Aunque parezca mentira, todavía no hay nada resuelto sobre la posible huelga de actores, que no acaban de lograr un nuevo acuerdo con los productores, tras expirar el que estaba vigente el pasado mes de junio, hace ya más de ocho meses.
Y es que los actores no se ponen de acuerdo, hay división en el seno del SGA (Screen Actors Guild), el sindicato de actores. Después de que la junta directiva del sindicato a nivel nacional dejara fuera de juego al principal y combativo negociador Doug Allen, el SGA dijo no el pasado 21 de febrero a la oferta presentada por la AMPT (Alliance of Motion Picture and Television Producers) dos días antes, que los productores definían como “última, final y mejor”. Por tanto, adoptaron una posición dura, pues creen que la AMPT ha interpretado la expulsión de Allen como signo de que se iba a aceptar prácticamente cualquier cosa, lo que no ha ocurrido. Ante la nueva situación la rama del sindicato en Hollywood, que es la mayoritaria, ha pedido que sean todos los miembros del SGA los que voten si aceptan o no dicha oferta. Desde luego, un no supondría una autorización para la temida huelga, cuya sombra empieza a planear después de la “tregua” de los Oscar. Pero un sí pondría punto y final a una situación desagradable, que podría acabar en desastre en tiempos de crisis, y justo cuando la gente en Estados Unidos ha vuelta masivamente a las salas.
Es un completo misterio lo que puede ocurrir aquí. Los hay que piensan que pueden sacar mejores condiciones a los estudios, los que creen que los que busca acuerdo como son las grandes estrellas, que se encuentran cómodas… En fin, opiniones para todos los gustos, pero sería un poco lamentable que se cumpliera el primer aniversario de la expiración del convenio, y no hubiera horizonte claro a la vista.
