Mel Gibson ha tomado importantes riesgos artísticos a la hora de rodar Apocalypto, un film de acción ininterrumpida rodado en la selva en lengua maya en la época precolombina. Hemos hablado con uno de los actores del film, el mexicano Rodolfo Palacios, que interpreta con poderío a Tinta de Serpiente, uno de los sanguinarios guerreros que hace la vida bastante difícil al pobre Garra de Jaguar.
Me gustaría que nos hablara de cómo fue seleccionado para la película. El entero reparto del film lo componen actores muy poco conocidos...
Mi proceso de selección fue a través de Carla Hool, la directora de casting, quien me llamó a audicionar para la película. Soy, aunque no conocido, sí un actor profesional con 5 años de estudio y 9 de carrera. El casting no fue otra cosa sino una lectura de un poema en maya. Lo leí como pude, porque el maya es difícil de pronunciar y de entender, pero yo me fui con la idea del poema, el cual estaba también en español.
Una semana después recibí una llamada en donde me decían que tenía una entrevista con Mel Gibson. Fui a la entrevista, la cual fue en inglés, y ahí platiqué con él como 10 ó 15 minutos, en los cuales le conté acerca de mi experiencia y de mi formación, y del acercamiento que yo había tenido para con los mayas. Mel me dijo que gracias y que me llamaban, a lo cual yo pensé: “bueno, al menos ya puedo decir que platiqué con él...". Y en ésas estaba caminando por el pasillo, cuando una voz gritó mi nombre y me dijo: "Rodolfo, espera, ¿sabes correr?”. “Sí”, le dije. “¿Te gustaría ir a Veracruz, a hacer unas pruebas conmigo?”. “Sí, claro”, le dije. “Ok, ya está, nos vemos en dos días." Y dos días más tarde estaba en la selva de Veracruz, haciendo pruebas con él y un grupo de 20 actores más.
Nadie sabe con certeza el motivo por el que la civilización maya entró en colapso. Me gustaría conocer su punto de vista sobre algunas de las razones apuntadas por el film: una clase política corrupta, deformación del sentimiento religioso que lleva a sacrificios humanos, la manipulación de las masas...
Como bien lo dice, nadie sabe el motivo exacto de la desaparición del pueblo maya. Pienso que las condiciones climáticas los fueron orillando a la migración. La ciudades estado del mundo prehispánico creían en la tierra, la sangre y el maíz como parte de los ciclos de cosecha. Estas ciudades eran teocráticas y dominantes. Creo que, como en cualquier época, el conocimiento es un poder que se ejerce, nos guste o no.
Tiene que ser un gran privilegio trabajar con uno de los cineastas más creativos en la actualidad, Mel Gibson. ¿Cómo es su forma de trabajar? ¿Es alguien al que como actor puede acudir pidiendo orientación, y se la facilita rápidamente?
Hicimos un trabajo previo a la filmación, en el que me pidió mi punto de vista sobre la película y lo que yo hacía en ella. En otras palabras, quiso que estuviéramos de acuerdo en lo que íbamos a hacer a la hora de la filmación.
Su dirección hacia conmigo fue prácticamente de clases de actuación, no por incompetencia de mi parte, aclaro, sino porque él se preocupaba siempre por darnos los caminos para una buena actuación.
¿Es Gibson duro y exigente? ¿Comunica su visión de la película a los actores?
Claro que es exigente, pero siempre te exige de la mejor manera, y tratando siempre de ayudarte. Yo diría que, aparte de ser un gran director, es un gran ser humano.
Permítame que insista sobre Mel Gibson. Nadie duda de que es un director arriesgado, y que sus películas son muy valiosas, incluso obras de arte. Sin embargo, le ha tocado cargar con la etiqueta de “obsesionado con la violencia”, a mi entender injusta, y que a veces se le cuelga por razones puramente ideológicas. ¿Cómo abordaba Gibson este tipo de escenas?
Pues quitándose esa vision occidental, y poniéndose siempre al servicio de la ficción en un mundo maya, en donde esa violencia era parte de la vida de esos pueblos. Y contando la historia, sí, de una manera cruda, pero creíble dentro de esa cosmogonia.
Estamos ante un film de acción trepidante, que requiere un gran esfuerzo físico de los actores. ¿Cómo se preparó? ¿Intervino en escenas arriesgadas? ¿Tuvo ese “miedo” del que se habla en la película?
Siempre he hecho ejercicio, pero para esta película tuvimos un proceso de entrenamiento en el que nos levantábamos a correr a las 7 de la mañana. A las 9h30 teníamos clase de yoga, y luego expresión corporal. De ahí teníamos varias actividades, y regresábamos a entrenar en el gimnasio un par de horas. Acabábamos el día nadando en un alberca, como parte del entrenamiento. Correr en la selva es arriesgado, el terreno no es el ideal, y pues nos caíamos y torcíamos a cada rato, pero nada grave. Para algunas escenas teníamos “stones”, y pues ellos se encargaban del peligro.
¿Conocía la lengua maya? ¿Es de origen maya o le interesaba esta cultura antes de la película?
No conocía la lengua maya, ni soy de origen maya. Nací en la ciudad de México. Pero sí tenía un interés previo a que supiera de la película, en el sentido de que me preguntaba por qué si se hacían tantas películas históricas, nadie se habia ocupado en hacer una película sobre los mayas. Me parecía increíble que a nadie, y me refiero en especial a nuestro ‘culto’ Gobierno, se le hubiera ocurrido mostrar esta cultura tan maravillosa. Y sí me preparé, leí lo que pude acerca de ello, y me sumergí en la ficción planteada hasta creerme un guerrero maya.
Imagino que las condiciones de rodaje tuvieron que ser duras al rodar en la selva, y que el reparto y el resto del equipo se vio obligado a convivir de un modo más estrecho que en otro tipo de producciones. ¿Podía hablarnos del ambiente del rodaje, de la lengua en que se comunicaban, de si el director era alguien cercano?
Efectivamente, las condiciones tanto climáticas como de maquillaje, vestuario y otras eran difíciles. Pero pese a eso la relación en el set era muy buena y muy cordial la relación entre todos, y aunque cada quien se ocupaba de hacer su trabajo, siempre había una sonrisa, una broma, un saludo, sin importar si eras actor, asistente, guionista, maquillista o extra. En cuanto al idioma, aunque había italianos, irlandeses, franceses, americanos y un chingo de mexicanos, casi todo se hablaba en inglés. Mel se dirigía en inglés a todos y Adrian, su asistente de dirección, traducía.
¿Tiene nuevos proyectos cinematográficos?
Ésta es mi tercera película, aunque ninguna había sido tan importante, además de haber hecho cortometrajes. Tengo el proyecto de seguir haciendo cine con quien se me acerque y me proponga algo interesante, sin importar si es Álex de la Iglesia o un recién egresado de la escuela. Aquí en Mexico sigo haciendo castings para algunas películas. Y además trabajo con una pequeñísima compañía que se llama Mariachi Films, con la cual escribo y realizo cortometrajes. Bajo el puente, el primero de ellos, lo podrán encontrar en unas dos semanas en youtube.com.
