteligente para los estándares de cierto público acomodaticio. El caso es que la IA avanza a pasos agigantados, y los fraternales cineastas han visto la oportunidad de subirse a ese tren, de modo que han decidido invertir en un ambicioso proyecto de estudio que concebirá películas, series y videojuegos con las nuevas herramientas digitales, y que responde al nombre de Agbo, tomado no de unas siglas o de la mitología, sino al azar de una guía telefónica de su estado natal, Ohio.

El reportero Christopher Mims, de The Wall Street Journal, que ha hablado con los Russo, dice que su secreto proyecto le recuerda en ambición a lo que supuso Industrial, Light & Magic de George Lucas en el campo de los efectos visuales; también hace pensar en American Zoetrope, de su amigo Francis Ford Coppola, que siempre ha dicho que quería diseñar el cine del futuro. ¿Exagera? Imposible saberlo ya que los hermanos Russo no sueltan prenda acerca de lo que traman y sus dimensiones. Lo curioso es que Joe, por ejemplo, asegura que “tenemos una relación complicada con la tecnología, como todos los demás. Lo que nos preocupa, y creo que hemos visto su impacto dramático en la última década, es en su capacidad sutil para manipular la conciencia colectiva de la sociedad”. ¡Caramba! Y entonces, ¿por qué respaldar proyectos desarrollados por una IA?

Parece ser que los Russo quieren que las nuevas herramientas estén en manos de artistas y creadores, y que ellos decidan el uso que quieren darles, sin dejar que ellas manden. De hecho su película Estado eléctrico, recientemente estrenada en Netflix, se ha hecho a la vieja usanza, aseguran los Russo, pero a la vez la trama incorpora muchos elementos distópicos de advertencia acerca de adónde nos puede llevar el futuro. Lo curioso es que esta película hecha por humanos no ha despertado el mismo entusiasmo que otros filmes russonianos.

Anthony asegura que un activo digital muy útil y donde la IA puede dar mucho juego es todo lo relativo a los transmedia, o sea, la creación de modelos 3D de personajes o escenarios, que una vez creados pueden replicarse y reutilizarse en películas y sus secuelas, series, videojuegos y atracciones de parques temáticos, publicidad o merchandising. Como si estuviera profetizando o leyendo su bola de cristal, señala que “la transmedia será quizás la forma dominante de los medios en el futuro”. Y seguramente acierte, pues se trata de ahorrar costes, pues Hollywood sigue creyendo que el público quiere películas caras y vistosas, y cada vez gasta más dinero, mientras que al menos en las salas el número de espectadores mengua; algo no sostenible, pero la situación podría revertirse con empresas como la de los Russo.

Los hermanos son discretos a la hora de dar detalles de su proyecto. Eso sí, trabajan internamente, no con compañías externas de IA, y han fichado a ingenieros y desarrolladores de empresas como Dominic Hughes, de Apple, o Donald Mustard, de Epic Games, la mente detrás del adictivo videojuego Fortnite.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot