Tras las nefastas cifras de recaudación del cine español en 2008 –que se explican porque fue uno de los peores años que se recuerdan en cuanto a niveles de calidad de las películas hispanas–, parecía sencillo mejorar, aunque fuera mínimamente. Además, algún título parecía haber encontrado a su público este año. Pero el último informe oficial del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA) ha desvelado la cruda realidad.
Dos millones menos de espectadores ha tenido el cine español en los seis primeros meses del año, si comparamos la cifra con la del mismo período del año anterior. Del 1 de enero al 14 de junio han pasado por taquilla 4.876.730 personas para ver cine español, un 32% menos que los 7.181.266 que se registraron en 2008.
La pérdida de espectadores del cine español no es una sorpresa, porque se enmarca en una tendencia preocupante que afecta al cine en general. Y es que en 2009, las cifras de recaudación no levantan cabeza. La afluencia de espectadores a las salas se ha visto reducida este año un 15,2%, en relación al año pasado. Y eso a pesar de que los analistas repiten constantemente que en tiempos de crisis, la población va más al cine, en busca de evasión. Pues bien, la crisis está afectando tanto a los espectadores que tienen menos recursos para comprar entradas.
Ángeles y demonios ha sido la película más vista del primer semestre del año, con 2,2 millones de espectadores. Le siguen Gran Torino, El curioso caso de Benjamin Button y Slumdog Millionaire. La película española mejor clasificada es Fuga de cerebros, que supera por poco el millón de espectadores. El puesto 21 lo ocupa Mentiras y gordas (700.000 espectadores), mientras que Almodóvar tiene que conformarse con el 24, pues sólo 655.000 personas han visto Los abrazos rotos.
El informe es muy completo y permite constatar datos variopintos. Por ejemplo, el recinto más taquillero del territorio español es la sala 25 del madrileño cine Kinépolis. Los madrileños son los que van más al cine, mientras que los melillenses son los que menos –normal, teniendo en cuenta las cifras de población–. Sony es la distribuidora más potente, seguida de Fox, Warner y Universal. Por meses, enero ha tenido más espectadores, mientras que junio ha sido el peor mes.
