"Jurassic World: El renacer" prometía rugidos, dientes afilados y terror. Lo que nadie esperaba era que la estrella más importante fuera... absolutamente adorable. Se llama Dolores, el bebé dinosaurio Aquilops del tamaño de un gato y está arrasando más que el mismísimo velocirraptor. Pero no con garras, sino con ternura.
En una franquicia donde normalmente sobreviven los que corren más que el dinosaurio de turno, Dolores ha cambiado las reglas del juego. Con sus ojos gigantes y su aire juguetón, esta criatura prehistórica —que debuta en Jurassic World: El renacer— se ha convertido en el alma de la película. Como se puede ver en las imágenes, cabe en una mochila. Y le encanta el regaliz.
Mientras otras bestias devoran a los protagonistas, Dolores solo quiere acompañarlos. En la cinta, se convierte en fiel amiga de Isabella (interpretada por Audrina Miranda), una niña perdida en medio del caos jurásico. En vez de huir, Isabella la abraza. Porque, claro, ¿quién no confiaría en una criatura que se parece más a un cachorrito con escamas que a una amenaza del Cretácico?
Dolores no es una creación digital cualquiera. Es un animatrónico operado a control remoto, capaz de mover la cabeza, la cola y hasta parpadear. Los responsables de efectos especiales apostaron por lo tangible, por un dinosaurio que pudiera ser tocado, acariciado, besado… y sí, incluso mimado como si fuera una estrella de TikTok.
En el set, todos querían pasar tiempo con el bebé dinosaurio. “No había manera de recoger a la Aquilops”, comenta el director Gareth Edwards. “La gente se paraba sólo para acariciarla”. Y claro, cuando tu criatura tiene más carisma que medio reparto humano, algo estás haciendo bien.
¿Y qué es un Aquilops, por cierto? Un pequeño herbívoro del Cretácico que medía poco más de medio metro. Pero gracias a Dolores, ha pasado de ser una nota al pie en los libros de paleontología a convertirse en el nuevo icono de la saga. Menuda evolución.
Por supuesto, el fenómeno Dolores no se ha quedado en la pantalla, sino que se está explotando comercialmente. Mattel ya ha lanzado al mercado su muñeco oficial, con ojos expresivos y mandíbula móvil, mientras que Lego ha presentado una versión para montar del pequeño Aquilops, con piezas articuladas y su inconfundible mochila incluida. Ambos juguetes se han convertido en superventas, y todo apunta a que Dolores no solo dominará la taquilla, sino también las estanterías de medio mundo.
En un universo dominado por el terror jurásico, Dolores ha traído algo inesperado: dulzura. Una pequeña criatura que no ruge... pero sí arrasa. No sabemos si volverá en la próxima entrega, pero si hay justicia cinematográfica, Jurassic World ya tiene protagonista para rato.
